El secreto en sus ojos
Duck Hee Lee tiene 14 años, es surcoreano y pinta para promesa: es el más joven en el top 100 junior (hasta 18), ubicado 63º en el ranking ITF. Una característica lo hace distinguir del resto: nació sordo.
En Australia jugó su primer Grand Slam junior, con casi cuatro años de desventaja. Pasó dos partidos de clasificación y en primera ronda le ganó al local Jacob Grills por 6-4 y 7-6 (4), antes de caer ante el chileno Christian Garin, top 10 ITF, por un doble 6-3.
Lee no ve en su discapacidad auditiva total un gran problema. Hasta la minimiza: suele no mencionarla, ni siquiera a los oficiales del torneo que dispute. Con el tiempo, la historia comenzará a ser familiar y acompañará a su personaje.

La foto, con su primera credencial de Grand Slam.
Hagan la prueba y podrán imaginarse la dificultad del caso: mute al televisor al ver un partido de tenis. Jugar en un nivel de máxima competencia sin escuchar el sonido de la pelota representa un alto desafío. El sonido del impacto sirve para saber qué tan rápido viene, ayuda a anticipar el efecto por más que estemos observando el golpe. Es una referencia a la hora de preparar el golpe propio. Lee lee (?) en el sentido estricto del verbo: con los ojos.
“Lo que es difícil es la comunicación con los jueces, el de silla y los líneas”, le dijo a la agencia Reuters en Australia, mediante un intérprete después de leer los labios. Al no escuchar el cantado de los puntos, sobre todo los out, a veces continúa pegándole. “Es un poco difícil, pero nada especial”, opinó. Sus referencias son el marcador del tablero y las señas de los jueces.
Lee puede realizar el winner más impresionante que provoque el más fuerte aplauso… para él será lo mismo. Ese aspecto le resulta positivo: “Dentro de la cancha me es fácil enfocarme al no escuchar nada, es más conveniente para jugar”.

Garín, firme promesa chilena de 16 años, jugará el cuadro principal de Viña.
“El árbitro le tenía que decir mil veces ‘wait’ (espera) porque el ball-boy estaba cruzándose”, le contó Garín a FueBuena desde Australia. “Juega muy bien, y es chico todavía. Devuelve todas y ataca. Va a ser bueno”, opinó el chileno.
Wally Grinovero, coach argentino de Garín, también se sorprendió pese a que había sido advertido por otros entrenadores: “Al crecer así desarrolló otras cosas. Sinceramente no parece de 14 años. Es un futuro campeón”.
“El tenis es mi vida. Mi padre es mi inspiración. Él me ha dado un gran apoyo moral en todo y me acompaña en todas las giras. Es gracias a él que estoy jugando al tenis “, contó Lee la semana pasada al diario Indian Express.

El 2013 lo arrancó ganando un torneo ITF.
Duck comenzó a jugar al tenis a los siete años en Jechon, su ciudad. Pese a su discapacidad auditiva, aprendió a leer los labios y de esa forma entabla los diálogos con su entrenador Park Kyung Heoon. Habla, con la dificulta lógica, y también se comunica mediante señas o mensajes escritos.
A los ocho, conoció a Roger Federer en una exhibición en Corea: “Fue increíble verlo. Me gustaría ser como él algún día. Me gusta mucho como juega y estoy trabajando duro para mejorar mi ranking”, dijo.
“Nunca ha permitido que su limitación afectara el juego. Trabaja muy duro día a día en los golpes y la condición física. Quiere ser el mejor”, afirmó Kyung Heoon.
Campeón del renombrado torneo juvenil Eddie Herr sub 12 en 2010 y subcampeón mundial por equipos sub 14 en Prostejov, República Checa, el año pasado, Lee tiene como objetivo alcanzar el top 10 junior a finales de año.
Greg Sharko, encargado de las estadísticas de la ATP, no recuerda casos de profesionales sordos. ¿Será Lee el primero? Por las dudas, ya lo anotamos entre los favoritos del blog.
Fotos: AustralianOpen.com, Indianexpress.com, itftennis.com, @ZooTennis y Reuters.




Buena historia la de Hee. Otro caso de sordera en el tenis es el Charlotte Cooper. Ganó 5 veces Wimbledon entre 1895 y 1908 y además en París 1924 se convirtió en la primera mujer campeona olímpica.
Comentario by Luciano — 23 enero 2013 @ 19:26
Imaginate que me cuesta la Play con la tele en mute, no quiero pensar lo que debe ser pelotear, ni siquiera jugar, sin sentir el ruido de la bola contra las cuerdas o los piques. Impresionante lo de este chico.
Comentario by rono — 23 enero 2013 @ 21:16
Bueno, esto es para lo que se quejan….esta es una historia
“tipo” Jorge, muy bbiieennnnn
Comentario by Sebastian — 24 enero 2013 @ 12:06
La verdad no dejan de sorprender los asiaticos, son grosos. Muy buena la nota!.
Comentario by nac1984 — 24 enero 2013 @ 15:37
No tengo palabras, admirable !!!
Comentario by rym — 24 enero 2013 @ 16:28
¡No puedo creer que justo me saltée este post! Ok, yo soy sordo y juego tenis (muy amateur). Pero no nací sordo así que sé bastante las diferencias. Lo más difícil es lo que dice la nota (lo que no podés ver). Pero en el juego en sí no hay mucha diferencia. No se olviden del sentido del tacto que está muy relacionado con el sonido: sentís las vibraciones del impacto de la pelota (incluso cuando le pega otro), los piques y también el “vientito” con el que viene. Ya que estamos, comento que también hay tenis para ciegos (se desarrolló en Japón hace unos 20 años) y hace poco se empezó a enseñar en Argentina.
Comentario by MazingerZ — 27 enero 2013 @ 10:35