Fue buena

20 marzo 2017

Te imaginás si llega al número un… no, dejá

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 02:27

Terminado el primer Grand Slam y los dos primeros Masters 1000 del año, Novak Djokovic ni Andy Murray, los dominadores del 2016 (uno en cada mitad), habrán llegado a los cuartos de final de esos torneos. En Miami estarán ausentes por sendas lesiones en el codo derecho.

Terminado el primer Grand Slam y el primer Masters 1000, Roger Federer es el campeón de ambos. Veremos qué hace en Miami. Lógicamente, es el cómodo líder de la Carrera hacia Londres: los puntos del año.

¿Alguno de ustedes habrá imaginado esto? ¿Lo apostaron? No, en serio preguntamos.

Roger no lo creía posible: el objetivo que se había planteado para el 2017 era ser uno de los 8 mejores al final de Wimbledon (llegó a Australia fuera de los mejores 16). El título en Melbourne fue inesperado para él mismo y lo considera una suma de tres factores: la felicidad (en su vida personal, en poder seguir jugando a los 35), la pretemporada de casi dos meses y el cambio de raqueta de ya hace un tiempo, que le sirve para castigar el famoso revés que ya vieron.

Demasiado positivo todo para un jugador que, antes de llegar a Australia, había jugado su último torneo en Wimbledon.

“Esto no era parte del plan”, dice Federer en una entrevista con el New York Times en Indian Wells, después de ganarle la final a Stan Wawrinka 64 75 y convertirse en el más “viejito” que logra un Masters 1000 (el anterior era Andre Agassi, con 34, en Cincinnati 2004).

Después de Miami, dice Roger, pondrá el freno y fijará nuevos objetivos con su equipo de trabajo. La idea siempre fue que el cuerpo esté bien para que la mente se sienta relajada y sin presiones. Jugar donde le haga feliz y, básicamente, donde él sienta que puede irle bien. No ir para cumplir o dando ventajas. “No quiero viajar de más, estar cansado de los aviones, no quiero ir a los torneos sólo para estar ahí. Si me ven, que sea yo realmente. Eso me lo prometí, así tiene que ser mi forma de encarar la competencia”, indicó antes de ganar su título 90.

Por ello, Federer tenía pensado (imaginamos que seguirá en la misma) que su gira de polvo de ladrillo sea reducida. La anunciará después de Miami. No lo imaginamos en Montecarlo, quizá regrese en Madrid.

Recuperados su espalda, su rodilla y su tenis, con un inesperado Grand Slam en el bolsillo, ¿podría Federer pelear por el Uno de fin de 2017 ya con 36 años? Si sos fan de Roger y leés esto, debés haber sonreído. Se combinan los factores: un notable inicio suyo y el flojo comienzo de los dos mejores.

En la poca competencia que tendrá Federer con respecto a los otros está el único problema: “Por lo poco que voy a jugar, pienso que para serlo debería ganar otro Grand Slam. Con uno ya ganado, y habiendo jugado bien en Indian Wells, hay una posibilidad. Como los Grand Slam dan tantos puntos, debería irme muy bien en otro y quizá no sea suficiente, porque ellos (por Djokovic y Murray) levantarán su nivel, ganarán torneos nuevamente. Por supuesto que me encantaría ser número uno nuevamente, pero otro número aparte de ese no es interesante”, dijo Roger después de la semifinal en Indian.

Pese a regresar al sexto puesto del ranking, a liderar cómodamente el listado anual, Federer siente que todavía está en el proceso de regresar. Se había puesto ese objetivo: llamar “regreso” a los tres primeros meses. Hasta Miami.

Que así sea, no vamos a discutirle eso, su plan está funcionando bastante bien.

8 marzo 2017

Sube la velocidad

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 12:59

Es una pregunta que nos formulamos en las oficinas de FueBuena desde la creación de este blog, en 2007: por qué no hay más canchas de cemento en la Argentina. Por qué no hay más torneos sobre cemento en el país. Recientemente hubo un torneo juvenil apenas, y todos los profesionales (futures, challengers, ATP) se realizan en polvo de ladrillo. Si en temporadas anteriores se organizaban más de una veintena de futures en el país, todos se realizaban en la misma superficie, la tradicional nuestra, pero qué aburrida la monotonía.

La semana próxima (este domingo con la qualy) comienza el challenger de Tigre, un torneo en Argentina y sobre cemento. Sí, como leés. Más allá de la novedad, algunos apuntes que deberían hacer que tú, lector que vive en Buenos Aires o alrededores, tenga ganas de visitar el Jeep Park de Benavídez. Aunque este post suene a chivo y no lo sea ni un poco:

- Es gratis. GRA-TIS. En serio. El único gasto es llegar al Tigre.

- La organización brinda transporte gratis desde el playón de la estación de tren Mitre.

- Hay partidos de noche en octavos y cuartos de final.

- Entre los participantes aparecen Leo Mayer, Rogerio Dutra Silva, Guido Andreozzi, el belga Arthur de Greef, Machi González, Simone Bolelli y uno con mucho futuro, el noruego Casper Ruud, semifinalista del ATP de Río.

- Se iba a hacer en enero, previo al Abierto de Australia, pero no llegaron a tiempo con el armado y se hace igual ahora en marzo. Bien por la organización y los sponsors.

- No te entra polvo de ladrillo en los ojos ni te los llevás en las zapatillas.

- Variedad: la palabrita clave. No habrá largos peloteos de fondo como en casi todos los torneos que ves en el país.

21 febrero 2017

A lo Dolgo se juega mejor

Filed under: Coberturas,Pienso de que... — Marcos @ 13:14

Esta vez, en vez de hacer un resumen de lo que fue el Argentina Open, profundizamos sobre la lectura que nos dejó el triunfo de Dolgopolov, en particular, y la realidad del circuito y el tenis de ataque, en general.

(pueden darle play y dejarlo de fondo mientras leen amenamente el post)

En 2011, Dolgo perdió en su debut ante José Acasuso sin mostrar una buena imagen y dijo algo así como “hay torneos importantes y otros que sirven como preparación para esos torneos”, lo cual no deja de ser cierto, pero no estuvo bueno (o sí) que lo dijera así.

Seis años después, en el tenis del ucraniano resulta bastante notorio cuándo está con buena actitud dentro de la cancha y viceversa: empieza a empujar el drive en vez de impactarlo con picante, tira pelotas altas en vez de misiles y retrocede posicionalmente. Cuanto menos cae en esos “pozos” de (no)ofensividad sucede lo de la última semana en Buenos Aires: campeón sin perder sets, primer saque promedio por encima de los 200 km/h y precisión para jugar a la líneas.

 

Dolgo además dijo que la superficie en la que más cómodo se siente depende casi exclusivamente de su estado físico. “Si estoy en forma, me gusta el polvo de ladrillo y puedo jugar bien en estas canchas; si no estoy bien, prefiero las canchas duras, tener menos rallies y que el juego ofensivo se dé de forma automática (además de que los piques son mejores)… todo depende de mi estado físico y emocional”, afirmó.

“De chico jugaba mucho más con el slice, hacía tiros más raros, pero hoy todos los jugadores son rápidos y se juega a muy alta velocidad en general. Tirar slice, sobre todo en polvo de ladrillo, es difícil y tenés que hacerlo muy bien porque si no se te invierten de derecha y ahí estás en problemas. Es bueno cambiar de ritmos pero si no lo haces con inteligencia no es para nada efectivo. ¿Ese es el futuro del juego? Los jugadores de arriba te muestran que los primeros tres tiros son casi lo más importante, el saque y los siguientes dos tiros… el que agarra la iniciativa de un punto gana la mayoría de las veces. En ese contexto, será un mix entre ser sólido y atacar. Todavía hay lugar para los jugadores como yo, que juegan un tenis más distendido, Dimitrov tiene mucho de improvisación, Kyrgios es divertido de ver, Zverev te mueve por toda la cancha… yo trato de pensar que el tenis no sea unidimensional y, sobre todo, aburrido de mirar por más de media hora”.

Por suerte, en este deporte, hasta las verdades más extendidas pueden refutarse y en su habitual desorden The Dog hoy tiene definida una identidad y sabe para donde ir. O quizás esa libertad es la que lo convierte en un jugador impredecible y peligroso.

“Este año sentí que estoy jugando mejor desde principios de año pese a algunas derrotas y sumar triunfos siempre es bueno. En 2016 estuve lesionado desde julio y entonces no me juzgué cuando no se me daban los resultados, cuando decidí parar ya se me habían pasados dos meses malos jugando con molestias. Hoy por suerte todo cambió”, le contó a FueBuena.

Si bien es cierto que los mejores jugadores suelen ser los que tiene mejor pulso en los puntos clave, ¿qué nos hace pensar que la confianza de un jugador no puede girar del día a la noche? El vuelco, como siempre, puede tener varias causas. Sin embargo, la atención principal en Dolgo se la lleva su onda positiva en lo emocional, evidente, y cómo potenció su fuego interno luego de un año con varias lesiones.

A veces una situación no deseada es una motivación para renovar ganas y sostener el esfuerzo: la condición base para poder competir en nivel suele ser la buena salud y Dolgo dice que desde que se lesionó en Roma en 2016 jugó infiltrado y, por no parar y perderse varias semanas, eso desencadenó en una seguidilla de derrotas inesperadas. Hoy todo fluye y se notó en el Buenos Aires Lawn Tennis.

7 febrero 2017

Sin (tanto)drama

Filed under: Coberturas,Pienso de que... — Marcos @ 20:21

El fin de semana extendido en Parque Sarmiento dejó al equipo argentino de Copa Davis expulsada de la elite (deberá disputar el repechaje por la permanencia en el Grupo Mundial) y el dato duro de que es el noveno campeón en caer en la primera rueda al año siguiente.

La última vez fue con Suiza: tras ser campeón en 2014, perdió en 2015 sin Federer ni Wawrinka. No obstante, ninguno de los nueve equipos perdió la categoría en el repechaje, que no se corte la onda ni la racha (?).

En lo deportivo, era difícil salir de la excitación después de lo ocurrido en Glasgow y en Zagreb. Sin embargo, en la primera serie se dio un fin de semana XL superemocionante, que pudo no haberlo sido. Aun con las ausencias de Del Potro y de Delbonis.

Durante 2016 destacábamos que Argentina tuvo un equipo “largo” y cómo, sobre todo con el liderazgo y la resiliencia de Del Potro, hubo en cada serie un equipo unido y que sabía(sabe) lo que quiere.

En este caso, tocó afrontar el desafío con la vuelta de Berlocq tras la baja de Zeballos, un Schwartzman que llegó con molestias y no pudo disputar ningún punto, con Mayer con su hijo en brazos y un Pella que hizo un esfuerzo importante desde lo mental para volver a transitar el pedregoso camino que muchas veces resulta la Davis.

Del otro lado, Italia fue un equipo con pergaminos y tres singlistas parejos: la regularidad de Lorenzi, la confianza de Seppi luego de llegar a cuarta ronda en Australia y el talento de Fognini, uno de esos jugadores que pese a cualquier vaivén siempre logra imponer su calidad. Lo había hecho en 2014 en Mar del Plata, lo volvió a hacer en 2017.

El final del pleito (teníamos ganas de usar esa palabra noventosa) fue un lunes, a puertas abiertas y con público que se quedó afuera por que se llegó a la capacidad tope de gente. Como contra Brasil en 2015 pero al revés.

El “quiero hablar de tenis” de Fognini nos sirve de puntapié para una reflexión lateral, siempre viene bien el pedido de dejar de lado las aseveraciones fatalistas. El tenis argentino en su conjunto debería valorar lo que se ha hecho en la Davis en los últimos años con la frutilla del 2016: un campeonato, tres finales, siete semis y 472 accesos a cuartos. Un solo repechaje en solo quince años; el segundo llega, justamente, luego del primer título.

Tampoco queremos ponernos en moralistas pero hay cuestiones de la instantaneidad (de tuiter, sobre todo) que nos está afectando, y no de buena manera, para sentenciar (no para hacer chistes, informar, etc) de parte de gente que debería estar un poco más tranquila a la hora de opinar. Al menos con excesiva vehemencia.

De hecho, pese a esta derrota, Argentina seguirá siendo campeón de Copa Davis (el trofeo estará durante todo el año, de gira, en el país). El público tenístico se olvida muy fácil de esto, Pella algo dijo al respecto sobre la (no)posibilidad de “frenar el tiempo”.

“Todo pasa demasiado rápido, siento que no tengo tiempo para nada, que lo de Zagreb fue hace cuatro días y ahora me toca estar acá; voy a cerrar los ojos y voy a estar en la próxima serie. Éramos campeones del mundo y enseguida apareció Australia. Se me pasa todo muy rápido y no sé cómo parar el tiempo. Lo que viví en estos meses fue fuertísimo y probablemente no lo vuelva a vivir”,

El zurdo llegó mentalmente al límite y se notó el viernes. Se esforzó en los días previos, pero en la cancha terminó frustrado ante un Lorenzi superior en cuanto a regularidad. Berlocq, por su parte, no pudo elevar su nivel a tiempo ante un Seppi que pareciera jugar con un balde en la cabeza y en piloto automático y que por momentos alterna aciertos y yerros por igual; cuando ese balance le da positivo se convierte en un rival peligroso.

El dobles (¿la mejor pareja argentina en las últimas temporadas?) sacó adelante un gran triunfo en un partido parejísimo para llegar al día de definición. El domingo hubo una notoria reacción de Berlocq con su admirable y habitual entrega que estiró la definición al día siguiente y Pella, el lunes, fue un jugador opuesto al del viernes, con presencia pese a la entendible atadura ante la presión de cerrar la remontada.

Estuvo muy cerca de lograrlo pero tras más de cuatro horas en cancha sintió el desgaste en el último tramo del partido y cayó ante un Fognini que terminó luciéndose, incluso cuando el público le faltó el respeto, le gritó “forro”, “comilón”, cuando aparecieron los Boludos del Nooop y se lo trató de sacar de foco. Hasta se fue con custodia luego del triunfo y recibió algunos botellazos (por suerte de plástico).

Como sea, verlo en vivo, sacando pecho, levantando el mentón y con ejecuciones sublimes en momentos de tensión, confirma el rótulo de que es un jugador de calibre.

Sucede que en trescuatro días hubo una montaña rusa de emociones. El viernes invadía el clima de derrota, el sábado Italia tuvo un punto de partido para cerrar la serie en un dobles de nivel que tuvo una última media hora de puro suspenso, Berlocq revivió las aspiraciones el domingo entre los parates de la lluvia y su ya-clásica-rotura-de-remera; un par de horas después, con el 2-0 parcial en sets de Pella, la épica (y lo que hubiera sido la levantada por primera vez de una serie 0-2) estaba prácticamente consumada…

Ya saben, elegimos corrernos de la catarsis repentina, preferimos mirar los partidos, tomarnos el tiempo para (tratar de)escribir sobre lo concreto: la serie se definió en un quinto set del quinto partido. Todo mérito de los jugadores.

La organización de la serie, en tanto, tuvo varios elementos en el debe. Es cierto que montar una Davis de local tiene un costo de varios millones de pesos y el canon que entrega la Federación Internacional de Tenis (150 mil dólares por equipo en la primera rueda) suele ir para el premio de los jugadores y gastos de equipo.

Dentro de un panorama en el que el rédito de los eventos tenísticos resultan una quimera, la AAT aceptó una importante oferta de la Ciudad de Buenos Aires para llevar la Davis a Parque Sarmiento, donde se construyó un estadio tubular de ocasión. Muy lejos de un escenario pertinente a la primera serie del último campeón.

No hay que olvidarse que estamos en un contexto que todo evento así (ATP porteno, challenger de Tigre y sobran ejemplos en sudamérica y en el mundo) necesita del apoyo de un ente gubernamental. El beneficio para las arcas es entendible. No obstante, la AAT careció de inventiva para montar un espectáculo abarcativo e integral y, si se quiere, saber explotarlo como unidad de negocio para fortalecer aun más la estructura y el desarrollo.


“A ver qué están escribiendo lospí-de-Fue-Buena”

En el medio también se rechazaron propuestas de distintas cuidades del interior (las hubo, concretas, pero los números de costos que se barajaron las distintas partes eran en dólares y elevados lo que decantó rapidamente en oportunidades truncas). Creemos que no era necesario ningún clima de jolgorio forzado, no se trataba de hacer una fiestita de cumpleaños, bastaba con un evento acorde a las circunstancias.

Por otra parte, el abono de entradas (no se podían comprar por separado) base costaba 1.500 pesos, un monto excesivo y limitante que entregó blancos notorios durante el primer día y tribunas algo más llenas las siguientes jornadas, contando lugares de protocolo y cientos de tickets de cortesía.

La definición fue con puertas abiertas y el personal de seguridad tuvo que cubrir los accesos al estadio luego de que cientas de personas rompieran un cerco perimetral para ingresar después de ser rebotados en la puerta.

Volviendo a lo importante, recién en abril se conocerá el rival de septiembre. En algo más de seis meses, Argentina tendrá la posibilidad de revalidar el lugar simbólico que posee dentro del grupo mundial ininterrumpidamente desde el 2002.

30 enero 2017

“Entró convencido de que ganaba el torneo”

Filed under: General — Marcos @ 14:16

Ganó el Abierto de Australia y lo primero que hizo Roger Federer cuando llegó al vestuario fue hacer un FaceTime con sus hijas que se habían quedado despiertas para verlo y estaban ansiosas por ver la copa. “Vamos a poder usarla para hacer una sopa o comer ensalada”, contó el suizo que le dijeron las mellis.

Rebobinando un par de horas para atrás, ayer marcábamos cómo el suizo pudo jugar en puntas de pie y en ataque constante para contrarrestar la intensidad de Rafa y ese ajedrez estuvo planeado en la previa por sus entrenadores Severin Luthi (conoció a Federer -cinco años menor que él- cuando tenía 13 años, lo acompaña desde 2007) e Ivan Ljubicic.

En una jugosa entrevista con el Tages Anzeiger Seve profundizó sobre el detrás de escena y dijo que “Roger estaba seguro que ganaría”. Federer, por su parte, en conferencia había dicho que la prédica fue “jugar contra la pelota y no contra el contrincante”.

“Sentí en noviembre, diciembre, que Roger podía ir por todo en Melbourne, todo es posible para el. Vi que no hubo contratiempos en la pretemporada y su espíritu crecía todos los días. Yo lo he dicho por años: Estoy convencido de que Roger todavía puede ganar títulos de Grand Slam. Al menos uno. Y ahora lo hizo”

“Como tuvimos más tiempo, hemos hablado más sobre el partido. El jueves Roger jugó su semifinal, el viernes que tenía realmente el día libre le dije “pegale media hora con un zurdo”. Desde diciembre no entrenamos nunca con un zurdo, y contra Melzer había tenido problemas en la primera ronda. Por lo tanto, peloteo con Omar Jasika. Fuimos a canchas indoor, en paz. El viernes vimos juntos en el partido de Nadal contra Dimitrov. De la A a la Z. No es porque fueramos a descubrir algo totalmente nuevo. Pero fue interesante, Nadal no juega igual que hace seis o siete años.

Striking some with the boss @rogerfederer 😇

Un vídeo publicado por Omar Jasika (@jasika123) el

Era importante que Roger juegue agresivo, que Nadal no tenga tiempo a cambiar de tiros. El nivel fue increiblemente alto, casi solo winners de los dos lados. Las pelotas estaban más rápidas que otros años y eso ayudó también, fueron una gran diferencia, pero era importante que Roger entrara a la cancha con un plan de juego claro y fue increíble su convicción, estaba seguro que iba a ganar.

Le pegó muy bien a la pelota, es verdad. Puso a Nadal a la defensiva, pero no es la primera vez que lo hace. Cuando le ganó en el Masters (2011) 6-3 6-0 también le pegó igual de temprano al revés y plano, las condiciones eran diferentes. Este torneo nos dio mucha información. Federer me sorprende todos los días, sabía que podía, pero experimentarlo es algo totalmente distinto. 

No me había percatado que es la primera vez que gana un Grand Slam ganando tres partidos al mejor de 5. Es una buena señal, yo siempre le dije que tiene que estar en condiciones de ganar los siete partidos a cinco sets si es necesario y trabajamos para eso


Habla Federer, silencio por favor.

Siempre se pueden mejorar detalles, pero me impresionó como manejó su agresividad sin pasarse demasiado y esta victoria le va a dar más coraje para el futuro

Todos tratamos de dar el máximo, pero sabemos que es el jugador que tiene que implementar lo que nosotros podamos aportarle. Es lindo cuando se acuerda de nosotros en todo momento, pero la victoria es toda de él y sin dudas que lo va a llenar de motivación.

En charla con Miguel Simón, Federer afirmaba que fue importante un arranque certero. Todo terminó siendo como “un cuento de hadas”.

29 enero 2017

CIERREN EL TENIS

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 12:23

Somos los más acérrimos defensores de la paciencia en esta época de ansiedades. Repetimos que los hechos cobran fuerza histórica cuando el tiempo pasa, y vemos que nunca como hoy nos empecinamos en analizar -intentar analizar- los acontecimientos mientras ocurren (hola, redes sociales; hola, telefonito).

Pese a esta acostumbrada prudencia y el arranque de post poco apasionado (?), coincidiremos: hemos visto una final histórica. Un torneo único. Los otros Grand Slams van a tener que hacer mucho esta temporada para superar a Australia. Como dijo Rafael Nadal: disfrutemos porque es difícil que vuelva a ocurrir. Por eso pedíamos en Twitter: CIERREN EL TENIS. ¿Cómo van a obligarnos a ver otro partido después de este? Bueno, está bien, es nuestro trabajo, okey, pero al menos lo hacemos bajo protesta.

Por un rato, el mundo del deporte (y algo más) estuvo detenido aquí:

En los alrededores del estadio sucedía esto:

Antes de la final, Roger Federer dio quizá la declaración del torneo: comentó que hace tres meses, cuando coincidieron en la apertura de la academia de tenis de Nadal en Mallorca, el suizo le tiró la idea de jugar un partido exhibición. Ambos se recuperaban de lesiones, uno de rodilla y el otro de muñeca, y lo máximo que podían hacer en ese momento, recordaba Roger, era pelotear con unos juveniles. En la ceremonia de premiación de la finalísima volvió a referirse a aquella charla.

Comenzó 2017 y ocurrió lo impensado: Djokovic y Murray perdieron con rivales menores, Roger y Rafa sumaron triunfos de calidad y el clásico fue posible. La final no decepcionó: el contraste de estilos siempre necesario para un mejor espectáculo, la intensidad, las genialidades, y un resultado que esta vez no fue clásico: Roger derrotó a Rafa en cinco sets, para lograr su primer triunfo en Grand Slam sobre su eterno rival en diez años (Wimbledon 2007), su Grand Slam número 18, el primero desde Wimbledon 2012 y así poder ser el campeón más veterano en esta categoría en 45 años (Ken Rosewall en Australia 62). En la era profesional es el más “viejito”. También es el primer ganador de Grand Slam desde Mats Wilander en Roland Garros 1982 que deja en el camino a cuatro rivales top ten, y el primero desde Gastón Gaudio en Rolanga 2004 que gana tres partidos que llegan a cinco sets. Mucho dato histórico junto.

Nos preguntábamos anoche si Roger sería capaz de ganarle tres sets a Nadal, aún con la cancha más rápida y las bolas más veloces que presentaba esta edición de Australia. Relativizábamos la ventaja que tenía con un día más de descanso: en 2009 se había dado la misma situación y Nadal le ganó en más de cuatro horas. Tras ese encuentro, Roger terminó llorando abrazado por Rafa y dijo: “Dios, esto me está matando”.

Antes de la final, el suizo prometió dejar todo aun si eso significaba que no podría caminar por diez meses más. Una vez más, cumplió su palabra. Necesitó ganarle en cinco a Rafa (antes de la era Djokovic, esto representaba el mayor desafío en el deporte), levantar un quiebre de desventaja en el quinto set y tomar dos tiempos médicos por dolores en la pierna, problema que surgió en la segunda ronda frente a Noah Rubin y se agravó en la semifinal con Stan Wawrinka. La peor situación para Federer, la que más odiaba, con su rival festejando con puño apretado y dándole vuelta el trámite. El partido número 100 de Federer en Australia terminó con una colaboración de uno de sus peores enemigos, el Ojo de Halcón, que determinó el drive ganador y el festejo con delay.

El revés de Federer, tan injustamente criticado en décadas anteriores por la comparación con el resto del arsenal, golpe que mejoró notablemente desde los comienzos de su etapa profesional, fue el gran responsable. No existe un único factor, son mil variables las que deciden un resultado y más en un partido tan cerrado, pero fue una de las grandes modificaciones de la final de Australia. Federer pudo jugar en puntas de pie y lastimó con el revés cruzado como nunca. El paralelo también le cortó la carrera a Nadal. No se fue a la red como loquito pero se mantuvo en ataque constante. El drive definió más que la volea y, curiosamente, a la carrera fue mejor que el drive a la carrera de su rival. Evitó pegarle a la altura de los hombros. Le dijo no al slice: no funciona contra Nadal. Según @tennisabstract, el 51% de los drives cruzados de Nadal terminaron en puntos perdidos para él.

El sobrepique, aquí de drive, hizo cosas como esta:

Con esta estrategia de ahogar al rival, que necesita de devoluciones certeras, un servicio eficiente, gran despliegue físico y cabeza a toda prueba, Roger pudo evitar lo que siempre sufrió de Rafa, y de lo que alguna vez pudo reírse.

Federer dijo antes de la final que en partidos anteriores intentó jugarle a Nadal como lo hacía en polvo de ladrillo, dado que en los primeros enfrentamientos solían enfrentarse en esa superficie (lo cual encierra una crítica de Roger, ya que Rafa no llegaba tan asiduamente a encontrárselo en las finales en otros tipos de suelo, lo cual fue señalado en su momento en un post de FueBuena que no tenemos ganas de buscar ahora).

También en tu blog amigo escribimos allá por 2008 que no sería nada extraño que Nadal llegara algún día a la cuenta de Grand Slams de Federer. De ahí la importancia de la victoria del suizo, porque de lo contrario no habrían quedado 18 a 14 sino 17 a 15, con Roland Garros a la vista y cinco años menos de edad para Nadal.

Cada tanto hay que poner el freno y recordar: seis meses afuera del circuito, 35 años, cuatro hijos. Y él es el que le dice en la ceremonia de premiación a Nadal que se quede en el tour, que se lo necesita.

Segundos más tarde diría que el empate habría estado bien para este partido, que “si no vuelve a Australia…” (alarma de retiro que luego disipó a medias al explicar que nunca se sabe lo que puede pasar, que no se vuelve más joven) y, ya en rueda de prensa, que cuando perdió el primer match point, pensó que se le escapaba. Todos tienen miedo. Todos. Recuerden siempre eso. “No puedo compararlo con ningún otro triunfo, quizá el de Roland Garros 2009″, dijo el campeón, quien prometió “festejar como una estrella de rock” su victoria, y eso que ya era las 2 de la mañana cuando terminó su rueda de prensa.

Tuit de diciembre en el que adelantaba que jugaría al menos hasta 2018. Puede interpretarse ahora como Grand Slam 18 y queda mejor.

Para Rafa fue una de esas finales que no suele perder: imaginamos el gusto amargo por su condición de “frontrunner” (no suele perder cuando está arriba) pero a la vez la buena experiencia que le dio su mes en Australia, tal como dijo en la premiación, y la energía que le imprime esto para el resto de 2017.

Se quedó a muy poco de ser el primer tenista en la Era Abierta que gana al menos dos veces cada Grand Slam. Y nos dejó este lujo.

La victoria de Federer vuelve a convencer a sus fans de que es el mejor de todos los tiempos. Ya saben, no nos subimos a esa, pero no por eso dejamos de admirar sus victorias y su rol de embajador de este deporte. Hoy también nos entró una basurita en el ojo ante esta final histórica no sólo para nuestro micromundo.

Pero a la vez, como siempre nos preguntamos: ¿cómo alguien puede ser el mejor de la historia si no es el mejor de su era? Estamos seguros de que si Federer fuera el que liderara el historial por 23-12 (contrafáctico, lo sabemos), muy pocos hablarían de clásico. Se negaría la rivalidad. Rafa sería señalado como segundón. Pero sucede que Nadal no sólo le ganó más veces en total, en Grand Slams (no importa si son más en Roland Garros, no es menos que los otros), sino también en partidos jugados sobre cemento al aire libre: 8-3 quedaron ahora.

Como muchas veces ocurre, los fanatismos y los números pueden ir por carriles opuestos. No despreciamos la pasión: le da vida al deporte y nos sirve para extrapolarlo a otros ámbitos. Entendemos a los que creen que en Roger queda representado eso de que es más valiente proponer que defender (dijo recién que “los valientes serían recompensados” en esta final, y Rafa siempre cargó con ese aura de defensivo, como si pudiera hacer otra cosa contra Roger, pero qué ciegos son los que no ven que Nadal también presiona con el revés cruzado y trata de meter winners con su drive). Entendemos a los que lo miran como un equipo de fútbol, de buscar el arco contrario todo el tiempo.

Federer es estética, facilidad, garbo, plasticidad, danza, es la “peRFección”. Es un tipo ideal. Inalcanzable. Nadal, si bien es cierto que como valores destila el esfuerzo y la garra, no es solo eso. Ya lo escribimos mil veces. Los que quieran separarlos según gustos tenísticos y no solo visión del mundo, está perfecto también. Aunque Federer también se entrene como bestia y pelee los partidos con garra, sea muy bueno en polvo de ladrillo y Nadal tenga, por ejemplo, una de las voleas más efectivas del circuito. Ni hablar de la parábola de su drive, es una belleza.

Lo único, no olvidemos que en plena era Djokovic-Murray, Federer y Nadal nos llevaron en una cápsula temporal. Y eso fue gracias a los dos, a la gran rivalidad y el contraste de estilos.

23 enero 2017

Aussie Rules, semana 1

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 19:19

En Australia, el debate pasa por tirarse a dormir hasta el horario del partido que querés ver o mejor bancarla despierto y al día siguiente ser zombie. Como primera gran parada del circuito, las emociones pueden variar todavía más con resultados no esperables: tras la primera semana, por ejemplo, Roger Federer y Rafael Nadal ya están en cuartos de final y Novak Djokovic y Andy Murray, en sus respectivas casas.

¿Son puro azar los resultados sorpresivos? ¿Cambiaron las condiciones de juego o fueron inspiraciones aisladas combinadas con chatos rendimientos de los favoritos? Craig Tiley, el director del torneo, insiste en que las canchas no están más rápidas que los últimos años. No obstante, el juego de ataque ha dado sus frutos a varios por sobre los tiros de base, una costumbre del tenis moderno. Varios jugadores han notado que efectivamente, el suelo y las bolas ayudan al tenis más veloz.

Sucedió, sobre todo, con Mischa Zverev y el saque y la volea: el alemán fue a la red 119 veces y otras tantas cerró los puntos de 3/4 de cancha para adelante para vencer sorpresivamente a Murray. Si no podés ganarle de fondo, sí, creélo, se puede ganar jugando tenis de ataque.

Además de ganar el partido, Zverev se ganó el aliento de John McEnroe y Pat Cash (algo de rédito le dio ese planteo cuando ganó Wimbledon en 1987), quien aseguró sentirse nostálgico después de ver rendimiento del mayor de los hermanos alemanes.

Los seguidores de FueBuena ya saben que preferimos el contraste de estilos y la velocidad de las superficies es de principal injerencia en el desarrollo del juego. Sucede que el circuito cayó hace varios años en la uniformidad de velocidad, canchas más bien elásticas, de velocidad media y, en el caso de Australia, que retienen algo el calor y era más benévola con las articulaciones. O así se creía.


La velocidad de los 9 Masters 1.000, solo Shanghai sobresale de la media

Hace algunos años hablábamos sobre esto con Mats Wilander. En Buenos Aires, el sueco decía que había que entender, y respetar, a los jugadores actuales en el sentido táctico del juego. Aunque no piensen (o eso parezca, para algunos).

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“Las tácticas de hoy son muy diferentes a las tácticas que usábamos en nuestros días. Es prácticamente imposible para una persona externa entenderlas, incluso para mí a veces es difícil de entender los tiros que pega Stan Wawrinka. ¿Por qué lo haría? ¡Oh, entró! O sea que puede sacar ese tiro. El tenis cambió tanto en los últimos 15 años y no creo que nosotros los fans hayamos guardado el conocimiento y el entendimiento de lo que están haciendo porque es un juego tan rápido, le están pegando tan duro a la pelota que tenés que ser un conocedor del tenis para entender. Incluso así, yo a veces no entiendo lo que están haciendo. No digo que sea estúpido ni que esté mal, pero hacen cosas que ni hubiera pensado que se pueden hacer. Por qué van por un ace de segundo saque. Y es la jugada correcta. Por eso creo que tenemos que darles algo de respeto, porque saben lo que hacen. Siempre habrá jugadores inteligentes y otros que ni piensen”, explicó Wilander.

EL DATO I

La última vez que ninguno de los dos primeros preclasificados llegaron a cuartos de final en un torneo de Grand Slam fue Roland Garros 2004, con Federer y Roddick perdiendo rápido. El final de esa semana no hace falta que lo recordemos, difícil que vuelva a haber un drama similar.

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EL NÚMERO

A los 35 años y 174 días, Federer se convirtió en el cuartofinalista de Grand Slam de mayor edad desde Jimmy Connors en el US Open 1991.

LA RACHA (ROTA)

Por primera vez desde Roland Garros 2015, Nadal vuelve a cuartos de final de un Grand Slam cortando una serie de cinco Majors seguidos sin figurar entre los últimos ocho jugadores.

EL RESUMEN

El canal de YouTube del Australian subió considerablemente su calidad con resúmenes guionados cual mini-documentalitos. Acá un popurrí de la primera semana.

EL DATO MARKETINERO

Yonex modificó varios de los contratos de sus principales jugadores con una cláusula que le permite descontar plata del fee monetario por cada raqueta que el jugador quiebra (un extra a las multas pertinentes de los torneos), según el Sidney Morning Herald. Es la primera marca que impone algo de este tipo, no hará diferencias en los contratos de las figura pero planta un antecedente en cuanto a imagen y valores que intentan pregonar.

EL REGRESO

Mirjana Lucic-Baroni, una de la época de los padres problemáticos (no sabemos ahora, pero en los 80s y 90s salieron a la luz casos de padres demasiado exigentes y con muchos problemas para sus hijas), llegó a cuartos de final de un Grand Slam por primera vez desde 1999.

Lucic tiene un mensaje para todos: que nos importe poco lo que digan los demás y que hagamos todo con el corazón. Miren qué lindo lo dice.

EL TIMELAPSE

Mucho movimiento por Melbourne.

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