Fue buena

9 septiembre 2019

I ❤ NY Final

Filed under: General — TodosLosAutores @ 23:36

Las imágenes finales del Nadal sentado y exhausto, visiblemente emocionado, nos hicieron acordar de aquella final de Australia entre Rafa y Djokovic, en la que tuvieron que traerles sillas a los dos.

La final del US Open de este domingo entre Nadal y Daniil Medvedev también fue una lucha sin cuartel (frase moderna) de cinco horas, en la que los dos sumaron sus esfuerzos para coprotagonizar uno de los dos grandes partidos del año, junto con la definición de Wimbledon. Las dos encuentros llegaron a cinco sets, un sólido argumento para los que no quieren que los partidos de Grand Slam se achiquen.

Según reveló Carlos Moyá, minutos después de la final, tras la ducha, Rafa debió recibir la ayuda de su equipo para ponerse los jeans, por calambres (mezcla de cansancio mental y físico). «La final me recordó a un combate de boxeo, en el que se pegan y pegan hasta estar casi groggys. Fue una de las más emocionantes que he visto en mi carrera. Se juntó emoción con calidad de tenis, dos estilos distintos, muchas alternativas, todos los estados posibles…», agregó Moyá en entrevista con El Larguero.


El cambio

Ustedes eran muy chicos pero hace apenas un año, Rafael Nadal no podía terminar torneos en cancha dura. A fines de 2018, fue operado para retirarle un cuerpo libre en un tobillo y debió cerrar el año sin el Masters de Londres. Hace apenas un par de meses dijo, como en años anteriores, que pasar de polvo de ladrillo al césped no era beneficioso para sus rodillas por la mayor flexión que debía hacer en la hierba.

Con un calendario pensado para el cuidado de su físico (no fue a Cincinnati después de ganar en Montreal) y el cuidado de su equipo médico, en el que sobresale Ángel Ruiz Cotorro, Nadal convirtió al US Open en su segundo Grand Slam más exitoso (4 títulos). Seguramente, el cambio de velocidad de las canchas duras influyó en las conquistas pero no fue lo único.

Veremos qué cuidados toma de acá a fin de año.


El Big 3

Federer
Nadal
Federer
Nadal
Federer
Nadal
Djokovic
Djokovic
Djokovic
Nadal
Djokovic
Nadal

Así fueron los últimos tres años de los Grand Slam. Es la segunda racha más larga del Big 3 después de los 18 que ganaron entre Roland Garros 05 y Wimbledon 09.

Sinceramente, pensábamos que la racha se iba a cortar en este US Open, porque los más chicos siguen creciendo y el Big 3 podía llegar cansado a Nueva York tras los esfuerzos de mitad de año. Además, el cemento es la superficie más «igualadora» (recordamos una frase de Zverev en la que decía que apostaba todo al US Open). Rafa salvó el honor del trío después de la mala noche de Federer ante Dimitrov y la lesión de hombro de Djokovic que lo hizo abandonar a Wawrinka.

De acá hasta fin de año, es probable que ocurra como en 2018: los más jóvenes quizá sigan sumando finales y títulos en los Masters 1000 que restan y en el Masters de Londres.

No hay todavía campeón de Grand Slam menor de 30 años, pero ya llegará.


La fan

El show de Xisca, la futura esposa de Rafa.


El tenis

La final ofreció sus alternativas estratégicas. No fue siempre la misma.

  1. Un primer set con muchos errores y nervios, que se decide cuando Rafa «tira la chapa», le pega duro y logra el quiebre clave.
  2. En el segundo, el español seguía «ladilleando», no le jugaba una bola parecida (reveses paralelos altos, «bobas» cruzadas que no eran drop ni profunda, drives bien cruzados, otros más pesados) y el ruso no tenía ritmo para pegar como sabe.
  3. En el tercero, todo cambió en el 3-2. Medvedev cambió totalmente y ahí radica su potencial: puede ser el más sólido contra los pegadores y puede jugar winners todo el tiempo, como hizo contra Djokovic este año o desde el tercer set ante Rafa. El cambio de estrategia, el aliento del público, los nervios de Rafa… Medvedev, con ese estilo desordenado, una técnica particular en el drive, los drops, las subidas a la red y los segundos saques con riesgo, alargó lo que había comenzado como una final aburrida. Había empezado muy retrasado y dio varios pasos adelante en la cancha.
  4. En realidad debería ser 5, el quinto set clave. Medvedev pudo haber picado 2-0 y eso habría sido grave para Rafa. El ruso de 23 años mostró mucho coraje (recuerden lo roto que estaba en la segunda y tercera rondas) para volver a pelear cuando perdía 5-2 (ahí cuando Rafa se desconcentró por la penalidad del reloj de tiempo). Medvedev levantó match points en 3-5 y tuvo un break point en 4-5. Nadal volvió a mostrar espíritu ganador en un final apasionante.

¿Qué tan grosso fue lo que hizo Medvedev en esta final?

Apenas 6 de las 27 finales de Grand Slam de Nadal llegaron a un quinto set: Wimbledon 07 y 08 (Federer), Australia 09 (Federer), 12 (Djokovic) y 17 (Federer) y US Open 19.

Nadal tiene un récord de 206-1 cuando gana los dos primeros sets.


El comentario

Marat Safin comentó el partido para Eurosport de Rusia. Uno de sus highlights, el oioioi interminable.


De villano a favorito

Medvedev y el micrófono, Medvedev y el público, capítulo especial.

Primera máxima: Daniil responde lo que quiere. No importa lo que le pregunten: dice lo que se le canta.

Nos quedará siempre la duda de si hubo algún consejo de relacionista público o la propia convicción de Daniil de que no podía ganar el título con el público en contra.

Recordemos que todo comenzó con su «fuck you» solapado al público después de un maltrato a un ball-boy (no tan boy, sino adulto) en el partido con Feliciano López. Nick Kyrgios adoptó el dedito como portada de twitter.

Después de los abucheos, Medvedev fue irónico, le pidió al público energía negativa para crecer.

Lo mismo decía en ruso:

Y lo mismo en el siguiente partido.

Esto le hizo ganar muchos fans en redes por su anticorreción política. Pero de pronto, entrando en la segunda semana, Daniil cambió: dijo en rueda de prensa que había hecho estupideces, que era buena persona fuera de la cancha y que ofrecía disculpas por su comportamiento (¿incluía el discurso de los abucheos?). Al verlo perder en la final, el público del Arthur Ashe lo adoptó como el favorito y se volvió loco cuando extendió la final.

Terminó con un pequeño stand-up en la premiación.

Y un tweet bien yanqui (?).


El debate (aburrido)

Para los que nos leen por primera vez: el asunto del «más grande de la historia» nos aburre un poco y en el caso del mejor del Big 3, pensamos que hay que esperar a que se retiren. Alguna vez escribimos, allá por 2008-9, que no sería raro que Nadal pasara alguna vez a Roger, pero somos anti-camisetas en el tenis. Hoy el español quedó a un Grand Slam del suizo por primera vez desde 2003. Según decía hoy Mats Wilander, no sería raro que Federer postergue su retiro ante este nuevo título de Rafa.

«Siempre digo lo mismo: me encantaría ser el que gane más, pero no estoy pensando en eso y no voy a entrenarme cada día y jugar por eso. Lo hago porque me encanta. No puedo pensar solo en los Grand Slams. El tenis es más que eso”, dijo Rafa ayer en charla con El País.


Más estadísticas pertinentes

  1. Nadal ganó 5 Grand Slams después de los 30. Djokovic, Federer, Laver, Rosewall y Agassi lograron 4 cada uno.
  2. Rafa, a uno de los máximos ganadores del US Open en la Era Abierta:
    Federer, 5
    Connors, 5
    Sampras, 5
    Nadal, 4
    McEnroe, 4

Andreescu superstar

La final femenina del US Open tuvo números de audiencia televisiva muy importantes y el boom Andreescu seguirá en Canadá, desde las felicitaciones de Justin Trudeau hasta los reconocimientos que seguirá recibiendo la campeona de 19 años de origen rumano.

Andreescu, producto del buen trabajo de la federación de su país (Tennis Canada), tuvo sus momentos de dudas como muchas y muchos, que contó en este post de Behind the Racquet.

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“The start of 2017 was a great time in my life. I won a couple of 25k events, did well at Fed Cup and qualified for Wimbledon just after turning 17. I was then able to reach the quarterfinals at the Citi Open beating a top 15 player. Achieving that made me the first player born in 2000 to do so. My points started to add up which allowed me to play bigger events without needing wildcards. I was getting more attention than usual. People were saying that ‘maybe she isn’t a one hit wonder’. I said to myself, ‘This is it. I proved myself, now I just gotta keep it up’. Then everything started piling up in a negative way. I got too overwhelmed by everything. My tennis started going downhill. I was having difficulty with the relationships in my life including the one with myself. Practices began to feel worthless. I wasn’t enjoying it anymore. I ended up losing in the first round six times, which made me lose many points that I had to defend from the year before. I had a poor pre season which led to the year of me playing the worst tennis of my life. To make matters worse I got injured. I was on and off for maybe 4 months because of a misdiagnosis. All I wanted to do was give up. Who knew that all of this ended up being the best thing that could have ever happened to me. Of course in the beginning it didn’t feel like it because of all the losses and injuries, but I tried to maintain positive outlook and took many things into consideration. I had an ‘awakening’. I looked back at those tough times and tried to figure out ways where I can change and do better, including mindset, nutrition, training, fitness and most importantly the people around me. I wanted to seek the best advice from specialists and did a lot research on my own. Everything slowly started shifting in a more positive direction. I then went on to do well in the fall, followed by a great preseason which then led to my dreams becoming a reality in Auckland, Melbourne and then Indian Wells. The moral of my story is that if it hadn’t been for all those bumpy moments then I wouldn’t be where I am today. They made me stronger and allowed me to break out of my comfort zone to do and be better.”

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Este año escribimos un post sobre Bianca, en el que contamos entre otras cosas que practicaba la visualización activa. Ella se vio hace años en esta situación, en una final del US Open ante Serena o Simona Halep.

Le asignamos un valor muy importante al hecho de tener la final ganada y superar los nervios de pasar del 6-3, 5-1 y match point al 5-5. Advertir en ese momento que el envión de Serena había terminado, que era el momento de pegarle aún con nervios encima y eso hizo para ganar el partido: dos derechas ganadoras. Como escribimos en aquel post de Indian Wells, nos encanta el tenis de Bianca, con potencia, inteligencia y mucha variedad de ángulos y efectos. Empezó el año fuera del 100 del mundo, hoy es la 5.

Serena todavía debe estar preguntándose qué le ocurre en las finales de Grand Slam: perdió las cuatro que jugó después de ser madre. Es súpervalorable lo suyo, las cuatro finales a su edad, pero en la rueda de prensa la estadounidense hizo foco en los nervios y el mal nivel que mostró ante Andreescu. ¿Tendrá más chances?

30 agosto 2019

I ❤ NY Ronda 2

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 11:27

Coco Gauff llega al US Open después de lo hecho en Wimbledon, con nuevos sponsors, tapa de revista (online), figura central a la hora de pensar en la programación de partidos.

Coco Gauff pasa dos rondas y es la más joven en llegar a tercera desde Anna Kournikova, en 1996. Enfrentará a la defensora del título, Naomi Osaka.

Coco Gauff juega un tenis de veterana. Defiende como pocas, hace transiciones defensa-ataque notables, maneja los puntos importantes como si llevara años en el circuito y saca voleas, toques, rústicos a dos manos pero efectivos.

Coco Gauff se tropieza, aterriza sobre el cemento de Flushing Meadows y no tiene ni un raspón en el codo, rodilla, nada.

Coco Gauff festeja con el «inflador», levanta al público como pocas.

Coco Gauff les habla a miles de personas en el Louis Armstrong, les dice que «luchará por todos ellos», que esto es sólo el comienzo.

Coco Gauff tiene 15 años y 178 días.

El vestido

Una colección de canchas de tenis vistas desde arriba. Eso es el vestido de Coco.

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La historia

«Fue un largo viaje», decía Taylor Townsend entre lágrimas.

Taylor número uno junior en 2012. La Asociación estadounidense le «aconsejó» que mejorara su forma física al negarle una invitación especial, lo cual fue noticia en medios nacionales de su país.

Townsend, zurda de tenis potente y dúctil a la vez, eliminó a Halep, en su primer triunfo ante una top ten. Para eso se fue a la red 108 veces, de las cuales ganó 65. Levantó un match point yendo hacia adelante.

El dato

Alexander Bublik levantó un 0-2 en sets ante Tomas Fabbiano, con 48 aces y 26 doble faltas. Esta última cifra es la más alta para un partido desde que existen las estadísticas de la ATP, en 1991. Marc Rosset, en la primera ronda de Wimbledon 95, también había cometido 26.

Veteranos y niños

Otro dato: por primera vez desde la primera edición profesional del US Open (1968) que hay tres jugadores de 37 años o más en la tercera ronda del masculino: Federer (38), Feliciano (37) y Paolo Lorenzi (37). Aquella vez fueron Pancho Segura (47), Pancho Gonzáles (40) y Torben Ulrich (39).

Por otro lado, dos pibes de 15 y 16 años ganaron un partido de dobles profesional. Uno de ellos es hijo de un tenista que vimos jugar, y ya nos ponemos ancianos.

El guerrero

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Lorenzi, batallador en los challengers y los ATP, pasó la qualy y ganó dos partidos a cinco sets de más de 4 horas cada uno. Sus 37 años son una cifra más alta que la de sus dos primeros rivales sumados.

El enigmático, parte II

Novak Djokovic tuvo que revelar en qué parte del cuerpo era su problema físico: el hombro izquierdo. Se le vieron gestos de dolor en el partido contra Juan Ignacio Lóndero. El serbio dijo que le molesta para tirar la pelota al sacar y que por suerte no es nada grave que le comprometa el año, aunque no sabe cómo estará hoy.

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El saludo

Linda batalla entre Zverev y Tiafoe, que terminó así:

El comunicado

Kyrgios aclara que no quiso decir que la ATP es corrupta sino que tiene doble standard. ¿Se viene igual una sanción para él?

Los espectadores

Saludo de estrellas.

28 agosto 2019

I ❤ NY Ronda 1

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 10:56

Los Grand Slam permiten el choque de mundos ante los ojos de todo el mundo. Los torneos que enfrentan al millonario que puede pagar un equipo de trabajo numeroso con el colega que apenas llega a cubrir el gasto del hotel. Los Grand Slam son los torneos que miran los que no están en la diaria del tenis, y una primera ronda puede enfrentar a uno de los deportistas más famosos, como Roger Federer, con un indio que ni «los del tenis» divisábamos en el radar, como Sumit Nagal.

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Como muchos en su país, Nagal comenzó con el cricket. Recién tomó la raqueta a los ocho años. Participó de un programa de futuros campeones ideado por Mahesh Bhupathi pero miraba por tele más cricket que tenis, por lo que no tenía grandes ídolos, ni siquiera Federer. «No es mi ídolo porque es imposible copiarlo», comentaba el indio de 22 años.

Nagal y su título en un challenger en Bangalore.

Nagal reside en Alemania hace un año. No pensaba jugar el US Open porque no competía en cemento desde marzo. Su superficie favorita no es el césped (aunque haya ganado el doble de Wimbledon junior) sino el polvo de ladrillo. Eliminado en Nueva York, ahora planea una gira de challengers en esa superficie hasta fin de año para dar el salto al top 100.

«Cuando vi que Federer jugaba contra un clasificado, les decía a mis amigos que quería ser yo. No era sobre ganar o perder, sino la experiencia de enfrentar a alguien que ganó 20 Grand Slams», le dijo el indio al sitio de la ATP. Finalmente recibió el mensaje que esperaba de su entrenador: lunes, horario central, cancha principal: Federer-Nagal.

Pese a cumplirse el sueño, Sumit estuvo lejos de mostrarse con postura «estoy en Disney». Exigió con su rápida derecha con top a un Federer impreciso y se llevó el set inicial (es el primer jugador de su país que lo logra). Después bajó su energía. «Es la inexperiencia en este nivel: te quedas pensando en lo que hiciste y pierdes la concentración».

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Nos gustó la foto final: Nagal no fue con la típica sonrisa del que cumple el sueño de enfrentar a Roger. Se mostró molesto con la derrota y, si todavía pensaba en el pedigrée del rival, se lo guardó para sí mismo.

El mismo día, a 1.300 kilómetros, en Mallorca, también chocaban dos mundos: Andy Murray y el camino del regreso por un lado; el francés Imran Sibille, sin ranking ni partidos oficiales, por el otro. El escocés perdió apenas un game pero el pibe de 17 años, que no sumaba ni 1.000 dólares en ganancias oficiales, podrá contar en el futuro que su primer partido profesional lo jugó ante un número uno.

El misterio

Novak Djokovic reveló que viene lidiando con un problema físico pero no especificó dónde. No es muy frecuente que pase algo así, sin decir si es rodilla, muñeca o uña.

La estadística

Es la primera vez desde Roland Garros 2007 que cuatro top ten pierden en la primera ronda de un Grand Slam masculino. En este caso se fueron Thiem (4°), Tsitsipas (8°), Khachanov (9°) y Bautista Agut (10°). Los tres últimos, más Fognini (11°), también eliminado en primera, sufren un golpe importante pensando en el Masters de Londres.

La frase

«Siento que estoy haciendo las mismas cosas todo el tiempo en la cancha y mi cerebro ya no lo soporta. No me siento inspirado, no siento que esté persiguiendo algo».

Stefanos Tsitsipas

El griego también dijo que aún siente los efectos de la derrota ante Wawrinka en Roland Garros. En el medio de su caída ante Rublev, le dijo al juez que debía ser francés porque los franceses son todos raros y lo desafió a que le ponga warning. La influencia de jugar dobles con Kyrgios (?).

El festejo

Rublev y sus ¡vamos!

La oportunidad

Uno de estos jugadores llegará a la semifinal del US Open. ¿A quién elegís?

Rublev
Simon
Hoang
Kyrgios
Berrettini
Thompson
Popyrin
Kukushkin
Monfils
Copil
Laaksonen
Shapovalov
Andújar
Sonego
Bublik
Fabbiano

La fan

La Maga Hsieh no tiene sponsor de ropa, dice que no tiene tiempo para eso y eligió ponerse el vestido de la marca del torneo, lo que la hace parecer una… ¿ball-girl?

La idea

Grandes tiros de la historia del US Open con Lego. En este caso, aquella Willy de Roger ante Djokovic.

La historia

Kristie Ahn, nacida en Nueva York hace 27 años, había jugado el US Open por última vez hace 11 años, y perdió en primera ante Dinara Safina. Estsa vez ganó una invitación de la USTA con un buen resultado en San José, llegó a Flushing y le ganó a Kuznetsova 75 62. Fue también su primera victoria en un Grand Slam.

Los tiros

Kyrgios soltó el revés a una mano.

El australiano jugó en forma responsable pero también hubo de lo otro. Llamó a la ATP «bastante corrupta» y fue criticado por Johnson en pleno partido.

Cuando la hizo Federer en Paris-Bercy, todos festejamos. Ahora es de Tsonga.

La sorpresa

Damián Steiner, juez de silla argentino que dirigió la final de Wimbledon, ya no será full-time de la ATP, por dar entrevistas a medios de su país. Exclusiva del New York Times.

La paliza

No hay rivalidad en este choque de figuras: Serena pudo con Maria en menos de una hora.

El escrache

Sentarte cerca de los jugadores tiene sus pros y contras.

El discurso

Juan Ignacio Lóndero logró una estupenda victoria ante Sam Querrey, para enfrentarse con Novak Djokovic. El cordobés, que está tomando clases de inglés, dio esta breve entrevista tras su victoria.

Recordemos esto que ocurrió en la final de Bastad, en Suecia.

El saludo

Camila Giorgi y los buenos modales al felicitar a Maria Sakkari.

21 agosto 2019

«La gente se reía de mi discapacidad»

Filed under: General — TodosLosAutores @ 12:56

El tenis suele entregar, especialmente por su carácter de deporte individual, decenas de lo que llamamos «historias de superación». Pocas de ellas en el circuito ATP pueden superar a la de Duckhee Lee.

Hace seis años (buena, FueBuena) escribimos un post sobre él, que está a un click de distancia y recomendamos visitar para no repetirnos.

Esta vez, Lee empezó a hacerse conocido ante el público que excede el nicho del tenis. Nada menos que el primer jugador sordo que participó en un torneo del circuito -nos marcaban en Twitter que el alemán Yannick Hanffman, quien jugó con Nadal en Roland Garros, oye a un 60%- y encima ganó su partido ante el suizo Henri Laaksonen, con suspenso por la lluvia que vino cuando el surcoreano estaba a dos puntos de ganar. Al día siguiente, Lee exigió a un rival de peso como el polaco Hubert Hurkacz, y se despidió en tres sets.

«No puedo escuchar, pero si alguien grita fuerte, oigo algo. También algunas sirenas o bocinas. No escucho el impacto ni los cantos de los jueces. Me concentro en la pelota y en los gestos del rival. Ser sordo me ayuda: tengo que concentrarme más y darlo todo», dijo Duckhee, de 21 años, a la ATP y en un chat con visitantes del sitio de Winston Salem.

Duckhee en sus tiempos de junior.

«La gente se reía de mi discapacidad. Me decían que no podía jugar. Fue difícil, pero mi familia y amigos me ayudaron. Les quería demostrar a todos que podía hacerlo. Mi mensaje para la gente con discapacidad auditiva es que mantengan las esperanzas. Si trabajás duro, podés lograr lo imposible».

Lee quedará cerca del puesto 208 del ranking (fue 130°). ¿Cuánto falta para que fundemos «La Duckhee» como hinchada virtual en las redes?

5 agosto 2019

Coaching sin entrenadores

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 11:42

Tenemos una teoría incipiente (o sea, apenas una idea) sobre Nick Kyrgios a partir de sus títulos en Acapulco y Washington. La interacción con el público es tan necesaria para él que es muy probable que se «enchufe» en los torneos dependiendo de eso, de cómo conecta. La relación puede ser mala, como en México, o excelente como en la capital estadounidense. Pero hay una conexión estable y cercana. ¿Podría ocurrir en un Grand Slam? Difícil, por la presión distinta, los cinco sets, las distintas canchas en la que lo programarían… En un 500 o un Masters 1000, los partidos pueden ser más cortos, las canchas son menos y más «chicas», la gente está cerca y no hay chance de aburrirse porque de entrada tocan rivales más complicados.

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«Cinco días compitiendo», destacó como fortaleza el campeón. No siempre lo hace el australiano, y lo reconoce. No había competido hace dos años en Washington: se retiró ante Tennys Sandgren por dolores en el hombro y varios lo abuchearon al salir. «Eso fue el día y la noche con lo que pasó esta vez», dijo Nick. El año pasado se bajó antes del inicio del torneo.

«Estuve trabajando duro, dentro y fuera de la cancha, para ser mejor como persona y tenista. No exageraba. Fue una de las mejores semanas de mi vida, en general. Di pasos gigantes. Voy día a día y ojalá siga en el nuevo camino», comentó Nick. Lo venimos analizando bastante y no vamos a pensar que todo está solucionado, porque también pasan cosas y la botella aterriza al lado del juez, con una excusa increíble, infantil:

Especialmente en el partido contra Gilles Simon, los gritos al juez Fergus Murphy fueron eternos, al punto de caer en la falta de respeto: el francés esperaba para sacar 5-6 en el tie-break, match point en contra, y Nick seguía hablándole al juez porque éste no advirtió un pedido de Ojo de Halcón.

Las raquetas destruidas contra el suelo pudieron haber sido un problema, pero se salvó a último momento.

También, porque le nace, está el Kyrgios que no miramos, el que juega al ping-pong con los más chicos por el placer de pasar un rato con ellos.

Como acostumbra, también entregó show del bueno, con lujos y también con entrega. Hasta hubo fans que le contaron la cantidad de trucos.

«Cuando quiere jugar, sabemos lo que puede hacer, y esta semana parece que quiso jugar», bromeó Medvedev, su vencido en la final. Algo parecido tuiteó Boris Becker, sobre lo beneficioso de tenerlo comprometido con el juego. Kyrgios tiene apenas 24 años, a veces lo olvidamos por su postura encorvada y porque hace rato que hablamos de él.

Si lo tuviéramos enfrente para una pregunta, le consultaríamos cómo es el «proceso creativo» de las sorpresas que brinda en la cancha. Aunque no lo inventó él, el saque de abajo quizás sea una capítulo que «ya fue» para Kyrgios: en las últimas semanas en las redes, se puso contento de que varios lo imitaron, como Opelka, Fucsovics, Anisimova y algunos más. Lo impuso como práctica y como tema, lo usará cada tanto y es posible que ya sientea que es tiempo de cambiar.

La nueva de Washington fue tener el coaching en la cancha por parte del público. Ya que no hay entrenador formal, pidamos consejos de dónde sacar en el match point. No importa que sea un tie-break cerradísimo, hagamos lo que justamente un entrenador nos prohibiría: distendernos con una broma en un momento de tamaña concentración. Nos gusta que los jueces no se hayan puesto la gorra y no hayan sancionado a Kyrgios por excederse en el tiempo entre saque y saque.

Ocurrió en el match point de la final.

También en la semi.

Y en los cuartos:

Kyrgios volvió al top 30, quedaría en la lista de preclasificados para el US Open, y seguramente los top ten no quieran encontrárselo rápido allí.

31 julio 2019

Perdonar es divino

Filed under: General — TodosLosAutores @ 23:25

Queríamos escribir este post la semana pasada, pero se demoraron en subir el video que necesitábamos: el de los discursos del Salón de la Fama del Tenis.

Nos terminamos llevando una sorpresa.

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Como seguramente sepan, el césped no finalizó en Wimbledon: a la semana siguiente se juega un torneo en Newport, Estados Unidos, y el sábado de las semifinales de ese torneo se organiza una ceremonia de notables (?) en la que ingresan nuevos miembros del Hall of Fame, uno de los máximos «guardianes» de la historia del deporte.

Ser «hall-of-famer» es un privilegio, algo así como la creme-de-la-creme: hay jugadores y jugadoras top ten que no han llegado a formar parte. En Twitter decíamos que es uno de nuestros momentos nerds tenísticos del año: nos gusta ver qué expresan los elegidos. Algunos de estos discursos llegan a ser recordados, como el que dio Andy Roddick en 2017.

Mary Pierce, Li Na y Yevgeny Kafelnikov ingresaron en la Clase 2019. Primero nos había llamado la atención lo que decía Li Na, muy a lo Agassi en eso de admitir que cuando era chica odiaba el tenis. Al menos, la china se amigó con el correr de los años y desde hace tiempo está comprometida con el crecimiento del deporte en su país.

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El discurso más largo y sustancioso fue el de Mary Pierce. Para los más chicos: en los 90, uno de los temas «de moda» era el de los padres (hombres) problemáticos de las tenistas, los que trataban mal a sus hijas (varias de ellas, niñas-prodigio); los que las presionaban demasiado, los que les pegaban, los que las hacían entrenar con métodos cuasi-militares, los que evadían impuestos y demás yerbas. En la bolsa entraron desde el padre de Pierce, el de Dokic, el de Capriati, el de Graf, el de Lucic…

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En el discurso del Salón de la Fama se suele cerrar el ciclo y hacer un balance de la carrera. Sorprendió que Pierce dedicara varias líneas a su padre Jim, quien fue su primer entrenador y la abusaba física y verbalmente, gritaba contra sus rivales, llegó a ser expulsado de Roland Garros 93 por golpear a un espectador, prohibido de entrar a los torneos por la WTA y terminó en problemas legales con su hija, a quien le reclamó parte de sus ganancias cuando ya no tenían relación. Ella debió pagarle 500.000 dólares para que Jim levantara su demanda.

«Se habló mucho de esos momentos pero no quiero entrar en detalles ahora mismo», dijo Mary, ya sin la sonrisa con la que había iniciado su discurso. En la primera fila, con lágrimas en los ojos, la seguía su madre, Yannick.

«Tenía que vivir como una adulta, con un entrenamiento muy duro, por llamarlo así», contó Mary sobre la etapa de su vida en París, donde llegó con su familia a los 14 años. Había días en los que el padre la hacía entrenarse más de ocho horas. A los 16, Mary ya aparecía entre las top 30; a los 17 ya figuraba top 15 y a los 18 decidió abandonar la casa de sus padres (ellos se divorciaron) y hacer la suya, aunque siguió compitiendo, esta vez de la mano de Nick Bollettieri (formador de Agassi, Courier, las Williams y Seles, entre otros). Con él llegó a su primera final de Grand Slam, en Roland Garros 94.

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Si bien ganó su primer Grand Slam en Australia 95, Mary no la pasaba bien porque su padre seguía al acecho y por lo que ella llama «un vacío». En el discurso de Newport afirmaba que la historia tuvo un final ¿feliz?.

«He podido perdonar a mi padre. Ahora tenemos una relación de padre e hija». Mary vive en la isla Mauricio, donde es misionera evangélica; precisamente la cuestión religiosa llenó ese vacío que tenía en sus tiempos de jugadora y permitió el reencuentro con Jim.

«Fue en marzo de 2000, me acuerdo de la fecha exacta, cuando acepté a Jesús en mi corazón». La fe salvó a Mary, quien meses después ganaría Roland Garros (primera campeona local en 33 años) y, después de una lesión de espalda bastante complicada, llegaría a otra final en París en 2005, cuando ya tenía 30 años y muchos la daban como retirada.

La responsable de la «conversión» de Mary estaba en la ceremonia de Newport, lloraba por supuesto, y es una colega, Linda Harvey-Wild, un nombre que seguramente les sonará a aquellos que siguieron la campaña de Gaby Sabatini, los tiempos de Steffi Graf. También estaba en la ceremonia Rachel, la amiguita de Mary cuando ambas tenían 10 años. La historia dice que Rachel era la que jugaba y Mary fue a acompañarla. Cuando invitaron a jugar a Pierce no podían creer lo que veían: nunca había tomado una raqueta y tenía una mecánica excelente. Esta parte de la historia la contó mejor en esta charla TED: cómo fue pasando de cancha en cancha según el nivel de dificultad y el miedo que tuvo cuando le dijeron que volviera al día siguiente, con sus padres.

Muchos usan a la entrada al Salón de la Fama como una terapia a cielo abierto. Ciertamente eso hizo Pierce, quien de chica soñaba con ser pediatra, fue tenista de casualidad, sufrió a su padre y esa semana en Newport les pudo agradecer a los que «la salvaron».

14 julio 2019

Con la cabeza

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 21:21

Este no es un post para leer salteando palabras. En serio, frená un poco acá. Masticá cada idea, queremos reflexionar con vos un ratito. Dejá lo que tengas que hacer para después o leenos de a ratos. Es una orden (?).

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Siempre decimos que, con el tiempo, los hechos del deporte se dimensionan con mayor «justicia» desde la perspectiva. En el momento que acontecen es muy difícil hacerlo. ¿Qué lugar ocupa esta final entre las mejores? No sabemos aún. Necesitamos algunos años.

Lo que sí podemos advertir en tiempo real es que el tenis está definiendo en estos años quién será el más grande de su era profesional. Será muy difícil igualar al Big 3 en las décadas que siguen; no sólo por los títulos que logran y el nivel del tenis que ofrecen, sino porque lo hacen mientras los otros dos continúan en actividad y en un nivel superlativo. Van mejorando juntos a edades en las que, en décadas anteriores, otros ilustres colegas han dejado la raqueta en el bolso. Muestran estilos de juego diferentes, lo que lo hace muy entretenido, y a la vez sumaron sumando fortalezas de los otros (¡copiones!).

Podría llegar a surgir en los próximos años algún «grande de la historia» que gane casi todo lo que se proponga, pero no sería lo mismo que tres fenómenos que lo hacen al mismo tiempo.

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Cuando se retiren los tres, sabremos quién habrá sido el mejor en esta carrera apasionante. Hace unos años creíamos que Federer sería inigualable. El suizo debió esperar cinco años (entre 2012 y 2017) para seguir ganando Majors y romperla a los 37. Nadal empezó a pisarle los talones hace tiempo, con la ventaja de ser cuatro años más joven, y ganó 2.000 veces en Roland Garros. Djokovic llegó «desde atrás», con todo lo aprendido de sus choques contra el binomio «Fedal», y puede ser quien termine arriba. Paciencia. Lo sabremos más adelante.

Federer dijo que la carrera por la mayor cantidad de Grand Slams hoy no le importa. ¿Le creemos?

«Quizá me importaba más cuando quebré el récord, no ahora mantenerlo. Si me pasan, bien por el que lo haga. No se puede proteger todo. No me hice tenista para eso, sino para ganar Wimbledon, jugar ante un público tan increíble como éste, en el Court Central ante rivales como Novak».

El actual bicampeón de Wimbledon no negó que sea un objetivo:

«Parece que me acerco pero ellos también ganan Grand Slams. Nos hacemos evolucionar unos a otros, y seguir compitiendo. La historia que escriben me motiva a intentar imitarlos y superarlos. Si lo podré lograr, no lo sé. No tengo ninguna obligación, sigo jugando al tenis porque amo hacerlo. No creo que mi edad sea una impedimento. Como dije en la cancha, Roger me inspira a los 37. No depende sólo de mí sino de las circunstancias de la vida. No soy sólo un tenista, sino padre y esposo. Hay que poner todo en la balanza».

Luego amplió con frases más precisas en la entrevista con el Tennis Channel.

«Dicen que el único camino es hacia arriba. Es mi objetivo. La historia está en juego. Los Grand Slams son mi prioridad en esta parte de mi carrera, sin dudas, y el No. 1 de la historia, que no está tan lejos. Creo que puedo lograrlo pero hay muchas cosas que pasan en la vida que deben corresponderse con mis deseos y si eso ocurre, seguiré en el mejor nivel».

Rafa Nadal se había referido al tema antes de las semifinales: decía que a los tres les gustaría terminar arriba, pero que se conforma con seguir jugando por los títulos importantes.

Un tiro de diferencia

Lo que nos hace morder los labios inferiores del asombro es analizar los márgenes tan estrechos que pueden definir quién es el mejor de un deporte. Odiamos el contrafáctico, pero piensen en lo siguiente: Djokovic le ganó a Federer la final más larga de la historia de Wimbledon (4h57), en la que debutó el tie-break de 12-12 en el single, y tuvo que levantar dos match points en 8-7. Ahora Roger quedó con 20 Slams a los 37 años, Rafa con 18 a los 33 y Novak con 16 a los 32. Si Roger metía un primer saque en los match points (uno fue faja y salió), hoy sería 21-18-15 y no 20-18.16.

«La diferencia fue un tiro. No sé cuál elegir, háganlo ustedes», les dijo Roger a los periodistas en la rueda de prensa. Elegimos obviamente este, parecido a otro del año pasado, importante por el momento y el rival:

«Fue un flashback del US Open, cuando salvé dos match points también», dijo Nole. Hubo puntos de partido salvados en las semifinales de Flushing en 2010 y 2011, incluyendo dos seguidos ese último año, uno con un drive «a la que no me importa». Otro de los tiros que, en retrospectiva, pueden llegar a ser claves en la comparación de estos fenómenos.

«Fue una gran oportunidad perdida. No puedo creerlo, pero es así», dijo Roger sobre la final de hoy.

Si Roger es Superman, Novak es su kriptonita: el suizo no le gana desde el Masters 2015 (cuatro derrotas posteriores), en Grand Slam desde Wimbledon 2012 (luego, cinco triunfos de Nole en Majors) y en una final, desde Cincinnati 2015 (desde ahí, cuatro victorias del serbio en partidos decisivos). Novak marcha invicto en quintos sets ante Federer en cuatro oportunidades (US Open 10 y 11, Wimbledon 14 y 19). Roger nunca les ganó a Nadal y Djokovic en un mismo Grand Slam; sólo en el Masters 2010.

La cabeza de Nole

Como ustedes, al principio de la finalísima hemos advertido a un Nole demasiado callado. Sólo alzó el brazo un par de veces hasta que le pegó al micrófono en el quinto set.

«Fue el partido más demandante en lo mental de mi carrera. Tuve otros partidos de seis horas con Nadal, físicamente más exigentes, pero mentalmente éste fue el más difícil».

Para tener chances de campeonar (?), Federer debía jugar un tenis brillante durante tres, cuatro o cinco sets, como lo hizo en tres ante Nadal, y logró cumplir esa proeza a los 37 años y en casi cinco horas. Aún así, perdió.

Djokovic soportó un huracán, una presión constante desde el saque del suizo. Increíblemente, la mejor devolución del mundo no podía leerlo. En la TV, Boris Becker, ex entrenador de Nole, comentaba que siempre le costó anticipar el servicio de Federer. El primer break point de Djokovic en el partido llegó a las 2h47, después de 241 puntos, y fue en un game de menor trascendencia en el cuarto set (2-5). En el cambio de lado previo a ese game, Novak se había descargado discutiendo por señas con su equipo de trabajo.

«En sus segundos saques, no devolví bien para nada. Sabía que tenía que ser preciso, aprovechar mis oportunidades. A veces lo hice, otras no. Siempre corrí de atrás, pero luché. Roger juega siempre parado en la línea. Lee muy bien, anticipa, bloquea. Es tan talentoso… Tiene el juego perfecto para esta superficie», dijo el serbio.

Federer insistía con el slice de revés bajito (ya lo había usado en París-Bercy, el último enfrentamiento) para no dejarle distribuir a su rival. Djokovic se agachaba e intentaba mantener a Roger atrás y corriendo, hasta que el suizo cortaba carrera con algún tiro paralelo.

Es tentador hablar de «partido difícil de analizar», pero lo dijo el mismo Nole medio en broma en la premiación: la idea de llegar a los tie-breaks era tentadora y la ventaja de saberse ganador ante Federer obraba a su favor. Es curioso leer que Roger ganó 14 puntos más, que llegó a 6 games en todos los sets, que quebró cuatro veces más que Nole y que venció (?) en casi todos los rubros de la planilla de estadísticas menos los errores, pero así no se lee el partido.

El asunto, como dice el tweet de arriba, es administrar los errores. Llega un momento en el que hay que ser lo más «clutch» (certero) posible. Federer habrá sido el que ganó más puntos, pero en los tie-breaks, Nole se impuso 21-12. «En los tres tie-breaks encontré mi mejor nivel», reconoció el serbio. Esto incluye el tremendo revés paralelo con el que quedó 6-3 en el final (el último punto de este video).

En el primer set, Roger sumó cuatro errores al final del tie-break. En sus match points en el quinto set, no pudo concretar los ataques y Nole se llevó siete puntos seguidos. Nosotros no podíamos más de los nervios, en una de esas finales en las que el almuerzo se enfría, los famosos del Palco de Honor se permiten salir de la etiqueta, en las que tuiteamos boludeces de ansiosos, en las que Djokovic le pregunta al juez argentino Damián Steiner si el tie-break era en 10-10 (true story) y en la que Steiner dice «eleven games to ni… to ten!». Porque está bien, son casi cinco horas de ansiedades.

¿Djokovic podría haber ganado el partido sin break points? A esta altura es posible. El serbio se convirtió en el primero que se impone en la final de Wimbledon después de levantar al menos un match point desde 1948 (tomando cualquier instancia del torneo, desde 1960). Después de 61 Grand Slams, el campeón levanta puntos de partido en la final. ¿El anterior? Gaudio-Coria, Roland Garros 2004.

¿Cómo se mantuvo tan fuerte mentalmente Djokovic ante los embates de Federer y con el público en contra?

«Lo mejor es estar con el público a favor, eso te hace ir por más. Si no lo tenés, hay que crearlo. Como otras veces, hice una transmutación: cuando cantaban por Roger, imaginaba que decían «Novak».

¿Puede abstraerse tanto e imaginar palabras? Elegimos creerle. Había hecho supuestamente lo mismo en la final del US Open ante Delpo.

Atentos a la descripción de su modo de concentración:

«Antes del partido hablamos del poder de la visualización y de estar preparados para escenarios posibles. Trato de jugar el partido en mi mente antes de entrar a la cancha y me imagino ganador. Hay un poder en eso. Además de la fuerza de voluntad, es necesaria una fuerza que no sólo viene de la preparación física sino de la fuerza mental y emocional. Para mí es una constante batalla interna y no con lo que ocurre afuera. No me afectan las situaciones externas sino cómo las vivo en mi cabeza, cómo las acepto y sigo adelante. Me dije antes del partido que debía «apagar» lo que pasaba afuera lo más que pudiera; que debía estar presente, estar ahí. Pude haber jugado mejor pero lo que me permitió volver, salvar los match points y ganar fue la estabilidad mental».

Amén.

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