Fue buena

17 julio 2016

Cómo es el verdadero trabajo en equipo (dentro de la cancha)

Filed under: Pienso de que... — TodosLosAutores @ 15:03

En FueBuena, ya lo saben los lectores históricos, tratamos de no excedernos en eso de destacar la unión o desunión de un grupo para explicar las victorias o derrotas en la Copa Davis.

Coincidimos seguramente con ustedes con que si hay buena onda general es más probable que todos piensen en positivo y den lo mejor de sí. También en que es bueno que el capitán Daniel Orsanic destaque los valores de la unión como ejemplo para los más chicos, pero al final de cuentas entra uno solo a la cancha en cuatro de los cinco puntos y, si bien tiene mucha más gente por defraudar que si se tratara del circuito ATP, tiene que resolver por él mismo, con la raqueta, pelotita, el rival, la cancha y las condiciones.

Las relaciones interpersonales no explican resultados en Copa Davis o al menos no son la razón principal.

Sin embargo, hay una historia de trabajo en equipo quizá más aburrida de apreciar que si tal se peleó o amigó con tal otro, y es el trabajo en equipo a lo largo de una serie.

Hacemos flashback a un fin de semana de Copa Davis de 2012. Croacia llegaba al Parque Roca de Buenos Aires con Marin Cilic como jugador peligroso e Ivo Karlovic algo más incómodo en el polvo de ladrillo.

El primer día, antes de que Juan Martín del Potro despachara en sets corridos a Karlovic, David Nalbandian había perdido en cinco con Cilic. En el doble, Nalba se unió a Eduardo Schwank y juntos vencieron 8-6 en el quinto a Cilic y Karlovic.

El domingo, Cilic no podía mover las piernas y fue víctima de Delpo, que le ganó 6-1, 6-2 y 6-1.

La serie la cerró el tandilense pero sin el trabajo del unquillense -y también el roldanense- no habría sido posible tenerlo a Cilic hecho una piltrafa (?) el domingo. Los argentinos no eran los mejores amigos pero trabajaron en equipo.

Este fin de semana, en Pesaro, ocurrió algo parecido. Sin top 40 entre sus miembros, Argentina ganó por ser el equipo más largo.

La lluvia del viernes terminó complicando a Italia y específicamente a Fabio Fognini, que tuvo un partido sencillo ante Mónaco pero poco descanso entre un doble exigente y el primer single del domingo.

Afuera del equipo en la serie con Polonia, Delbo ganó un partido clave ante Seppi (incluso lo “retiró” de la serie), esperó con nervios que Del Potro y Pella cerraran el doble y apareció más fresco ante Fognini.

Si bien el italiano amenazó con una remontada, le pesaron las diez horas de juego en dos días y el argentino mostró su espíritu de lucha para remontar el 3-5 en el cuarto set.


(Fotos:
sitio de Copa Davis).

Si no hubiera sido Delbonis, Mónaco, Pella o en todo caso un Del Potro no tan entero físicamente habría tenido muy buenas chances de definir ante Lorenzi.

Argentina no ganó nunca la Davis pero mantiene la categoría desde que regresó en 2002 y metió su 11a. semifinal en 15 años.

Y ahora nos permitimos bromear con esto:

 

10 julio 2016

London Calling Día 14: Murray, Serena y una final con suspenso

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 22:45

El primer Wimbledon era para “la gente”, para los británicos. Este parecía ser para él, otro era el disfrute. Se notaba en su festejo, en la cara de su familia, esposa y equipo en el banco, como si estuvieran más contentos por él que incrédulos por el logro que representaba. Andy Murray lo confirmó luego ante la prensa.

La historia del tenis empieza a congraciarse con Murray, un jugador que si no fuera por los “mostros” que tuvo adelante (y alguna que otra flaqueza suya en finales) sería un justificado número uno del mundo y coleccionista de títulos de Grand Slam. Ante la caída de Djokovic y Federer, aguantó la presión de ser el favorito con un cuadro nada sencillo (Kyrgios, Tsonga, Berdych, Raonic) para coronarse de nuevo, como en 2013, como en los Olímpicos, en Wimbledon. Su récord en finales de Grand Slam ahora es de 3-8.

El post de Murray campeón tiene un columnista al que no le pagamos y ni siquiera lo invitamos: Andy Roddick. El ex número uno se lanzó a Periscope (red social de streaming, de videos en vivo) a comentar la final en dos intervalos: primer set – atender a su bebé – segundo set. Prometió que hará más transmisiones en el US Open. Fue espontáneo, no hubo acuerdo comercial, al menos hasta ahora. Más relajado que en una transmisión televisiva, irónico pero muy comprometido y honesto con los contenidos, Roddick describió las claves de la final mientras acontecía, punto por punto.

 

 Andy y Kim en la cena de campeones.

Todos sabemos que la finalísima se trataba de El Saque y ataque constante contra La Devolución, defensa y variedad. Roddick agregó cuestiones de quien estuvo allí, como los vientos cruzados en la cancha central y también datos de quien enfrentó a estos dos finalistas o quien fue tenista profesional de alto nivel, como los momentos de dudas de Murray y las opciones estratégicas para Raonic.

Murray “es el mejor en conseguir todo de la nada, de hacer jugar todas las bolas”, dijo Roddick en relación a las imposibles que traía el campeón, quien según el estadounidense es el mejor en usar “la Jail Free Card del Monopoly”, por el punto para el 4-1 en el primer tie-break, en el que rescató una casi perdida y bajó la bola magistralmente.

“Nadie tiene mejor IQ en el tenis que él”, elogió Roddick. “Hasta los mejores se ponen nerviosos, el tema es que manejan mejor esos momentos”, explicó cuando Murray no convertía los break points en el segundo set.

 

“El tie-break no es sobre quién viene mejor sino sobre quién mete el primer saque”, definió Roddick, y dijo que entendía a Raonic por cómo protegía su revés, ya que el suyo tampoco era bueno. Eso lo exponía a reveses paralelos de Murray como el que metió el escocés con buen margen para quedar 5-1 en el primer tie-break. Opinaba Roddick que el canadiense tenía que mostrar más variedad, no irse a la red en todo momento porque “lo último que quieres ante Murray es ser predecible”.

Esto lo decimos nosotros: Murray y su mano, sus reflejos, su anticipación se hicieron un festín por momentos ante uno de los mejores dos o tres saques del mundo. La chiquita de drive o revés obligaba a Raonic a levantar la bola y dejarla servida para lo que se conoce como el passing en dos tiempos.

Raonic mejoró adelante pero todavía parece medio básico por momentos. Nada que no pueda mejorar. De hecho se está ganando un merecido mote de “tenista preocupado por desarrollarse y pulir los puntos débiles” gracias a sus tres entrenadores y las ganas de probar lo que no tiene en el adn, como el slice o la volea. Al saque y la derecha les saca buen rédito.

  El Periscope de Roddick acarició (?) los 50.000 espectadores totales y tuvo casi 2.500 a la vez. Al ver algunos passings de Murray y la impotencia de Raonic, el estadounidense recordó una frase que le decía Jimmy Connors cuando lo entrenaba: “La operación fue exitosa pero a veces el paciente muere”.

Holding this bad boy makes the ice bath that little bit more bearable 🏆😉 A photo posted by Andy Murray (@andymurray) on

Murray ganó otro Wimbledon con Lendl, pero algo de crédito debe llevarse Amelie Mauresmo, quien lo entrenó hasta hace pocas semanas.

 

 

SERENA LLEGÓ A 22

Serena Williams agregó bastante más que un Grand Slam para la colección. Igualó los 22 títulos de Steffi Graf, y el rendimiento de las dos semanas en pasto le devolvió la autoridad y la pertenencia a una galaxia única. Serena va por un lado y el tenis femenino por otro. El relato de su reinado sería anacrónico si sólo se guiara por los números: sigue subiendo la vara y superándose.

¿Tiene debilidades Serena además de sus propios “monstruos” internos? ¿Es posible encontrarle su lado vulnerable? Los tiene, pero son pocas las jugadoras que pueden aprovecharlo por su imponente presencia (Kerber -de gran final también ayer- y Muguruza lo hicieron).

 

De hecho, Serena ha tenido sus vuelcos anímicos evidentes, los tuvo durante el último US Open cuando estuvo a un partido de conseguir el Grand Slam, y ese golpe le generó un vacío que le costó dominar y dejar atrás rápidamente. Según contó, estuvo varios días sin salir de su cama después de esa derrota. “Crei que no reconocimos cuánto tiempo necesitaba para recuperarse, la jugadora de tenis estaba ahí pero Serena como persona no era realmente ella y así era ‘ganable’”, contó su coach Mouratoglou.

En Wimbledon recuperó su aura de campeona y, con otro approach a su legado, quiere ir Grand Slam por Grand Slam. Mientras, LeBron James ya le pide al menos un título más y que llegue al 23, un número especial en el mundo básquet.

Después de la final de singles. Serena sumó el dobles con Venus.

EL CAMPEÓN

Y un día, Nicolas Mahut ganó Wimbledon. El francés, perdedor del partido más largo de la historia del tenis (aquel 70-68 frente a John Isner) en la cancha 18 del All England, logró el doble con su amigo Pierre-Hugues Herbert, en la final francesa ante Julien Benneteau y Edouard Roger-Vasselin.

Aun pese a acciones como esta.

UN FINAL EN TRES ACTOS

Anastasia Potapova podrá decir que a los 15 ganó Wimbledon tres veces. Se permitirá esa broma.

Si no, mírenlo ustedes mismos. Es uno de los videos de 2016 ya.

Más tarde, relajada, Potapova pudo disfrutar de la Cena de Campeones.

 

En varones ganó el zurdo canadiense Shapovalov, a quien ya marcamos en redes sociales hace rato y advertimos que su zurda con revés a una mano ganará muchos fanáticos pronto. Miren el passing cruzadito en este video.

6 julio 2016

London Calling Día 10: Federer a lo Nadal

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 23:29

Muchos FedFans nos querrán escupir la cara por el título (?). Lo de siempre, no nos cansamos de repetirlo: si no aceptan las virtudes del otro (pasa actualmente con el dominio de Djokovic), se están perdiendo de algo muy grosso.

Federer solía empezar a full sus choques contra rivales importantes. El asunto es que, de un tiempo a estar parte, la realidad cambió y cuando enfrente tiene a un jugador firme e inspirado como Marin Cilic, Roger puede caer en algunas lagunas: si ataca en forma desordenada, si no logra leer el juego del rival, si engancha pelotas indignas de su grandeza en momentos de tensión, sólo puede significar algo… Federer está en un día poco feliz.

El asunto es que, justamente, para ganarle a Federer se necesita una precisión en la intensidad que todavía pocos pueden sostener. No a ese nivel de exigencia. El croata tuvo tres match-points y no lo logró. La remontada de Roger ofreció, en ese sentido, algunos elementos novedosos. Vale la pena refrescar algunos.

Federer con el tiempo cambió la génesis de su juego intentando ser todavía más ofensivo (recordarán el SABR y las nuevas raquetas) y buscando mayor cantidad de winners: hoy demostró que cuando no luce a todo motor durante un partido, ya no pierde la chaveta tan sencillamente y puede revertir esas situaciones en las que necesita ser demasiado preciso. Incluso sin que parezca estar a tope fisicamente (días antes admitió que no está en su mejor momento físico, hoy declararía que terminó entero).

Sucede que no quedan tantos jugadores exclusivamente ofensivos. Hace falta, sí, tiros punzantes para jugar en el más alto nivel, pero también hay que defender lo mejor posible: primero se defiende, después se ataca. Las prioridades han sido alteradas y el físico, el desarrollo de esa capacidad, es lo que marca la diferencia.

“Fue una batalla mental y física. Por mi temporada, ganar un partido así, comprobar mi estado físico, mi cuerpo, luchar y ganar, es un sentimiento increíble”, describió.

Desde los cuartos de final del US Open 2014 que Federer no jugaba un partido a cinco sets en un Grand Slam. Esa vez también logró venir de dos sets a cero abajo para vencer a Gael Monfils -con el de hoy, ocho veces hizo lo mismo en Grand Slams- antes de caer en aquel torneo ante Cilic. Después de la victoria de hoy, el suizo decía que tanto tiempo sin tener un partido de tal duración le daba intriga por cómo reaccionaría a ese “test” su cuerpo, su mente y su motivación. “¿Tu hombro, tu espalda, tus piernas, pueden sostener el rendimiento varias horas? Por eso empujé con fuerza en el quinto set, porque quería llegar a la línea final”, afirmó.

También repitió que el triunfo le da confianza para la semifinal ante el bombardero Raonic y para ganar el torneo. Para su objetivo cumbre todavía restan dos partidos y Federer lo tiene claro. 

Alguna vez Nadal describió que, golpe por golpe, el juego de Federer era superior al suyo, y que por eso suplía esa desventaja con más “intensidad”. Hoy Federer pudo ser intenso cuando lo necesitó -estaba dos sets a cero abajo, 3-3 y 0-40 con su saque-, cuando estaba contra las cuerdas y, con la pizca de azar siempre necesaria de su lado, sacó a relucir esa garra extra para potenciarse cuando parecía perdido. Terminó festejando con un motivador agite del índice derecho, como aquella épica semifinal de Roland Garros 2011 ante Djokovic. Cilic, mientras, se lamentó por los match points con segundo saque de Roger.

 

Un dato: Con 34 años y 336 días, a un mes de pisar los 35, Federer se convirtió además en el jugador de mayor edad en llegar a las semifinales de Wimbledon desde 1974, cuando el australiano Ken Rosewall consiguió alcanzar esa etapa con 39 años y 246 días.

De allí también que lo de Federer es una maravilla y sólo es posible por la medida de sus ambiciones, la de un competidor feroz.

MURRAY TAMBIÉN LUCHANDO

Cuando un partido se extiende, los siguientes jugadores en entrar suelen pasar una situación bastante incómoda: calientan varias veces al pedo para volver a aguardar el turno definitivo de salir a la cancha. “La espera nunca fue fácil porque el partido (Federer-Cilic) estuvo cerca del final en varias ocasiones y luego de un partido emocionante tuve que crear mi propia atmósfera con el público”, afirmó Murray.

Andy venía en piloto automático (2-0 en sets) hasta que Tsonga comenzó a complicarlo con precisas ejecuciones. Después de no aprovechar un 4-2 en el cuarto, el británico mostró la chapa y lo resolvió con holgura en el set final, luego de salvar un punto de break en el primer game. En semis se medirá ante Tomas Berdych, otro que cuando está derecho en pasto es difícil de aguantar.

4 julio 2016

London Calling Día 8: ¿Nos cae bien Raonic?

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 19:58

En FueBuena, si bien sabemos que la objetividad es imposible, intentamos mostrar lo que pasa en el mundo del tenis profesional sin demasiado fanatismo. Somos bastante abiertos a distintas formas de trabajar, a los distintos objetivos de los tenistas, entendedores de lo difícil que les resulta llegar a vivir de esto, de los pocos que realmente llegan y pueden vivir del deporte.

En fin, semejante intro generalista era para decir que si bien tratamos de ser eso (?), también reconocemos que a Milos Raonic es difícil entrarle. No sabemos bien qué es, si su juego, su andar, el combo… Reconocemos que él no hace nada de malo, hasta tiene de entrenador a un lector del blog como Carlos Moyá.

Pese a esto, le dedicamos este post en forma positiva porque ya suma tres entrenadores y vemos su interés por progresar, por salirse de los esquemas anteriores, conservando la base del servicio y la derecha.

En ese contexto, preguntamos: ¿es posible que Raonic nos termine gustando? Los incluimos a ustedes, lectores y prosumidores (?).

Ocurrió especialmente en su partido de primera ronda: Raonic subió a la red con el servicio, sistemáticamente. Su rival era Pablo Carreño Busta, quien no tiene la mejor devolución del mundo pero exige. El partido lo cerró yendo a la red en todos los tiros, como en los ’80.

Raonic no pudo hacerlo tantas veces en su encuentro frente a David Goffin, a quien le remontó una desventaja de 2-0 en sets en parte gracias al parate por lluvia.

Así rindió Milos adelante, a veces yendo con el servicio, en otras con approaches:

24/42 ante Carreño (57%)
19/26 ante Seppi (73%)
31/43 ante Sock (72%)
36/58 ante Goffin (62%)

Su volea no es perfecta, de hecho todavía comete algunos errores técnicos por no estar acostumbrado. Las devoluciones de esta época no le hacen un favor: si saca rápido no llega a cubrir la red, por lo que generalmente sube con servicios a los costados, no tan misilísticos, para poder llegar y volear. Con su tranco, no necesita tantos pasos.

Se está preparando para ganar Wimbledon, de hecho contrató a John McEnroe para ello. Supermac se unió a Moyá y a Ricardo Piatti, aunque mantiene su puesto de comentarista en la BBC, lo cual es al menos un poco extraño (por incompatibilidad de trabajos, aunque esto, ya saben, va siendo cada vez más normal). Por ejemplo, mientras Raonic ganaba, él comentaba el partido de Murray y Kyrgios y criticaba a Nick por haber ido a ver el dobles de Hewitt antes de su partido.

Para peor, Tracy Austin, en medio de la crítica a Kyrgios, pone de ejemplo cómo Raonic contrató a McEnroe.

Raonic enfrentará en cuartos a Querrey, el vencedor de Djokovic y quien pudo lograr una victoria más para confirmar que el sorpresón no era lo único que tenía para ofrecer.

¿Querrey? ¿Este Querrey? El mismo.

LOS “DESCUIDOS”

Y sí, nosotros haríamos lo mismo (?).

EL PUNTO

Perfectamente usada la mano por Steve Johnson.

LA VIGENCIA

Venus Williams, cinco veces campeona, llegó a los 36 años a los cuartos de final de Wimbledon después de seis años y es la más “viejita” en hacerlo desde 1994 (Navratilova). ¿La imaginan definiendo el torneo con su hermana Serena (34)? Venus va por el lado del cuadro de Kerber y Halep.

LA PREGUNTA DIABÓLICA

Como casi siempre que pierde (y cuando no pierde, también), a Kyrgios le hacen preguntas como estas…

LA PREGUNTA NO TAN ABSURDA

El partido entre Berdych y Vesely se suspendió cuando empezaba el quinto set por falta de luz natural. Tomas quiso que los movieran a la central, que tiene techo y luz artificial. No era loca su pregunta: alguna vez se hizo en Wimbledon. Acá no le dieron bolilla. Berdych tuvo cinco match points en el cuarto set. No le viene tan mal el parate ante su joven compatriota.

EL BAÑO Y LA LATA

No dejaron usar el baño y Cuevas y Granollers explotaron.

LA AYUDA

Gasquet se retiró por problemas de espalda y Tsonga le ayudó llevando el bolso.

1 julio 2016

London Calling Día 5: el techo de Del Potro

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 21:29

Las expectativas de Juan Martín del Potro fueron medidas desde su vuelta hace algunos meses. Se focalizó en la búsqueda de buenas sensaciones, en lo simple: jugar sin dolor, estar sano, sentir que los esfuerzos valieron la pena. Fue dando muchos pasos positivos, sumando triunfos (algunos más sorpresivos que otros) pero partidos como el de hoy ante Wawrinka son una prueba de que, finalmente, la fiera sigue adentro. “Me tiemblan las manos, me siento vivo”, dijo a minutos de salir de la cancha.

La cabeza del argentino respondió de la mejor forma en los momentos importantes: para focalizarse después de un primer set en el que, como afirmó después, estuvo un par de velocidades por debajo, para mantenerse firme en el planteo táctico (y aprovechar los vaivenes de su rival) y para sacar un importante tie-break que empezó a encaminarlo a la victoria.

De no poder estar en un Grand Slam por dos años y medio a ganarle a un top 5 y llegar a la tercera ronda de Wimbledon. Un nuevo loop en la montaña rusa.

La confianza sigue siendo un factor clave para Del Potro, quien sabe que su techo está todavía lejos pero ya ha entrado en un nuevo camino más ambicioso y en la búsqueda de esa fluidez necesaria para poder ponerse nuevas metas y así vislumbrar un tanto más el mediano plazo.

Lo decíamos el otro día y lo volvemos a repetir: él afirma que ya no tiene que hablar de doctores y operaciones sino que se puede poner a planificar un 2017 en el que ya no piense en la recuperación y sí se imponga objetivos más importantes.

Del Potro tendrá un nuevo desafío cuando enfrente al francés Pouille para empezar a entrenar la resistencia: jugar un nuevo partido al mejor de cinco sets sin un día de descanso. Y las pruebas se repetirán e irán endureciendo a medida que la rueda siga girando pero de eso se trata soportar el trajín del más alto rendimiento.

El partido incluyó este pedido de Ojo de Halcón alla Safin:

LA CASI SORPRESA

Un Djokovic desconocido. Un Querrey lanzado. El estadounidense se fue a dormir con una ventaja de dos sets a cero. ¿Remontará Nole? ¿Cómo dormirán? Un antecedente, en la misma cancha, una remontada de dos sets a cero contra Kevin Anderson, avalan las chances del serbio.

EL REGALO

Serena Williams se cansó de la raqueta y la recibió sin querer un camarógrafo de la BBC. ¿Con otra jugadora habría habido sanción? Nunca sabremos. Por lo pronto, sufrió bastante para derrotar a Cristina MacHale.

LA POLÉMICA

Feliciano López la emprende contra Josep Perlas, entrenador de Fognini y ex del Mago Coria. Lo más sucio que he visto, lo define. La explicación de la polémica, aquí.

LOS PUNTOS

Duelo de showmen, en el que se impuso Kyrgios. Pero Brown hizo los puntos más lindos.

30 junio 2016

London Calling Día 4: ¿Descanso para Thiem?

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 21:21

Dominic Thiem y David Goffin lideran el grupo de los “nuevos”, Nick Kyrgios y Alexander Zverev están a punto de dar un salto bien grande y todos lo sabemos (?); otros tantos intentan escalar posiciones y mientras tanto, algunos como Jiri Vesely discretamente suben su nivel.

El zurdo checo, que hasta el año pasado no lograba regularidad, tiene la misma edad que Thiem (22) y hoy pudo eliminarlo con tres tie-breaks. Culpa de Domi (?) las expectativas que tenemos sobre él: es el líder del circuito en victorias, top ten nuevo y encima viene de ganarle a Roger Federer en Halle. Cuando pensábamos que basaría su juego en polvo de ladrillo y cemento, también se mostró con aptitudes para el césped.

Vesely había vencido a Novak Djokovic en Montecarlo y es uno de los dos que pudieron derrotar al número uno este año (Murray en Roma). “Estuve muy firme en los momentos clave”, dijo el ganador, zurdo de buen saque y lancero desde el fondo.

Denisa, la novia de Jiri, feliz.


Aunque no tenga mucho que ver, nos pareció una gran foto (pelo de Berdych, tamaño de la cabeza de Vesely y ojotas con medias) 

La carrera de Vesely siempre tuvo vaivenes. Fue un muy buen junior, tardó tiempo en poder desarrollarse, empezó a instalarse en el nivel ATP pero las últimas dos temporadas alternó puntos altos con derrotas inesperadas: la consistencia es la materia que le queda pendiente al checo, que puede hacer una gran semana y demostrar que tiene armas para competir al más alto nivel, pero después pasa torneos sin resultados.

Thiem, en tanto, está anotado para jugar la Bundesliga, la liga alemana. ¿Seguirá jugando mil partidos por mes o se reencontrará con la palabra “descanso”?

LAS QUEJAS

Victor Troicki, un abonado a la sección, y su show de hoy.

El otro que se fue caliente de Wimbledon fue Gilles Simon y, durante la derrota ante Dimitrov (no está más con Dabin), hasta amenazó con hacerle juicio al juez de silla por hacerlo jugar con la cancha húmeda.

“No quiero jugar si está lloviendo en pasto. Es así. Si juego me puedo lesionar, te haré un juicio y vas a tener que pagar”, palabras textuales de Gillou.

Lejos de quedar en una calentura del partido, Simón la siguió en la conferencia de prensa. “Algún día me voy a lesionar si me hace jugar con el pasto patinoso y voy a hacerle juicio a todas las personas en el estadio”, explotó y se explayó sobre el porqué de su enojo: “El supervisor me dijo “está lloviendo pero la lluvia no llega a la superficie. Como es una lluvia tenue está en el ambiente y se mantiene en el aire antes de volarse (las gotas), entonces el pasto no está mojada. En el partido me vieron enojado porque después de esa explicación quería destrozarlo. Es así como fueron las cosas”.

El francés es parte del consejo de jugadores de la ATP (fue re-electo la semana pasada) y aseguró que planteará en la próxima reunión qué hacer cuando los obligan a jugar no en las mejores condiciones: “Pasa acá y en todos lados, ellos (los directores de los torneos) siempre se quedan con la última palabra”.

EL LLANTO

Ya había caído la bomba del día con la eliminación de Garbiñe Muguruza, campeona de Roland Garros, ante Jana Cepelova (surgida de la qualy). La croata Ana Konjuh, de 18 años y dueña de un tremendo drive, intentaba hacer lo mismo ante Aga Radwanska.

Konjuh tuvo tres match points ante la tercera favorita y no pudo capitalizar. Encima, en 7-7 del tercero, corrió una pelota y ocurrió esto:

Después del período de tiempo médico de diez minutos, no pudo correr bien y fue eliminada.

EL PUNTO

Doño Pennetta, Fabio Fognini, y una Willy ganadora frente a Delbonis.

Nada que envidiarle a la Willy de Marcus Willis, quien volvió a la realidad del interclubes británico y en una cancha de club metió un winner también entre las piernas.

29 junio 2016

London Calling Día 3: se terminó la fiesta

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 19:41

Relacionado: La historia de Marcus Willis.

Brazos en alto, su rival derrotado ante el poderío de su winner de drive invertido…

 

Marcus Willis había ganado apenas un game. El primer game. Lo festejaba con una sonrisa.

Nos preguntábamos en redes sociales: ¿qué nos acerca a un tipo como Willis? Que parece uno de nosotros, gordos en recuperación (?), un “normal” que pudo jugar con Federer, aunque sabemos que lo suyo es normal para un tenista profesional, de los tantos que intentan varios años y no pueden continuar su carrera y toman caminos alternativos.

Willis y remera con logo RF (no tiene contrato) y parches publicitarios de ocasión. Es el modelo que usó Federer en 2015 y las compró en una casa de deportes.

Lo que nos acerca es toda su actitud de estar en Disney. En el sorteo cuando lo miraba a Roger, al dirigirse al fondo de la cancha y pedir pelotitas para iniciar el calentamiento (no podía dejar de sonreír), al proponer el formato exhibición en algunos puntos, al festejar exageradamente los escasos winners que anotó… Éramos nosotros en una cancha durante un partido exhibición con Federer, como nos dejara jugar un par de puntos con él.

Willis debe haber pasado por muchos estados posibles: exitación, ansiedad, miedo… Seguramente salió a la cancha con ganas de no perder por triple 6-0 y evidentemente se soltó al ganar su primer game, en el segundo set. Redondeó un partido aceptable para el 700 del mundo contra uno de los mejores de la historia en Wimbledon. Con slices con sidespin a lo Dolgopolov, algunos toques de Santoro en la red y también drives que se iban por metros, esos parecidos a los nuestros.

Eso sí, no se iba a ir sin anotar esos puntos que recordará por siempre.

De hecho, Willis se reía: “Puedo decir que le hice un globo a Roger Federer”.

Del otro lado, Roger, todo un profesional, dispuesto a no dejarse desconcentrar por la cancha central con techo cerrado y el ruido que generaba el público local, quería ganar en el menor tiempo posible. Las bonitas palabras a su rival ya las había dicho en rueda de prensa (“son las historias que necesitamos en nuestro deporte”) y las repetiría en prensa después.

“La última vez que tuve tan poco apoyo del público, aún ganando en tres sets, fue cuando me dieron un WC en 1999, mi primer torneo aquí y jugué en la cancha 8, a nadie le importaba ese partido”, bromeó Federer post partido.

En algunos meses quizá hagamos el post de “qué es de la vida de Marcus Willis”. Mientras tanto, el cierre de una jornada soñada fue con unas cervezas bien frías que lo esperaban en el vestuario luego del partido. El ya había ganado.

EL DÍA DESPUÉS

Willis volvió a la normalidad, al “barro” del interclubes de Gran Bretaña, jugando en un club de Coventry. Cambió de superficie, fue seguido por las cámaras y metió una linda Willy que festejaron todos.

Mientras tanto, un guionista quiere llevar la historia de Willis a Hollywood. ¿La segunda parte de la película Wimbledon? El guionista dice que la historia se parece a “En busca del destino”, pero con tenis por matemáticas.

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