Fue buena

11 octubre 2020

Veinte Veinte

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 18:55

Le cambiaron el mes. Le cambiaron las pelotas. Le cambiaron el clima; la estación (la opuesta). Su partido de cuartos comenzó casi a medianoche. Le cerraron el techo en la final, cuando afuera había sol. Cambió también el escenario, un Chatrier renovado, y la cantidad de público, reducida a 1.000 y pocos por la pandemia que nos afecta a todos.

El campeón es el mismo, por vez 13a.

https://twitter.com/js_kay/status/1315321110188101632

Y así llegamos a este día histórico en el tenis: el que Rafa Nadal igualó el récord de Grand Slams de Federer. Si sos fan de Roger, seguro estás pensando en la final de Wimbledon 2019. Te entendemos.

En algún momento de 2008 ó 2009 -lo juramos por quien más sea- escribimos que era posible, por una cuestión de edad, que Rafa pasara la cantidad de Roger. No tenemos la captura de pantalla o el link para probarlo, pero la idea que expresamos en aquel momento era que los porotos (?) se cuentan al final. Roger es tan grande que con sus títulos de Australia 17 y 18 estiró su delantera, y nunca lo daremos por terminado hasta que se retire. Por otro lado, como siempre decimos: darle demasiada importancia a esa carrera, determinar a uno por sobre los otros dos del Big 3, es un jueguito lindo pero también un foco errado: una cosa son los gustos, pero sepamos disfrutar al 100% la era del tenis masculino que nos tocó.

https://twitter.com/TennisTV/status/1315322734554091523

Si nos preguntan, creemos que Federer hinchó por Nadal en la final con Djokovic. Aunque le empatara la cantidad de títulos. De hecho, fue rápido para postear su felicitación.

Nadal jugó una final increíble, con apenas 14 errores contra 52 de Nole. Su nivel en defensa fue supremo, pero también hubo contraataque, ataque, inteligencia, variedad… Su revés funcionó bien cruzado en ofensiva, alto y paralelo para ganar tiempo, con slice para cortar el ritmo, tirar «la boba» o un drop. Djokovic estuvo algo impreciso, fue forzado a jugar al límite, abusó del drop en un torneo marcado por los drops (cancha pesada, más barro) y recibió su primer 6-0 en finales de Grand Slam. Peleó al final, no alcanzó: Rafa ganó el torneo sin perder un sólo set. Para vos, Goran (?).

No borramos lo que escribimos en el posteo anterior: los análisis comparados (?) aventuraban el Roland Garros más difícil para Nadal por el París otoñal, con canchas mojadas y hojitas de árboles caídas. También admitíamos que las «previas» de los torneos pueden ser sarasa y algo así ocurrió 😁. El propio Nadal abría el paraguas al comienzo del torneo, aunque luego en segunda ronda dijo que no lo hacía.

En la semi ante Diego Schwartzman, día soleado, su pelota levantó bastante y mantuvo al argentino bien atrás.

https://twitter.com/rolandgarros/status/1315300540159594496

El nivel de Rafa en la final pareció un cachetazo a los Next Gen, como si los retara. «Ven lo que es jugar una final de Grand Slam» (?). Llegar a ese nivel de confianza no fue sencillo. El campeón destacó lo que le costó recuperar su forma física por la pandemia. «Después del parón, han sido meses muy complicados. Me costó mucho volver a entrenar a nivel adecuado». ¿Se acuerdan cuando reconoció en charla instagramera con Federer que no estaba entrenándose?

Más allá de la historia del tenis, resaltamos que Rafa puso en todo momento el torneo en contexto. Destacó la tristeza de jugar sin gente en Roland Garros. Habló de «uno de los peores momentos de la humanidad». De la gente que perdió su trabajo. Lo dijo en rueda de prensa, en el micrófono también en el video que subió a su insta.

En la ceremonia, Rafa destacó el 13 por sobre el 20. No quiso compararse con Roger. ¿Será sincero? De cualquier forma, preparémosnos para los debates de estos días sobre el más grande, mientras los tres siguen en actividad. Es un deporte que siempre busca un campeón (está en la lógica de los cuadros), pero esa lógica no debería aparecer en la comparación de tres de los más grandes de la historia, que comparten época y se potenciaron.

https://twitter.com/rodlaver/status/1315324253823094784

Djokovic… no lo den por derrotado. Gran respuesta dio el serbio cuando le preguntaron qué pensaba después de esta final. Sus objetivos son los mismos.

https://twitter.com/ozmo_sasa/status/1315363328538152962

Simplemente Iga

¿Cómo se dice? ¿Cómo se pronuncia? Llámenla Iga.

Apenas 28 games perdidos, ningún set en el camino. Le ganó a la 1 y ex campeona (Halep) con paseo, y aquellos que no la conocían pudieron disfrutar de un drive con un peso increíble, de una constancia en el ataque envidiable y una determinación de campeona. «Siempre supe que si me iba a ir bien en un Grand Slam, iba a ser en Roland Garros», decía una sonriente Iga Swiatek, la primera polaca campeona (incluye hombres) de un Grand Slam en singles. Para la alegría de su amiga Naomi Osaka.

Swiatek no le había ganado a rivales top ten antes de Roland Garros. En Roma había perdido rápido. No tenía títulos WTA, apenas una final en Lugano 2019, y una progresión increíble que se describe en sus títulos.

Hay un trabajo en el tenis, en lo físico, también en lo mental. Iga trabaja desde hace dos años con la psicóloga Daria Abramowicz, practicante del deporte de vela, entrenadora de tenis de apenas 33 años. «He trabajado con otros psicólogos antes pero ella me entiende perfectamente y me ayuda a trabajar la presión». En el tenis se suele sobredimensionar el trabajo con el psicólogo, como si fuera el principal artífice de las victorias, quizá también porque es «lo raro», lo menos técnico, lo que nos «iguala» con los tenistas profesionales (tener problemas, querer solucionarlos con un profesional de la salud mental), pero cuando una campeona debutante en Grand Slam como Iga destaca esa ayuda, es para notarlo.

Hablando de Roma (?), recordemos que la finalista de Rolanga, Sofia Kenin, había perdido por doble 6-0 ante Azarenka. Vaya recuperación en París de la campeona de Australia, de sólo 21 años.

Les Peques

Cuando, en la Argentina, el nombre de un/a deportista aparece en las tapas de los diarios impresos, en las portadas de los online; cuando en redes sociales se preguntan qué harán con el premio en dólares y usan su nombre para pelearse entre bandos políticos; cuando en programas de interés general de tele o radio escuchás que alguien se hizo fan de la Peke o el Peke como si lo conocieran de toda la vida… bueno, son algunos indicadores de que el asunto traspasó el tenis. Estos fanatismos repentinos hablan de cómo se quebró el cristal del nicho, de cómo aumenta el interés por el deporte.

Desde Guillermo Vilas hasta acá, el tenis argentino se mantuvo en una línea de éxito con muy pocos baches: después del retiro de Sabatini y antes de la Legión, allá por 1997; también en 2014, 15, ya sin Legión y con un Delpo lesionado. Pareciera magia, pero hay un gran trabajo silencioso de Schwartzman y Podoroska con sus equipos, para llegar a esto. De Diego podía esperarse; lo de Nadia fue una revolución que sirve para levantar a un tenis femenino (sudamericano, no sólo argentino) que viene buscando referentes hace rato.

En el comienzo de la pandemia, recordemos, Nadia se entrenaba en un frontón.. de colchón.

Más tarde pudo entrar a una cancha de entrenamiento como deportista olímpica, y viajó a Alicante, donde sus entrenadores Emiliano Redondi y Juan Pablo Guzmán tienen la academia Tennis Positivo. Compitió en torneos en Europa, ganó uno de 60.000 dólares en Saint-Malo, Francia, lo cual le subió la confianza para llegar a París. Recordemos también que si Roland Garros no hubiera tenido qualy (el US Open no tuvo), ella se quedaba afuera. Después de seis años, había que destacar que una argentina mujer jugaría Roland Garros.

Es cierto que el cuadro femenino tuvo ausencias, pero la rosarina edificó un camino sólido en base a sus conocimientos sobre polvo de ladrillo, a las variantes, la actitud, la lucha. Estuvo presente en el momento, todo el tiempo, y tomó las oportunidades. Le ganó a la vencedora de Azarenka (Schmiedlova), a la que llegó por el cuadro de Serena Williams (Krejcikova) y logró su primer triunfo ante una top ten (Svitolina).

Como Swiatek, Nadia también trabajó en lo mental, con su compatriota Pedro Merani. Ahora se quedará en Europa, para ver cómo sigue su año, ya como habitué en los grandes torneos.

Schwartzman destacó dos partidos que le cambiaron la temporada cortada y con calendario extraño por pandemia: sus victorias ante Millman y Hurkacz (2-4 en el tercer set). Levantar esos partidos le dio la confianza necesaria, que siguió con la final de Roma y la semi de Rolanga.

El Peke dio ese salto de calidad en su mejor superficie, y el ranking es justo en este sentido: rompió su techo y se metió top ten (8°). No había jugado finales de Masters 1000, no había jugado semis de Slams. Le faltaban triunfos de la mejor calidad como los logrados ante Rafa y Thiem. En ese partido se vio un crecimiento notable: cualquiera se habría deprimido con esos errores en el set 2 y 3, en los que podría haber cerrado la cuestión, pero el Peke siguió corriendo y exigiendo a un Domi desgastado.

Diego jugó un torneo sin fisuras hasta su partido con Thiem, y aprovechó los malos desempeños de Monfils, Berrettini, Bautista y un par más. Esto le hace subir un escalón importante y pensar directamente en el Masters.

27 septiembre 2020

Hace frío, y yo estoy en Rolanga ♫

Filed under: General — TodosLosAutores @ 19:45

Parece que fue hace mil años, pero hace no tanto, Roland Garros decidió unilateralmente postergar el torneo a mediados de septiembre; lo retrasó una semana, y qué me importa los torneos de Asia, la Copa Laver, la Covid Cup, lo que sea. Acá estamos, con cifras altas de contagios en París, reducción de asistentes por día (empezó en 10.000, ahora 1.000) y la rareza de llamar a Rolanga «el último Grand Slam de la temporada».

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Wimbledon no puede jugarse en septiembre, sólo en el verano de Europa, pero está tranqui con el seguro millonario que incluía pandemias y hasta les pagó a los clasificados los premios de la primera ronda o qualy. Roland Garros se puede mudar de fecha pero no es lo mismo: en cuatro meses de diferencia saltamos dos estaciones, de primavera a otoño, y por eso no es raro ver fotos como estas:

Pantalones largos, nuevo techo en la Philippe Chatrier, luces de noche para terminar los partidos cuando las jornadas se retrasen y canchas bien mojadas. Lo vimos en el inicio de este domingo, esos dibujos en el fondo de la cancha por la lloviznita.

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Hay una sensación en la previa: parece ser el Roland Garros más difícil para Rafael Nadal en los últimos años. Ya saben: las «previas» de los torneos pueden ser sarasa (?), medio humo, pero es verdad que el Rolanga otoñal con frío, lluvias, tierra mojada y hojitas secas de los árboles cercanos, ofrece condiciones que a Nadal no le gustan demasiado. Lo dijo públicamente y también en privado (#dataposta).

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Recuerdan que aprendimos en estos 15 años que a Rafa le gustan las canchas lentas y a Roger Federer, las rápidas. Más tarde aprendimos que tampoco es que el español prefiere el barro, sino que le gusta que sea polvo de ladrillo con sol, que su bola pique, tome el efecto y salte, que complique el revés de la mayoría de sus rivales diestros. Luego supimos que algunos jugadores consideraban a Roland Garros un polvo de ladrillo tan «rápido» cuando está soleado que quizá el césped del nuevo milenio en Wimbledon era más lento. La velocidad de juego, obviamente, no ocurre simplemente por la superficie, sino la altura de la ciudad sobre el nivel del mar, el clima, las pelotas, todo eso junto. Por eso en general no nos han visto, en nuestros 13 años de vida como blog, jugárnosla demasiado sobre la rapidez o lentitud de las condiciones de juego: es tan confuso todo a veces que los mismos jugadores se contradicen sobre cómo la sienten.

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Esta vez, parece haber consenso. Nadal abrió el paraguas (cada tanto lo hace, seguido de un «voy a pelearla») y no sólo habló de las condiciones sino de las pelotas, más pesadas, que pueden dañar las articulaciones de los protagonistas. Lo volvió a decir tras su primera victoria, en la que comparó a este Grand Slam con un Hamburgo mojado, en días nublados con llovizna. El asunto es la época del año pero también el pronóstico feo para la primera semana.

Recordarán que en el cambio anterior de pelotas en Rolanga, en 2011, Rafa debió batallar cinco sets contra John Isner.

Djokovic coincidió con Rafa sobre el peso de las nuevas Wilson, pero lo relacionó con la época del año, el frío, y el polvo de ladrillo húmedo. «Será una dificultad extra ajustarse a las condiciones, pero es lo que es», dijo el campeón de Roma con una sonrisa.

¿Podrá un outsider como Zverev o Shapovalov asaltar el castillo del Big 3 de polvo de ladrillo (Rafa, Nole, Thiem)? Daniil fue eliminado rápidamente por Fuscovics, y eso que antes había dicho: «Quizá me ayude que esté más frío y las bolas no vuelen tanto, con tanto efecto. Puede ser una ventaja, una oportunidad para mí». ¿Podría ganar Roland Garros alguien que le pegue plano a todas, a lo Soderling? En el primer día, se mostraron sólidos Wawrinka, uno de los más fuertes, ex campeón y «tapado» siempre en cualquier Slam, y el Peke Schwartzman. El finalista de Roma no sólo viene de ganarle a Nadal, sino que le dio un lindo susto en el primer set de los cuartos de 2018, en un día con nubes.

Thiem cayó del mismo lado del cuadro de Nadal, y quizá aportó la mejor opinión sobre el Rolanga otoñal: todo es difícil en este contexto. «Es como Nueva York: los que manejen mejor las condiciones difíciles, van a llegar más lejos». Esas condiciones incluyen, recordemos, poco público, pocos aplausos. Después de su triunfo en primera, Domi dijo estar acostumbrado a estas condiciones, porque «es de Austria». Recordó torneos menores en los que el barro y los resbalones eran sus divisiones inferiores.

«Es como una cancha de cemento lenta», dijo John Isner. Quizá la definición más graciosa la dio Daniel Evans, eliminado por Kei Nishikori en cinco sets. «Estas pelotas… no se las daría ni a mi perro para que muerda».

22 septiembre 2020

Se dobla y no se rompe

Filed under: General — TodosLosAutores @ 15:26

Novak Djokovic podrá estar nervioso, mirar mal a su equipo, sufrir contra rivales inferiores, discutir con jueces, pero va, gana Roma y se mantiene invicto en partidos que no terminan por un pelotazo en el cuello de una jueza de línea.

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Con un cuadro bastante benévolo para un Masters 1000 (no enfrentó a ningún top ten, y el único top 25 fue Diego Schwartzman), sin jugar su mejor tenis; pero ahí lo vieron, celebrando su Masters 1000 número 36, su primer Roma desde 2015, en el día en el que inició su semana número 287 como número uno del mundo (sólo Roger Federer está por encima, con 310).

Nole se sobrepuso a todo, incluso a que un árbitro lo llamara Federer al ganar un game, como recordarán.

https://twitter.com/saqueevoleio/status/1307327697224335361

Goran Ivanisevic, co-entrenador de Nole junto con Marian Vajda y ausente en Roma, había señalado como clave el hecho de tener revancha rápido después de la descalificación en el US Open. La idea era que pareciera que el episodio ocurrió hace cinco años. Había que barrer todo debajo de la alfombra, o mejor dicho, pasar la página, después de perder la chance en un Grand Slam sin Federer ni Nadal. En el medio, viajar de continente en plena pandemia y cambiar de superficie.

«No quiero sonar arrogante, pero no fue el mejor tenis esta semana. Tengo dos o tres marchas más y espero mostrarlas en Roland Garros», dijo Nole, quien igualmente sigue postulando a Rafa Nadal como candidato en París. Al principio de la semana, el serbio reconoció que no puede garantizar que no vuelva a tener un arranque de furia que lo perjudique como en Flushing Meadows, pero que tiene que sacar buenas conclusiones de aquel episodio. «He aprendido a salir adelante», dijo en referencia a las épocas difíciles de la infancia y los conflictos bélicos en los Balcanes.

Muchas veces, los tenistas, especialmente hombres, pueden parecer demasiado nerviosos; maldicen o insultan a sus equipos (no sólo Djokovic: lo habrán visto en otros tenistas top seguramente) y eso constituye una técnica para liberarse de la presión. Fue muy marcado lo que pasó en Roma: los insultos y etcéteras se van cuando hay que apretar, a la hora de definir ante Krajinovic, de sacar la ventaja contra Ruud, de recuperar el primer set y cerrar el partido frente a Schwartzman.

Nole es elástico: sabe cómo doblarse y seguir.

Semana bisagra

Mirábamos los partidos del Peke Schwartzman y, como él mismo decía en la rueda de prensa posterior: cuando está con confianza (no es fácil estar siempre up), sabe que puede lograr esta clase de resultados. Lo había mostrado el año pasado en Roma, en varios Grand Slams… La semana pasada llegó el gran resultado: primera final de Masters 1000 y triunfazo sobre Nadal, el primero después de ir 0-9 en el historial.

https://twitter.com/TennisTV/status/1308074684492242952

Schwartzman maximiza su saque, que no es potente pero sí exitoso en la ubicación. La devolución «hace a veces de saque». El revés es un guante. La derecha mejoró bastante. Es súperinteligente. Está bien preparado físicamente. Le falta la constancia en esa actitud positiva y cuestiones de experiencia, como en la final con Nole (un par de games flojos fueron clave). Venía con un dolor en la mano izquierda después de caerse en el US Open frente a Cameron Norrie, y en Roma brilló (no olvidar su partido de más de tres horas ante Shapovalov). Rafa Nadal pudo haber estado un poco fuera de forma, pero había aplastado en sus partidos anteriores y, además, desventajas tuvieron todos: al estar en cuarentena estricta en la Argentina, el Peke no pudo entrenarse de igual forma que los europeos.

https://twitter.com/felixtennis/status/1308069207360311296

Como sabrán, una final como la de Roma lo posiciona distinto en relación a sus rivales del tour, a los colegas del top 20. Los pléiers viven con el análisis de la mirada ajena, el respeto o la falta del mismo, las rachas. Llega Roland Garros, la mejor superficie para el Peque, y ya dijo que tiene ganas de tomarse revancha del mal US Open.

13 septiembre 2020

Los 90 fueron buenos (?)

Filed under: General — TodosLosAutores @ 12:55

Está tan concentrado el circuito en estos últimos meses del año que el US Open parece del mes pasado, pero no.

https://www.instagram.com/p/CFHoB3-JRdE/

Comenzaremos con el chiste obvio: se requirió una lesión del que nunca se lesiona(ba), complicaciones de una pandemia mundial y un blooper histórico para tener, finalmente, nuestro primer rey de Grand Slam nacido en la década del 90. Para que Marin Cilic, a sus 31 años, no siga con el cartelito de campeón masculino de Grand Slam más joven en actividad. Pete Sampras, al ganar su Grand Slam final en su último partido oficial (el US Open 2002), era más joven en aquel momento que el croata hoy.

Fuera de broma, estaba al caer, con o sin Fedal. Como escribimos varias veces, la renovación estaba ocurriendo en el top 10 y 20 (Thiem y los NextGen suplantaron al segundo pelotón de los Wawrinka, Delpo, Cilic o Anderson), en los títulos de Masters 1000, en las rondas finales de los Grand Slam. Sólo falta el top 2 y rogábamos por el recambio en los «Majors»; la última gran estadística por romper, que habla de lo increíble que es el Big 3 (más cuando esos monstruos se preparan para tener el pico en los Slams).

Thiem es el «joven escondido», tiene 55 años (bueno, 27) y concretó lo que no pudo todavía la generación de los Raonic, Dimitrov o Goffin. Tuvo un crecimiento progresivo, primero en polvo de ladrillo, y en canchas duras principalmente en los últimos dos años, con su título en Indian Wells y la final en Australia. Beneficiado, si se quiere, por la lentitud de las superficies rápidas (puede jugar bien atrás, usar el top de ambos lados), pero también con algunos cambios técnicos como acortar un poco el swing de revés, mejorar el slice, confiar en el saque, etc.

En la rueda de prensa postriunfo en NY, Domi comentaba que Nico Massú hizo un gran aporte en ese sentido: convencerlo de que no era solamente un jugador de tierra. «Mejoré mi juego en duras muchísimo desde que estoy con él. También cambié mi mentalidad y creo que muchos de mis tiros funcionan en estas superficies. Mi mejor Slam antes de este había sido Australia. Ya no es sorpresa para mí tener un trofeo de estos y que no sea Roland Garros», dijo Domi. El austríaco ya está en su país con descanso merecido, y dice que su problema en el Aquiles es menor, que pronto empezará a entrenarse en polvo de ladrillo y viajará para reaparecer justamente en Rolanga.

Si viste la final del US Open, especialmente el quinto set, quizá tuviste algunos destellos del Coria-Gaudio del 2004. Aquella vez no eran amigos como ayer, pero no recordamos otra final reciente entre hombres en la que los dos protagonistas muestren tantos nervios, especialmente en el cierre. Este es un comentario de sillón pero no derogatorio: se entienden los nervios de los dos, la chance del primer título de Grand Slam sin el Big 3 dando vueltas, la situación bizarra de los nervios a estadio vacío. Muy raro todo, como los días que transitamos todos y todas estos meses. Además, ¿no fue divertido adivinar quién sería el que fallaría menos estando adelante? Ese nerviosismo que sentimos todos nos hizo vivirlo con más pasión.

La cuestión mental estuvo ahí en todo momento: el arranque furioso de Zverev por saberse el “underdog”, lo tentativo que se puso cuando estuvo dos sets arriba, los gestos negativos de los dos, el 5-3 que no aprovechó Sascha en el quinto, el 6-5 y saque que tampoco cierra Domi, los calambres del austríaco (más similitudes con el 2004), el atrape de Zverev al final, con la oportunidad tan grande… Por eso su llanto. Ojalá se pueda recuperar y aprender: su tenis en los primeros sets fue notable. La confianza la tiene: «Sé que ganaré un Grand Slam en algún punto».

https://twitter.com/AnnaK_4ever/status/1305483685425295360

A veces nos olvidamos de que cuando un jugador como Sascha tenga la edad de Thiem, el Big 3 ya no debería ser un problema. Habrá que ver si no surge un fenómeno de la generación siguiente (Sinner, Alcaraz, Musetti, otro) que haga las cosas más difíciles.

Thiem y varios del NextGen como Zverev o Medvedev, marcan una diferencia gracias a esto que marca muy bien De Miñaur.

CAMPEONA CON MENSAJE

Un título de US Open con el «clima enrarecido» por la situación de Serena con el juez Carlos Ramos. El segundo título del US Open y la imagen de la soledad, sin público ni alguien que la felicite: aislada en pandemia, digiriendo que llegó un nuevo Grand Slam, el tercero en tres finales.

Nos preguntábamos qué sentirá el/la jugador/a que gana un Grand Slam en estas condiciones. Recordamos lo que dijo Andy Murray sobre ganar un puntazo con un tiro a la carrera: la reacción instantánea del tenista profesional de alto nivel es unirse en comunión con el público, eso sale rápido en el momento, y no estuvo esta vez. Los únicos que escuchamos aplausos somos los televidentes gracias a la inteligencia artificial.

¿Pero qué pasará en el momento de sacar en el match point? La presión, los nervios, la ausencia del típico fan que grita a destiempo, el murmullo, el «silencio ensordecedor» previo a tirar la pelota… El error de Azarenka que le da el título. ¿Será lo mismo? Seguro lo es en la premiación, pero nos gustaría saber qué siente exactamente el profesional en un partido sin público, con la chance de seguir escribiendo páginas históricas.

Osaka le agregó algo más, y vaya si es importante: así como en Cincinnati sintió que no podía jugar al día siguiente de otro asesinato policial contra un negro en los Estados Unidos, esta vez decidió salir a la cancha con un tapabocas con los nombres de víctimas del racismo. Lo hizo siete veces, porque jugó siete partidos y los ganó todos. ¿Qué habría pasado si perdía rápido? ¿Si perdía la final? Hay que tener en cuenta eso: la apuesta por dar un mensaje fuerte, de asuntos que exceden el deporte, y aún con ese peso agregado, ser campeona. Doble, triple, cuádruple mérito.

En la ceremonia, le preguntaron (hasta medio de compromiso) qué sentía al usar esos tapabocas. Ella repreguntó a su entrevistador qué le hizo sentir a él. «Lo importante es que se hable del tema», agregó Naomi, quien recibió el agradecimiento de familiares de dos de las víctimas.

Osaka cree que la camiseta de Kobe le dio fuerzas. Como si fuera una capa de superhéroe que transfiere poderes. Más tarde recibió la felicitación de LeBron James.

https://twitter.com/espn/status/1304980626437701632?s=12

Azarenka pretendía ser la campeona de Grand Slam «con mayor diferencia de años entre un título y otro» (se nos complicó formular esa categoría, je), después de sus títulos en Australia 12 y 13. Estuvo a cuatro games (6-1 y 2-0), pero, como dijo, «la tercera no fue la vencida, quizá la cuarta». La bielorrusa perdió la finales del US Open en 2012 y 2013, y en la primera quedó a un game frente a Serena Williams. Al menos se dio el gusto de vencer a Serena en semis del primer Grand Slam pandémico.

Y se fue con una filosofía para imitar: disfrutar el momento, ser más persona y «menos tenista».

Hoy, miércoles, hizo bien la transición y le ganó a Venus en Roma. Veremos qué puede hacer en Roland Garros.

EL PELOTAZO

Año movido el de Nole: invicto hasta la mitad del US Open; señalado como el gran culpable del malogrado Adria Tour, donde se contagiaron de coronavirus varios jugadores, también él y su esposa; separatista (?) con la nueva asociación de jugadores, y lo último, este pelotazo al cuello de la jueza de línea, que desactivó su sueño de sumar otro Grand Slam ante la ausencia del dúo Fedal…

Ya sabemos que Nole no tuvo intención, que le dio justito a la jueza en el cuello y se juzgó más el resultado que la intención. Su entrenador, Goran Ivanisevic, le dijo a un medio serbio que «lo trágico es que Novak no estaba enojado. Vi el video 3.877 veces y su error más grave fue que no estaba mirando en esa dirección». El campeon de Wimbledon 01 también dijo que, al llegar a la casa, Novak se quedó solo un rato, que después hablaron, que era un shock para él también, y que es bueno que pueda jugar pronto en Roma, que la estrategia es que parezca que el incidente «ocurrió hace cinco años». Goran también habló de reacción desmedida, un poco parecido a lo que dijo Djokovic sobre cómo lo culparon por el Adria Tour. La turba en redes puede ser muy dañina.

Recordamos que minutos antes del partido, Novak estaba así:

Ya en Roma, Nole dijo que aprenderá de este error, que no puede garantizar que no ocurra de nuevo, y Nadal comentó que esas son cosas que no se hacen, que hay que controlarse en la cancha. Ah claro, como si fuera tan fácil (?).

LA «INNOVACIÓN»

Que siga esto, con o sin vacuna: los ball-kids no dan más las toallas, se las tienen que ir a buscar los jugadores solos.

Otra novedad «divertida» del torneo fue ver a los jugadores en las suites, siguiendo los partidos mientras comían. Ya que no hay público, al menos público vip.

LOS VIDEOS

El archivo no perdona a Nole.

Daniil Medvedev volvió a hacer de las suyas, y lo compilaron en este video.

LOS DATOS

En 63 de los últimos 64 Grand Slams, el campeón masculino fue europeo. El único que rompió esa racha: Delpo en el US Open 2009.

Además, el US Open 2020 fue el primero en la historia que tuvo a tres madres en cuartos de final: Azarenka, Serena y Tsvetlana Pironkova, una de las grandes sorpresas del torneo, ya que era su regreso a la competición después de tres años de ausencia.

SIGA, SIGA

En situación pandémica es complicado pedir perfección, y los popes (?) del US Open deben estar felices de haber podido completar el torneo (y conservado el dinero de los derechos de TV, y haber demostrado que USA rules). Sin embargo, hay que marcar que el protocolo no se cumplió para todos por igual (ver las diferencias entre el caso Galván -el PF de Pella y Dellien- y el caso Paire) y los encargados de salud de Nueva York pedían cuarentenas obligadas a los que perdían, como este caso:

LA FRASE

«Tengo la impresión de que somos prisioneros, o que somos criminales. Es una pesadilla y quiero recuperar mi libertad».

Kristina Mladenovic, furiosa con la burbuja.

30 agosto 2020

I’ll be back

Filed under: General — TodosLosAutores @ 18:05

Todo marcha muy bien en la burbuja del US Open.

Regresó el tenis grande y hubo semanita cargada. Como para recuperar el ritmo. Por eso tamaño megapost, que se irá actualizando seguramente.

Debemos confesarles que el comité central de FueBuena tuvo largas noches de discusiones -con distancia social y tapabocas- en el sótano de la compañía (?). Noches que acompañan los estados emocionales en cuarentena que tenemos todos y todas.

Lo único que tuvimos en claro en estos meses es que dejaríamos de escribir mientras no hubiera tenis profesional, y no publicaríamos sobre cancelaciones de torneos o calendarios tentativos, porque se formaba un loop incesante de no-noticias y lo que ocurría en el mundo exterior al tenis era (es) mucho más grande que eso. Tampoco comentaríamos exhibiciones, por más revolucionarias que se pensaran. El ala más radical del grupo sostuvo que no debíamos volver a postear hasta que el tenis volviera con un circuito convencional, pero pasados los 100 días de pandemia se concluyó que lo «convencional» no existe más, que no sabemos cuándo termina el chiste este del virus y que estaba por empezar a jugarse un Grand Slam.

https://twitter.com/JeuSetMaths/status/1299788203843608579

Veremos cómo se va desarrollando el US Open, pero al menos un Masters 1000 terminó bien.

Novak Djokovic nos llevó un poco a esa vieja normalidad con su invicto extendido (23 partidos en 2020) y el título en Cincinnati. «Tenemos que acostumbrarnos a las nuevas condiciones», dijo el serbio. Nos acostumbraremos porque no es culpa del deporte, pero no normalicemos la burbuja, la falta de público, la ausencia de jueces de línea y un torneo que tuvo el nombre de una ciudad en la que no se está jugando. «Metí un passing-shot a la carrera en la línea y.. ¡sólo recibí silencio! Uno se alimenta de la gente. Eso a veces explica bajones en un partido», apuntó Andy Murray, extrañando su típica pose a puro «come onnnnnn» con boca bien abierta, en conexión con la tribuna.

El concepto de burbuja es real. Es como el juego infantil del Delegado (hola #exjoven), en el que no podías moverte por fuera de un área, que sino perdías. Hay chips que monitorean tus movimientos y «Social Distance Ambassadors«, patovas que controlan que no te acerques a otras personas.

Black Mirror, ya te siento.

Viva la alegría. ¡Viva! Este tweet parece un meme.

Poco le importa la cantidad de público a Vika Azarenka, quien no ganaba un título desde 2016 y consiguió, en Cincy, el primero como mamá. Después de sus problemas personales, qué le van a hablar de pandemias o de lo que ocurre en el mundo: de hecho, la bielorrusa ni quiso hablar de la suspensión de las actividades durante un día por la iniciativa de Naomi Osaka, después de un nuevo asesinato racial. Sólo tenis.

Para algunos y algunas, el parate pudo haber servido de reinicio. Una nueva normalidad, nueva vida. Ocurrió con Azarenka, también con Milos «El Rulo» Raonic, quien antes de la final de Cincinnati no podía competir durante varias semanas seguidas y en el falso Cincy estuvo a un set del título. Antes del regreso del tenis del tour más importante (que ocurrió con el WTA de Palermo), reflexionábamos sobre eso de arrancar de cero todos a la vez. En las mismas condiciones, con mucho tiempo para descansar, engordar, quemarse la cabeza, pensar en cuestiones existenciales y prepararse para torneos que se iban a hacer y se cancelaban. Más allá de lo físico y el ritmo de juego, ¿cómo afectaría el reseteo a la confianza de cada uno, al respeto al rival y al apego por el ranking, también al timming en los golpes en los puntos claves de un partido? ¿Podía ocurrir que alguno que venía en racha no meta una? Miren si aquella que quería retirarse encuentra triunfos y una segunda carrera…

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Veremos qué ocurre en el US Open al mejor de cinco sets para ellos, lo que -comprobado estadísticamente- suele favorecer a los mejores. Raonic se anota entre los apellidos a tener en cuenta y encima ahora ganó más fans con un nuevo perfil «social» y esta respuesta a Fognini por las cargadas del italiano.

La pandemia trastoca todo. Osaka sintió que debía alzar la voz para defender la causa Black Lives Matter antes de su partido de semifinales, lo habló con su manager y contactaron a la WTA, que junto con la ATP decidió suspender el torneo un día (en coincidencia con lo que pasaba con la otra burbuja, de la NBA). Pensábamos que la movida podía trascender más tiempo, pero duró un día, y Naomi aclaró que no se bajó del torneo, que sólo no podía jugar al día siguiente.

El peligro

Imaginen a los organizadores de la burbuja del US Open en las semanas anteriores al torneo, mientras crecía el número de muertes por Covid-19 en Nueva York. Obvio, tienen un presupuesto gigante y objetivos primarios (no perder el dinero de la televisión, por ejemplo), por lo que se blindaron bien ante los probables casos dentro de la burbuja.

Les tocó a Guido Pella y Hugo Dellien, que debieron perderse el falso Cincy y no pudieron entrenarse en el centro Billie Jean King, por un supuesto caso de su preparador físico. El PF explicó los detalles en un vivo con BaTennis, afirmó que fue un falso positivo y que la cosa puede no terminar acá. La bronca no es sólo de ellos, sino de también colegas que saltaron a defenderlos como Shapovalov o Medvedev, entre otros. «Su preparador físico no fue testeado por segunda vez. Debían hacerle eso. El 99% de los jugadores piensan igual que yo», manifestó el ruso.

Este domingo se supo la primera baja del US Open un día antes de su comienzo: Benoit Paire también dio positivo y fue reemplazado por Marcel Granollers (entran los doblistas, no hay lucky-losers singlistas). A diferencia del caso del PF de Pella/Dellien, las 11 personas que tuvieron contacto con él fueron aisladas pero seguirán en carrera. Seguramente el tema siga. Algunos ya se habían «desmarcado», como Alizé Cornet, su vecina de habitación: «Yo no lo vi».

Esta situación nos hace pensar en los próximos días y los probables retiros de gente que haya jugado partidos. ¿El tenis sólo sería posible en una burbuja? ¿Aún así es imposible? Pensamos en la carrera entre el US Open y Roland Garros a ver quién la tiene más larga quién llega a la meta: hoy Francia registra un rebrote importante de casos del virus. Los Grand Slams suelen trabajar juntos pero el honor de ser el único que se complete en 2020 es un plus para el orgullo deportivo de un país (forma de pensar arcaica, ¿no?). Recordamos cuando, allá por marzo, todos concluíamos que el tenis sería el último deporte que volvería por su característica internacional.

En estas semanas también reflexionábamos sobre cómo tomaríamos a los campeones del US Open, Rolanga y el valor de estos torneos en la historia del tenis. Recordamos experiencias de los ’70 (épocas de profesionales y amateurs) y concluimos que un torneo que hoy parece «menor» por sus ausencias o circunstancias, luego aparece en los libros igual que cualquier otro. Aunque los campeones celebren con barbijo.

Una nueva Asociación

¿Buen o mal timming? Ustedes dirán.

Pequeño resumen introductorio:

  • Es histórica la división ATP-ITF.
  • También hace varios años que hay discusiones de reparto de dinero (en el US Open 2011, Roddick lideró una queja por considerar muy bajo el porcentaje de ganancias -13%- que recibían los jugadores).
  • También es histórica la diferencia entre los niveles mayores y menores del tenis profesional (lo contamos en nuestro podcast allá por 2015).
  • En el tenis, muchos somos monotributistas, independientes, y cobramos por producción.

No sabemos cuánto influyó la situación de Pella y Dellien, pero un grupo de jugadores liderados por Djokovic y Pospisil renunciaron al Consejo de la ATP (allí donde deliberan tenistas y torneos) para formar la PTPA (Professional Tennis Players Asociation). Según Nole, no es un sindicato sino una asociación, no habrá circuito paralelo ni boycotts, y están cubiertos legalmente. Veremos qué ocurre cuando planteen sus exigencias. En la foto que pretende ser icónica estuvieron Pella y Dellien, también Schwartzman.

Inmediatamente reaccionaron los circuitos y Grand Slams, también los dos tenistas más icónicos juntos: Federer y Nadal. Todos ellos opinan que no es momento para esto, que hay que apelar a la unidad y defienden a la actual conducción de la ATP, quien empezó con un Australia incendiado, siguió con el circuito suspendido por Covid-19 y ahora debe lidiar con esto.

Murray no firmó por ahora, quizá lo consideraría en un futuro si suman a los mujeres, lo cual Pospisil dijo que está en carpeta.

Recordarán esos tweets en la mitad de la pandemia, entre ellos de Roger, sobre unir el circuito masculino y femenino. Habrá más capítulos en esta historia.

Cambio de look

Recuerdan aquel Flushing Meadows que podía llegar a albergar pacientes con casos positivos de coronavirus y que sirvió para la redistribución de comida para los más necesitados en NY…

https://twitter.com/BlairHenley/status/1299476475566006273

Mañana, ese Flushing mostrará tenis en vivo con seres humanos que ya conocemos y un público virtual, como en el fútbol.

Los comienzos y una revancha

«Si Indian Wells puede ser cancelado, ¿hay eventos deportivos seguros?», preguntaba el New York Times el 9 de marzo.

¿Se acuerdan de esa cancelación por algunos casos en el Valle de Coachella? En ese momento era algo así como la bomba del año. Imaginamos lo difícil que fue para el director, Tommy Haas, quien no tuvo opción por las recomendaciones médicas oficiales.

En aquel momento nos parecía raro que se suspendieran torneos challengers por la mitad (ocurrió en Bérgamo) y no se completaran los cuadros. Las situaciones particulares de partidos inconclusos fueron noticia curiosa de medios no tenísticos.

Con la llegada de las cuarentenas, surgieron los vivos de Instagram, los «challenges» (uffff) y las preocupaciones por el futuro de los tenistas y miembros de la industria del tenis que estaban en situaciones difíciles o desesperantes.

Conocimos el increíble seguro de pandemia de Wimbledon que le permitió pagarles a los que habrían jugado, y la Federación Británica pudo hacer una donación fuerte a los que estaban involucrados. También se supo la movida de Roland Garros para moverse en el calendario e intentar salvarse del Covid-19.

En el medio de ese pandemonium prepandemia, una historia particular, la de Fede Coria: imaginen los años de deambular por futures y challengers para llegar al circuito grande a los 28 años y justo en el momento que podía entrar a un Grand Slam, se suspende el tour. El santafesino figuraba 104° y 100° en el ranking en vivo, justo en ese momento.

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Cuarentenis ☀️

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Debió esperar, seguir entrenándose como podía y por fin tendrá su recompensa monetaria. Eso ocurrirá sí o sí, aunque el torneo se suspenda cuando publiquemos este post (?).

No todas son malas noticias.

27 febrero 2020

Bye bye, Maria

Filed under: General — TodosLosAutores @ 20:42

Los orígenes

Muchas veces intentamos buscarle la «tragedia» a la historia de vida de un/a tenista, pero en este caso una tragedia influyó en el porvenir de Maria: el desastre nuclear de Chernobyl en 1986 obligó a la familia Sharapov (residente a 160 kilómetros del lugar de la explosión) a emigrar muy lejos, a Niagan, en Siberia. Maria nació un año después, comenzó a jugar al tenis desde muy chica en Sochi y terminó, por el consejo de Martina Navratilova a sus padres durante una clínica en Moscú, en la academia de Nick Bolletieri en la Florida. Viajó con su padre porque su madre no tenía visa (no se vieron por casi dos años, y recuerden que no había internet) y de Rusia sólo se llevó libros, porque «quería tener una porción de su país con ella».

Al llegar a los Estados Unidos, su padre Yuri trabajó de lo que pudiera, recibió amenazas y fue sobornado; un tipo de vida diametralmente opuesto al que tienen ahora. Esos orígenes están muy bien explicados por los protagonistas en este video, que incluye parte del regreso de Sharapova a Bielorrusia en 2010:

Ganar en todos lados

Lo primero a destacar de la carrera de Sharapova: triunfó en los cuatro Grand Slams y, asombrosamente, dos veces en Roland Garros (2012 y 2014). En el medio (2013) llegó a otra final en París, que perdió ante Serena Williams. Lo de asombroso obedece a que su estilo de juego no «pegaba» con el polvo de ladrillo; no sabía resbalar en la superficie -en 2007 afirmaba que se sentía «una vaca sobre hielo» a la hora de jugar en arcilla-, su defensa jamás fue su fuerte, pero lo compensó con garra, potencia y físico. Así son las campeonas: escapan a la lógica.

Los Grand Slams (y la plata olímpica y el Masters 2004) vienen primero; el marketing y los caramelos, después. Al menos en nuestro análisis.

En aquel Wimbledon 2004 hizo su presentación en sociedad con apenas 17 años. En el US Open 2006 confirmó su status de campeona pero fue Australia 2008 su mejor torneo: no perdió sets y encajó tres 6-0’s (uno a Justine Henin, la número uno) de ese momento. Dijo que en aquella quincena se sintió «en la zona», aquel estado inconsciente en el que todo sale.

Luego llegaron los dos títulos en París para completar el cuadro.


De lolita a Dama de Hielo

A veces caemos en la cuenta de que, conforme nos vamos deconstruyendo en varios aspectos, hoy no escribimos los textos de igual manera a una década atrás.

Imaginen cómo era la vida de una adolescente tenista rusa, rubia y bella según el estándard de época, y las preguntas que recibía de periodistas hombres. Como esta vez que, con 16 años, debió responder sobre una «Battle of the Babes» con la estadounidense Ashley Harkleroad o sobre la chance de ser la nueva Kournikova (muy buscada por las marcas, nunca pudo ganar un título WTA).

También se lo habían preguntado a los 15. Y la respuesta siempre fue: «Respeto a todos, sólo quiero ser yo misma y no como otras».

Sharapova hizo una gran carrera como celebrity y la continuará ya retirada. Se cotizó mejor que Serena Williams y aprovechó su imagen al máximo. Al trascender su deporte, así también ayudó al tenis femenino. Pero a veces notamos, en la mención a su éxito fuera de la cancha, cierto detrimento a sus logros como campeona. Ambos aspectos no son comparables, quizá sólo medidos en dólares. Que haga lo que quiera con su tiempo libre: todos y todas marcan el profesionalismo de Sharapova en los entrenamientos y, como mencionábamos en el punto anterior, los títulos son son una garantía de su status como deportista en la historia.

Como dice ella en su escrito de despedida: «Detrás de las sesiones de fotos y los vestidos, las canchas de tenis expusieron mis imperfecciones, desafiaron a mi carácter, mi voluntad (…). ¿Qué tanta suerte tengo de haber encontrado un lugar donde me sentí tan expuesta pero a la vez tan a gusto?».

Ayer, en Acapulco, Nadal expresó: «Más allá del éxito que ha tenido fuera de la pista, es un ejemplo de pasión por el deporte. Se ha comportado con una profesionalidad y unas ganas de triunfar muy grandes».

No olvidamos este famoso peloteo entre Rafa y Maria en Roma.

Así como puede haber cierta envidia solapada por sus millones de dólares en esponsoreo, también hay un «deber ser» que se le pidió históricamente a Maria y ella no siguió al pie de la letra. No fue la más amigable entre sus pares, tuvo sus peleas con Serena, y muchas veces la actitud de «ir a trabajar y no mucho más» en los torneos. No toleraba a los periodistas que no llegaban bien preparados y preguntaban tonterías. Lo cual no está mal.

No fue la campeona de la buena onda, pero esa fama oculta su parte de buen humor y bromas (tenía que entrar en confianza, eso sí), y su profesionalismo en general, hasta en el trato con los periodistas.

Los videos virales de estos tiempos ayudaron a encontrar ese lado de Maria que no era tan visible, quizá por su pasado difícil de adversidades y encerrarse en los suyos, por su competitividad a la hora de ser la mejor, por el personaje que creó y le crearon, quién sabe…

Maria fue profesional en su despedida, que estaba al caer después de la derrota en primera ronda de Australia. Lo meditó en el vuelo de regreso y lo hizo público en escritos iguales en Vogue y Vanity Fair. Sumó una entrevista hecha el día anterior en el New York Times (linda anécdota cuenta con Jannick Sinner y hay otra triste, la del encuentro que no ocurrió con Kobe Bryant) y le agregó un mensaje en sus redes sociales.


El final

No, no hablamos de su famoso caso de doping, que tuvo reducción de pena al exculparla de intención de trampa, y que obviamente no la ayudó en la curva descendente.

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El asunto es darnos cuenta, de nuevo, qué tan rotos se retiran muchos y muchas tenistas profesionales. Maria lo relata en la citada entrevista con el NYT: «Veo fotos mías de impactos saltando y me duele. Mi hombro fue un problema desde que tengo 21 años», cuenta hoy a los 32, después de dos operaciones en la zona. «Catorce horas de mi día en los últimos meses se las llevaba el cuidado de mi cuerpo. Antes de entrar a la cancha todos los días estaba conectada al ultrasonido u otro tipo de máquina».

Hoy dice que le duelen los brazos al levantarlos, pero igualmente se animó a su primera vez en el esquí, hace pocos días.

17 febrero 2020

Perdedores afortunados y ganadores merecidos

Filed under: Pienso de que... — TodosLosAutores @ 19:28

El cambio

Fans argentinos/as del tenis, a ustedes les hablamos: cuando paran la pelota, dejan de maldecir por las ausencias y el calor que hizo en Buenos Aires, o porque no se ve tanto la pelotita en la tele, ¿no se maravillan con que Argentina cuente con dos torneos ATP en 2020 y los años que siguen?

No, no es frase hecha y muchas veces pasamos eso por alto. En contexto de crisis, de dólar a 60 u 80, casi que es un milagro en tiempos sin Legión y con Delpo lesionado (tampoco suele jugar los torneos argentinos). Esto no significa que no existan aspectos a mejorar, pero partimos de una base real y muchas desventajas, como la cercanía en tiempo con el Abierto de Australia, como la creciente debilidad de los cuadros de los 250 (ver Pune, hace pocas semanas), cada vez más descartados por las estrellas.

Una de las mejoras anheladas para Buenos Aires ocurrirá el año próximo: las semifinales y finales del Argentina Open 2021 se jugarán de noche. Es la intención de los organizadores, quienes deben ponerse de acuerdo con quienes tienen los derechos de TV locales (TyC Sports). Puntazo a favor.


El comienzo

La gira sudamericana de ATP empezó en Córdoba, torneo mejor organizado que en la primera edición de 2019, ahora con 500 lugares más en la cancha central y la proyección en el corto plazo de construir un estadio fijo. El ATP cordobés es un torneo «relajado», con el hotel oficial a diez minutos del club, buen clima comparado con Buenos Aires y un público mayormente local que valora tener una plaza ATP en su provincia. Tanto en Córdoba como en Buenos Aires, los dos mejores argentinos del momento, el top 15 Schwartzman y Pella (campeón de la Davis), fueron los dos máximos preclasificados. En Buenos Aires faltaron Thiem, Berrettini y Garín.


La presión interna

Con el poder influencer que tenemos (?), nos encantaría sentarnos con la mayoría de los chicos argentinos y decirles que lo que hagan está bien, que no están obligados a ganar el torneo sí o sí. La presión, que sea de los medios o de quién sea, pero no piensen que perder en Córdoba o Buenos Aires es un fracaso. No son la Legión, no son Delpo, por más preclasificación que tengan, por más que Peke sea de la elite y esté a tiro del top ten. Dar lo máximo, aspirar a más está genial, pero no juegan solos.

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Esta parte del año es cargadísima y si bien los cuadros de 28 beneficiaron a Peke y Pella, cada partido -especialmente en el lento polvo de ladrillo porteño- puede ser una pelea que te deje de cama. Schwartzman admitió que jugar de local pudo haber influido en su lesión, así como el poco descanso que tuvo entre partidos y los finales de madrugada (por haber perdido jugar de noche).

Juan Ignacio Lóndero fue muy directo después de perder con Ruud en semifinales: «La verdad es que cuando saqué para partido me recagué todo». Enseñanzas que le deja la presión y la sobreexposición a la que no está acostumbrado (recordemos que hasta 2019 habitaba en los challengers). Lo habíamos visto demasiado negativo y puteador en su derrota contra Laslo Djere en Córdoba, donde defendía el título.

No fueron malos torneos para el Topo (cuartos y semi), tampoco lo de Peke (semi en los dos). El cordobés planea seguir con la misma forma de sentir el tenis pero reconoce que las puteadas a sí mismo no lo están ayudando. Pasen a leer cómo es su proceso interno en los torneos de Argentina, cómo su cuerpo siente el stress. Pocas veces alguien tan sincero como él.

De hecho, si bien Schwartzman no mostró su mejor nivel, fue de locos la garra que le puso al partido con Delbonis (0-2 y cuatro break points no seguidos en el tercer set) y al de Cuevas, sin dudas el highlight de la gira por los match points levantados y los winners, parado, cuando se desgarró.


El perdedor afortunado

La sorpresa de la final en Buenos Aires se resume en la frase de Pedro Sousa: «Muy contento de jugar mi primera y última final ATP». El epílogo de estos dos torneos, con las lesiones del Peke y la del portugués (muy disminuido en la final) pueden abrir un debate: ¿hay espacio para un cambio de regla que proteja el espectáculo? ¿Hay chance de un lucky loser en rondas avanzadas?

Lo pidió hasta uno de los organizadores de Baires.

Primero, disclaimer: no somos el ombligo del mundo y Buenos Aires no es el único torneo que tuvo este problema. Hay ejemplos en Australia y en Wimbledon (recordemos lo disminuido que quedó Kevin Anderson en la final con Djokovic en 2018 después de batallar ante Isner en semi). La verdad es que el ATP porteño tuvo mucha mala suerte en su aniversario 20.

Segundo, responderemos con tibieza: no estamos convencidos de que el lucky loser avanzado sea una buena solución. Deberíamos estudiarlo (?). Por ahora sólo le vemos problemas: desnaturalizar el ganar/perder en pos del espectáculo y los espectadores, terminar con la estructura darwiniana de cualquier torneo por eliminación (gana el que no pierde, gana el más fuerte, el único que queda en pie). Una cosa es el LL para conformar un cuadro (lo fue Sousa en este torneo, en reemplazo de Garín), otra en instancias tan importantes como semis o final.

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Se complejizaría demasiado el sistema de ranking (a menos que los LL no ganen puntos, o haya una fórmula pertinente) y se dificultaría la planificación de los jugadores («¿me quedo?», «¿me voy?») y el cierre de los cuadros de la semana siguiente.

Por ahora sólo planteamos problemas, pero no somos cerrados.

¿La vieja solución de tener exhibiciones preparadas como suplentes no puede funcionar? Es difícil encontrar tenistas disponibles para ello, lo sabemos.

Siempre queremos el mejor final para cualquier torneo, es el partido más observado, pero un mal final de torneo no quita lo acontecido en la semana.


El campeón

El final extraño de esta serie de torneos no debería opacar a un campeonazo como Casper Ruud en Baires o a Garín en Córdoba.

Ruud avisó en 2017 con la semi de Río, siempre fue un gran proyecto en canchas lentas, la rompió este año en la Copa ATP con triunfos sobre Isner y Fognini, y a los 21 años logra su primer ATP.

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En la Academia Rafa Nadal está trabajando el ingreso a la elite. Llegó allí fuera de los 100, y ahora pasará el mejor ranking de su papá (y lo bardea), para ser el mejor noruego de la historia, el único campeón ATP de ese país y el más joven en las dos décadas del Argentina Open. Pensar que los dos años anteriores había perdido en la qualy…

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