Fue buena

14 diciembre 2018

Guía (no) breve de cómo será la base del tenis pro en 2019

Filed under: Coberturas,Info — Marcos @ 11:44
  • La primera etapa del tenis profesional cambiará violentamente a partir del 1º de enero del 2019, con una reestructuración de los torneos challengers y futures/womens circuit y la convivencia de dos circuitos, tanto en hombres como mujeres
  • El contexto lo explicamos en nuestro primer podcast. La poca cantidad de tenistas que pueden vivir de su profesión se ha achicado exponencialmente desde que grabamos el podcast a hoy. En esos niveles, sólo unos/as pocos logran terminar una semana en ganancia
  • ¿Por qué la ATP, la WTA y la ITF deciden estos cambios? La explicación oficial expone que entre 2014 y 2017, una investigación realizada por la ITF (respaldada por la ATP y la WTA) evidenció las ‘presiones financieras’ que enfrenta la mayoría de los jugadores y el aumento en el tiempo que les tomaba llegar al Top 100
  • El dato duro (oficial): de los aproximadamente 2.000 jugadores y 1.300 jugadoras con ranking, según el estudio encarado por la ITF, tan sólo 350 hombres y 250 mujeres cubrían los gastos.
  • La respuesta fue esta reestructuración que apunta a que más jugadores y jugadoras puedan cubrir los costos y que el circuito junior ITF y el tenis profesional ATP se conecten en forma más clara. Los cambios se anunciaron en marzo de 2017 sin demasiadas precisiones y hoy ya hay precisiones.
  • El nuevo circuito iba a llamarse ITF Transition Tour, pero lo bajaron los de marketing (?). La denominación oficial será ITF World Tennis Tour, que remplazará al ITF Pro Circuit (léase futures, tanto de hombre y mujeres)
  • El reposicionamiento de torneos del Pro Circuit de ITF irá desde los $25k hasta los de mujeres de $100K. Además, los mejores del circuito junior podrán tener invitaciones a los cuadros principales del ITF World Tennis Tour.

  • Habrá dos rankings paralelos, el ATP/WTA y otro con ITF Entry Points. Los puntos de ranking ATP estarán limitados a las rondas finales en los torneos de $25.000 en 2019, y se eliminarán completamente en 2020. De hecho, en 2019 podrá haber jugadores/as con tres rankings, ATP/WTA, ITF e ITF Junior. Una brochette.
  • Para entender lo de “lugares reservados”: en los M15/W15 los cuadros se componen de 17 entradas directas (DA), hasta 5 lugares reservados para Juniors Top 100, 4 WC y 6 desde la qualy (serán de 24 jugadores).
  • Los torneos ATP Challenger (salvo la categoría más alta de $150k+H) tendrán cuadros de 48 jugadores, 37 por ranking ATP, 4 según ranking ITF, 5 WC y 2 qualy (las cuales será solo de 4 jugadores, 3 por ranking ITF y un invitado). Tanto los Challenger como los torneos ITF se jugarán de lunes a domingo, incluyendo la clasificación. A los jugadores de Challenger se les pagará la hospitalidad y aumentarán los premios. Si llegas a ese nivel, habrá menos turbulencias. Pero hay que llegar a ese nivel.
  • Para ir viendo el bardo (?) la ATP y WTA ha publicado semanalmente junto a sus rankings tradicionales un ranking “espejo” de cómo serán las ubicaciones a partir de 2019.

No hay cambios para los de arriba, recién el francés Ugo Humbert fue el primer ‘afectado’: perdió 18 lugares, saldrá del Top100 y quedó como Alterno para Australia (seguramente termine entrando)

Mientras tanto, a partir del 250º empiezan los saltos abruptos. Sucede lo mismo entre las chicas.

Mientras tanto, la ITF ya publicó los rankings ITF oficiales. Chile vuelve a tener un/a No. 1  del mundo (?).

Podemos discutir los alcances del cambio, o si esta nueva estructura mejorará las condiciones para una gran cantidad de jugadores y jugadoras (además del lavado del cara y del mensaje aspiracional que ahora se pregona, de que será posible “llegar” y cómo eso repercute en el negocio global del tenis), pero lo que nos hace ‘ruido’ y genera incertidumbre es, justamente, la diferencia de oportunidades que tendrán los jugadores, segregados por categoría y llevando más que nunca el rótulo de ‘carrera darwinista’.

Lo que sucede, finalmente, sigue la lógica del negocio: la plata importante termina yendo para los que más generan.

LA PATA ARGENTINA Y EL CASO PINAMAR

Entre tanto mejunje (teníamos ganas de usar esta palabra), Argentina será, ¡sorpresa!, uno de los países con mayor cantidad de torneos consecutivos de hombres de la categoría más baja del mundo profesional: serán 21 M15 desde mitad de marzo hasta noviembre; sólo hubo 9 Futures en todo el 2018. Los tres primeros podrían ser mixtos y los organizadores buscarán agregar más fechas para las chicas.

Cuando la ITF puso sobre la mesa la nueva estructura competitiva aseguraba que organizar torneos en el nuevo nivel ITF World Tennis Tour sería más económico y así se brindarían oportunidades a más jugadores de más países. La realidad marca que la aseveración no era tal, por eso desde el vamos será muy positiva la cantidad de torneos que tendrán los jugadores en tierra propia.

La última semana invitaron a los-chicos-de-FueBuena a Pinamar para adentrarnos sobre la iniciativa. “Una inversión de riesgo de dos fanáticos del tenis pero que estamos convencidos que puede funcionar y el tenis argentino se lo merecía”, según lo sintetizó uno de los organizadores, Juan Riquelme. Nada que ver con Juan Roman (?).

Lo que comenzó siendo una idea entre Riquelme y Pablo Chaiman, gerente del complejo turístico, de poder organizar un torneo profesional en el Tennis Ranch Pinamar terminó por convertirse en una apuesta más importante y con pocos antecedentes en la región, generalmente postergada en relación a los principales centros tenísticos de competencia en el mundo.

Juan Riquelme es el padre de Agustin, un jugador de 18 años que transita la cruda etapa de intentar dar el salto al profesionalismo. Junto a Chaiman tomaron como modelo lo que hace años ocurre en Antalya, Turquía, Hammamet, en Túnez, o El Cairo, Egipto: utilizar un complejo turístico como sede para potenciar ambas partes, win-win. “Lo estudiamos a fondo y era algo que podíamos adaptarlo a nuestras circunstancias y, era un buen momento para apostar por esto”, definieron.

La propuesta luce interesante, a mayor cantidad de torneos mayor también las posibilidades para quienes deban/puedan ser parte de estos campeonatos.

Cada uno de los torneos tendrá un costo organizativo de 25.000 dólares, incluido el prize-money. Ademá los organizadores optaron por hacer ‘pre-qualys’ previas a cada torneo oficial,un evento privado que les servirá cómo fuente de recaudación y que quienes las jueguen tendrán la obligación de hospedarse en el predio con un costo fijo de 400 dólares por semana.

El costo incluirá todas las comidas, los entrenadores tendrán un 50% de descuento y para los extranjeros tendrá un valor elevado. Son números (casi)prohibitivos para una gran cantidad de chicos que comienzan a soñar con llegar a ser profesionales, aun en comparación con la opción y la inversión de plata que se necesita para viajar al exterior en busca de similares posibilidades.

Las pre-qualy no otorgarán premios en plata, sí invitaciones para la qualy y también al cuadro principal, tanto en single como dobles. Recordamos que el costo de ser tenista profesional en el menor nivel (sin incluir entrenador) ronda los 40.000 dólares al año.

Será tiempo de nuevas experiencias en un deporte cuyas bases no se modifican tan frecuentemente como otros.

17 octubre 2018

Reflexiones de un Juego Olímpico junior

Filed under: Coberturas — Marcos @ 20:51

Este Facundo Díaz Acosta volador nos invita a que relajemos un poco para ensayar un punteo de temas de lo que dejó el tenis en los Juegos Olímpicos de la Juventud, que terminó el fin de semana.

Comenzamos por una imagen final: qué lindo ver estadio lleno para la definición del campeonato y un promedio altísimo de público cada día. Para un torneo junior (gratis). Espíritu olímpico, casémosno (?).

El torneo estuvo a la altura, sino más, de un Grand Slam juvenil, por encima de las anteriores ediciones de los Juegos Olímpicos para menores de 18. Más allá de nombres e historias particulares, nos dejó una sensación más que positiva: la base sigue mejorando. El tenis moderno evoluciona constantemente.

Obviamente, hay distintas formaciones y estilos sobre los cuales los (proyectos de) jugadores irán haciendo modificaciones, pero, cada vez más, se golpea como se puede: improvisaciones y golpes de transición o emergencia. El tenis hoy ya no prioriza la prolijidad de la técnica.

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Por la velocidad de juego, aún en las condiciones más lentas del mundo (?), la potencia es la base de una nueva dimensión. Una violencia de disparos que ya hace quedar a los ’90 o los 2000’s —para no quedar tan viejoschó— como tenis anticuado y en cámara lenta.

La eslovena Kaja Juvan es un ejemplo de ello. No solamente porque es pura explosión y con los dos primeros lugares (en single y en dobles junto a la polaca Swiatek) se convirtió en la primera doble medallista de Oro en tenis en un Juego Olímpico de la Juventud.

Juvan dejó en claro que hay una nueva generación de tenistas con aspiraciones y que tienen todo muy en claro en lo mental. De hecho, es una de las 10 jugadoras que nacieron en el 2000 o después que ya están en el Top 200 de la WTA. “Para mí es aún más especial porque soy de un país chico, sólo hubo 25 atletas eslovenos acá y todos luchamos y nos apoyamos. Que me tocara a mí era lo que vine a buscar”, contó la doble campeona. “Antes de llegar repasé las jugadoras que habían participado en los Juegos anteriores y estaban [Daria] Kasatkina o [Jelena] Ostapenko. Ojalá pueda hacer un camino como el de ellas”, dijo. Ostapenko logró ganar Roland Garros apenas tres años después de ser medallista en Nanjing 2014.


El game más extenso de la final, resumen de una cerrada definición.

Sería irresponsable poner a Juvan como candidata a un Grand Slam para los próximos años, pero en el Buenos Aires Lawn Tennis demostró personalidad, una gran postura dentro de la cancha, la búsqueda de concentración y la inconsciencia; también poco oficio para ir hacia adelante, pero ese ya es un mal generalizado de esta época.

Al menos en los entrenamientos sigue buscando esa naturalidad.

El ‘tapado’ de la semana fue Díaz Acosta, un chico de una facilidad asombrosa para ejecutar todos los tiros. Esto ocurre en un torneo sobre polvo de ladrillo, en el que el físico limita como nunca, pero la precisión en la velocidad es lo que asombra de los juveniles de elite.

La mayoría de los que leemos este blog sabemos acerca de las diferencias entre deporte amateur y profesional (o quienes intentan serlo), pero a veces sirve que nos lo refresquen. Las presiones y las expectativas no son un tema menor a manejar y las ganas de sacar medallas exigían un rendimiento casi perfecto.

Un señor de varias décadas de edad nos comentaba durante la final, sin que le hubiéramos preguntado: “Qué difícil es este deporte… Sentí más la presión acá que cuando tuve mi hijo con 20 años y no sabía qué iba a hacer”. Exageró un poco, pero se entiende el concepto (?).

La frase es muy repetida pero bien cierta: nervios sienten todos, el tema es cómo lo manejan. Más aún, cuando son chicos en proceso de formación y con las típicas dudas de adolescente sobre qué hacer de su vida.

Buenos Aires sirvió de banco de prueba: la diferencia, ya en esas etapas, es de mentalidad y no tanto de condiciones. Volviendo a Díaz Acosta, como destacaron sus entrenadores Mariano Monachesi y Mariano Hood, viene de un recorrido de años para llegar lo mejor preparado posible a momentos como los que pudo vivir esta semana.

Más allá de la potencia, es el coraje y tranquilidad en los momentos comprometidos lo que hace la diferencia. De hecho, formar parte de unos Juegos Olímpicos, aunque juveniles, puede haber sido un sueño cumplido para la mayoría de los chicos. Más allá del despliegue y las condiciones de cada uno, la vara estuvo demasiado alta desde el comienzo.

La delegación de Burundi sólo contó con cinco atletas en estos Juegos Olímpicos compitiendo en atletismo, judo y tenis, con Sada Nahimana.


De Burundi al Mundo.

“En mi país no hay mucho para hacer. No hay muchos deportes para practicar. Además, es una nación que no tiene mucho dinero. Si no estuviese jugando tenis, estaría estudiando en mi casa y probablemente casada”, le dijo a la página oficial del torneo.

Sada comenzó a jugar al tenis a los 7 años porque su papá es entrenador de tenis del único club en su país, a unos 15′ caminando de la casa. Su hermano, Hassan Ndayishimiye, fue el primer jugador de Burundi en competir en un Grand Slam en 2011 y ganó un partido en Wimbledon Junior.

Sebastián Baez y Lourdes Carlé, con el esfuerzo como característica, siempre han rendido bajo presión: desde la época de juniors, con la necesidad de estar entre los mejores de la Argentina para ser becados o viajar a un Sudamericano o a un Mundial, luego la de ganar partidos y empezar en lo torneos profesionales para poder continuar, viajar, aspirar a “llegar” -leáse trabajar del tenis-, y por último, la de mantenerse en el máximo nivel y cumplir expectativas, propias y de terceros.

La clave suele ser que los protagonistas puedan disfrutar cada momento, un objetivo simple pero muchas veces lejano en el frenesí del día a día. Esa presencia de ánimo, el carácter, la tendencia a ofrecer lo mejor de sí cuando más extrema era la situación, suele ser lo que distingue a los ‘distintos’ de los buenos proyectos. Como en los profesionales, y más aún en este nivel, suelen ganar quien más aguantan, el/la que menos dudó.

La verdadera historia recién comienza para todos ellos y los pequeños cambios son los más difíciles de realizar para un tenista.

7 septiembre 2017

I ❤ NY Día 10

Filed under: Coberturas,General — Marcos @ 14:24

El US Open 2009 fue el primer y único Grand Slam argentino en los más de 10 años de existencia del blog. En 2017 seguimos por acá y la Delpomanía vuelve a ser tendencia, como en gran parte del 2016, y no conoce de horizontes.

 

Se repite el protagonista y también un hincha destacado. Hace 8 años junto a Fabricio Oberto y ayer, con su esposa, un anillo de Campeón de la NBA más que en 2009 y menos pelo (?).

 

 

Manu nos ayuda a dimensionar el impacto de este nuevo capítulo en una carrera de película en el deporte mundial, ya no el argentino. Faltan dos partidos para un nuevo título, es un montón, pero el desarrollo de las últimas dos victorias ante Thiem y Federer ya entregaron una elevada cuota de emoción, entrega y hechizos (?).

 

La victoria en 2009 era comparada con la final que Marat Safin le ganó a Pete Sampras en el 2000 (incluso por estilos de juego parecidos), en el sentido del cambio de guardia, el aprendiz que destrona al sabio. Federer buscaba su sexto US Open seguido (récord de Bill Tilden) y en esa seguidilla que arrancó en 2004 lo habían llevado a cinco sets apenas dos veces.

En 2017 es otra historia, igual de épica y emocionante. Había que darle tiempo a Del Potro: con motivación, entrenador y PF en fase experimental, acomodó los planetas y lo hizo otra vez, como acople al 2016 que no dio más de sorprendente.

La nueva temporada de esta saga promete otra cuota de drama (¿antes de la gloria?) ante Nadal, como la semifinal del 2009, con un increíble triple 6-2 para un Del Potro que le pegó a la pelotita como siempre ante un rival disminuido con un problema abdominal y ante celebrities de todo tipo.

 

 

 

21 febrero 2017

A lo Dolgo se juega mejor

Filed under: Coberturas,Pienso de que... — Marcos @ 13:14

Esta vez, en vez de hacer un resumen de lo que fue el Argentina Open, profundizamos sobre la lectura que nos dejó el triunfo de Dolgopolov, en particular, y la realidad del circuito y el tenis de ataque, en general.

(pueden darle play y dejarlo de fondo mientras leen amenamente el post)

En 2011, Dolgo perdió en su debut ante José Acasuso sin mostrar una buena imagen y dijo algo así como “hay torneos importantes y otros que sirven como preparación para esos torneos”, lo cual no deja de ser cierto, pero no estuvo bueno (o sí) que lo dijera así.

Seis años después, en el tenis del ucraniano resulta bastante notorio cuándo está con buena actitud dentro de la cancha y viceversa: empieza a empujar el drive en vez de impactarlo con picante, tira pelotas altas en vez de misiles y retrocede posicionalmente. Cuanto menos cae en esos “pozos” de (no)ofensividad sucede lo de la última semana en Buenos Aires: campeón sin perder sets, primer saque promedio por encima de los 200 km/h y precisión para jugar a la líneas.

 

Dolgo además dijo que la superficie en la que más cómodo se siente depende casi exclusivamente de su estado físico. “Si estoy en forma, me gusta el polvo de ladrillo y puedo jugar bien en estas canchas; si no estoy bien, prefiero las canchas duras, tener menos rallies y que el juego ofensivo se dé de forma automática (además de que los piques son mejores)… todo depende de mi estado físico y emocional”, afirmó.

“De chico jugaba mucho más con el slice, hacía tiros más raros, pero hoy todos los jugadores son rápidos y se juega a muy alta velocidad en general. Tirar slice, sobre todo en polvo de ladrillo, es difícil y tenés que hacerlo muy bien porque si no se te invierten de derecha y ahí estás en problemas. Es bueno cambiar de ritmos pero si no lo haces con inteligencia no es para nada efectivo. ¿Ese es el futuro del juego? Los jugadores de arriba te muestran que los primeros tres tiros son casi lo más importante, el saque y los siguientes dos tiros… el que agarra la iniciativa de un punto gana la mayoría de las veces. En ese contexto, será un mix entre ser sólido y atacar. Todavía hay lugar para los jugadores como yo, que juegan un tenis más distendido, Dimitrov tiene mucho de improvisación, Kyrgios es divertido de ver, Zverev te mueve por toda la cancha… yo trato de pensar que el tenis no sea unidimensional y, sobre todo, aburrido de mirar por más de media hora”.

Por suerte, en este deporte, hasta las verdades más extendidas pueden refutarse y en su habitual desorden The Dog hoy tiene definida una identidad y sabe para donde ir. O quizás esa libertad es la que lo convierte en un jugador impredecible y peligroso.

“Este año sentí que estoy jugando mejor desde principios de año pese a algunas derrotas y sumar triunfos siempre es bueno. En 2016 estuve lesionado desde julio y entonces no me juzgué cuando no se me daban los resultados, cuando decidí parar ya se me habían pasados dos meses malos jugando con molestias. Hoy por suerte todo cambió”, le contó a FueBuena.

Si bien es cierto que los mejores jugadores suelen ser los que tiene mejor pulso en los puntos clave, ¿qué nos hace pensar que la confianza de un jugador no puede girar del día a la noche? El vuelco, como siempre, puede tener varias causas. Sin embargo, la atención principal en Dolgo se la lleva su onda positiva en lo emocional, evidente, y cómo potenció su fuego interno luego de un año con varias lesiones.

A veces una situación no deseada es una motivación para renovar ganas y sostener el esfuerzo: la condición base para poder competir en nivel suele ser la buena salud y Dolgo dice que desde que se lesionó en Roma en 2016 jugó infiltrado y, por no parar y perderse varias semanas, eso desencadenó en una seguidilla de derrotas inesperadas. Hoy todo fluye y se notó en el Buenos Aires Lawn Tennis.

7 febrero 2017

Sin (tanto)drama

Filed under: Coberturas,Pienso de que... — Marcos @ 20:21

El fin de semana extendido en Parque Sarmiento dejó al equipo argentino de Copa Davis expulsada de la elite (deberá disputar el repechaje por la permanencia en el Grupo Mundial) y el dato duro de que es el noveno campeón en caer en la primera rueda al año siguiente.

La última vez fue con Suiza: tras ser campeón en 2014, perdió en 2015 sin Federer ni Wawrinka. No obstante, ninguno de los nueve equipos perdió la categoría en el repechaje, que no se corte la onda ni la racha (?).

En lo deportivo, era difícil salir de la excitación después de lo ocurrido en Glasgow y en Zagreb. Sin embargo, en la primera serie se dio un fin de semana XL superemocionante, que pudo no haberlo sido. Aun con las ausencias de Del Potro y de Delbonis.

Durante 2016 destacábamos que Argentina tuvo un equipo “largo” y cómo, sobre todo con el liderazgo y la resiliencia de Del Potro, hubo en cada serie un equipo unido y que sabía(sabe) lo que quiere.

En este caso, tocó afrontar el desafío con la vuelta de Berlocq tras la baja de Zeballos, un Schwartzman que llegó con molestias y no pudo disputar ningún punto, con Mayer con su hijo en brazos y un Pella que hizo un esfuerzo importante desde lo mental para volver a transitar el pedregoso camino que muchas veces resulta la Davis.

Del otro lado, Italia fue un equipo con pergaminos y tres singlistas parejos: la regularidad de Lorenzi, la confianza de Seppi luego de llegar a cuarta ronda en Australia y el talento de Fognini, uno de esos jugadores que pese a cualquier vaivén siempre logra imponer su calidad. Lo había hecho en 2014 en Mar del Plata, lo volvió a hacer en 2017.

El final del pleito (teníamos ganas de usar esa palabra noventosa) fue un lunes, a puertas abiertas y con público que se quedó afuera por que se llegó a la capacidad tope de gente. Como contra Brasil en 2015 pero al revés.

El “quiero hablar de tenis” de Fognini nos sirve de puntapié para una reflexión lateral, siempre viene bien el pedido de dejar de lado las aseveraciones fatalistas. El tenis argentino en su conjunto debería valorar lo que se ha hecho en la Davis en los últimos años con la frutilla del 2016: un campeonato, tres finales, siete semis y 472 accesos a cuartos. Un solo repechaje en solo quince años; el segundo llega, justamente, luego del primer título.

Tampoco queremos ponernos en moralistas pero hay cuestiones de la instantaneidad (de tuiter, sobre todo) que nos está afectando, y no de buena manera, para sentenciar (no para hacer chistes, informar, etc) de parte de gente que debería estar un poco más tranquila a la hora de opinar. Al menos con excesiva vehemencia.

De hecho, pese a esta derrota, Argentina seguirá siendo campeón de Copa Davis (el trofeo estará durante todo el año, de gira, en el país). El público tenístico se olvida muy fácil de esto, Pella algo dijo al respecto sobre la (no)posibilidad de “frenar el tiempo”.

“Todo pasa demasiado rápido, siento que no tengo tiempo para nada, que lo de Zagreb fue hace cuatro días y ahora me toca estar acá; voy a cerrar los ojos y voy a estar en la próxima serie. Éramos campeones del mundo y enseguida apareció Australia. Se me pasa todo muy rápido y no sé cómo parar el tiempo. Lo que viví en estos meses fue fuertísimo y probablemente no lo vuelva a vivir”,

El zurdo llegó mentalmente al límite y se notó el viernes. Se esforzó en los días previos, pero en la cancha terminó frustrado ante un Lorenzi superior en cuanto a regularidad. Berlocq, por su parte, no pudo elevar su nivel a tiempo ante un Seppi que pareciera jugar con un balde en la cabeza y en piloto automático y que por momentos alterna aciertos y yerros por igual; cuando ese balance le da positivo se convierte en un rival peligroso.

El dobles (¿la mejor pareja argentina en las últimas temporadas?) sacó adelante un gran triunfo en un partido parejísimo para llegar al día de definición. El domingo hubo una notoria reacción de Berlocq con su admirable y habitual entrega que estiró la definición al día siguiente y Pella, el lunes, fue un jugador opuesto al del viernes, con presencia pese a la entendible atadura ante la presión de cerrar la remontada.

Estuvo muy cerca de lograrlo pero tras más de cuatro horas en cancha sintió el desgaste en el último tramo del partido y cayó ante un Fognini que terminó luciéndose, incluso cuando el público le faltó el respeto, le gritó “forro”, “comilón”, cuando aparecieron los Boludos del Nooop y se lo trató de sacar de foco. Hasta se fue con custodia luego del triunfo y recibió algunos botellazos (por suerte de plástico).

Como sea, verlo en vivo, sacando pecho, levantando el mentón y con ejecuciones sublimes en momentos de tensión, confirma el rótulo de que es un jugador de calibre.

Sucede que en trescuatro días hubo una montaña rusa de emociones. El viernes invadía el clima de derrota, el sábado Italia tuvo un punto de partido para cerrar la serie en un dobles de nivel que tuvo una última media hora de puro suspenso, Berlocq revivió las aspiraciones el domingo entre los parates de la lluvia y su ya-clásica-rotura-de-remera; un par de horas después, con el 2-0 parcial en sets de Pella, la épica (y lo que hubiera sido la levantada por primera vez de una serie 0-2) estaba prácticamente consumada…

Ya saben, elegimos corrernos de la catarsis repentina, preferimos mirar los partidos, tomarnos el tiempo para (tratar de)escribir sobre lo concreto: la serie se definió en un quinto set del quinto partido. Todo mérito de los jugadores.

La organización de la serie, en tanto, tuvo varios elementos en el debe. Es cierto que montar una Davis de local tiene un costo de varios millones de pesos y el canon que entrega la Federación Internacional de Tenis (150 mil dólares por equipo en la primera rueda) suele ir para el premio de los jugadores y gastos de equipo.

Dentro de un panorama en el que el rédito de los eventos tenísticos resultan una quimera, la AAT aceptó una importante oferta de la Ciudad de Buenos Aires para llevar la Davis a Parque Sarmiento, donde se construyó un estadio tubular de ocasión. Muy lejos de un escenario pertinente a la primera serie del último campeón.

No hay que olvidarse que estamos en un contexto que todo evento así (ATP porteno, challenger de Tigre y sobran ejemplos en sudamérica y en el mundo) necesita del apoyo de un ente gubernamental. El beneficio para las arcas es entendible. No obstante, la AAT careció de inventiva para montar un espectáculo abarcativo e integral y, si se quiere, saber explotarlo como unidad de negocio para fortalecer aun más la estructura y el desarrollo.


“A ver qué están escribiendo lospí-de-Fue-Buena”

En el medio también se rechazaron propuestas de distintas cuidades del interior (las hubo, concretas, pero los números de costos que se barajaron las distintas partes eran en dólares y elevados lo que decantó rapidamente en oportunidades truncas). Creemos que no era necesario ningún clima de jolgorio forzado, no se trataba de hacer una fiestita de cumpleaños, bastaba con un evento acorde a las circunstancias.

Por otra parte, el abono de entradas (no se podían comprar por separado) base costaba 1.500 pesos, un monto excesivo y limitante que entregó blancos notorios durante el primer día y tribunas algo más llenas las siguientes jornadas, contando lugares de protocolo y cientos de tickets de cortesía.

La definición fue con puertas abiertas y el personal de seguridad tuvo que cubrir los accesos al estadio luego de que cientas de personas rompieran un cerco perimetral para ingresar después de ser rebotados en la puerta.

Volviendo a lo importante, recién en abril se conocerá el rival de septiembre. En algo más de seis meses, Argentina tendrá la posibilidad de revalidar el lugar simbólico que posee dentro del grupo mundial ininterrumpidamente desde el 2002.

29 diciembre 2016

La vincha Nº1

Filed under: Coberturas,General — Marcos @ 02:56

Ella tiene 82 años, prefiere que su nombre no se conozca (?). Le gritó cual groupie a Del Potro durante una hora y media de partido y en un cambio de lado se llevó la vincha del argentino y uno de los momentos especiales de la Copa Peugeot por duplicado.

“Vení, querido, no seas tímido. Ey vos, sacame una foto con el, es mí ídolo, tengo 82 años, mevuelvoló”


“abrazo de abuela cariñoso”


“tomá mi vincha de recuerdo, amea”


“Decime que no estoy soñando”


Fin de la historia. Aaawww, queremos imprimirle la foto y hacerle un cuadro para la mesita de luz. 

(Fotos @GimenezSole)

28 noviembre 2016

Pellizcate

Filed under: Coberturas,General,Pienso de que... — Marcos @ 14:36

Inspirados por un domingo histórico del tenis argentino arriesgamos en tuiter algunos pensamientos laterales sobre lo que acababa de pasar en Zagreb. Cuando ya hablaron en conferencia mientras Del Potro no dejaba de abrazar la Ensaladera, bajó (algo) la adrenalina y hasta algunos por estos lados fueron al Obelisco, desarrollamos un poco más estas ideas y sumamos otras cuestiones para explicar por qué Argentina, en su quinta final, se sacó la ganas y tras cuatro series de visitante es campeón en la Davis por primera vez.

La primera Copa Davis llega en el momento menos pensado. El nivel de los jugadores argentinos era irregular al principio, Del Potro recién estaba regresando y el sorteo nos había dado vuelta la cara.

Durante las tres series anteriores a esta, tratamos de no excedernos en eso de destacar la unión de un grupo para explicar las victorias o derrotas en la Copa Davis.

Seguimos creyendo que las relaciones interpersonales no explican decisivamente resultados en la Copa Davis o al menos no son la razón principal. No obstante, la historia de trabajo en equipo dejó atrás a quienes preferían apreciar que si tal se peleó o amigó con tal otro, y ese trabajo en equipo se repitió a lo largo de toda una temporada y con el resultado final cumplido.

Argentina tuvo un equipo “largo” en cada serie y ganó la ensaladera con el jugador Nº 1 “peor ranqueado” que cualquier campeón de Davis anterior (Del Potro, 38º). Un ejemplo más de lo mentiroso que resultó esa ubicación y cómo, con el liderazgo y la resiliencia del tandilense, hubo un equipo unido y que sabe (sabía) lo que quiere. Fue el primer paso para conseguir el objetivo.

Esta temporada, y la semifinal del 2015, también, pareciera que vino a sanear el individualismo residual para afrontan los desafíos más allá de un resultado: Mayer, Delbonis y Pella como laburantes silenciosos que encontraron su comodidad y la aceptación del rol terminaron llegando al final del camino.

Jugar todo de visitante es un item siempre mencionado como enteramente negativo pero, aunque pueda sonar extraño, también le vemos un “lado positivo”: evitas bardos (?), presiones de local, de lo que sabemos mucho. Bob Bryan coincide en esto.

Saben que la Davis es una competencia con características especiales, que se resumen en esta línea que alguna vez habrán leído: el tenista encuentra en la Davis más gente a la que defraudar. Por más que se encuentre solo, en sus victorias y derrotas hay más gente involucrada, entre compañeros de equipo y público partidario. Se suman puntos de a varios para garantizar la victoria o lamentar la derrota.

Cuatro finales, las cuatro perdidas, único país con esa suerte (?). De ahí que la presión fuera distinta, más allá que lo de los colores, la patria y demás se exageren.

Estos jugadores, Orsanic y el Niño Hood lograron volver a la raíz de su actividad, se pudieron abstraer de todo ese ruido, asumieron cada uno su rol individual (en los singles) o grupal que imponía la competencia y abrazaron la responsabilidad de sumar en conjunto actuando en soledad.

Todo el equipo utilizó esas situaciones de presión como un empuje, así dejaron atrás la semifinal contra el campeón defensor y esta final muy complicada.

LA PELÍCULA DE DELPO

Después de un viernes lógico y de jugar el dobles, Del Potro salió por tercer día seguido a la cancha (primera vez que ocurre con él en una Davis). En los dos primeros sets estuvo oscilante, algo atado, con Cilic demostrando el mismo tenis de las últimas semanas, siempre un par de escalones arriba. Variedad de saques, variedad de tiros desde el fondo, variedad de pensamientos. Delpo se fue al baño antes del tercero. “Estaba mal. No le encontraba la vuelta al partido”, confesaría más tarde. Un par de games después tiró esta Willy.

El semblante de ambos había cambiado, todavía quedaba mucho por recorrer. Sucede que el tenis tiene ese elemento falopa (?) en el que en un momento puede ocurrir todo lo que no pasaba en las horas previas.

“Cuando estás ahí, una mirada o un gesto valen mucho. Como lo conozco supe que estaba cansado. Cuando veía algún signo de cansancio yo me agrandaba”, contó Del Potro.

Delpo lo hizo otra vez, en un 2016 que no da más de sorprendente. Esta vez, con un dedo fisurado por agarrar una pelotita con la mano, como ara meterle una cuota más de drama.

 

EFECTO MARIPOSA

Después de la levanta de Del Potro, Delbonis volvió a tener la chance de convertirse en un estandarte (“héroe” parece mucho), esta vez no tan inesperado. El zurdo ya había tenido pruebas superadas con creces, el 5º punto ante Brasil y una reacción memorable ante Troicki en 2015; cerró la serie contra Italia, en Pésaro, frente a Fabio Fognini.

Delbonis se siente contenido y valorado, y el viernes ya sabía que saldría a la cancha dos veces en esta final. La sensación positiva que entregó luego de la remontada contra Cilic, el primer día, continuó ayer y entró a la cancha con el saque de Ivanisevic, la devolución de Agassi y el relajo de estar jugando primera ronda del ATP 250 que elijan.

Nunca perdió el hilo del partido y su concentración fue el resguardo para cualquier inconveniente que podía surgir. Apenas algo de temblor en el inicio, pero nada lo sacaría de foco, ni los misiles de Karlovic lo iban a correr de esa decisión. Todo salió según lo planificado. O todo lo contrario, como si fuera algo normal y simple que sus recursos tenísticos fluyeran con total naturalidad.

BAJO CONTROL

Si intentamos poner situaciones en contexto, hubo muchas decisiones, estrategias y trabajo fuera del rectángulo de competencia que, ante los pronósticos agoreros de siempre, le permitieron a la Argentina conseguir la primera Davis.

La planificación de Orsanic y de sus ayudantes comenzó mucho antes de los partidos y ese convencimiento sobre cuál era la forma de ganar esta serie, al igual que ante Gran Bretaña, quedó plasmado en el desarrollo final. Por añadidura, hubo poco de improvisación y mucho de proyectar.

La baja de Simone Bolelli en ese cruce de cuartos queda lejos en el tiempo pero lo creemos relevante, con el dobles junto a Fognini hubiera sido una vara todavía mayor a superar. Sin embargo, siempre se necesitan esos pequeños “golpes de suerte”, son elementos que pueden cruzarse cada semana en el destino de los tenistas, y a ese azar hay que acompañarlo con buena programación y esfuerzo para que la resultante terminará siendo otra.

En definitiva, luego los triunfos se plasmaron dentro de la cancha.

MARADONA, EL HINCHA

Chispeante, acompañado por su novia Rocío Oliva, Diego Maradona vivió la serie de principio a fin en su palco especialmente gestionado por la AAT ante la ITF. Durante el fin de semana dijo que estaba ”a muerte con el equipo”, que se iba a quedar en Zagreb “hasta la última pelotita”, repartió besos y estuvo intenso ante todos los vaivenes de la serie.

SORPRESA, 6.30 AM

Ya había pasado el festejo íntimo hasta después de las cuatro de la madrugada, no iban ni dos horas de sueño para los protagonistas en el hotel Double Tree de la capital croata y llegó la policía del doping. Desde el lobby llamaron a las habitaciones de algunos integrantes del cuerpo técnico para notificar lo que estaba sucediendo y a los jugadores no les quedó otra que someterse a exámenes de sangre y orina.

Lo cuenta Delpo y tira frases tipo “todos los días de mi vida voy a descansar feliz” y “la Copa no me la saca nadie”.

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