Un poco tarde, un post sobre el título de Nalbandian en Washington.
Post editado con un video desde Washington
- A partir de la lesión de JMDP, en enero, habíamos perdido esa costumbre que disfrutábamos desde 2001, aproximadamente; desde que los argentinos volvieron a pelear por títulos importantes. Zeballos, Mayer, Schwank, todos ellos han progresado y ganan buenos partidos, pero como ellos mismos saben, tipos como Nalbandian o Del Potro están en otro nivel. Nalbandian vuelve a reinstalar esa idea de que nos podemos quedar hasta el domingo en una semana con torneos que superan los 500.000 dólares.

- Cuando comenzó el año copero sin Del Potro (y horas antes de la primera ronda, sin Nalbandian), ¿se pensaba que podríamos estar en semifinales por sexta vez en los nueve años de esta etapa en el Grupo Mundial? Dificilísimo; hasta se veía de reojo el olvidado repechaje. Yo mismo pensaba: “No creo que éste sea el año”. Como decía Nalbandian esta semana en Clarín: “Pasaron tantos en los que parecía posible y no se dio, que a lo mejor la Davis se nos da ahora, cuando parece imposible”.

Indianalbandian Jones y su misión copera, por Costhanzo.
- Mientras otros jugadores toman a la semana de la Davis como un momento de descanso y recuperación, para Nalbandian es lo más importante. No es juicio de valor: unos pelean por el ranking y ganan 70 partidos por año, necesitan el parate. Las lesiones y operaciones hacen que David establezca prioridades: toma la Davis y deja Wimbledon, por ejemplo, o comete locuras sanas como viajar a Estocolmo sobre el pucho.

Federer en Córcega, Costa Azul, Francia, vía Gototennis.
- Esperábamos una Selección argentina festejando este domingo… Fue la de tenis…
Se viajó a buscar una victoria cimentada en Nalbandian y el doble, y eso ocurrió. Puntos 1, 3 y 5. El primero servía para destrabar la serie: si se perdía, adiós esperanzas. El tercero fue el que casi “decidía” el asunto. El quinto, confiar en la experiencia de Nalbandian para rematar. (más…)
El clásico de la Copa, Nalbandian contra Davydenko (2-1 para David en la Davis), abrirá la serie en Moscú y será el punto que incline en gran medida la serie. Si lo gana el ucraniano nacionalizado, no veo posibilidades de victoria. Si gana el visitante, se puede soñar.

La estrategia de Tito Vázquez vuelve a girar en torno a David. Los puntos más ganables son los suyos más el doble. En Wimbledon, el capitán no se quedó nada conforme con Zeballos-Mayer, la dupla a la que apostaba. Incluso deslizó que para la Davis siempre tienen que tener un compañero con experiencia (léase Nalbandian) a su lado para rendir mejor. La semi de Schwank en Wimbledon le abrió más credito al roldanense.
Fui testigo en primera fila en aquel 2006 del gran partido de Nalbandian contra Davydenko (6-2, 6-2, 4-6 y 6-4). (más…)
Si Leo Mayer lo daba vuelta, hoy teníamos títulos en tamaño 60 con su apellido en los principales diarios, pero no, el tenis tiene esto de que pueden jugar cuatro horas y decidir el ganador por tres puntos.
En vez de alabar su victoria, las páginas de los diarios intentarán contarnos por qué Argentina anduvo tan mal en Rolanga 10. Ya saben: las lesiones de unos, los retiros de otros, la camada anterior que se despide. Lo adelantamos en un post anterior, era el primer Roland Garros en mucho tiempo sin argentinos (ni sudamericanos) candidatos a las rondas finales.

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Roger Federer y Svetlana Kuznetsova sacaron las fichitas del cuadro de Roland Garros. Pese a su habitual prestancia, el suizo explicó que no se sentía muy cómodo en estas situaciones, no podía ocultar su seriedad.

“Me ponía un poco nervioso. Cuando los torneos me piden si puedo estar en la ceremonia del cuadro, siempre digo que no, porque no quiero ser parte. Un montón de gente puede hacerlo, la computadora puede hacerlo, y después recibo un mensaje que dice con quién juego. Así está bien”.
Roger y Kuznetsova determinaron la suerte de los seis argentinos que entraron al cuadro. Será la cantidad más baja desde 1998, año en el que Mariano Zabaleta daba uno de los primeros golpes de la nueva camada de jugadores, al vencer al checo Petr Korda, por entonces Nº 2 del mundo.
Sin embargo, no sé si molesta tanto la baja cantidad, sino que es un problema de nivel: ¿Cuánto hace que no se juega un Roland Garros sin argentinos con chances de llegar como mínimo a semifinales?
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La diferencia de FueBuena con otros trabajos que tuve o tendré es simple: si no hay algo que escribir, no se escribe.
Se trata de tener cierta periodicidad en los posteos, pero si no encuentro nada interesante sobre Roma, no lo pondré. Hoy no me interesa decir que Nadal está hecho una bestia en polvo de ladrillo, que Verdasco sigue en llamas… Ya lo saben, lo ven en todos lados, aunque obvio, no quita que otra vez no quiera hacerlo.

Con esto quiero explicar por qué no me venía refiriendo a Del Potro. Yo también escuché el rumor de que su ausencia sería un problema más bien anímico o psicológico, me han contado de una conversación telefónica en la que dijo: “¿Qué circuito? Acá estoy fenómeno” (o sea: en su casa la pasa mejor), pero a la vez, me crucé a Franco Davin y me tiró que la operación de la muñeca es una opción cada vez más posible.
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“Ya está acabado. Es un jugadorazo, pero no puede aguantar tres partidos seguidos”, fue el comentario común que circuló en boca de varios después de que se confirmara el desgarro de David Nalbandian. Sin medias tintas, como nos caracteriza. Tal vez sea bueno tener en cuenta que Nalba, entre miércoles y viernes, jugó tres partidos contra rivales de mucha jerarquía, léase Youzhny, Robredo y Djokovic. Casi la misma cantidad de los que había jugado en un año.

David podría elegir ir a los challengers para sumar puntos y ranking más rapido. Tampoco sería garantía, pero seguramente las exigencias serían menores que las de un Masters 1000.
Ayer charlé con Angel Ruiz Cotorro, su médico personal, que me confirmó la ausencia en Barcelona y Roma y anticipó un regreso en Madrid, el 9 de mayo. A esa altura Nalbandian ya no tendrá puntos por defender en lo que resta de 2010. De allí también parte esta decisión de frenar unas semanas. Tiempo de acelerar habrá de sobra.