En dos horas parto a Nueva York, donde asistiré a mi primer US Open. De ahí, vuelo a Lyon para la semifinal de la Copa Davis.
Antes de salir, me llegó un mail curioso: la USTA invita al sorteo del cuadro principal, que se hará el jueves. Allí estarán presentes (sujeto a disponibilidad de agenda, aclaran) los últimos campeones, Juan Martín del Potro y Kim Clijsters.
¿Viajaría de Miami a Nueva York? Ugo Colombini, su manager, ya me avisó que no, que no estará.
Eso fue entonces una no-noticia. La siguiente tiene algo más de sustento: me cuentan de Francia que Jo-Wilfried Tsonga, en base a estudios hechos ayer, no tocará la raqueta por 15 días más. Así que chau Davis para el bueno de Jo.
Al post que escribí sobre los clasificados y preclasificados (y la situación de David Nalbandian y el US Open), le faltó una parte, un “anexo” que francamente desconocía, y que tiene que ver con la ubicación de los cabezas de serie antes del sorteo. Me lo hicieron notar Willy y johndoe1987 en los comentarios y lo confirmé leyendo el Grand Slam Rulebook (Reglamento en pdf).
Sabido es que los favoritos 1 y 2 van en las puntas, que los 3 y 4 se sortean para jugar semi con aquellos dos y que del 5 al 8 se reparten entre los top 4…
Lo que no sabía es que los grupos 9-16 y 17-32 se dividían en subgrupos.
En el primer caso, del 9 al 12 tienen rivales “menos difíciles” que del 13 al 16. En el caso del 17-32, se descompone en dos también: 17-24 y 25-32. La explicación entera está en la página 25 del reglamento linkeado arriba.
Por lo tanto, David Nalbandian (quedará entre el 30 y el 32, ya se confirmaron los retiros de Tsonga y Del Potro, falta anunciar ahora también John Isner) enfrentará a uno de los mejores ocho si alcanza la ronda de 32: Nadal, Federer, Djokovic, Murray, Soderling, Davydenko, Berdych o Verdasco (Roddick puede meterse en el grupo si llega a la final de Cincinnati).
La novela de agosto llegó a su final feliz: David Nalbandian será preclasificado en el US Open. (Post editado dos veces)
La derrota de Richard Gasquet ante Mardy Fish en octavos de Cincinnati lo terminó de confirmar: aún pese a perder con Novak Djokovic (6-1 y 7-6 (7), con cinco set points que no pudo aprovechar), Nalbandian quedará 33º del mundo, a la espera de que Juan Martín del Potro y/o Jo-Wilfried Tsonga confirmen su baja del último Grand Slam del año. Recomendamos leer nuestro post anterior sobre el asunto de clasificados y preclasificados.
El único jugador que podía pasar a Nalbandian era Julien Benneteau, pero perdió un match point ante Rafael Nadal. Aun si el francés lograba el triunfazo de la semana, Nalba quedaba 34º, y con las bajas de los dos mencionados, también habría tenido su lugar.
Uno que “zafó” es Juan Mónaco, quien tenía su puesto de cabeza de serie en peligro pero, hoy con los mismos puntos que Nalbandian (1.235), conservará su 32º puesto del ranking.
Ahora pasa la Ley de Murphy: tanto cálculo y David liga a Nadal o Murray en tercera… (como ponen en los comentarios: “modo pesimista on”).
Mientras los mejores del momento intercambiaban golpes en Toronto, varios de los mejores de otra época jugaron en Vale do Lobo, Portugal, una nueva etapa del Champions Tour, el circuito senior.
La novedad en este caso es un regreso al tenis vintage, no sólo con vestimenta blanca (justo ahora que Wimbledon aceptó usar colores diversos) sino también con pelotitas blancas.
Wilson lanzó una edición de bolas blancas para este torneo. Es la primera vez en más de 25 años que se jugó un partido profesional con blancas. Como no se fabrican más, el director del certamen, Pedro Frazao, envió un pedido especial de 10.000 pelotitas, la mínima cantidad que produce Wilson por partida. Como sólo requerían 2.000, verán cómo utilizar las otras 8.000.
Las fotos me las pasó el periodista portugués Miguel Seabra. Con ellas, iré copiando interesantes comentarios que él hizo en su twitter.
Andy Murray no perdió sets contra David Nalbandian, Rafael Nadal y Roger Federer, y se llevó el título en Canadá. Curiosamente, sólo cedió un set en el torneo y fue 0-6, ante Gael Monfils.
El escocés no tiene entrenador desde el inicio de la actual gira de cemento, cuando se separó de Miles Maclagan (ver esta columna de la BBC). Sigue con Alex Corretja como “consultor” (12 semanas al año, igualmente el español no está en Norteamérica) y tiene en su madre Judy a la persona de quien recibir gestos cómplices cuando mira hacia la tribuna.
Roger Federer y David Nalbandian lo hicieron antes, esto de ser exitosos (al menos por un tiempo) sin entrenador. ¿Puede un jugador de tal calidad sobrevivir un largo tiempo sin coach?
Recuerdo cuando empezaba a trabajar en Olé y, a fines de 1998, un ex compañero le pidió una opinión a Alberto Mancini sobre la contratación de Luis Lobo por parte del Chino Ríos, por entonces Nº 1 del mundo. El título de la columna fue un ofensivo “Ríos buscó un peloteador”. Lobito le pidió explicaciones a Luli.
El jugador, por más que tenga 16 Grand Slam ganados, necesita más que un peloteador o alguien que le arme los entrenamientos. La respuesta a la pregunta anterior, según la charla que tuve con dos entrenadores, es que no. Que pueden tener un tiempo de éxito, pero a la larga es más probable que se desordenen.
Los clasificados (las entradas, el Entry List) de un ATP o Grand Slam se cierra seis semanas antes del inicio del torneo. Los jugadores se van anotando y quizá después borrando, hasta ese cierre de seis semanas previas, en una intranet llamada Player Zone, a la que tenistas y entrenadores entran con una clave. Después de ese cierre, si quedó afuera, el jugador sólo puede acceder al torneo por invitación o por la qualy (incluso invitación a la qualy). Generalmente, la lista inicial de clasificados se va corriendo al haber bajas y y entran los “suplentes” (alternates) que siguen en el orden. Para los challengers, se toma el ranking de tres semanas antes. Para los futures, de 18 días antes.
Para figurar en la Entry List del US Open y poder jugarlo, Nalbandian necesita de un ranking protegido. Al momento de cierre de la lista de clasificados (seis semanas antes), el ranking lo mostraba fuera del grupo admitido (en un Grand Slam cierra alrededor del puesto 105-110).
Cuando el jugador se lesiona o enferma, y está fuera del circuito durante seis meses o más, puede pedir esa excepción llamada ranking protegido (PR de Protected Ranking). Se debe mandar una carta por escrito a la ATP y el número de PR que tendrá el jugador antes lesionado surge del promedio del ranking que tuvo en los primeros tres meses de la lesión. En el caso de David, es 15º.
Abre hoy y para no estar poniendo los links de nuevo, cito el post que hice para Toronto. Recomiendo ver los links ahí. Recuerden que se pueden ganar un DVD de un partido histórico a elección.