Fue buena

5 agosto 2019

Coaching sin entrenadores

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 11:42

Tenemos una teoría incipiente (o sea, apenas una idea) sobre Nick Kyrgios a partir de sus títulos en Acapulco y Washington. La interacción con el público es tan necesaria para él que es muy probable que se «enchufe» en los torneos dependiendo de eso, de cómo conecta. La relación puede ser mala, como en México, o excelente como en la capital estadounidense. Pero hay una conexión estable y cercana. ¿Podría ocurrir en un Grand Slam? Difícil, por la presión distinta, los cinco sets, las distintas canchas en la que lo programarían… En un 500 o un Masters 1000, los partidos pueden ser más cortos, las canchas son menos y más «chicas», la gente está cerca y no hay chance de aburrirse porque de entrada tocan rivales más complicados.

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«Cinco días compitiendo», destacó como fortaleza el campeón. No siempre lo hace el australiano, y lo reconoce. No había competido hace dos años en Washington: se retiró ante Tennys Sandgren por dolores en el hombro y varios lo abuchearon al salir. «Eso fue el día y la noche con lo que pasó esta vez», dijo Nick. El año pasado se bajó antes del inicio del torneo.

«Estuve trabajando duro, dentro y fuera de la cancha, para ser mejor como persona y tenista. No exageraba. Fue una de las mejores semanas de mi vida, en general. Di pasos gigantes. Voy día a día y ojalá siga en el nuevo camino», comentó Nick. Lo venimos analizando bastante y no vamos a pensar que todo está solucionado, porque también pasan cosas y la botella aterriza al lado del juez, con una excusa increíble, infantil:

Especialmente en el partido contra Gilles Simon, los gritos al juez Fergus Murphy fueron eternos, al punto de caer en la falta de respeto: el francés esperaba para sacar 5-6 en el tie-break, match point en contra, y Nick seguía hablándole al juez porque éste no advirtió un pedido de Ojo de Halcón.

Las raquetas destruidas contra el suelo pudieron haber sido un problema, pero se salvó a último momento.

También, porque le nace, está el Kyrgios que no miramos, el que juega al ping-pong con los más chicos por el placer de pasar un rato con ellos.

Como acostumbra, también entregó show del bueno, con lujos y también con entrega. Hasta hubo fans que le contaron la cantidad de trucos.

«Cuando quiere jugar, sabemos lo que puede hacer, y esta semana parece que quiso jugar», bromeó Medvedev, su vencido en la final. Algo parecido tuiteó Boris Becker, sobre lo beneficioso de tenerlo comprometido con el juego. Kyrgios tiene apenas 24 años, a veces lo olvidamos por su postura encorvada y porque hace rato que hablamos de él.

Si lo tuviéramos enfrente para una pregunta, le consultaríamos cómo es el «proceso creativo» de las sorpresas que brinda en la cancha. Aunque no lo inventó él, el saque de abajo quizás sea una capítulo que «ya fue» para Kyrgios: en las últimas semanas en las redes, se puso contento de que varios lo imitaron, como Opelka, Fucsovics, Anisimova y algunos más. Lo impuso como práctica y como tema, lo usará cada tanto y es posible que ya sientea que es tiempo de cambiar.

La nueva de Washington fue tener el coaching en la cancha por parte del público. Ya que no hay entrenador formal, pidamos consejos de dónde sacar en el match point. No importa que sea un tie-break cerradísimo, hagamos lo que justamente un entrenador nos prohibiría: distendernos con una broma en un momento de tamaña concentración. Nos gusta que los jueces no se hayan puesto la gorra y no hayan sancionado a Kyrgios por excederse en el tiempo entre saque y saque.

Ocurrió en el match point de la final.

También en la semi.

Y en los cuartos:

Kyrgios volvió al top 30, quedaría en la lista de preclasificados para el US Open, y seguramente los top ten no quieran encontrárselo rápido allí.

14 julio 2019

Con la cabeza

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 21:21

Este no es un post para leer salteando palabras. En serio, frená un poco acá. Masticá cada idea, queremos reflexionar con vos un ratito. Dejá lo que tengas que hacer para después o leenos de a ratos. Es una orden (?).

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Siempre decimos que, con el tiempo, los hechos del deporte se dimensionan con mayor «justicia» desde la perspectiva. En el momento que acontecen es muy difícil hacerlo. ¿Qué lugar ocupa esta final entre las mejores? No sabemos aún. Necesitamos algunos años.

Lo que sí podemos advertir en tiempo real es que el tenis está definiendo en estos años quién será el más grande de su era profesional. Será muy difícil igualar al Big 3 en las décadas que siguen; no sólo por los títulos que logran y el nivel del tenis que ofrecen, sino porque lo hacen mientras los otros dos continúan en actividad y en un nivel superlativo. Van mejorando juntos a edades en las que, en décadas anteriores, otros ilustres colegas han dejado la raqueta en el bolso. Muestran estilos de juego diferentes, lo que lo hace muy entretenido, y a la vez sumaron sumando fortalezas de los otros (¡copiones!).

Podría llegar a surgir en los próximos años algún «grande de la historia» que gane casi todo lo que se proponga, pero no sería lo mismo que tres fenómenos que lo hacen al mismo tiempo.

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Cuando se retiren los tres, sabremos quién habrá sido el mejor en esta carrera apasionante. Hace unos años creíamos que Federer sería inigualable. El suizo debió esperar cinco años (entre 2012 y 2017) para seguir ganando Majors y romperla a los 37. Nadal empezó a pisarle los talones hace tiempo, con la ventaja de ser cuatro años más joven, y ganó 2.000 veces en Roland Garros. Djokovic llegó «desde atrás», con todo lo aprendido de sus choques contra el binomio «Fedal», y puede ser quien termine arriba. Paciencia. Lo sabremos más adelante.

Federer dijo que la carrera por la mayor cantidad de Grand Slams hoy no le importa. ¿Le creemos?

«Quizá me importaba más cuando quebré el récord, no ahora mantenerlo. Si me pasan, bien por el que lo haga. No se puede proteger todo. No me hice tenista para eso, sino para ganar Wimbledon, jugar ante un público tan increíble como éste, en el Court Central ante rivales como Novak».

El actual bicampeón de Wimbledon no negó que sea un objetivo:

«Parece que me acerco pero ellos también ganan Grand Slams. Nos hacemos evolucionar unos a otros, y seguir compitiendo. La historia que escriben me motiva a intentar imitarlos y superarlos. Si lo podré lograr, no lo sé. No tengo ninguna obligación, sigo jugando al tenis porque amo hacerlo. No creo que mi edad sea una impedimento. Como dije en la cancha, Roger me inspira a los 37. No depende sólo de mí sino de las circunstancias de la vida. No soy sólo un tenista, sino padre y esposo. Hay que poner todo en la balanza».

Luego amplió con frases más precisas en la entrevista con el Tennis Channel.

«Dicen que el único camino es hacia arriba. Es mi objetivo. La historia está en juego. Los Grand Slams son mi prioridad en esta parte de mi carrera, sin dudas, y el No. 1 de la historia, que no está tan lejos. Creo que puedo lograrlo pero hay muchas cosas que pasan en la vida que deben corresponderse con mis deseos y si eso ocurre, seguiré en el mejor nivel».

Rafa Nadal se había referido al tema antes de las semifinales: decía que a los tres les gustaría terminar arriba, pero que se conforma con seguir jugando por los títulos importantes.

Un tiro de diferencia

Lo que nos hace morder los labios inferiores del asombro es analizar los márgenes tan estrechos que pueden definir quién es el mejor de un deporte. Odiamos el contrafáctico, pero piensen en lo siguiente: Djokovic le ganó a Federer la final más larga de la historia de Wimbledon (4h57), en la que debutó el tie-break de 12-12 en el single, y tuvo que levantar dos match points en 8-7. Ahora Roger quedó con 20 Slams a los 37 años, Rafa con 18 a los 33 y Novak con 16 a los 32. Si Roger metía un primer saque en los match points (uno fue faja y salió), hoy sería 21-18-15 y no 20-18.16.

«La diferencia fue un tiro. No sé cuál elegir, háganlo ustedes», les dijo Roger a los periodistas en la rueda de prensa. Elegimos obviamente este, parecido a otro del año pasado, importante por el momento y el rival:

«Fue un flashback del US Open, cuando salvé dos match points también», dijo Nole. Hubo puntos de partido salvados en las semifinales de Flushing en 2010 y 2011, incluyendo dos seguidos ese último año, uno con un drive «a la que no me importa». Otro de los tiros que, en retrospectiva, pueden llegar a ser claves en la comparación de estos fenómenos.

«Fue una gran oportunidad perdida. No puedo creerlo, pero es así», dijo Roger sobre la final de hoy.

Si Roger es Superman, Novak es su kriptonita: el suizo no le gana desde el Masters 2015 (cuatro derrotas posteriores), en Grand Slam desde Wimbledon 2012 (luego, cinco triunfos de Nole en Majors) y en una final, desde Cincinnati 2015 (desde ahí, cuatro victorias del serbio en partidos decisivos). Novak marcha invicto en quintos sets ante Federer en cuatro oportunidades (US Open 10 y 11, Wimbledon 14 y 19). Roger nunca les ganó a Nadal y Djokovic en un mismo Grand Slam; sólo en el Masters 2010.

La cabeza de Nole

Como ustedes, al principio de la finalísima hemos advertido a un Nole demasiado callado. Sólo alzó el brazo un par de veces hasta que le pegó al micrófono en el quinto set.

«Fue el partido más demandante en lo mental de mi carrera. Tuve otros partidos de seis horas con Nadal, físicamente más exigentes, pero mentalmente éste fue el más difícil».

Para tener chances de campeonar (?), Federer debía jugar un tenis brillante durante tres, cuatro o cinco sets, como lo hizo en tres ante Nadal, y logró cumplir esa proeza a los 37 años y en casi cinco horas. Aún así, perdió.

Djokovic soportó un huracán, una presión constante desde el saque del suizo. Increíblemente, la mejor devolución del mundo no podía leerlo. En la TV, Boris Becker, ex entrenador de Nole, comentaba que siempre le costó anticipar el servicio de Federer. El primer break point de Djokovic en el partido llegó a las 2h47, después de 241 puntos, y fue en un game de menor trascendencia en el cuarto set (2-5). En el cambio de lado previo a ese game, Novak se había descargado discutiendo por señas con su equipo de trabajo.

«En sus segundos saques, no devolví bien para nada. Sabía que tenía que ser preciso, aprovechar mis oportunidades. A veces lo hice, otras no. Siempre corrí de atrás, pero luché. Roger juega siempre parado en la línea. Lee muy bien, anticipa, bloquea. Es tan talentoso… Tiene el juego perfecto para esta superficie», dijo el serbio.

Federer insistía con el slice de revés bajito (ya lo había usado en París-Bercy, el último enfrentamiento) para no dejarle distribuir a su rival. Djokovic se agachaba e intentaba mantener a Roger atrás y corriendo, hasta que el suizo cortaba carrera con algún tiro paralelo.

Es tentador hablar de «partido difícil de analizar», pero lo dijo el mismo Nole medio en broma en la premiación: la idea de llegar a los tie-breaks era tentadora y la ventaja de saberse ganador ante Federer obraba a su favor. Es curioso leer que Roger ganó 14 puntos más, que llegó a 6 games en todos los sets, que quebró cuatro veces más que Nole y que venció (?) en casi todos los rubros de la planilla de estadísticas menos los errores, pero así no se lee el partido.

El asunto, como dice el tweet de arriba, es administrar los errores. Llega un momento en el que hay que ser lo más «clutch» (certero) posible. Federer habrá sido el que ganó más puntos, pero en los tie-breaks, Nole se impuso 21-12. «En los tres tie-breaks encontré mi mejor nivel», reconoció el serbio. Esto incluye el tremendo revés paralelo con el que quedó 6-3 en el final (el último punto de este video).

En el primer set, Roger sumó cuatro errores al final del tie-break. En sus match points en el quinto set, no pudo concretar los ataques y Nole se llevó siete puntos seguidos. Nosotros no podíamos más de los nervios, en una de esas finales en las que el almuerzo se enfría, los famosos del Palco de Honor se permiten salir de la etiqueta, en las que tuiteamos boludeces de ansiosos, en las que Djokovic le pregunta al juez argentino Damián Steiner si el tie-break era en 10-10 (true story) y en la que Steiner dice «eleven games to ni… to ten!». Porque está bien, son casi cinco horas de ansiedades.

¿Djokovic podría haber ganado el partido sin break points? A esta altura es posible. El serbio se convirtió en el primero que se impone en la final de Wimbledon después de levantar al menos un match point desde 1948 (tomando cualquier instancia del torneo, desde 1960). Después de 61 Grand Slams, el campeón levanta puntos de partido en la final. ¿El anterior? Gaudio-Coria, Roland Garros 2004.

¿Cómo se mantuvo tan fuerte mentalmente Djokovic ante los embates de Federer y con el público en contra?

«Lo mejor es estar con el público a favor, eso te hace ir por más. Si no lo tenés, hay que crearlo. Como otras veces, hice una transmutación: cuando cantaban por Roger, imaginaba que decían «Novak».

¿Puede abstraerse tanto e imaginar palabras? Elegimos creerle. Había hecho supuestamente lo mismo en la final del US Open ante Delpo.

Atentos a la descripción de su modo de concentración:

«Antes del partido hablamos del poder de la visualización y de estar preparados para escenarios posibles. Trato de jugar el partido en mi mente antes de entrar a la cancha y me imagino ganador. Hay un poder en eso. Además de la fuerza de voluntad, es necesaria una fuerza que no sólo viene de la preparación física sino de la fuerza mental y emocional. Para mí es una constante batalla interna y no con lo que ocurre afuera. No me afectan las situaciones externas sino cómo las vivo en mi cabeza, cómo las acepto y sigo adelante. Me dije antes del partido que debía «apagar» lo que pasaba afuera lo más que pudiera; que debía estar presente, estar ahí. Pude haber jugado mejor pero lo que me permitió volver, salvar los match points y ganar fue la estabilidad mental».

Amén.

11 julio 2019

Las etapas de Pella

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 19:45

La carrera de Guido Pella es un espejo de lo que muchas veces deben atravesar los tenistas latinoamericanos: las dificultades para viajar, la maduración tardía, los logros importantes (si llegan) cerca de los 30 y, además, una carrera con etapas bien diferenciadas.

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Pella abandonó Bahía Blanca, al sur de la provincia de Buenos Aires, a los 14 años. Lejos de su familia, apareció en la escena tenística argentina como un juvenil zurdo a seguir, de muy buena mano y carácter fuerte. A más de una década de ese momento, reconoce que la presión del «próximo gran proyecto» fue excesiva y que debió haber sido más profesional, especialmente en la alimentación.

Cerca de los 20 años, Pella seguía jugando futures (la menor categoría del circuito profesional) y su drive parecía algo frágil. Recordamos torneos en Buenos Aires, en los que Guido perdía ante compatriotas de las generaciones siguientes, y ya saben cómo es el (errado) sentido común a veces: «si no explota ahora, se le va a pasar el tren». Piensen en el momento: se despedía la famosa Legión, había que encontrar herederos.

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Una vez que Pella pasó la barrera de los futures y pisó los challengers (el nivel en el que se empieza a ganar algo de dinero en serio), no tardó demasiado en avanzar casilleros: campeón del Challenger Tour Finals (el Masters de los challengers) a finales de 2012, primera semifinal ATP (Düsseldorf) al año siguiente desde la qualy… hasta que el diagrama de su carrera volvió a mostrar la curva descendente. Sin poder establecerse entre los 100 del mundo, optó por un retiro temporal, de un par de meses en 2014. Así empezó a volver:

Como en los cuentos de hadas (?), en dos años Pella pasó de escalar la montaña desde los torneos menores a ser uno de los protagonistas de la mayor proeza deportiva argentina de los últimos años: la obtención de la primera Copa Davis con el formato clásico. Pella rindió en la primera serie con Polonia, logró un doble clave con Juan Martín del Potro en Italia y otro single igualmente fundamental ante Kyle Edmund en Glasgow.

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Queremos jugar por un rato a ser Guido con 26 años: ¿qué nuevos objetivos puede ponerse un jugador que acaba de dejar una huella imborrable en el tenis de su país, con su nombre inscripto en la Ensaladera de Plata; un hito que quizá nunca pueda mejorar (o al menos, incomparable con otros)? ¿Empezar a pensar en mantenerse en el ranking y juntar plata cuando ya no juegue? ¿Nuevos objetivos de su carrera individual? Después de unos meses de adaptación a la nueva realidad de campeón de la Davis, Pella eligió buscar su primer título personal.

«No me interesaba cuál ni en qué superficie. El triunfo en San Pablo fue muy positivo para mi mente. Mi vida ya no iba a ser un calvario teniendo ese título en la cabeza que no podía ganar», contó Pella en la sala de conferencias de Wimbledon. Recordamos: había perdido una final muy dolorosa en Córdoba, siendo amplio favorito frente a Juan Ignacio Lóndero; era la cuarta final que perdía en su carrera; en los días siguientes pensó en no presentarse en Buenos Aires (hizo semis) y finalmente se le dio el primer ATP en San Pablo ante Cristian Garín.

Junior con presiones, llegada al circuito ATP, retiro temporal, campeón de la Davis, primer título ATP… ¿Qué capítulo seguiría? El ascenso sostenido en el ranking gracias a los triunfos de calidad en la gira europea de polvo de ladrillo. Algo cansado mentalmente en Roland Garros, encontró en Wimbledon un episodio destacado: su primera vez en la segunda semana de un Grand Slam. Fue aguerrido en los peores momentos (Seppi lo tuvo dos sets a uno abajo y break; Raonic sacó 5-3 para partido en el cuarto set…) y aprovechó la consabida lentitud del césped de Wimbledon.

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El desafío siguiente será pensar como jugador top. Al borde del top 20 en el ranking ATP y 13° en la Race a Londres, con su amigo Peke Schwartzman como ejemplo de que se puede, de la mano de José Acasuso (heredero del buen trabajo que igualmente hizo Gustavo Marcaccio), Pella deberá jugar menos -se bajó de Umag, que empieza el lunes- y sumar victorias en los torneos más valiosos. «Me voy de Londres con la certeza de que me van a respetar más», dijo Pella. Hay que usar ese respeto a favor.

4 julio 2019

London Calling R2

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 19:31

Andy Murray volvía a Wimbledon, Marcos Baghdatis se retiraba del tenis, Serena Williams casi pierde, Angie Kerber (campeona defensora) era eliminada, pero durante esas horas la atención estaba centrada en un partido: Nadal contra Kyrgios, duelo de estilos, de personalidades y más.

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Resultó un gran choque de 3 horas y 4 minutos, con victoria del español por 63 36 76(5) y 76(3). Sin embargo, veníamos pensando ya antes del partido en el enfoque del post, que coincide con el que le queríamos dar al tema Kyrgios en nuestra segunda temporada del podcast (por ahora, frenada).

Al menos nosotros ya pasamos la etapa «¿Kyrgios es bueno o no para el tenis?». Si nos leés hace rato, sabrás que hasta lo defendemos en todo lo que no sea tirar partidos o sets, hablar de la vida sexual de las novias de los rivales o tirar sillas por los aires como hizo en Roma. Todo eso está mal (aclaraba por las dudas).

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Cada tanto nos pone nerviosos que aparezcan en medios europeos o en tuits algunas «noticias» exageradas y fuera de contexto sobre el «malo del circuito», con dedito señalador, pacato y conservador. Por supuesto, Kyrgios contribuyó a crear ese personaje y le encanta serlo, pero también marca constantemente las exageraciones o contradicciones de ese ensañamiento. Del otro lado hay que evitar caer en la pereza intelectual.

Nos referimos puntualmente a Kyrgios y la noche. Al parecer el australiano estuvo en un pub de Wimbledon Village hasta, al menos, las 23 de anoche (uhhhh, qué tarde). La «noticia» se reprodujo en numerosos medios europeos (¿clickbait?). En Acapulco, torneo que ganó, Kyrgios reconoció que se quedaba en el boliche del complejo hasta pasada la madrugada. No lo señalaríamos como un ejemplo para los más chicos pero, ¿no queda viejo, en el nuevo milenio, señalar que un deportista sale de noche?

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La primera pregunta que le hicieron a Kyrgios en la rueda de prensa es si le habría ido mejor en el partido de no haber sido por la salida al pub. Él respondió que no y le dijo al periodista que seguramente había estado ansioso por preguntar eso, y que debía tener una vida muy aburrida.

Podemos confirmarlo: el campari con naranja de la despedida (?) no lo hizo perder los tie-breaks ante Nadal. Tampoco está buena la respuesta de Kyrgios, pero hace tiempo Nick decidió que a la pacatería que señalamos la respondería de manera elocuente. Se lo nota harto. Lo hace de mala manera y el objetivo suyo es marcar que los organismos del tenis y la prensa no lo trata igual que a las megaestrellas (de nuevo, él contribuyó a eso). Pueden escuchar este gran audio sobre el tema, en el que Kyrgios afirma que a Nadal no suelen marcarle que demora al sacador.

Tampoco se destaca tanto que en el partido le recomendó a Rafa pedir challenge por un fallo que perjudicaba al español o que después del encuentro se quedó firmando autógrafos. No, Nick es el malo.

La mejor forma de ver lo absurdo de «denunciar» que un deportista estuvo en un pub hasta las 23 es esta ocurrencia de Nick a la periodista: «Vos también estabas en el pub anoche». Traducimos: «¡Vos también pecaste. No podés señalarme desde el púlpito, sos igual de hereje que yo!».

El dedito acusador sobre una vida pulcra se desactiva todavía más cuando Kyrgios admite que le gusta la fiesta y que eso no es lo ideal para ganar grandes torneos: «Sé de lo que soy capaz. Soy un gran tenista, pero no el más profesional. No entreno todos los días. No tengo coach. No voy tanto al gimnasio. Debo mejorar muchas cosas para llegar al nivel de lo que Rafa, Novak y Roger vienen haciendo por tanto tiempo. Depende de qué tanto lo quiera. Por ahora no creo que pueda pelear por un Grand Slam». Después se refirió a lo mismo y dijo: «Al final esto es tenis, no es tan importante».

Los 15 minutos de esa rueda de prensa son imperdibles pero, por otro lado, hablan poco de tenis. Quizá tampoco lo estemos haciendo tanto en este post, así que vamos a tratar un poco: vimos un gran partido, con un Nadal a full desde el comienzo y un Kyrgios lento que se empezó a acomodar en el segundo set, cuando empezó a usar sus trucos (bailecitos, saque de abajo, etcétera) y sacó mejor. Curiosidad: Rafa venía 0-5 ante Nick en tie-breaks, y estuvo muy certero en los dos que jugaron en la tarde de Wimbledon.

«Siempre trato de hacer show», reconoció Kyrgios. Después de los dos primeros sets, con saque de abajo y muchas discusiones con el juez Damien Dumusois (que desconcentraron a Rafa en el segundo set, según dijo el español), desde el tercero Kyrgios se concentró solamente en jugar, y terminó en partidazo con contraste de estilos. «Rafa jugó un gran partido, su combo de saque y derecha fueron decisivos. Admiro sus ganas, la concentración durante todo el partido, que a mí me cuesta mucho».

«Es sólo un partido de segunda ronda», minimizó Nadal, quien festejó con el dedo a lo Roger y saludó algo frío al rival.

En su atención a la prensa, le dio muchos consejos a Kyrgios: lo que le falta para ganar grandes títulos («No tiene la pasión y el amor por el juego») y los riesgos de tirar pelotazos que pueden golpear a jueces, ball-boys o público. El australiano había dicho que no se disculparía por el passing al cuerpo, que le apuntó al pecho, que Rafa ganó muchos Grand Slams y dinero y que puede soportarlo. Nadal, que miró feo a Kyrgios en ese pelotazo, también aceptó que es una situación del juego entre profesionales.

«No estoy enojado con él, pero quiero jugar un partido de tenis y a veces no es el caso. No hay que promocionar sus actitudes sino lo talentoso que es. Su ética quizás es un poco distinta a la de los demás. No es un mal chico, sólo ha perdido un poquito el camino, sería bueno que lo recuperara. Pero para nosotros, mejor que siga así».

Horas después del partido, Nick transmitió un vivo de instagram desde una fiesta. Su hermano hizo una aparición especial. No lo escribimos con sentido buchón: había perdido, tiene la energía, que disfrute lo que quiera. Él contento con su vida, Rafa contento con haber ganado.

El retiro

Se nos fue Marquitos Baghdatis. Hermosas escenas en la cancha 2.

Recordamos el post que escribimos sobre él.

El regreso

Andy Murray volvió a Wimbledon como doblista, y ganó con Herbert.

En ese partido, se jugó este puntazo:

La diferente

Kaja Juvan, quien hoy exigió a Serena Williams, tiene 18 años y lee a Descartes y Sócrates. La eslovena se había llevado el oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires.

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La sanción

Bernard Tomic recibió una multa de 45.000 libras (56.500 dólares), el equivalente a su premio en Wimbledon, después de perder en 58 minutos ante Jo-Wilfried Tsonga por 6-2, 6-1 y 6-4 en primera ronda.

«Es la opinión del árbitro del torneo que la performance de Bernard Tomic no alcanzó el standard profesional», se leyó en el comunicado del All England. Antes de la sanción, le preguntaron a Tomic por el partido y dijo: «Partido terrible». Las sanciones como estas se relacionan no con un mal nivel sino con la falta de esfuerzo. No vimos el partido como para opinar.

Otro perjudicado por la sanción es el vencedor, Jo-Wilfried Tsonga: «Tengo la impresión de que desvaloriza mi triunfo. Es como si no hubiera ganado. Como si sólo hubiera estado ahí y pasé de ronda porque él se dejó ganar».

El saque

Kyrgios jamás podrá imitar esto. O sí.

Ostapenko la tuvo alquilada a Cornet en este partido.

La sorpresa

Kerber, defensora del título, eliminada por la lucky loser Lauren Davis, quien además había levantado un match point en su primera ronda de la fase clasificatoria. Las vueltas de la vida.

La visita

José Mourinho recorrió Wimbledon, siguió el partido de Joao Sousa (comparten manager) y opinó sobre tenis.

El dato

Kyrgios logró el segundo saque más rápido de la historia.

2 julio 2019

London Calling R1

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 19:47

Ya vimos más de diez veces este video y, conociendo lo que dijo Cori Gauff después, volveremos a verlo quizás unas cinco veces más.

La victoria tiene una dimensión histórica para este deporte, el impacto en Wimbledon de una adolescente de 15 años ante una figura como Venus Williams (39), que ya había ganado Grand Slams cuando su vencedora no había nacido. Hacemos especial énfasis en un gesto, en la era de la emoción y lo simbólico: aun conmovida por su primer triunfo de Grand Slam, Gauff pudo decirle a Venus en la red cuánto la admiraba y «que no estaría allí si no fuera por ella». Pueden ver el video de arriba para ver cómo cambia la cara de Williams. Gauff había tenido oportunidad de conocer a Venus y Serena, pero no se había animado a contarles el impacto que habían tenido en ella. «Esta vez, no quise que se me escape», admitió.

Después del saludo, Gauff quedó tan emocionada aplaudiendo a Venus, buscando con la mirada a sus padres, que se olvidó que debía salir de la cancha junto con su ídola.

Coco, como prefiere que la llamen, no sabía hace dos semanas que entraría en la qualy de Wimbledon. Derrotó allí a la máxima favorita, ganó su última ronda por un doble 6-1 y el sorteo le dio la chance de jugar contra Venus en la cancha central.

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Más allá de la frase corajuda de probable futura campeona («Quiero ganar el torneo», dijo en la rueda de prensa), fue interesante su perspectiva: «Hay que jugársela. Es medio triste, pero todos moriremos algún día. Quiero disfrutar esto lo máximo posible». También interesante es cómo piensa su padre, Corey, quien hace años viene estudiando lo que les ha ocurrido a otras niñas prodigio (caso Capriati) para que Coco no sufra problemas físicos ni presiones excesivas.

Parte del crecimiento es seguir estudiando, como cuenta ella.

Gauff es representada por Team8, la empresa de Tony Godsick, el manager de Roger Federer, por lo que ella tuvo chance de conocer a Roger. Como muchas y muchos, ella también lo tiene como referente.

Las sorpresas

Dominic Thiem (5°), Alexander Zverev (6°) y Stefanos Tsitsipas (7°), las cabezas de las nuevas generaciones del tenis masculino, eliminados en primera ronda.

Los tres decidieron no esconder sus bajones.

«Dejé todo lo que tenía física y mentalmente en esas seis semanas», reconoció Thiem, campeón de Barcelona y finalista de Roland Garros, sobre la gira de polvo de ladrillo.

«Mi confianza está bajo cero, porque no gané muchos partidos. Es simple», dijo Zverev, quien también mencionó problemas personales «que le habían afectado en los últimos dos días». Sin embargo, dejó una frase esperanzadora: «Siempre dije que podía tener un quiebre positivo en el US Open. Es mi mejor superficie. Tengo unos meses para reparar esto».

Tsitsipas también se mostró muy contrariado: «Decepcionado. La gente espera mucho de mí. Cuando me apoyan tanto, me dan tanta energía y yo lo arruino, es devastador. Debería estar creando cosas, jugando como lo sé hacer, y no lo hago», dijo el griego, que ya se sentía falto de confianza en la práctica del día anterior. «¿Si me tomaré un descanso? Quizá no lo merezca».

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Después de ganar el US Open y Australia, Naomi Osaka perdió en tercera de Roland Garros y ahora primera en Wimbledon. Antes de llorar por la pregunta que le hicieron sobre su nuevo status de estrella, decidió abandonar la rueda de prensa.

La entrevista

Original nota en video de Vogue a un Federer caminando y sonriente. Allí vuelve a sorprender (o no, porque ya lo dijo más de una vez) que la final del US Open 2009 contra Delpo le quedó atravesada, y le gustaría tener revancha (tuvo la chance en los cuartos del 2017 y volvió a ganar Delpo).

La entrevista completa de 73 preguntas.

El partido

«Cuando vi el cuadro, me puse muy contento. Nunca sabes si vas a volver a estar en la posición de enfrentar a un campeón como él», dijo Nick Kyrgios sobre su encuentro de segunda ronda contra Rafael Nadal. Después de lo ocurrió en Acapulco, habrá choque en Wimbledon. «Contra los top siempre juega su mejor tenis, así que será muy peligroso. Es previsible contra los mejores: sale a disfrutar sin presión y muestra su variedad», remarcó Rafa.

Los tiros

Pablo Cuevas lo hizo de nuevo, y acompañó genialmente en el tiro siguiente. Lo disfrutó hasta Manu Ginóbili.

Robin Haase cambió de mano e hizo un passing a lo Rafa.

Gran Willy y gran volea.

Lo que hizo Kovalik: a los 44s de este compilado…

No un tiro sino un punto: las atajadas de Serena en el match point.

El cambio

Los y las umpires en Wimbledon ya no llaman a las jugadoras «señoras» (Mrs.) o «señoritas» (Miss). Un avance de acuerdo los tiempos que corren.

Curiosidad relacionada: en la cancha central hoy jugaron tres tenistas que son madres: Serena Williams, Tatiana Maria y Mandy Minella.

El gran debut

Pese a estar al borde del top 20, Felix-Auger Aliassime no había completado un partido de Grand Slam: se había tenido que retirar ante Denis Shapovalov en el US Open, no se clasificó en Australia y no pudo jugar Roland Garros por dolores de cadera. Esta vez venció a su amigo Vasek Pospisil en el Día de Canadá justamente, y se convirtió en el primer jugador varón nacido en el 2000 (o después) que gana un partido de Grand Slam.

Cuando le preguntaron si había tardado mucho en ganar en un Major, Felix fue sabió: «Hay que relajarse, sólo tengo 18 años».

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El regreso

John Isner no jugaba desde la final de Miami por fractura por stress en el pie izquierdo y ya ganó en sets corridos. Quién sabe lo que puede lograr con su saque en Wimbledon. Atención con él.

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El gif

Nos encantan estas boludeces.

La selfie

Goran Ivanisevic se sumó al Team Djokovic durante Wimbledon.

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Veoma sam zahvalan Goranu što je prihvatio da sarađujemo na ovogodišnjem Wimbledon-u. Odrastao sam gledajući ga kako igra na najvećim turnirima i navijao za njega iz sveg glasa, a sada ga imam na svojoj strani mreže. Verujem da je puno ljudi uzbudjeno zbog naše saradnje, a pogotovo jedan čovek .. Sjor Niki Pilić. Dragi Niki, hvala ti što si mi dao priliku da Goranu nosim užinu dok se pripremao za svoj slavni trofej na Wimbledon-u 2001 godine. Hvala Marijanu koji je prihvatio sa pozovemo Gorana u naš tim i time ga još više ojačamo pred ovaj važan turnir. Idemooo 💪🏼 ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ I am grateful to have Goran on my side of the net. We have agreed to collaborate at #Wimbledon and hopefully many more in the future. I am thankful to Marian for supporting the idea to invite Goran and strengthen our team ahead of this important tournament. I have grown up watching and supporting Goran. Niki Pilic allowed me to be Goran’s ball boy during his preparation in Niki’s academy for the famous Wimbledon trophy in 2001 – that was a dream come true for a young tennis player who looked up to Goran. Now we get to join forces in the quest here in London. Idemooo 💪🏼

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La pareja

Andy Murray finalmente consiguió compañera para el mixto. Dicen que saca fuerte.

El atrape

¿Vieron cuando se quedan pensando en un punto perdido, en una chance desperdiciada, y la cabeza no vuelve más al partido? Le ocurre a los profesionales de igual manera.

La suiza Jil Teichmann tenía doble break-point para sacar para el partido ante la rusa Anastasia Potapova. Y ocurrió esto:

A partir de ese punto, perdió nueve de los diez juegos siguientes, y el partido por 2-6, 6-4 y 6-1.

Los que están en la mala

Maria Sharapova se retiró cuando perdía 5-0 en el tercer set ante Pauline Parmentier (la rusa había estado set arriba y 5-2) por un problema en el tendón de la muñeca izquierda que arrastra hace un tiempo. Maria, que no pudo recuperar su forma física después de la suspensión por meldonium, se mostró con los ojos llorosos en la rueda de prensa.

Tomas Berdych empezó el año en gran forma (final de Doha y octavos de Australia) pero no jugaba desde Indian Wells. Antes de enfrentar a (y perder con) Taylor Fritz, indicó que este podía ser su último Wimbledon por problemas de cadera que sufre desde febrero. ¿Habrá novedades en las próximas semanas?

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28 junio 2019

Marquitos, el hombre de la sonrisa eterna

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 09:51

Intentamos hacer memoria, pero no recordamos algún tenista que nos haya mostrado su sonrisa en varios momentos de un mismo partido, y en varios partidos de su carrera. ¿Santoro? ¿Algún otro? Quizá nos sale más fácil recordar tenistas mujeres que sonrieran entre los puntos, ya sea porque disfrutan o por tratarse de risas nerviosas.

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Marcos Baghdatis anunció su retiro para el final de Wimbledon (tiene una primera ronda difícil ante el alemán Struff). Por eso le habían dado una invitación al cuadro principal, que pareció extraña hace pocos días, pese al buen desempeño del chipriota en el césped inglés hace más de una década (semifinales de 2006, cuando venció a Murray y Hewitt, y cuartos de 2007).

Elegimos estos momentos para recordar a Marquitos:

Australia 06

Quizá el momento más doloroso para los argentinos que pudimos verlo en directo: en semifinales, David Nalbandian tuvo a Baghdatis 2-0 en sets y asomaba la final contra Roger; era un verdadero paseo, pero Baghdatis le puso una garra tremenda, David perdió intensidad y Marquitos accedió a la que sería su única final de Grand Slam. Momento curioso en el 5-4 del quinto set: una lluvia obligó a suspender el partido mientras cerraban el techo. Al regreso, Baghdatis pudo cerrarlo para el delirio de sus ruidosos fans (mayoría de griegos o descendientes griegos residentes en Melbourne), la gran nota de color de aquel torneo.

En la final, Baghdatis empezó set arriba ante Federer pero luego fue todo del suizo.

US Open 06

Baghdatis fue coprotagonista de uno de los grandes clásicos de la era moderna con Andre Agassi, en el torneo final del Kid de Las Vegas. En la segunda ronda, el chipriota levantó un 0-2 en sets y Agassi se impuso 7-5 en el quinto. Festejaba Steffi en la tribuna. Fue el último triunfo en la carrera del estadounidense, porque al partido siguiente no se pudo mover frente al alemán Benjamin Becker.

Para Baghdatis había sido un choque muy especial: de niño, el primer partido que había visto por tele fue la final de Wimbledon 92 que Agassi le ganó a Goran Ivanisevic.

La quemazón

Quizá lo más viral de Baghdatis, y seguro lo que más recuerden aquellos que no lo vieron jugar en la década pasada: la vez que rompió cuatro raquetas al hilo en su partido de Australia 2012 ante Wawrinka. Lo terminó con una sonrisa.

La campaña

Baghdatis era uno de esos casos de jugador-estrella de país «no central» -en lo que al tenis se refiere- que elegía jugar la Davis en una división menor y con compañeros de otras ligas. Ocurrió con Grigor Dimitrov y Bulgaria y pasaría con Stefanos Tsitsipas si éste tuviera que jugar la Davis en la zona continental.

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Baghdatis llegó a 36 triunfos consecutivos en singles, récord histórico en la Davis (le sacó el lugar a Björn Borg, con 33). El chipriota quedó invicto entre 2003 y 2017. Terminó con un récord de 47-4 en singles y 20-11 en dobles.

Costumbres argentinas

Para aquellos lectores nuevos: hace unos años nos encontramos con Baghdatis en la Bombonerita, una de las sedes del club Boca Juniors, al sur de la Ciudad de Buenos Aires. El chipriota se entrenaba en el gimnasio bajo las órdenes del preparador físico Horacio Anselmi. Nos contó de sus costumbres locales, el fanatismo por Estudiantes de La Plata y los mates.

El madrugón

Por sugerencia del lector @matiasch en Twitter, agregamos este partidazo contra Hewitt en Australia 2008, el de final más tardío de la historia de los Grand Slam (4:33 de la mañana).

9 junio 2019

Paris Je t’aime Finales

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 21:00

«Es una de las cosas únicas y brutales del tenis: gané seis partidos increíbles, le gané ayer a una de las leyendas más grandes de nuestro deporte y en menos de 24 horas, tengo que entrar a la cancha con otra leyenda increíble, el mejor jugador de polvo de ladrillo de la historia. Eso muestra lo difícil que es ganar un Grand Slam».
Dominic Thiem

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Rafa, Roger y Novak hicieron posible este dato que sorprende cada vez más: Thiem es el único tenista activo en el circuito ATP menor de 30 años que ganó un set en una final de Grand Slam. Por otra parte, no hay jugadores activos menores de 30 campeones: los demás son Wawrinka, Murray, Del Potro y Cilic (bueno, y Lleyton Hewitt, que sigue jugando dobles cuando quiere).

Somos muy puntillosos con nosotros mismos cuando escribimos los posts, (todavía) intentamos buscar una mirada fresca, adulta, de conocedor (?) y original, pero cuando un jugador gana por primera vez en la historia 12 torneos y el blog nació cuando ese jugador había ganado ese campeonato dos veces, se nos hace difícil.

Ya lo había anticipado Nico Almagro en 2008…

No había que ser Rod Laver para señalar que Rafa era el favorito una vez más, aunque hubiera llegado a Roma sin títulos en polvo de ladrillo (y en el año).

La novedad en esta temporada quizás haya sido el poco tiempo de recuperación que tenía Nadal después de sus problemas de rodilla en Indian Wells y lo mal que empezó la gira de terre battue. No porque no pudiera ganar Roland Garros sino por los problemas de confianza que admitió después de ganar en Roma.

Carlos Moyá, su entrenador, opinó que a comienzos de la gira no veía nada fácil sumar un nuevo título en París. Ayer comentó que fue «el período más duro desde que trabajamos juntos».

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Thiem le había ganado a Nadal en ese período gris, en Barcelona, pero Rafa señaló aquel partido como el comienzo del camino hacia la confianza plena. Lo demostró en la final de París. «Pasé del cielo a la pesadilla», comparó Domi por su victoria ante Djokovic y la derrota en la final (Rafa tuvo más descanso, es un factor que le jugó a favor).

«En el tercer y cuarto set le pude anular los primeros tiros del punto con su derecha», explicó Nadal, que como siempre decimos, no sólo es solidez y top spin. Cada tanto se manda una de estas.

Rafa vuelve a quedar a dos Grand Slams de Federer, tres arriba de Djokovic, y la carrera por la grandeza de estos tres sigue siendo apasionante y veremos qué ocurre cuando estén retirados. De los últimos 64 Grand Slams, el Big 3 ganó 53.

El 12 veces campeón de Rolanga respondió sobre este asunto:

Más tarde anunció que no jugará ningún torneo de césped previo a Wimbledon. Uno de los grandes desafíos del Nadal de 33 años es cuidar su salud, sus rodillas. En el patio de su casa ya cumplió, como hace desde aquel 2005 en el que el periodista Bud Collins lo llamó el «Rey».

LA CAMPEONA

En el tenis femenino, la renovación es total. Naomi Osaka, de 21, es la campeona del US Open y Australia. Ashleigh Barty sumó un impensado Roland Garros a los 23 años. Dos años antes de que Nadal empezara a festejar en Roland Garros, la australiana lograba este título:

Impensado porque el año pasado, en el torneo de clay verde de Charleston (EE.UU.), Barty dijo que «cada semana en clay es una semana que nos acerca al césped».

Cuartofinalista en Australia, campeona en Miami, Barty fue una juvenil con gran futuro, campeona del junior de Wimbledon a los 15, pero sufrió el llamado «burnout» (quemazón) por las presiones y los viajes, cuando se dedicaba más al doble, en 2014. Sufrió depresión, por la que tomó medicación. Después de recuperarse con ayuda profesional, en 2015 se dedicó a jugar al criquet profesional, deporte popular en su país. Regresó al tenis en 2016, sin puntos. Hoy ya es la 2 del mundo y dice que sin ese parate, nada de esto habría ocurrido.

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Antes de esta edición de Roland Garros, Barty apenas había ganado dos partidos en el torneo. Cuando empezó la gira de polvo, la broma con su equipo de trabajo era que no quería resbalar en la superficie y caerse. Ahora irá al césped, donde su slice y voleas hacen más daño. Por algo es una de las tenistas favoritas de Gaby Sabatini.

LOS CAMPEONES

Gusti Fernández sumó otro Grand Slam, en single y doble.

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🐺

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El platense Thiago Tirante conquistó el doble junior. Era la primera vez que jugaba con su compañero brasileño.

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Roland Garros 2019 Jr. Champs🏆

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El pibe alemán Holger Rune, en modo diablo, se impuso en juniors.

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Lean este post con la mini-historia con la campeona junior de Canadá y sus raíces ecuatorianas.

Los alemanes Krawietz y Mies lograron la hazaña: de campeones de un challenger a campeones de Grand Slam.

Domi no pudo pero sí su novia, Kiki Mladenovic, en el doble femenino. Será la 1 en la especialidad.

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