Fue buena

27 septiembre 2018

Adiós, Coronel

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 00:42

Mikhail Youzhny se retiró del tenis la semana pasada, en San Petersburgo. Fue 8 del mundo, dos veces semifinalista del US Open, cuartofinalista en todos los Grand Slam y dueño de un juego completo, falto de potencia y con gran rigor táctico e inteligencia. Sobresalía su revés, empuñado como para pegar a dos manos y soltado a una. El slice era una delicia. Como botón de muestra, este punto a lo profesor que manda a la escuela a Grigor Dimitrov.

Bob Sobkin, su coach desde que Mikhail tenía 10 años, contó el proceso de armado del tenista. Muy interesante.

LA DAVIS 2002

Por única vez en la historia de la tradicional competencia (disputada en tradicional formato), un jugador pudo dar vuelta una desventaja de 2-0 en sets en un quinto punto “vivo”. Para colmo, era el debut de Youzhny en la serie, luego de dos triunfos de Safin, una caída de Kafelnikov y la derrota del doble Kafelnikov-Safin.

Rusia, que había eliminado a la Argentina en semifinales, había llegado 1-2 al domingo de la final ante Francia, en el estadio donde se juega en Masters 1000 de Paris-Bercy (en polvo de ladrillo). Mikhail pudo revertir ese 0-2 en sets ante Paul-Henri Mathieu y venció 36 26 63 75 64.

Fue la primera Davis de la historia para Rusia, que festejó con Boris Yeltsin. Youzhny y Safin repetirían en 2006, ya sin Kafelnikov pero con Davydenko, en la final contra Argentina.

EL PUNTO Y LA SANGRE

En la era del espectáculo, seguramente varios de ustedes recuerden a Youzhny por los golpes en la frente. Es verdad, pocas veces vimos a alguien sangrar así por su culpa.

Sin embargo, aquel partido contra Nico Almagro en Miami 2008 tuvo un punto para recordar tanto como el acto de autoflagelación, ocurrido un par de games antes: esta volada increíble del ruso.

DISCULPAS EN EL SUELO

Alguna vez, Gustavo Kuerten había dibujado un corazón en la central de Roland Garros. La versión beta fue la de Youzhny, quien la pasaba tan mal ante David Ferrer en la edición 2012 (el ruso pudo ganar su primer game en el tercer juego del segundo set) que le salió escribir “sorri”.

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“Lo hice porque no le estaba ofreciendo nada interesante al público y la cancha estaba llena”, dijo Youzhny, quien finalmente perdió 60 62 62.

LA ÚLTIMA GENIALIDAD

Youzhny jugó su último partido ante Roberto Bautista Agut en San Petersburgo. Terminó en 499 victorias en el tour, pero no tenemos un toc con los números redondos, así que está bien igual. En este torneo, ante Mirza Basic, Youzhny ensayó este tiro genial.

Ya no habrá más saludos con la raqueta como gorra, en honor a su padre, militar soviético.

23 septiembre 2018

El show y el tenis

Filed under: Pienso de que... — TodosLosAutores @ 22:29

El viernes pensábamos en Diego Schwartzman. Venía de una serie complicada de la Argentina contra Colombia en la Copa Davis y enfrentaba a David Goffin en la Copa Laver.

Estadio lleno en Chicago. Lo abrazaba Borg al final, lo aconsejaba y apoyaba McEnroe, Kyrgios y Sock le festejaban todo. Salían puntazos, un final apretado, match points… Muchos disfrutaron del tenis y la velocidad del Peke por primera vez. Casi 10.000 personas lo adoptaron como local… La felicidad que habrá vivido en esta experiencia junto al Team World -y la familia de Diego, que viajó especialmente- no se la olvida más.

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El año pasado escribimos un post sobre la Copa Laver, a la que llamamos “el All Star Game”. Destacamos las innovaciones tecnólogicas, la cancha negra y otras cuestiones, y leímos críticas en las redes, las mismas de hoy, sobre que se trataba de un show, de una exhibición, con el tinte derogatorio de la ocasión. Federer y Nadal actúan todo, no les creemos, se decía aquella vez. Nosotros tampoco compramos esa parte del show, pero no es la vara con la que elegimos medir a la Laver, ni la parte más importante de esta historia.

Lo importante estuvo en la cancha. En el tenis.

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Es cierto que les pagan miles de dólares por sobreactuar equipo. Coincidimos. Quizá también se sienten niños en un recreo.

Por eso esta arenga de Dimitrov.

O esta pincelada de Goffin, fan de Federer desde chico.

O esta arremetida de Edmund, a lo loco.

Las charlas técnicas de Federer en cualquier idioma. En serio, a Zverev podrían servirle para el circuito.

Históricamente, la exhibición siempre tuvo un valor menor y es entendible: no hay nada en juego, simplemente dos o más jugadores o jugadoras que viajan a un lugar para mostrar sus técnicas y destrezas y, en muchos casos, hacer reír con una Gran Willy, la complicidad del público o algún ball-boy o ball-girl que quiera reemplazarla/o durante un punto.

En los últimos años hemos visto, especialmente en la Argentina, algunas “exhibiciones en serio”. Hubo sets arreglados, un horario en el que “el partido tiene que terminar”, pero grandes momentos de Federer y Delpo en el Tigre, o Nadal y Djokovic con Nalbandian. Quizá tiraron algunas Willies pero también mostraron la velocidad de pelota que vemos por tele o streaming. No fueron payasos sino tenistas.

La Laver dio un paso adelante en ese sentido. Se quitaron la mochila de los puntos, el ranking, y dieron un muy buen espectáculo dentro de la cancha. El nivel de tenis (ayudado por el supertiebreak en vez del tercer set) fue entretenido. El público acompañó, como en Praga un año antes.

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En estos días, la Laver inspiró los debates del año pasado. Lo vimos en las redes, donde hasta se llegó a proponer definiciones de “exhibición”. Nosotros simplemente decimos: los participantes de la Laver brindaron un muy buen show, serio dentro de la cancha, “responsable”, y eso también tiene que ver con que sea una exhibición. De ninguna manera queremos esto para el resto del año; que quede en estos días nomás. Ya desde mañana disfrutaremos de los partidos con presión, del miedo a ganar un torneo con historia, de los jugadores que no se asustan y vencen ese miedo. No queremos una Laver todas las semanas.

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Quejarse por default porque “es una exhibición”… No elegimos ese camino, pero sí coincidimos en que el resultado es intrascendente. Si el Mundo gana 20-0 o si Europa ataca a Kamchatka, da lo mismo. Y si no gusta el show de afuera, está perfecto.

Lo importante, el tenis, apareció en la Laver. Veremos qué futuro tendrá cuando Roger no esté.

18 septiembre 2018

Escenas del viejo formato de la Davis

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 01:32

¿Sintieron, como nosotros, un adelanto de la nostalgia que experimentaremos en 2019, cuando la Copa Davis cambie de formato y no tengamos la expectativa de una serie cada tres o cuatro meses? ¿Cuando ya no veamos público local (salvo el español, de Madrid, o los que pocos que viajen a las nuevas finales) delirar por sus jugadores?

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Todo cambia y deberemos acostumbrarnos. Ya lo decíamos en el post escrito en febrero: el dinero mueve al mundo y el que organice la Copa debe venderles estrellas a los sponsors. Entre otras ventajas de la nueva Davis aparece la importante suma de dinero que reciben las federaciones de países más necesitados. Mariano Zabaleta, vice de la AAT, lo explicaba recientemente: es una de las grandes ventajas por las que Argentina votó el cambio de formato.

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Si hilamos fino, no deberíamos deprimirnos tan rápido, ya que la serie de febrero, la que clasifica a las finales de Madrid, será como la “vieja” Davis, aunque no se juegue al mejor de cinco sets. Hay que esperar a las invitaciones para esas finales, que se conocerán el miércoles de la semana próxima, para ver a quién le toca competir en febrero y quién descansa hasta fin de año.

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El fin de semana pasado, pareciera que los semifinalistas del Grupo Mundial de la última Davis “tradicional” se confabularon para mostrarnos qué tanto extrañaremos la interacción con el público local, el formato a cinco sets y los nervios de una competencia única. La semi en Lille tuvo a un protagonista inesperado y heroico; la de Zadar fue disputada al límite.

Más allá de estos choques, las emociones vividas en otras series del repechaje no tendrán parangón (?) si pensamos en lo que va a ocurrir en noviembre o septiembre del 2019 (hay ideas de cambiarlo de fecha).

En el último US Open, Julien Benneteau se retiró del tenis. Lo había despedido, entre otros, su amigo Nico Mahut en redes sociales.

El capitán Yannick Noah, en vez de despedirlo, lo citó para la serie contra España por lesión de Pierre-Hugues Herbert. La citación fue aceptada. Después de dos buenos triunfos en singles (Benoit Paire, ya en buenos términos con la Federación de su país, venció a Carreño Busta y Lucas Pouille pudo en cinco sets sobre Roberto Bautista Agut), Benneteau fue el mejor doblista de la cancha y, con Mahut, vencieron a Feliciano y Granollers, especialistas como ellos, para el delirio de 15.000 personas en Lille. “No esperábamos ese nivel de ellos”, dijo López.

Mahut volvió a referirse a Benneteau en las redes sociales, esta vez como jugador activo.

Julien dijo que este pudo haber sido realmente su último partido. “Para mí todavía es jugador”, contradijo Noah. “En dos días verá las raquetas en su casa y dirá: “Maldición, falta la final”. Entre las últimas tareas de Yannick como capitán, antes de dejarle el puesto a Amelie Mauresmo y volver a dedicarse a la música, aparece la decisión sobre el compañero de Mahut: ¿el final perfecto de Benneteau o el doble fijo con Herbert? Francia será local ante Croacia (sí, repetición de la final del Mundial). El año próximo, Benneteau comenzará sus tareas como capitán de la Copa Fed.

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Los croatas se salvaron por poco. A diferencia de la famosa final de 2016 con Argentina, esta vez sí contaron con Borna Coric para apoyar a un Marin Cilic que brilló el viernes contra Frances Tiafoe pero perdió en forma sorprendente una ventaja de set y 6-1 en el tie-break del segundo ante Sam Querrey (triunfó en cuatro sets), reemplazante de Steve Johnson y no precisamente un especialista en polvo de ladrillo. ¿Se habrá acordado Marin de su derrota de domingo en la final de Zagreb ante Del Potro?

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La Copa Davis tradicional (aún) produce estas situaciones: Tiafoe debutó en la Davis el viernes con Cilic, sin presión, y dos días después, le tocaba cerrar la serie en el duelo de veinteañeros con Coric. Como los dos estaban muy nerviosos, salió un partido rarísimo: 6-7(0), 6-1, 6-7 (11), 6-1 y 6-3 en cuatro horas, cuando ya parecía que tenían que suspender porque no había luz artificial. Así como Cilic desperdició aquella ventaja mencionada, Coric estuvo 5-1 en games en el tercer set.

Un día antes, Mike Bryan había ganado, con Ryan Harrison, un doble de 4 horas y 43 minutos, 7-5, 7-6 (6), 1-6, 6-7 (5), 7-6 (5) contra dos especialistas como Dodig y Pavic. Fue el partido más largo de Mike (40 años) en la Davis y ocurre después de… su retiro de la Davis. Tras la serie de cuartos de final del 2016, que perdieron justamente ante Croacia, los hermanos Bryan maquinaron su despedida y anunciaron por redes sociales a principios del año siguiente que no jugarían más la Copa.

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Mike and I want to formally announce our decision to step down from our role as active members of the US Davis Cup Team. Clinching the Davis Cup Final in 2007 while representing Team USA was one of the greatest highlights of our career. We've been blessed to play for two amazing captains, Patrick McEnroe and Jim Courier, and we are extremely grateful for their leadership and trust over these last 14 years. Also, we'd like to extend our dearest gratitude to our fellow teammates, USTA staff, our friends and family, and the passionate fans who have been there for us on this incredible journey. We are indebted to you all for your loyal support. With love and appreciation, Bob and Mike

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Esta vez, ante la lesión de Jack Sock, el capitán Jim Courier optó por preguntarle a Bob si dejaba que su hermano fuera convocado. “Es como pedir la mano en matrimonio, a veces primero hay que hablar con el padre”, dijo Courier (el chiste hoy suena anticuado y machista, ¿no?). “Ellos son tan unidos que pensé que si no le consultaba a Bob, no sería apropiado”. El zurdo Bob, quien se recupera de una operación de cadera, dio el visto bueno. El diestro Mike la rompió en su peor superficie: “Esto lo recordaré por siempre, casi cinco horas, fuera de casa, increíble”.

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Daniel Nestor, seis años más grande (o viejo) que Mike Bryan, decidió que la Copa Davis sirviera de retiro del tenis profesional. No pudo ser con victoria junto a Vasek Pospisil en la serie en la que Canadá recibió a Holanda. Nestor bromeó -o no tanto- que debió haberse retirado años antes porque últimamente no ganaba muchos partidos.

El fin de semana copero fue glorioso para veteranos como Mike Bryan y para jóvenes como Coric o Denis Shapovalov, quien remontó un 0-2 en sets para vencer a Robin Haase por 3-6, 3-6, 7-5, 6-3, 6-4 en 3 horas y 35 minutos. Lo definió con un revés hermoso y entre los que festejaban estaba Felix Auger-Aliassime, gran amigo de Shapo y autor de un tweet awwww cuando se enteró de que la Davis cambiaba de formato.

Otro pibe que vivió un fin de semana inolvidable fue el húngaro Zsombor Piros, de 18 años, campeón del junior de Australia 17. En cinco sets pudo con Jiri Vesely. Escuchen al público.

Como local, Hungría no pudo con los checos: Piros perdió el último punto ante Lukas Rosol. Como verán, la Davis tradicional tiene esto: prescinde de los nombres (ya sabemos, a los sponsors no les importa).

Otro pibe que jugó un partidazo fue Alex de Miñaur, quien exigió en polvo de ladrillo a Dominic Thiem. El local pudo ganar en cuatro sets y fue llevado en andas. Escenas de la vieja Davis.

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En esta serie se lucieron dos “viejitos” en el dobles: Lleyton Hewitt y Jürgen Melzer.

También hubo un ambientazo en Glasgow y en este caso tambíen prescindieron de los grandes nombres.

Andy Murray mandó un mensaje desde Estados Unidos y lamentó que ya no se vuelva a jugar en Escocia. Su hermano Jamie lo corrigió en una entrevista a la televisión, afirmando que eso sí puede ocurrir en las series de febrero.

No hemos seguido demasiado lo que ocurrió entre Rusia 3-Bielorrusia 2, pero la serie fue parejísima.

Argentina vivió otra positiva serie en San Juan, con un rival accesible como Colombia, partidos trabados (los nervios de la Davis y visitantes que rendieron por encima de sus rankings) y la novedad de tres capitanes ilustres. Como mencionábamos al principio del post, habrá que ver si en 2019 juega la primera ronda “knock-out” para llegar a las finales de Madrid o si recibe un wild-card y pasa directo. A esta altura, ¿qué es mejor: tener la chance de ver una serie de local o que ya entre en las finales?

Guarden este post como una postal de lo que eran las batallas de cinco sets con público local (y visitante). No queremos ponernos nostálgicos, pero ojalá que la nueva Davis no sea una simple exhibición.

11 septiembre 2018

I❤NY Finales

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 17:24

Como sucede con hechos de repercusión similar, tomamos distancia y nos volvemos a meter para escribir este megapost sobre las finales del US Open. Cometemos el error de muchos: terminamos hablando más de Serena que de la campeona.

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Al menos, respetaremos el orden de importancia: lo primero que hay que valorar de la final femenina del US Open es lo que hizo Naomi Osaka.

En la cancha, enfrentó como una veterana de 20 años a su ídola, como si nada le importara. Ella lo decía luego: más allá del fanatismo que contamos en el post anterior, de pensar en los partidos “qué haría Serena”, cuando entra a competir “es una tenista contra otra tenista”. Después vemos (y lloramos).

Más tarde, Naomi manejó lo mejor que pudo una situación incómoda. Al principio sólo atinó a taparse la cara cuando cayeron los abucheos desde la tribuna por lo que algunos interpretaban como un “robo” a Williams. Luego se disculpó en el micrófono.

Como quizá ustedes, nos hemos sentido mal por Naomi en el momento de la premiación. Con un nudo en la garganta. Serena pidió al público que “hay que darle el crédito que merece y no más booos”. Osaka diría después que “tenía muchas emociones. No podía identificar bien cuáles”. Lo que le salió fue… “sorry”. Como si ella tuviera culpa de algo.

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Minutos antes de la final, Naomi habló tres veces por FaceTime con su hermana Mari. Ella estaba en Francia y le mostraba las típicas baguettes locales para cambiarle de tema. Horas más tarde, mientras Naomi se convertía en la primera japonesa campeona de un Grand Slam, su padre Leonard caminaba por algún lado del complejo, lejos de la cancha. “Deberíamos ponerle una GoPro a ver por dónde va. Hace largas caminatas”, bromeó Naomi luego. ¿Que hizo ella después de la premiación? Jugó videojuegos y durmió. “No soy muy sociable”. Las horas que siguieron fueron entrevistas, fotos, entrevistas, fotos.

Esa imagen de Patrick Mouratoglu, entrenador de Serena, desató la otra parte de la historia, que es más larga y a la vez más profunda, pero no quisimos perder de vista la entereza de Osaka, dentro y fuera de la cancha. Con el tiempo, esperemos que se recuerde más su bravura para enfrentar a su ídola, que el episodio Serena.

Nuestra primera sensación sobre las quejas de Williams fue como esa vergüencita de los episodios en los que el niño se porta bien y el adulto, mal. Es lo que nos transmitía lo paralizada que estaba Osaka (“no podía escuchar qué pasaba”, dijo) mientras Serena acusaba al juez portugués Carlos Ramos de severidad con ella por ser el hecho de ser mujer.

Este video ya pasó las 6 millones de vistas.

Primero le dieron un warning (advertencia) por coaching. Aquí la hipocresía: todos los entrenadores hacen señas (coaching) y pasan la línea. Estas señas están prohibidas pero a la vez la WTA (no ITF) permite que el entrenador ingrese a hablar con la jugadora al final de cada set.

Ramos es un juez conocido por su rigurosidad. “Lo digo con tristeza, pero está muy encima mío”, dijo Rafa Nadal alguna vez sobre él en Roland Garros. “Me ha presionado sobre el coaching. Lo respeto, sólo espero lo mismo de él”. Aquí pueden ver una lista de ejemplos de la severidad de Ramos, con advertencias o sanciones a Rafa, Djokovic o Venus Williams.

A Nole, por ejemplo, le dio una advertencia por “mala actitud”: hacer un gesto como que le iba a tirar una bola.

¿Estuvo mal en cobrar el coaching al entrenador de Serena? Depende cómo sea tu filosofía de vida. Si viene un policía y te hace una multa por no usar el cinturón de seguridad, ¿le decís que nadie hace una multa por eso o admitís que está bien, que las reglas son así? (Bueno, nos metimos en un problema, porque también podríamos decir que muchas veces los que imponen las reglas y deben sancionar son los peores, y hasta podríamos filosofar, copa en mano, sobre quiénes imponen la regla y cómo son las relaciones de dominación en las modernas sociedades capitalistas, así que olvídense del ejemplo entonces).

De la serie de sanciones de Ramos a Williams (la segunda, el raquetazo, es más clara; la tercera, el game por decirle “ladrón”, es la que generó más polémica), surge el problema del doble standard de los jueces. Lo dijimos en el inicio del post sobre Mo Lahyani aconsejando a Nick Kyrgios: hay diferentes estilos. Uno aconseja, el otro aplica el reglamento al pie de la letra. Algo parecido tuiteó Andy Roddick.

Desde el Tennis Channel, por ejemplo (Lindsay Davenport, Paul Annacone), determinaron rápidamente que el error era del juez, por no haber hablado con ella para que la polémica no escalara. Lo podría haber manejado. Advertirle en vez de sancionarla. Lo mismo opinó, por ejemplo, Novak Djokovic.

“¿Me estás llamando tramposa?”. En ese momento, Ramos quizá quiso decirle que la tramposa no era ella, sino su entrenador, pero que debe sancionarla a ella. No sabemos si pudo hacerlo. ¿Sería tiempo de permitir el coaching abierto en el tenis? ¿Que un entrenador pueda decir lo que quiera, total el que decide y actúa es el jugador? Las cámaras de tevé siempre enfocan a los entrenadores en primer plano, como si jugáramos todos a adivinar cuándo le está pasando una seña.

“Soy honesto, estaba coacheando”, reconoció Mouratoglu a ESPN. “Sascha (Bajin, ex de Williams, actual de Naomi) también, todo el tiempo. Fue coaching, pero Serena no me vio. Por eso ella no entendió por qué le cobraron violación de código. No entiendo cómo esto pasa en una final de Grand Slam. Nunca tuve ni una advertencia en mi carrera. Además, sabemos que todos hacemos señas en todos los partidos. Los entrenadores lo sabemos, los jugadores, la prensa, todos. Vi a este juez en algunos partidos, es la primera vez que hace algo tan extremo en todos los aspectos. Es una lástima, arruinó la final”.

Sobre el mote de “ladrón”, el Código de Conducta dice que se sanciona “cualquier declaración sobre un oficial, rival, sponsor u otra persona que implica deshonestidad o es derogatoria, insultante o abusiva”.

En esta recomendable columna, Richard Ings, ex árbitro y miembro de la ATP, explica por qué es Serena la que debe ofrecerle disculpas a Ramos.

Está la dimensión reglamentaria, en la que podemos no ponernos de acuerdo (de hecho, no hemos fijado postura, es muy discutible, pero en general los invitamos siempre a pensar por ustedes mismos). Luego llega la dimensión de género.

Cuando el hecho ocurría, es muy fácil reaccionar de esta forma: “¿Es necesario traer la cuestión de la maternidad y los valores que le inculca a su hija?”. Luego, comenzamos a razonar. No se la había comido el personaje: jamás podremos estar en sus zapatillas, con su historia y las luchas que debió dar. Gran defensora de la igualdad de oportunidades, reaccionó acusando al juez de sexista. Fue un error. Todos cometemos errores. Los nervios de la final, todo cuenta.

En una columna en el Washington Post, Billie Jean King cree que Ramos no habría hecho lo mismo con un hombre, y habló de las dificultades por el sexo y la etnia. Por otro lado, en el New York Times, Martina Navratilova por supuesto coincide en las desigualdades pero, en este caso, Serena no debería haber pedido “zafar” como lo hacen los hombres. No tendría que haber contribuido con su escalada de infracciones. Martina también recordó el historial de ira de Serena en el US Open.

De leer ese texto, Williams seguro estaría en desacuerdo, ya que en la rueda de prensa insistió con el doble standard entre varones y mujeres, y dijo que “si no funcionó para mí, quizá sirva de ejemplo para otra chica que quiera expresar desigualdades”. También apuntó al episodio Cornet, cuando no le dejaron a la francesa sacarse la remera en la cancha (error del juez: sí podía hacerlo).

En la era digital, todos podemos encontrar los “muertos” de todos los demás. Nadie sale ileso del archivo. Podemos hallar a Serena riéndose de Amelie Mauresmo en este sketch para televisión…

… sus amenazas y palabras a jueces en el US Open…

… como también podemos recordar a Roger Federer y sus “fucking” órdenes a Jake Garner, juez de silla en la final del US Open 2009. Cero sanción. Hay miles de ejemplos de varones insultando a jueces mujeres y hombres.

Por supuesto, los términos que usamos en casos de hombres y mujeres son muy distintos. En eso coinciden Serena, Martina, Billie Jean y nosotros también. Hay un trabajo que todos debemos hacer, cada día, para que esto cambie.

En esta época, basta un video de los que publicamos arriba para justificar o criticar a Serena. Uno solo, que sirva de ejemplo a nuestro pensamiento previo. El asunto es mucho más complejo.

Varios jugadores y ex jugadores (hombres) opinaron que Serena la sacó barata con la multa total de 17.000 dólares. Se leyeron los ejemplos más diversos.

Por otra parte, la guerra de comunicados entre las asociaciones demostró cómo está el tenis hoy en día: por un lado, la USTA habló maravillas de Serena y la WTA apoyó la tesis de la jugadora.

Por el otro, la ITF, al día siguiente, defendió a Ramos. Según Ings, el juez no cobra más de 700 dólares por parte de la USTA por arbitrar ese partido.

Ajena a todo esto y en su rol de antihéroe, Naomi posaba con el trofeo. No le salió del todo bien ese día tampoco: llovió y hubo que armar la producción de fotos bajo techo.

EDITADO

- Gran video de Naomi a los 10 años.

- Ellen trata de conseguirle novio.

- La opinión de Toni Nadal, en El País.

- Ramos vuelve a trabajar, en una serie de la Copa Davis. La opinión de Jim Courier.

- ¿La USTA se disculpa con Ramos?

EL CAMPEÓN

Así como Naomi admira a Serena y le ganó, Novak Djokovic empezó a jugar, en parte, por Pete Sampras, a quien igualó en cantidad de Grand Slams. “Los triunfos en Wimbledon, 1991 y 1992, me inspiraron”, comentó en esta entrevista. No ganó en esos años, pero eso dijo Nole.

Con Nole igualando a Sampras, los tres jugadores que más Grand Slam ganaron en la historia del tenis profesional son contemporáneos y ocupan los primeros tres puestos del ranking actual. Es la primera vez desde 2015 que se juntan en el podio. Pavada de era estamos viviendo. Desde que Roger Federer ganó su primer Grand Slam, en Wimbledon 2003, el Big 3 ganó 51 de los 62 torneos de Grand Slam (Roger 20, Rafa 17 y Nole 14). Los demás: Murray y Wawrinka 3 cada uno, los demás para Safin, Roddick, Gaudio, Del Potro y Cilic.

“Yo soy optimista, pero si me hubieras dicho a mediados de año que ganaría Wimbledon y el US Open, no te habría creido”, dijo Djokovic, quien tiene una buena chance de terminar Uno a fin de año. Haber ganado dos Grand Slams le da esa posibilidad.

En la final demolió a Del Potro con su resistencia. Hay algo clave: Djokovic puede defender y atacar, como decía en el video de arriba. Puede lastimar con su derecha y con el revés. Delpo tiene el mejor drive del circuito pero depende demasiado del mismo (y de su saque) para un rival en modo-pared como Nole. El 4-3 del segundo set fue una de las claves; también el tie-break, en el que Del Potro falló dos derechas importantes.

Pensar que, en un día de extremo calor, Djokovic estuvo a punto de quedarse afuera ante Marton Fucsovics: iba break abajo en el tercer set (un set por lado) y parecía aniquilado. En las últimas rondas no tuvo casi fisuras. Un Grand Slam es una serie con varios capítulos.

Quizá la hayan visto durante el US Open. Si no, aquí está: Djokovic sobre cómo el bienestar familiar contribuyó a su recuperación.

7 septiembre 2018

I❤NY Semis

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 09:44

-Salvaste 13 break points. ¿Cómo lo hiciste?
-Va a sonar realmente feo, pero sólo estaba pensando “quiero enfrentar a Serena”.
(Aplausos del estadio).

Naomi Osaka es pura frescura, lo saben quienes han leído nuestro post del resumen del US Open de hace un año, y lo que destacamos en redes sociales: su tenis brilla gracia a uno de los mejores saques del circuito, el cachetazo de derecha, una gran defensa y velocidad. Su estilo personal, entre la timidez, inocencia, buen humor y la permanente sensación de sentirse sapo de otro pozo, es cautivante. A los 20 años, siente que ya es momento de tomarse más en serio: “Si pudiera creer en mí como otras personas lo hacen, sería muy buena”, le dijo la semana pasada al Wall Street Journal. “En eso estoy trabajando”.

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Algo de amor propio debe tener para llegar a su primera final de Grand Slam. Osaka espera el sábado a su ídola de toda la vida: Serena. Imaginen los instantes previos a enfrentar en el partido más importante de tu deporte a la persona que te marcó tanto. “Ella es una de las razones principales por las que empecé a jugar al tenis”, dijo Naomi en marzo en Miami, torneo en el que enfrentó a Williams y la venció. Serena regresaba al circuito después de ser madre y todavía se encontraba fuera de ritmo. Osaka llegaba de coronarse en Indian Wells, donde había vencido a Sharapova y Halep, y brindado quizá el peor discurso de campeona de la historia (?). Sobre ese partido, Naomi dijo que ciertos golpes de Serena “casi la hacen caer” (“Ah, ese es un tiro de Serena”, pensó en aquellos momentos) y que disfrutó cuando la estadounidense gritó “come on”. Lo que había visto por tele estaba sucediendo en vivo.

Para colmo, desde noviembre Osaka trabaja con Sascha Bajin, entrenador de Williams durante ocho años. “Muchas veces, cuando estoy en una mala posición, pienso: ‘¿Qué haría Serena?’”, reconoce la japonesa, que conoció a Williams en 2014. Se puede ver su ilusión en las fotos que siguen. Recién en 2018 se reencontraron, ya que durante 2017, mientras Serena estaba embarazada, Naomi empezó a jugar full time los torneos más importantes del circuito WTA.

Japonesa hafu (mezcla de etnias), Osaka nació justamente en Osaka, y a los tres años ya residía en Estados Unidos, donde creció y comenzó a jugar al tenis. Es hija de Tamaki (japonesa) y Leonard, un haitiano que estudiaba en Japón en los 90. La historia de ambos es de película romántica: comenzaron a verse en secreto en Hokkaido hasta que, cuando ella ya tenía 20, su padre decidió hablarle del omiai, una tradicional cena concertada con un probable candidato a casamiento (y los padres de ambos). En ese momento, Tamaki debió contar la verdad: estaba saliendo con un extranjero, y negro. La tradición, al demonio. El padre enfureció, ellos se mudaron a Osaka y no vieron a la familia materna por años.

No termina allí la historia: ya padre de dos niñas, Francois vio por tele cómo las fenomenales Serena y Venus Williams (17 y 18 años) ganaban el título de dobles de Roland Garros 1999, y tuvo una idea: la misma que, según cuenta la leyenda, había tenido Richard, padre de las Williams, al ver por tele que la rumana Virginia Ruzici cobraba un cheque de 40.000 dólares. De regreso a Long Island, con canchas públicas y un gimnasio a su disposición, comenzó a pelotear con sus hijas sin tener conocimientos previos de tenis. El resto de esta gran historia puede leerse aquí.

Mari, dos años mayor, que Naomi, tuvo algunas lesiones y debe lucharla en los torneos menores: hoy figura 367 del mundo. Naomi, la primera japonesa que llega a la final de un torneo de Grand Slam, quedó a un paso de meterse en el top ten.

Más allá de los números, el sueño de Naomi está cumplido: enfrentará a una Serena ya recuperada, que quizá le grite un par de “come ons” que no le caerán nada mal.

OTRA BUENA HISTORIA

Algo adelantamos en ediciones anteriores: John Millman, sorpresivo cuartofinalista, es uno más de la larga lista de laburantes del circuito. A los 25 años estaba jugando futures de 10.000 dólares en Rumania y Corea del Sur. Por lesiones tuvo que parar y durante ese tiempo estudió y consiguió otro trabajo. De ahí a ganarle, a los 29, a Federer en el US Open y caer en un lindo partido ante Djokovic.

Más, en esta nota.

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EL PUNTO (1)

Cuando tus rivales se transforman en una pared (Soares y Jamie Murray).

EL PUNTO (2)

La moda de jugar por fuera de la red, versión Djokovic esta vez.

4 septiembre 2018

I♥NY Octavos

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 11:27

La categoría “Sorpresa del Año” del Balance 2019 ya está resuelta.

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John Millman admitió que sus expectativas para el torneo eran muy bajas, que sólo pisaría el Arthur Ashe para una práctica programada con Andy Murray… Diez días después, acaba de ganarle a Roger Federer. Jamás había vencido a un top ten (0-10). “Roger ha sido mi héroe y ésta no ha sido su mejor noche pero… mejor para mí”, dijo Millman, quien logró el mojón de su carrera a los 29 años. Hace un año era 235 del mundo, hoy aparece 55 y ya reúne los puntos para ser top 40. Millman es un luchador como tantos que hay en el circuito: demoró siete años para conseguir su primer triunfo en un ATP. Esta temporada llegó a su primera final. Hoy, pisando los 30, es noticia en todo el mundo.

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Federer lideró 6-3 5-3, luego 5-4 y 40-15 con el saque, más tarde 4-1 en el cuarto set; finalmente cayó 36 75 76(7) 76(3). Lució muy apurado, se cargó de doble faltas (diez en total y ¡dos seguidas en el último tie-break!), ensayó drops con mayor frecuencia que lo habitual, se mostró demasiado ansioso y terminó con 77 errores. Por su lado, Millman castigaba la pelota con la derecha y mostró un aplomo impropio de un primerizo en las noches estelares del Arthur Ashe.

Federer jamás había perdido contra un jugador ranqueado fuera del top 50 en 40 partidos en el US Open (28-0 en este torneo y 127-1 en su carrera en Grand Slams). Se frustró, entonces, el partido de cuartos con Djokovic.

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El suizo no adujo problemas físicos, pero sí dijo que fue “una de esas noches en las que sentía que me faltaba el aire. Una de las primeras veces que me pasa”. También dijo una frase “impropia” de Federer: “En algún punto estaba contento de que el partido terminara”. Ese padecimiento por la falta de aire tuvo, según Roger, un culpable: el techo (menos circulación, menos corriente). “Fue un US Open muy distinto, las pelotas se mojan, todos transpiramos más, y el juego se hace más lento”. Recordamos que el techo del Ashe se inauguró en 2016.

¿Alguna vez lo vimos transpirar tanto? Es horrible mencionarlo, sabemos, pero quizá eso tenga que ver con la edad (37). No nos cansaremos de repetir que una derrota como la de ayer no es tan sorpresa como la admiración que deberíamos sentir por tenerlo aún en actividad, ganando Grand Slams y en el podio del ranking.

Cuando empezaba el torneo, Federer volvió a referirse a la final 2009 que perdió con Juan Martín Del Potro. “Me encantaría jugarla de nuevo”, dijo, y esa frase no es nueva. No gana en Flushing desde 2008. ¿Seguirá con chances el año próximo? Es la duda que se plantea en los últimos años y él generalmente llega para demostrarnos que sí. Hasta que sea un “no”.

LA EXPERIENCIA

En el último Grand Slam del año, la nueva ola del circuito ATP avanzó casilleros en cuanto a la competitividad, pero no en cuanto a resultados. Varios de sus representantes no pudieron cerrar partidos tensos y parejos: Khachanov en casi cinco horas contra Nadal, De Miñaur con su ventaja de 2-0 en sets contra Cilic, Shapovalov en los cinco sets contra Anderson… Se esperaba mucho más de Alex Zverev, pero seguimos creyendo que llegará su momento.

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El promedio de los cuartofinalistas quedó en 29 y medio, nuevamente muy alto. Dominic Thiem, a sus 25 años, es el representante del piberío. El austríaco es el único cuartofinalista menor de 28 años.

EL REVÉS

Carla Suárez Navarro y su hermoso revés a una mano nos deleitaron una vez más. El último, cruzado, definió de una forma letal y hermosa su partido contra Maria Sharapova.

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“Estoy trabajando en mostrar más mis emociones y ser aguerrida, luchar y mejorar mucho en el aspecto mental”, dijo la española, quien justamente ayer cumplió 30 años. El Ashe le cantó el cumple.

Maria, en tanto, dio una respuesta muy inteligente:

EL BLOOPER

LA IMITACIÓN

EL ATUENDO

Ideal para el veranito en Buenos Aires.