Fue buena

23 septiembre 2019

Oh capitán, mi capitán

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 19:46

Este año no pensábamos escribir sobre la Copa Laver ya que lo hicimos en 2017 (allí destacamos el aporte clave del dúo Fedal y el backstage, el trabajo del torneo en redes y audiovisual, y el sistema de competencia) y en 2018 (debatíamos lo que significa una exhibición «en serio»). Las referencias en aquellos posts siguen vigentes, pero nos surgieron algunas ideas nuevas.

La continuidad

«Habrá que ver qué pasa cuando Roger no esté», nos preguntábamos al final del post del 2018. Pensamos ahora: Roger estará siempre. Los consejos en el banco de Federer a Nadal, de Nadal a Federer, de Nadal y Federer a otro, forman parte de los videos más virales de la Copa. Seguramente el suizo sea el capitán europeo por los años que dure la Laver. Rafa seguirá jugando o hará dupla de capitanes con Roger.

Las fotos y videos mostraron el amor incondicional entre ambos.

La duración

Sobre lo disruptivo de la Laver, más allá de que es un torneo plagado de estrellas y que toma elementos de otros torneos (el World Team Tennis, el interclubes de los Estados Unidos, o hasta la difunta IPTL en Asia), hay que siempre tener en cuenta esto: se jugaron apenas 19 horas y 30 minutos de tenis en tres días. Casi 18.000 personas llenaron la cancha en Ginebra cada uno de esos tres días y vimos a varios colegas tuitear que estaban muy enganchados con el formato del torneo.

Los problemas físicos

Nos sorprendió que Nadal jugara la Laver a menos de dos semanas del esfuerzo del US Open. Nos sorprende más ahora que Rafa haya decidido jugar infiltrado en su mano por un problema en una articulación.

Es notorio para un jugador tan pendiente de su (castigado) físico. Habrá que ver qué ocurre con la gira asiática y la lucha por el número uno. Rafa se casará con Xisca el 19 de octubre.

«Este torneo es tan especial. Espero estar en Boston el próximo año», dijo Rafa. Lo mismo Federer, quien volvió a usar las redes sociales como nunca para promocionar su torneo.

Los mensajes

Si se fijan bien, la mayoría de los consejos de Federer y Nadal hacia los demás hablaban de la actitud positiva. De no dejar que los pensamientos negativos ensucien la tarea. Quizá, al saberse microfoneados (?), no quisieron ser demasiado específicos o técnicos con el coaching, pero al final es lo que los termina separando de los demás: quién gana los puntos importantes, quién quiebra en los 5-5, quién se lleva los Grand Slams.

Ocurrió con Fognini y también en el partido final de Zverev: en un descanso, Roger usó «fucking» y «shit» en pocos segundos.

No creemos que eso sea acting.

¿El coaching tan viral podría cambiar las cosas en la ATP? Es curioso: Roger es de los principales opositores a que haya comunicación con el entrenador durante un partido, por su teoría del boxeador solitario que debe resolver todo en forma individual.

Los cariñitos y la confianza

Es un punto interesante: ¿podría un evento con menos presión como este acabar con los bajones de jugadores como Zverev o Tsitsipas?

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Got him‼️ 🤣🤣

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«Me gritaban en el vestuario que este torneo podría hacer cambiar mi temporada», reconoció Sascha. «Sin ellos no lo podría haber hecho. Que hayan confiado en mí para el partido final es impagable». Recordamos que Team World necesitaba ganar uno de los últimos dos partidos (Isner a Federer o Raonic a Zverev) para lograr la Copa por primera vez.

Miren a Stefanos, hoy alejado de sus amadas redes sociales, en la búsqueda de la confianza perdida.

En la Laver Cup, las caricias y abrazos entre Roger y los demás estuvieron a la orden del día. No sólo con Nadal, sino también con Thiem o Bautista.

Los propios Zverev y Tsitsipas, de relación distante hasta este torneo, se fundieron (?) en el abrazo triunfal, que es mejor con la música de Titanic.

¿Esta camaradería se verá en los próximos torneos? En los años anteriores hubo fotos post-Laver del equipo ganador. Seguramente cuando se vean en Shanghai recordarán la empatía de la Laver, y después todo volverá a la frialdad de costumbre (?).

Un detalle no menor en la Laver: no hay demasiados virales del Team World, salvo alguna «locura» de Kyrgios o indicación de McEnroe. Quizá el mismo Raonic (?) tiró un coaching genial y nos lo perdimos.

Recordamos, para los que todavía dudan si juegan en serio o no, que los participantes cobran por jugar, por ganar y por ser campeones (250.000 dólares cada uno, en este último caso).

El más vivo

Borg, capitán del campeón: no dijo una palabra (?), cobró y se fue.

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Mientras tanto…

En un ATP por los puntos, en su casa, con apenas una semana de descanso después del US Open, Daniil Medvedev corrió como loco de nuevo y fue campeón en San Petersburgo. Fue su quinta final seguida.

9 septiembre 2019

I ❤ NY Final

Filed under: General — TodosLosAutores @ 23:36

Las imágenes finales del Nadal sentado y exhausto, visiblemente emocionado, nos hicieron acordar de aquella final de Australia entre Rafa y Djokovic, en la que tuvieron que traerles sillas a los dos.

La final del US Open de este domingo entre Nadal y Daniil Medvedev también fue una lucha sin cuartel (frase moderna) de cinco horas, en la que los dos sumaron sus esfuerzos para coprotagonizar uno de los dos grandes partidos del año, junto con la definición de Wimbledon. Las dos encuentros llegaron a cinco sets, un sólido argumento para los que no quieren que los partidos de Grand Slam se achiquen.

Según reveló Carlos Moyá, minutos después de la final, tras la ducha, Rafa debió recibir la ayuda de su equipo para ponerse los jeans, por calambres (mezcla de cansancio mental y físico). «La final me recordó a un combate de boxeo, en el que se pegan y pegan hasta estar casi groggys. Fue una de las más emocionantes que he visto en mi carrera. Se juntó emoción con calidad de tenis, dos estilos distintos, muchas alternativas, todos los estados posibles…», agregó Moyá en entrevista con El Larguero.


El cambio

Ustedes eran muy chicos pero hace apenas un año, Rafael Nadal no podía terminar torneos en cancha dura. A fines de 2018, fue operado para retirarle un cuerpo libre en un tobillo y debió cerrar el año sin el Masters de Londres. Hace apenas un par de meses dijo, como en años anteriores, que pasar de polvo de ladrillo al césped no era beneficioso para sus rodillas por la mayor flexión que debía hacer en la hierba.

Con un calendario pensado para el cuidado de su físico (no fue a Cincinnati después de ganar en Montreal) y el cuidado de su equipo médico, en el que sobresale Ángel Ruiz Cotorro, Nadal convirtió al US Open en su segundo Grand Slam más exitoso (4 títulos). Seguramente, el cambio de velocidad de las canchas duras influyó en las conquistas pero no fue lo único.

Veremos qué cuidados toma de acá a fin de año.


El Big 3

Federer
Nadal
Federer
Nadal
Federer
Nadal
Djokovic
Djokovic
Djokovic
Nadal
Djokovic
Nadal

Así fueron los últimos tres años de los Grand Slam. Es la segunda racha más larga del Big 3 después de los 18 que ganaron entre Roland Garros 05 y Wimbledon 09.

Sinceramente, pensábamos que la racha se iba a cortar en este US Open, porque los más chicos siguen creciendo y el Big 3 podía llegar cansado a Nueva York tras los esfuerzos de mitad de año. Además, el cemento es la superficie más «igualadora» (recordamos una frase de Zverev en la que decía que apostaba todo al US Open). Rafa salvó el honor del trío después de la mala noche de Federer ante Dimitrov y la lesión de hombro de Djokovic que lo hizo abandonar a Wawrinka.

De acá hasta fin de año, es probable que ocurra como en 2018: los más jóvenes quizá sigan sumando finales y títulos en los Masters 1000 que restan y en el Masters de Londres.

No hay todavía campeón de Grand Slam menor de 30 años, pero ya llegará.


La fan

El show de Xisca, la futura esposa de Rafa.


El tenis

La final ofreció sus alternativas estratégicas. No fue siempre la misma.

  1. Un primer set con muchos errores y nervios, que se decide cuando Rafa «tira la chapa», le pega duro y logra el quiebre clave.
  2. En el segundo, el español seguía «ladilleando», no le jugaba una bola parecida (reveses paralelos altos, «bobas» cruzadas que no eran drop ni profunda, drives bien cruzados, otros más pesados) y el ruso no tenía ritmo para pegar como sabe.
  3. En el tercero, todo cambió en el 3-2. Medvedev cambió totalmente y ahí radica su potencial: puede ser el más sólido contra los pegadores y puede jugar winners todo el tiempo, como hizo contra Djokovic este año o desde el tercer set ante Rafa. El cambio de estrategia, el aliento del público, los nervios de Rafa… Medvedev, con ese estilo desordenado, una técnica particular en el drive, los drops, las subidas a la red y los segundos saques con riesgo, alargó lo que había comenzado como una final aburrida. Había empezado muy retrasado y dio varios pasos adelante en la cancha.
  4. En realidad debería ser 5, el quinto set clave. Medvedev pudo haber picado 2-0 y eso habría sido grave para Rafa. El ruso de 23 años mostró mucho coraje (recuerden lo roto que estaba en la segunda y tercera rondas) para volver a pelear cuando perdía 5-2 (ahí cuando Rafa se desconcentró por la penalidad del reloj de tiempo). Medvedev levantó match points en 3-5 y tuvo un break point en 4-5. Nadal volvió a mostrar espíritu ganador en un final apasionante.

¿Qué tan grosso fue lo que hizo Medvedev en esta final?

Apenas 6 de las 27 finales de Grand Slam de Nadal llegaron a un quinto set: Wimbledon 07 y 08 (Federer), Australia 09 (Federer), 12 (Djokovic) y 17 (Federer) y US Open 19.

Nadal tiene un récord de 206-1 cuando gana los dos primeros sets.


El comentario

Marat Safin comentó el partido para Eurosport de Rusia. Uno de sus highlights, el oioioi interminable.


De villano a favorito

Medvedev y el micrófono, Medvedev y el público, capítulo especial.

Primera máxima: Daniil responde lo que quiere. No importa lo que le pregunten: dice lo que se le canta.

Nos quedará siempre la duda de si hubo algún consejo de relacionista público o la propia convicción de Daniil de que no podía ganar el título con el público en contra.

Recordemos que todo comenzó con su «fuck you» solapado al público después de un maltrato a un ball-boy (no tan boy, sino adulto) en el partido con Feliciano López. Nick Kyrgios adoptó el dedito como portada de twitter.

Después de los abucheos, Medvedev fue irónico, le pidió al público energía negativa para crecer.

Lo mismo decía en ruso:

Y lo mismo en el siguiente partido.

Esto le hizo ganar muchos fans en redes por su anticorreción política. Pero de pronto, entrando en la segunda semana, Daniil cambió: dijo en rueda de prensa que había hecho estupideces, que era buena persona fuera de la cancha y que ofrecía disculpas por su comportamiento (¿incluía el discurso de los abucheos?). Al verlo perder en la final, el público del Arthur Ashe lo adoptó como el favorito y se volvió loco cuando extendió la final.

Terminó con un pequeño stand-up en la premiación.

Y un tweet bien yanqui (?).


El debate (aburrido)

Para los que nos leen por primera vez: el asunto del «más grande de la historia» nos aburre un poco y en el caso del mejor del Big 3, pensamos que hay que esperar a que se retiren. Alguna vez escribimos, allá por 2008-9, que no sería raro que Nadal pasara alguna vez a Roger, pero somos anti-camisetas en el tenis. Hoy el español quedó a un Grand Slam del suizo por primera vez desde 2003. Según decía hoy Mats Wilander, no sería raro que Federer postergue su retiro ante este nuevo título de Rafa.

«Siempre digo lo mismo: me encantaría ser el que gane más, pero no estoy pensando en eso y no voy a entrenarme cada día y jugar por eso. Lo hago porque me encanta. No puedo pensar solo en los Grand Slams. El tenis es más que eso”, dijo Rafa ayer en charla con El País.


Más estadísticas pertinentes

  1. Nadal ganó 5 Grand Slams después de los 30. Djokovic, Federer, Laver, Rosewall y Agassi lograron 4 cada uno.
  2. Rafa, a uno de los máximos ganadores del US Open en la Era Abierta:
    Federer, 5
    Connors, 5
    Sampras, 5
    Nadal, 4
    McEnroe, 4

Andreescu superstar

La final femenina del US Open tuvo números de audiencia televisiva muy importantes y el boom Andreescu seguirá en Canadá, desde las felicitaciones de Justin Trudeau hasta los reconocimientos que seguirá recibiendo la campeona de 19 años de origen rumano.

Andreescu, producto del buen trabajo de la federación de su país (Tennis Canada), tuvo sus momentos de dudas como muchas y muchos, que contó en este post de Behind the Racquet.

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“The start of 2017 was a great time in my life. I won a couple of 25k events, did well at Fed Cup and qualified for Wimbledon just after turning 17. I was then able to reach the quarterfinals at the Citi Open beating a top 15 player. Achieving that made me the first player born in 2000 to do so. My points started to add up which allowed me to play bigger events without needing wildcards. I was getting more attention than usual. People were saying that ‘maybe she isn’t a one hit wonder’. I said to myself, ‘This is it. I proved myself, now I just gotta keep it up’. Then everything started piling up in a negative way. I got too overwhelmed by everything. My tennis started going downhill. I was having difficulty with the relationships in my life including the one with myself. Practices began to feel worthless. I wasn’t enjoying it anymore. I ended up losing in the first round six times, which made me lose many points that I had to defend from the year before. I had a poor pre season which led to the year of me playing the worst tennis of my life. To make matters worse I got injured. I was on and off for maybe 4 months because of a misdiagnosis. All I wanted to do was give up. Who knew that all of this ended up being the best thing that could have ever happened to me. Of course in the beginning it didn’t feel like it because of all the losses and injuries, but I tried to maintain positive outlook and took many things into consideration. I had an ‘awakening’. I looked back at those tough times and tried to figure out ways where I can change and do better, including mindset, nutrition, training, fitness and most importantly the people around me. I wanted to seek the best advice from specialists and did a lot research on my own. Everything slowly started shifting in a more positive direction. I then went on to do well in the fall, followed by a great preseason which then led to my dreams becoming a reality in Auckland, Melbourne and then Indian Wells. The moral of my story is that if it hadn’t been for all those bumpy moments then I wouldn’t be where I am today. They made me stronger and allowed me to break out of my comfort zone to do and be better.”

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Este año escribimos un post sobre Bianca, en el que contamos entre otras cosas que practicaba la visualización activa. Ella se vio hace años en esta situación, en una final del US Open ante Serena o Simona Halep.

Le asignamos un valor muy importante al hecho de tener la final ganada y superar los nervios de pasar del 6-3, 5-1 y match point al 5-5. Advertir en ese momento que el envión de Serena había terminado, que era el momento de pegarle aún con nervios encima y eso hizo para ganar el partido: dos derechas ganadoras. Como escribimos en aquel post de Indian Wells, nos encanta el tenis de Bianca, con potencia, inteligencia y mucha variedad de ángulos y efectos. Empezó el año fuera del 100 del mundo, hoy es la 5.

Serena todavía debe estar preguntándose qué le ocurre en las finales de Grand Slam: perdió las cuatro que jugó después de ser madre. Es súpervalorable lo suyo, las cuatro finales a su edad, pero en la rueda de prensa la estadounidense hizo foco en los nervios y el mal nivel que mostró ante Andreescu. ¿Tendrá más chances?