Fue buena

29 noviembre 2019

Sommeliers de copas

Filed under: Pienso de que... — TodosLosAutores @ 12:52

Finaliza la primera de las seis semanas comprendidas entre la nueva Copa Davis y la nueva Copa ATP. Las dos con elementos en común. Las dos bastante parecidas. Imaginamos a los organizadores de la segunda tomando nota de los aciertos y errores de la primera.

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Después de varios días de digerir al invento de Gerard Piqué y de lecturas posteriores sobre el tema, escribimos conclusiones de la Davis. Porque podemos. Es un post que armamos sin quejarnos tipo ñañañaña por la nostalgia de un formato que no queríamos ver morir y que era absolutamente otra cosa: ganar la vieja Davis obligaba a rendir como equipo durante todo un año.

A continuación, algunas ideas y/o conclusiones vertidas a 10.000 kilómetros de Madrid.

El público

Al principio todos nos convertimos en sommeliers de concurrencias. Lo mismo haremos con la nueva Copa ATP. En la Caja Mágica hubo canchas vacías en los primeros días, canchas llenas o semillenas al final (especialmente cuando jugaba España). El propio Piqué tuvo ganas de defender los primeros guarismos (?) y ligó un tuit inesperado.

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Con tantos países jugando a la vez, con sede única, era de esperar que no todos llenaran. En Madrid hay argentinos, franceses, británicos, kazajos (?) y el resultado fue diverso: gran clima en el España-Argentina mientras Andy Murray regalaba entradas para llenar la cancha (su hemano Jamie daba opciones de vuelos) y algunos jugadores franceses se quejaban porque se escuchaban cantando el himno por primera vez (ergo, no escuchaban al público). Sin embargo, vimos un Tsonga-Krajinovic en el que el fan se escuchaba fuerte.

Nos imaginamos si, por ser país campeón de la Davis, en cinco años el torneo llegara a Buenos Aires (rescatando las palabras de Pique: «Queremos mover a la competencia. La Davis es de sus federaciones. Debe ir a Asia, Norteamérica. Sudamérica, diferentes ciudades»). ¿No sería increíble, en sede única, poder elegir en simultáneo ver las canchas donde jueguen Argentina, Shapovalov y un ya veterano Djokovic? Nota al margen: tenerlos a todos juntos también brinda la posibilidad de una mejor cobertura de los medios que viajen. Más historias y difusión en una sede única.

Casualidad o no, la Davis la ganó el que tuvo al mejor jugador (en single y doble) y también el que fue local. Obviamente, España destacó el apoyo de su público y, como siempre en la Davis, un porcentaje de la victoria es suya. Veremos qué pasa con Australia en la Copa ATP.

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La política y la unificación

Lo dijo Piqué, lo dijo Djokovic y lo dijo Nadal: debe seguir persiguiéndose el sueño de una copa mundial unificada. Para los más chicos: la guerra fría entre la ATP y la ITF lleva varias décadas y cada una va por su lado. Piqué, quien desde el Grupo Kosmos trabaja con la cúpula de la ITF, ve con buenos ojos la llegada del italiano Andrea Gaudenzi al mando de la ATP, para reiniciar las charlas que apunten a un Mundial conjunto.

«El tenis es, desde ahora, sólo negocio y política», dijo Boris Becker.

No puede haber dos mundiales en siete semanas. No puede haber una Davis en una semana: demasiado tenis comprimido pese a los partidos a tres sets, con finales de madrugada (uno a las 4m04 de la mañana) y demasiada exigencia para los que avanzan. Y más si finalmente son equipos de dos jugadores como ocurrió con Canadá (Vasek Pospisil terminó destruido) o Rusia. La lucha política también incluye a la Copa Laver y Roger Federer, dueños de la preciada fecha de septiembre, en la semana posterior al US Open.

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Particularidades del sistema

El formato «Copa de las Naciones de Düsseldorf» (dos singles y un doble) tiene sus particularidades: en el segundo partido, el singlista del equipo que perdió llega bastante comprometido; el del equipo que ganó, más agrandado. La ventaja anímica del 1-0. Lo vimos con el Peque Schwartzman en las series de Argentina con Chile y Alemania.

El doble -sólo por apreciación y lógicos porcentajes de incidencia sobre la serie- parece ser más preponderante que en el sistema anterior. Son particularidades de cada formato: así como extrañamos los tres días, la chance de darlo vuelta el domingo, los nervios de los jugadores que se iban a dormir pensando en el día siguiente, ahora les toca jugar mini-series casi todos los días. «Es como cuando éramos chicos y jugábamos los Sudamericanos: todos juntos en una sede», recordó Gastón Gaudio.

Un tema para solucionar en cuanto a la definición de las series y los grupos: un par de equipos «tiraron» el doble y eso afecta a terceros. Por otro lado, no puede ser que estemos hasta último momento con la calculadora y la letra chica del reglamento viendo quién se clasifica como mejor segundo. La intriga de esas horas -que alcanzaba hasta los responsables del torneo- debería desaparecer. El sistema debe ser más claro. No sabemos cómo solucionarlo (guiensó).

Quejas y compromiso

Obviamente hubo críticas de antemano como el palazo que tiró Alex Zverev o lo que dijo Ion Tiriac: «Deberían condenarlos de por vida por lo que hicieron (el cambio de formato)». Hubo problemas de televisación en los Estados Unidos (no se vio el torneo entero, apenas dos series de su equipo). Piqué y Albert Costa quedaron satisfechos con el resultado por ser la primera edición. Novak Djokovic los apoyó. Federer y Wawrinka no juegan ni una ni la otra.

Lo que le da un apoyo a la nueva Davis es cómo lo sintieron los jugadores que sí participaron: con los nervios de la Davis y los festejos de la Davis y la interacción con el público que había, al estilo Copa Davis. Estuvo el espíritu de equipo, se sobrepusieron al cansancio de fin de año y se deprimieron al perder (ver la conferencia de los serbios por el fin de una era).

En la final, Roberto Bautista Agut pidió jugar (y ganó) después de llorar el fallecimiento de su padre apenas días antes. Aún con problemas físicos, Felix Auger-Aliassime reemplazó a un cansado Pospisil. Actitudes que no ocurrirían en muchos torneos del tour. Ni hablar de Rafa Nadal y su «juego-todo» pese a la exigencia física. El 1 del mundo no pierde un set en singles en la Davis desde la final de Sevilla 2011, ante Del Potro.

No a la depresión

La jugaron la mitad de los top ten (Federer y Zverev nunca iban a hacerlo; Medvedev se bajó a último momento; Thiem y Tsitsipas no se clasificaron). La afluencia de público fue buena y debe ser mayor. Deben mejorar el sistema de competencia, la programación (Canadá jugó un día antes que todos su serie de cuartos), la disponibilidad de canchas. Ojalá haya alianza con la ATP y un Mundial único. Hay ideas de combinarlo con la Fed Cup. Por más que lo extrañemos como ustedes, comparar a la nueva Davis con el sistema viejo es quedarse en la nostalgia y la depresión (?). No volverá, al menos por ahora. Los jugadores que participaron le dieron ese «aire de Copa Davis». Veremos cómo mueve ahora la Copa ATP, sin la tradición pero con los puntos de ranking.

21 noviembre 2019

Campeón del Masters, productor y director

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 19:23

El colmo de la comunicación directa por parte de las protagonistas: minutos después de ganar el Masters (o el «Nitto», como lo llama él), le preguntaron a Stefanos Tsitsipas cómo había hecho para recuperar la sensación de querer competir después de meses de flojos resultados. El griego no quiso dar la respuesta. «La encontrarán en mi próximo vlog, estará bueno y estoy muy ansioso de hacerlo».

Recordemos que, hace dos años ya, presentamos a Stefanos como «el tenista youtuber«.

El lunes, Tsitsipas publicó este video en YouTube, que en realidad es un videochat con fans de 1h15. Ahí reveló algo más: hace cuatro o cinco semanas produce y edita un documental/peli sobre un padecimiento que él mismo soportaba de adolescente (no demasiado tiempo atrás: tiene 21 años) y que adelantó recientemente en el Masters. Esta vez sí se lo dijo a la prensa.

«Sufría de chico miedo al rechazo, entonces no me abría ni decía lo que sentía», comentó Tsitsipas en el O2 Arena. Su docu se ocupará de estos asuntos. ¿Incluirá el bullying? Esperaremos el resultado pero nos moviliza que un campeón de Masters y posible ganador de Grand Slam dedique tiempo a esto, más allá de que lo audiovisual sea su pasión.

«Estuve hablando con psicólogos para la filmación», contó Tsitsi. «Será la mejor película que hice en mi vida. Tiene un mensaje muy fuerte, puede ensañarles muchas cosas», agregó en YouTube. «Este año conocí a tanta gente, tuve experiencias nuevas, interacciones, y pude superar este miedo. Me siento tan agradecido de haberlo hecho, aprendí mucho». El griego, quien ya comenzó sus vacaciones en Islandia, explicó que le pidió ayuda a Casey Neistat, un director y youtuber estadounidense, pero éste no pudo sumarse al proyecto por falta de tiempo.

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Settu eld í rigninguna. 😌 #Ferskja #BrosiðElskan #Ísland

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Tsitsipas intentó ser vegano, le funcionó una semana y «los viajes lo hicieron imposible». Trabajó la flexibiildad en yoga pero lo dejó. Empezó a meditar en la semana de Basilea junto a su kinesiólogo Jerome, y trabaja con psicólogo desde los 12 años. «Me gusta meditar en compañía, más que nada en la respiración. Estar en el presente, cosas así».

Más allá de las búsquedas personales, el griego de 21 años suele viajar con las cámaras y micrófonos más modernos -drones incluidos- desde que estaba fuera del top 50. En la segunda mitad del año ensayó un pequeño apagón de redes -desconexión, bah-, muy dolido por la derrota ante Stan Wawrinka en Roland Garros que derivó en su salida prematura de Wimbledon.

Así como Dominic Thiem, el finalista en Londres, no tuvo una buena segunda mitad de año hasta que despertó (despertaron) en la gira de Asia. Créase o no, influyó muchísimo la Copa Laver, lo que se divirtieron ahí, los consejos de Roger y Rafa. Al ganar en la primera ronda de Beijing, cuenta Stefanos que volvió al hotel llorando, por un motivo que no quiso revelar. Después de ganarle la final de esa semana en China, Thiem tiró el deseo en forma pública: que en el futuro próximo, Tsitsipas y él coprotagonizaran más finales importantes. Ocurrió en Londres.

Campeón del Masters NextGen en 2018, del Masters Adults (?) en 2019, Tsitsipas sigue aprendiendo sobre filmaciones, fotos, luces y edición en los ratos libres. ¿Ocupación full time para cuando se retire?

20 noviembre 2019

El ganador del Concurso Kirschbaum

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 11:55

Germán, alias «hombrito» en instagram, es el dueño de las cuatro cuerdas individuales Xplosive Speed de Kirschbaum al haber acertado cuatro ganadores de los partidos del Masters de Londres: Thiem sobre Federer, Tsitsipas sobre Zverev, Federer sobre Djokovic y Tsitsipas sobre Thiem.

Gracias a todos por participar y atentos a proximos sorteos en 2020!

6 noviembre 2019

Concurso Kirschbaum del Masters de Londres

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 15:13

El torneo final del circuito ATP tendrá nuestro tradicional Concurso Kirschbaum para los/las lectores tenistas del blog. La dinámica será la acostumbrada: cada día elegiremos un partido y deberán arriesgar el ganador en nuestro Instagram y Facebook. Al final del torneo, quien acumule más aciertos -en una de esas dos redes- se llevará cuatro cuerdas individuales del nuevo modelo Xplosive Speed de Kirschbaum!

Empezamos el sábado! Nos vemos en nuestro face o insta.

Recuerden que las cuerdas se retiran por la Ciudad de Buenos Aires.

5 noviembre 2019

Los viudos de Gael

Filed under: Pienso de que... — TodosLosAutores @ 20:27

En la carrera del/la tenista, del nivel que sea, existen esos momentos que pueden cambiarlo todo. Esas oportunidades que, analizadas en retrospectiva a la hora del balance, pudieron haber sido las pocas disponibles para dar un salto de calidad; aquellas que se recuerdan puntualmente si fueron tomadas o desaprovechadas.

En el tenis suele haber revancha, oportunidades múltiples para pasar a un nivel más alto. Ejemplos: la final que te habilitó pasar de categoría challenger a ATP, cuando ganaste un partido importante en tu país (escribía como tenista el bloguero), alguna marca personal en un Grand Slam…

Esta semana, los Maestros (?) van llegando a Londres y los NextGen se muestran en Milán, pero nosotros nos quedamos con el gustito amargo de lo que ocurrió con Gael Monfils en el último trimestre. El francés, ya con 33 años, se sobrepuso a problemas físicos y termina el año top ten, lo cual es muy elogiable, pero tuvo dos oportunidades clave para dar ese salto de calidad y ambas las perdió; contra sí mismo y contra sus rivales de turno.

La primera fue en los cuartos de final del US Open, una pelea extenuante perdida con Matteo Berrettini, con una definición a pura ansiedad, fatiga y miedo, en la que Monfils levantó un 5-3 en el quinto y se fue demasiado atrás en la línea. El italiano atacó y se llevó el premio a su valentía.

En París-Bercy, a Gael se le presentó un cuadro relativamente accesible. En los primeros días empezaron a caerse los candidatos a pelear por los últimos lugares en Londres y la definición del último casillero quedó en sus manos y en las de un Denis Shapovalov en gracia (campeón de su primer ATP, en Estocolmo, y muy confiado en sus impactos en estas semanas).

Si Monfils hubiera ganado ese partido de cuartos, se habría clasificado para su segundo Masters (2016; perdió con Thiem y Raonic y no se presentó al último). Pero Shapo metió todas y dejó mudo al AccorHotels Arena (nombre comercial del Palais Omnisports). Gael colaboró con una doble falta importante el inicio del segundo set. «Berrettini me debe un vino, algo barato», bromeó el canadiense. «Estoy contento por él y triste por Gael». Same, amigo.

Berrettini se convirtió así en el clasificado al Masters con menor cantidad de puntos desde 2009, cuando se instaló este sistema de puntuación. Monfils avisó que viajará a Londres como segundo suplente, porque a su novia Elina Svitolina (finalista del Masters femenino en Shenzhen) le gusta mucho la ciudad. Irá más en plan social y vacacional, pero la probable baja de Rafa Nadal quizá le abra una puerta que no esperaba.

Recordamos a un Gael Monfils bravío (?) en aquella Davis contra Argentina en 2010, cuando pudo más que David Nalbandian en Lyon. Nos da lástima que nunca haya podido llegar a una final de Grand Slam o no tenga títulos de Masters 1000. Esperamos que tenga más oportunidades, queremos que no sólo sea el Hombre Jotshot y que por más que nos guste el antihéroe, logre algún título bien grosso.

Si no, seremos los viudos de Monfils.