Paris Je t’aime días 14/15
Djokovic, como en la final del 2012, pierde el partido con una doble falta. El reflejo de Nadal es soltar la raqueta, dejarse caer sobre sus rodillas y taparse la cara. Procesa el momento. Es su noveno Roland Garros, su 14º Grand Slam y seguimos contando.
Con una facilidad sorprendente, Nadal trepa sobre la lona y se sube a la cabecera del Philippe Chatrier. Camina por los pasillos y pasa las escaleritas hasta llegar al palco donde se ubican el tío Toni, su papá Sebastián, el fisio Titín Maymó y el resto de su gente de confianza. Es un camino que conoce de memoria. Desde 2005, lo hizo nueve veces. Mira a su equipo, se toman un segundo, y en simultáneo abrazan al campeón.
No por repetido deja de ser emocionante para Nadal. Lo que logró probablemente no tenga espejo por muchas décadas. Recibe la copa de manos de Bjorn Borg y se le nubla la vista. Desenfoca y se emociona.
Una de las enseñanzas de esta finalísima es que no tenés que sentirte mal si en tu partido amateur experimentás miedo, nervios, ansiedad, dudas. Les pasa a los mejores, a los que ya están acostumbrados a los partidos importantes.
Nadal comenzó demasiado defensivo, muy retrasado, y Djokovic tampoco era Don Aplomo en el comienzo, aunque claramente dominaba desde lo estratégico. Los dos marcazos del drive del español en el 3-5 fueron otra muestra de esos nervios.
Todos estaban tensos, hasta en la tribuna, la hermanita (?) de Rafa dándole cachetadas a la madre.
Novak se hizo fuerte al ver las dudas del otro lado, nuevamente con el revés como factor saliente. Nadal no lo podía echar hacia atrás y generar los espacios para definir. El revés paralelo del serbio causaba daño.
El drive cruzado del español no hacía nada. Otro apunte que nos deja esta final, repetido muchas veces en este blog: para ganarle a Nadal hay que tener un gran revés. Lo tienen Djokovic, Soderling, Nalbandian, Del Potro, Wawrinka, Ferrer y aquellos pocos que pudieron darse el gusto. Federer también, pero no tanto en polvo de ladrillo ante Rafa.
Había nervios, decíamos, y como en los dos últimos partidos que habían jugado en Roland Garros, Nadal contaba con la ventaja mental, aun pese a las derrotas recientes frente al serbio por el circuito.
Djokovic hizo una doble falta, la tiró afuera y así como dominaba a su rival, bastaron un par de puntos mal jugados al final del tercer capítulo para cederlo. El festejo del multicampeón indicaba mucho y así cambió su tenis también: buscó más el drive que el revés de Nole, incluso desde una posición invertida; atacó más al ver a su rival herido.
Djokovic se ahogó, miraba a su banco con los ojos bien abiertos y perdió 6-2 un set que podría haber igualado. Esa es otra enseñanza de esta final: los márgenes son muuuuy pequeños. Se conocen tanto que cualquier mínimo bajón físico, mental, cualquier desconcentración redunda en números desfavorables que pueden hasta entorpecer el análisis. Hubo un game de 11 minutos que zafó el español, que podría haber cambiado el asunto.
“No tengo que perder agresividad en ningún momento”, anticipaba Djokovic. La perdió, le soltó la cuerda y si bien nunca estuvo demasiado lejos en el tercer set -recuerden lo de los márgenes- sí había bajado un cambio. Eso no solo daña su tenis sino que le da ínfulas (?) al español. El asunto empeoró con el ahogo y el minivómito (perdón a los impresionables)…
Intentó acortar los puntos el serbio, perdió el dominio, ya no controlaba lo que ocurría. Perdió precisión con el revés cruzado, varios de ellos importantísimos que se fueron anchos.
Eso torció la tendencia que, antes del partido, apuntó el lector Dantes en los comentarios, vía Chris Clarey. La duración de las cinco victorias que había conseguido Nadal sobre Djokovic en Roland Garros. Agregamos las tres horas y media de hoy.
- ’06 1:54
- ’07 2:28
- ’08 2:49
- ’12 3:49
- ’13 4:37
- ’14 3:31
Para estas horas, repletas de algarabía (?), pocos recordarán que la gira hacia París empezó con muchas dudas para el campeón. Derrotas contra Almagro, Ferrer o Djokovic, mostraron a Rafa vulnerable.
La llegada al Abierto francés, además, mostraba un camino complicado. Lesiones y derrotas de otros favoritos, limpiaron el cuadro de top-50 hasta llegar a los cuartos de final. Entonces dominó a Ferrer, a Murray y hoy a Djoko.
Otra demostración de la mentalidad de Nadal. No hay mal momento que provoque otro. Siempre sale adelante. Mantiene el número 1 del mundo y espera que las rodillas funcionen bien sobre el pasto. Nadal se presentará en Halle antes de jugar en Wimbledon.

Pierde el pelo, pero no las mañas (click para agrandar)
El récord de Rafa en Rolanga mejora a 66-1. Imaginamos la cara de Soderling mirando el partido hoy.
PARIS A SUS TACOS
Lo bueno de no escribir ayer es que hoy tenemos las fotos de Sharapova paseando el trofeo por Champs Elysees. Producida y con unos tacos que la deben aproximar a los dos metros, la rusa hizo la clásica producción de fotos con la torre Eiffel de fondo.
Maria repitió el paseo de 2012. Esta vez, después de ganar una de las mejores finales de la última década. De hecho, fue la única definición desde 2001 que se fue a tres sets. Sharapova llegó a París como favorita. La rápida salida de Serena Williams la posicionó mejor aún. Con un notable progreso sobre polvo de ladrillo en el último lustro, Maria respondió a las expectativas.
Aprovechó que en el comienzo de la final Simona Halep sintió nervios de novata. La rumana recibió bombas de los dos costados durante el primer set. En el segundo, pudo exponer esa teoría que su coach le había indicado: había que moverla a Maria, para que no pegue bien parada.
Halep, que hace un año estaba fuera de las 50 del ranking, puede correr de un lado al otro y jugar con la potencia de su rival. Se las ingenió para encontrar angulitos y sacar a Sharapova de la cancha. La llevó hasta el tie-break. Ahí, Masha cometió cuatro errores seguidos y perdió una ventaja de 5-3.
Sharapova es de las jugadoras más competitivas que tiene el tour. No le gusta perder a nada. En el tercer set, cometió una doble falta para ceder el quiebre de ventaja. Otra jugadora podría haber sido más frágil e irse del partido. La rubia ganó los siguientes ocho puntos para llevarse la final.
Halep tuvo el reconocimiento de los franceses, que en la premiación corearon (?) su nombre. Desde mañana será la 3 del ranking.
CON ENTRENADORA
Los rumores se confirmaron y Amelie Mauresmo será la entrenadora de Andy Murray durante la temporada de pasto. En este video, el escocés explica que no siente “nada extraño” en tener una coach mujer por “haberse entrenado con su mamá durante años”.
Fotos: RolandGarros.com, Reuters y Getty.




1) Muy buenos todos los post de rolanga, felicitaciones a todoslosautores!
2) Nole no ganó solo por 2 razones, Rafa y RG, combinación letal.
3) Es obvio que a Nole le está faltando gluten en su dieta, por eso se vio tan afectado por el calor. Ah, y gracias por esa sutileza de tan buen gusto como un vómito en repetición constante.
4) Creo q rafa no estaba para un quinto y nole venía recuperando físico. Rafa se aferró a todo lo que le quedaba en el cuarto y lo pudo sacar, si iban a 5 estoy convencido que ganaba Nole.
5) Al PELOTUDO que le gritó en el segundo saque con match-point a ND deberían prohibirle la entrada a cualquier estadio de cualquier deporte de por vida. Realmente no lo puedo creer, los límites de la imbecilidad también han sido llevado a su máximo en esta contienda. Cuando pasó eso me acordé de la otra final de RG que novak perdió con DF. Obvio que no perdió por “eso”, pero interferir con el normal desarrollo de un partido tan importante, en un momento tan importante, es también para pocos. Lo recordaré y le seguiré deseando, de corazón, lo peor para el resto de su miserable vida !!! (perdón si les parece exagerado pero aún queriendo que gane rafa, estas cosas me hacen enojar en serio).
6) Merecidísimo y muy emocionante el larguisimo aplauso a Djokovic, pocas veces se ve un reconocimiento espontáneo tan lindo.
7) Imagino que Roland Garros pondrá en su salón de la fama un monumento (o lo pondrá su nombre a un estadio) al que logró lo humanamente imposible: Robin Soderling !!
8) Lo de moresmó y marri me parece una burrada, que vaya a un psicologo para q lo ayude a despegar de su mamimarri.
saludos
Comentario by dantes — 8 junio 2014 @ 18:02
Muy buen post. Nos acerca a los monstruos.
Rafa, Djokovic: Muchas gracias por la batalla RG2014.
Final de Roland Garros muy emocionante. La diferencia entre los dos es tan pequeña que cualquier leve circunstancia inclina la balanza. Trazaron su estrategia antes de empezar y la llevaron a cabo a rajatabla. El tiempo meteorológico que cambió radicalmente respecto a los días anteriores pasó factura a los dos jugadores, sus cuerpos no estaban adaptados. Más húmedad y calor. Vi a Rafa más limitado físicamente que a Djokovic sobre todo en el 4º set. Según se supo al final ya desde el 2ª set tenía calambre en los gemelos. Por eso acortó los peloteos. Djokovic tampoco iba sobrado físicamente. Fue una batalla que libraron desde corazón y las entrañas por encima de los planos estratégicos y físicos. Ese empeño de tirar cuando dice el cuerpo dice que no puede, siempre un golpe más y a tope. Quien dijo: “la fe mueve montañas”, supongo que supo lo que dijo, también mueve los cuerpos. Esa es la diferencia. Yo ya no se si es el corazón o la cabeza lo que anima a seguir.
Saludos
Comentario by IDAFE — 9 junio 2014 @ 05:10
Lo mas sorprendente de todo lo que hace Nadal, es lo mental. Lejos la mejor mente en el mundo del tenis que he visto. Un genio.
Comentario by diegueras — 9 junio 2014 @ 12:23
Como dijo Berdych: tiene arcilla en su ADN, jejeje…….
La pequeña gran diferencia entre el español y el resto es simple: cuando el físico falla, Nadal sigue peleando, en cambio Djoko, Federer, Murray, Ferrer, etc., simplemente la tiran fuera y arrojan la toalla……….
Comentario by GermanM — 9 junio 2014 @ 20:06