Fue buena

2 octubre 2014

Bueno en frasco chico

Filed under: Info — Uri @ 17:22

Su (corta) estatura y su (gran) talento probablemente sean el justificativo para estas líneas, unas horas después de su despedida del circuito. Olivier Rochus fue durante años una debilidades para los que escribimos en este blog. Por su revés, su creatividad y porque lo veíamos tan normal en un mundo de musculosos y espigados profesionales.


Gemelos. Con los 2.08 de Karlovic en Rotterdam 2008.

Rochus -de 1,68 metros- jugó su último partido en el bien armado challenger de Mons, en el sudoeste de Bélgica. Pese al aliento (?) de su gente, lo perdió 4-6, 6-3 y 6-3 contra Gerald Melzer («Pensé que iba a jugar contra Jurgen», dijo antes del partido, nostálgico). Un día después, este jueves, cayó en dobles. Cerró así una carrera profesional de 15 años, dos títulos y once años entre los 100 mejores del mundo.

Lo extrañamos a Oli en este 2014. Una operación en la cadera a fines del año pasado y muchos viajes cargando el raquetero convencieron a Rochus, actual 604 del ranking, que era tiempo de dejar. No lo iba a hacer sin jugar. Pese a las molestias en la zona intervenida, quiso jugar algunos torneos (cuatro) y el dobles de Copa Davis en la primera rueda contra Israel. Aprovechó la invitación en Mons para despedirse con su familia y amigos en las tribunas.

No estuvo Roger Federer, a quien conoció en los torneos de juniors. Juntos habían ganado el dobles de Wimbledon en 1997 y mantuvieron la amistad. En ese mismo año el pequeño Olivier también llegó a semifinales en el single de Wimby y en Roland Garros. Rochus admiraba a Sampras y en una entrevista reconoció «que le hubiera encantado ser alto».

Pese a tener poco despeje del piso (?) el paso a profesional no fue tan difícil en un circuito que empezaba a crecer en tamaño. En su primer año completo consiguió ganar el ATP de Palermo (fue el campeón más petiso desde Ángel Giménez en 1980) y ganar partidos de Grand Slams. Prefería las canchas rápidas, pero su otro trofeo también lo ganó en polvo de ladrillo. Fue en 2006, en Munich. También jugó otras ocho finales y ganó el dobles de Roland Garros en 2004.


Abigotado y con 1,66m, Ángel Giménez fue coach de Sabatini y el campeón más petiso. (foto: @PuppoTenis)

«Me gustaría ir a esquiar. Mis padres tienen una casa en Francia y nunca pude ir. También voy a aprovechar para descuidarme en la dieta, aunque tampoco me quiero pasar para el otro lado», planea Rochus.

Hay y hubo tenistas bajitos jugando al máximo nivel. Guillermo Coria, David Ferrer, Gastón Gaudio, Arnaud Clement, Sebastien Grosjean y hasta Santoro están alrededor del 1.75 metros más o menos mintiendo en la ficha de ATP. Más acá tenemos Brian Dabul o a Diego Schwartzman, que apenas superan el 1.70 metros, pero lo que Rochus generaba era una empatía especial.

Verlo variar alturas, jugar slices de los dos lados o ángulos cortitos rompiendo el tenis lineal. Aprovechaba la potencia del rival y corría por toda la cancha. Se dio el gusto de ganarle a Djokovic, contar con un match point contra su amigo Federer en Halle y jugar puntos como este contra Nadal.

«Me hubiera gustado tener la mitad de su talento», dijo en ESPN Marat Safin hace diez años. Muchos colegas coincidían con con el ruso. «De adolescente siempre he perdido contra Rochus», recordaba Federer en el US Open de 2008. Como profesional el suizo revirtió la racha.

Entre los archivos de FueBuena rescatamos que dos jugadores argentinos (Del Potro y Berlocq) lograron sus récords de aces jugando contra Rochus. La falta de alcance era una desventaja. Para compensar ese déficit, Rochus jugaba con una raqueta más larga. Según confirma Marcos, especialista en la materia, el belga empuñaba una Prince Graphite longbody, que es una pulgada (2,5cm) más larga que las habituales.

De aquella nota rescatamos este video que filmó Jorge, durante su estadía en Niza. Tenía movilidad el petiso.

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