Fue buena

13 mayo 2015

Mirza, la mujer que cambia la historia

Filed under: Info — Uri @ 21:17

“Well-behaved girls, rarely make history”

Las chicas que se portan bien, rara vez hacen historia. La inscripción en la remera que luce Sania Mirza en el torneo de Bangalore es su modo de vida. Es febrero de 2008 y, a pesar de tener apenas 21 años, Mirza ya muestra su personalidad. El paraguas de ser la primera tenista india en ganar un torneo de la WTA, en alcanzar octavos de final en un Grand Slam y meterse entre las mejores 30 del mundo le da una posición fuerte para cambiar la historia.

El segundo país más poblado en la Tierra tiene arraigado en su cultura machista un destrato para las mujeres que busquen salir del molde. Amenazada por grupos extremistas por las cortas polleras que luce en la cancha y criticada por contraer matrimonio con Shoaib Malik, el capitán de la selección paquistaní de cricket, Mirza no sólo utiliza la raqueta como escudo: se expresa en voz alta.

Aún en el siglo XXI, gran parte de la sociedad india no respeta a las mujeres. Un crudo informe de la ONU en 2006 reveló que las tasas de infanticidio sobre niñas recién nacidas fueron durante años “disfrazadas con partos con bebes nacidos muertos”. En 2013, UNICEF lanzó un programa para alertar sobre situaciones violentas sobre mujeres y niños con violaciones que crecieron 30% (24.270 casos reportados) en 2011.

En ese contexto, Mirza no se escondió ante “los números tan perturbadores”.  “Nuestra responsabilidad es educar a la gente en India. Ser el ejemplo de que tener una niña es un plus y no una contra. Y voy a hacer lo que esté a mí alcance para llevar esa voz por el mundo”, comentó la tenista en una entrevista a la agencia Reuters en 2013.

La misión de Mirza para funcionar como el “ejemplo” no es sencilla en un país que carga con muchísimos años donde la mujer no tuvo libertades. Antes de ser campeona de Grand Slams, cuando todo eso era un sueño, Mirza viajaba a los torneos y sus padres recibían todo tipo de reproches.

“Mientras yo crecía y me iba a jugar al tenis, la gente se acercaba a mis padres, los ridiculizaban y les decían: ‘Es una niña de Hyderabad (hoy Bangalore), ¿qué creen? ¿Que va a ganar Wimbledon?”, contaba la ganadora del Abierto de Australia y de Roland Garros en dobles mixto junto a Mahesh Bhupathi y del último US Open junto al brasileño Bruno Soares.

Twitter es el canal donde mejor expresa sus ideas Mirza. Tiene más de dos millones y medio de seguidores (un millón más que Maria Sharapova, por ejemplo) y, entre fotos de aeropuertos, familia y promoción de sus actividades, expone sus inquietudes sobre igualdad de género, libertad religiosa y geopolítica.

También aprovecha para aclarar cuando un titular tendencioso deforma sus pensamientos. En una serie de tuits redondeó su idea:

“Para aclarar algunas cosas. Nunca dije que en India no hay respeto por las mujeres. Soy la Embajadora de la región y eso nunca hubiera ocurrido si en el país no me hubieran dado todo este amor. Yo soy muy afortunada, pero hay millones de mujeres que tienen menos suerte en esta parte del mundo. Muchas son víctimas del abuso físico o sexual y nunca se les permitió seguir sus sueños simplemente porque nacieron mujeres. Más allá de lo que quieran pensar, esta es la realidad. Y cierto lenguaje que se usa en Twitter no me parece muy respetuoso, así que muchos debieran lavarse la lengua antes de decir que respetan a las mujeres y a la gente general. Y por favor, antes de comentar lean todo el artículo, no sólo el título sensacionalista que los medios utilizan exactamente para atraer tu atención. Sólo quería ser clara y decirles qué es lo que creo en el tema de la desigualdad de género”, @mirzasania.

You can agree with me -or be wrong

Puedes coincidir conmigo, o estar equivocado. Otra remera que viste Mirza en aquel 2008 se traduce en su fuerte personalidad.

“Creo que muchas de las controversias que afronté en mi carrera fueron porque soy mujer. De haber sido un hombre, podría haber evitado alguna de esas controversias”, dijo Mirza en noviembre, en su función de Embajadora de la Buena Voluntad para el sur de Asia por las Naciones Unidas.

La primera de esas controversias (que hasta se ganaron una entrada en Wikipedia) fue el reclamo de un grupo religioso de Calcuta. Clérigos musulmanes la acusaron de ofender al Islam en 2005. Le pidieron que dejara de utilizar indumentaria “indecente” y que vistiera, como algunas mujeres que se destacan en bádminton, largas túnicas y el velo que cubriera su cara.

Dentro de la extensa población del país, el Islam es la segunda religión en India, con más de 180 millones de practicantes, de acuerdo al censo de 2011.

Mirza es una de ellas, algo que motivó la protesta del grupo ortodoxo religioso, que amenazó con impedirle jugar y hasta elevó protestas a la Federación india (AITA). El presidente no dio curso al reclamo y pidió que le dejaran trabajar tranquila.

No fue la única “controversia” en la que tuvo que terciar la AITA. Previo a los Juegos Olímpicos de Londres, las oportunidades de medalla para India eran grandes en el dobles mixto. Como contaba el antiguo escriba, la disputa entre Leander Paes y Bhupathi por tener de compañera a Mirza generó otro conflicto.

“Como una mujer perteneciente al siglo XXI, encuentro desilusionante la manera humillante en la que fui usada como un anzuelo para intentar pacificar los estandartes del tenis indio. Si bien me siento honrada y privilegiada de ser elegida para formar con Leander, la manera y los tiempos del anuncio apestan a machismo por ser ofrecida como compensación”, dijo Mirza en el momento.

A pesar de su enojo y su preferencia por Bhupathi, Mirza jugó los Olímpicos junto a Leander Paes.

Cuatro años antes, habían objetado el nacionalismo de Mirza. Un abogado de Bhopal la acuso de “insultar la bandera tricolor” con una demanda que llegó a la corte y, lógicamente, a los medios de comunicación.

Todo se originó en la Copa Hopman de 2008, cuando la jugadora estaba mirando un partido de sus compañeros. Relajada, en la primera fila Mirza estaba descalza, algo habitual entre los tenistas en Australia. Para su mala suerte un fotógrafo capturó el momento en que, en busca de comodidad, Mirza apoyó sus pies sobre una baranda cercana a la bandera india.

La corte programó una cita para tomarle declaración a Mirza y ella tomó la decisión de no competir más en torneos organizados en su país por un tiempo.

Actualmente Mirza es sinónimo del equipo de Fed Cup, donde ocupa el doble rol de jugadora y capitana.

I’m cute

Soy linda. Decía otra remera que visitó Mirza en 2008. La frase tal vez suena más ingenua y superficial pero, en medio de las críticas que la ponían en los titulares de los diarios de India por encima de sus resultados, era respuesta y provocación. Cuando llegaba una propuesta para hacer una producción fotos, Mirza no dudaba en posar al estilo occidental. Tampoco en filmar un comercial en una mezquita del siglo XVIII, algo que alteró nuevamente al clérigo de Calcuta.

Mirza aprovecha su costado occidental y es de las personalidades más importantes del país. Sólo actrices de Bollywood -la fuerte industria de cine indio- tienen su nivel de popularidad entre las mujeres. Las adolescentes en India aprecian como Mirza rompe esquemas. Valoran “la confianza en sí misma y la forma de vestir” sobre otras cualidades de acuerdo al reflejo de lo publicado en The Times of India.

La mujer más deseada de la India, sin embargo tiene un marido paquistaní. Ya habrán leído hace años sobre las relaciones entre India y Pakistán y el hecho curioso de que cada uno siga representando a su país le valió una nota con la agencia Reuters. “Es una situación extraordinaria, porque los dos somos atletas profesionales en diferentes países y seguimos representando a nuestro propio país después de habernos casado, creo que es algo que no pasa muy seguido”, analizó.

“Los dos somos muy activos, todavía estamos jugando y es genial si esto puede inspirar no sólo a la gente en India o Pakistán, pero ojalá chicas de cualquier parte del subcontinente (asiático) agarren las raquetas de tenis y piensen que es una opción de hacer una carrera”, dijo.

La carrera de Mirza fue virando hacia el dobles, después de sufrir tres operaciones en siete años. Muchos la dieron por retirada cuando era más común verla en una publicidad que en el cuadro principal de un torneo WTA. En medio aconteció su casamiento de alto perfil y la posibilidad de que sea madre en el corto plazo era una especulación.

El tiempo y el deseo de seguir compitiendo llevó a Mirza a ser, desde mediados de abril, la N˚1 del mundo en dobles. Juega desde 2013 con Martina Hingis y tienen como objetivo cercano ganar Roland Garros o Wimbledon. Mirza ya jugó –junto a Elena Vesnina- la final sobre la tierra del Phillip Chatrier en 2011, pero las checas Andrea Hlavackova y Lucie Hradecka se quedaron con el título.

En este 2015, con el N˚1 y en sociedad con Hingis, la mujer que cambia la historia parece estar lista para un nuevo desafío.

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