Fue buena

8 octubre 2015

Ace a la rigurosidad

Filed under: Pienso de que... — TodosLosAutores @ 13:08

En una época en la que las mentiras se publican sin chequear, en la que una historia viral puede ser tomada por medios periodísticos como cierta aunque no confirmemos su procedencia ni su veracidad, nos animamos a escribir un post sobre la validez científica (?) de un récord deportivo.

A partir de esta madrugada comenzaron a llegar fotos de la hazaña de Ivo Karlovic. Según la ATP, tras su derrota ante Pablo Cuevas en Beijing, se transformó en el hombre récord de aces al superar a Goran Ivanisevic. Dr. Ivo llegó supuestamente a 10.247.

Por supuesto, si ese récord lo anunciara en exclusiva un diario o un sitio de tenis, no sería oficial. Si lo hace uno de los dos órganos rectores del tenis masculino, debería serlo.

Lamentablemente, hay un grosero error de medición, no ocultado por la ATP, pero que hace imposible considerarlo válido aunque sea oficial: a Goran no le cuentan tres años de producción en el circuito ATP. Tampoco cuentan los aces de ambos en la Copa Davis, sí en los Grand Slam. Por ejemplo, los 78 históricos aces de Karlovic ante Stepanek en la Davis de 2009 no entran en la suma.

El problema de siempre: cómo se mide.

Según este post de Tennis Abstract, que tomamos como referencia, no sólo no se cuentan tres años en los que Ivanisevic ya competía en el circuito, sino que hay torneos en los que no se midieron los aces. Tampoco hay mediciones en los Juegos Olímpicos o la ya desaparecida Grand Slam Cup. Según ese sitio, por estimaciones de los 200 partidos que no toman de Ivanisevic, Karlovic recién podría alcanzar el récord a fines de 2017. De nuevo: no hay forma de llegar a un número concreto.

Al tenis no le va muy bien cuando compara épocas, sean estas cuando ya estaba instalado el profesionalismo (desde 1968) o peor, entre las eras amateur y profesional. Los parámetros son diferentes, los circuitos, la forma de ranking, y muchos etcéteras. Por eso, y ya desviándonos un poco del tema del post, siempre afirmamos que no existe el más grande de todos los tiempos (perdón, fans de Roger), que Rod Laver es el eterno olvidado, que podríamos armar un olimpo con Roger, Laver y Borg y por qué no Sampras, Nadal, Connors y próximamente Djokovic.

Más allá de las diferencias de parámetros, la ATP presenta continuas fallas en su forma de medir y sólo conserva registros para mediciones de récords desde 1991.

Otro ejemplo de los problemas de medición se encontraron en el estudio del argentino Eduardo Puppo (sí, un argentino) que desnudó las fallas básicas en la época de Vilas, cuando casi todo se manejaba por fax.

Es difícil, para un deporte profesional de los más importantes, tener que decir: no podemos medir adecuadamente, no podemos tener récords. Show must go on.

Cuando hacemos un post así finalmente pensamos: “Bueh, ¿nos cambia la vida esto? Que disfrute Ivo, que no podrá lograr algo más grande a su edad, y ya fue”. Pero luego también pensamos: no ser rigurosos y que todo valga lo mismo nos integra en forma orgánica con aquel espíritu que criticamos: “Ya fue, aceptemos mentiras por verdades aunque sean inofensivas, total todos vamos a morir”. (?)

2 comentarios

  1. Muy válida la aclaración muchachos, y es una lástima que la ATP no se preste a ciertas revisiones en pos de ser estricto con la información disponible para que sea lo más verídica posible. Me da bronca que hayan desestimado el análisis de un groso como Puppo, cuando fue una búsqueda de información muy amplia y buceando en datos muy complejos por la falta de digitalización. Bueno, seguiremos viviendo entonces en una mentira aceptada para no complicarnos (según la visión ATP).
    Saludos.

    Comentario by Mono Inquieto — 8 octubre 2015 @ 15:00

  2. Comparto 100%.

    Incluso hay una cuestión de fugacidad que pareciera “obligar” a afirmaciones concluyentes cuando un pibe/piba mete un caño o le gana a un top.

    Nueva promesa, nuevos cracks y records permanentes.

    En contraposición, menos análisis
    Creó que la salvedad es la caracterización de Djokovic. Sobre el pesa los fantasmas de Rogelio y Rafael, quienes inhiben dimensionar lo que está consiguiendo el serbio.

    Sobre el periodismo, entiendo que las redes sociales -en algunos casos- los ha expuesto. Lanzan opiniones sin chequear, escriben mal o se meten en otras aéreas con una liviandad y superficialidad asombrosa. Y no toleran las críticas.

    Finalmente, gran trabajo el de E. Puppo.

    Comentario by marianonagy — 12 octubre 2015 @ 12:14

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