Fue buena

17 agosto 2016

Por qué nos sorprendió a nosotros y a él mismo

Filed under: Pienso de que... — Marcos @ 15:45

Dejamos pasar la ola como casi siempre. Nos encanta reflexionar cuando se calman las aguas y poner situaciones en contexto. No nos queremos hacer los distintos, sino que somos lentos para pensar (?).

¿Por qué Del Potro no sólo nos sorprendió a todos, sino a sí mismo?
Porque su físico no estaba supuestamente preparado para todo esto.

Veamos cómo fue pasando de grado.

1) El regreso, en Delray Beach. El revés que pegaba empujando, tan débil que descolocaba a los rivales por lo corto. En el segundo partido ya se agitaba después de un peloteo largo.

2) La primera «gira», Indian Wells y Miami, torneos bien separados como para descansar. Mejoró contra Berdych y luego vino el típico freno de toda curva ascendente, su partido con Horacio Zeballos, principalmente en lo mental.

3) Su regreso al polvo de ladrillo después de tres años, en la superficie que más le cuesta (aunque haya hecho semifinal de Roland Garros), sus primeros dos torneos en semanas seguidas y los primeros triunfos consecutivos en Munich, también su primer partido a tres sets… En Madrid, la primera gran victoria, contra Dominic Thiem, quien luego llegaría a semifinales en Rolanga y lograría un merecido lugar en el top ten. En la derrota ante Jack Sock, ya impactaba el revés de mejor manera.

5) La primera gira extensa, en el césped, superficie favorable para no correr tanto y para las variantes. Buenas victorias sobre Dimitrov y Simon en Stuttgart, gran triunfo ante Wawrinka en Wimbledon. Sin embargo, al partido siguiente no aguantó de físico y cayó ante un inspirado Pouille, luego cuartofinalista.

6) Regreso triunfal en la Davis, en dobles, punto clave con Guido Pella.

De ahí saltamos a los Juegos. No jugó Washington para preparar Río. Utilizó su última chance de ranking protegido por lesión (por tiempo le quedaba Cincinnati, pero se bajó). Antes de viajar a los Juegos, indicó que el sorteo sería determinante.

Del Potro no jugaba cinco partidos desde enero del 2014, cuando ganó el título en Sydney y un par de semanas antes de retirarse en Dubai para volver a pasar por el quirófano. Para el último registro de seis partidos en una misma semana hay que retroceder hasta Wimbledon 2013 y la épica semifinal ante Djokovic. Pasaron más de tres años, en el mundo del tenis parecieron diez.

Con el rendimiento en Río se repite eso de que «ahora sí está de vuelta». Es la tercera vez que se afirma ese mensaje en un mes y monedas, después de ganarle a Wawrinka en Wimbledon, en la Davis y ahora. Lo habrán leído o escuchado. Cuantas más veces esté chequeada la afirmación, mejor (?).

Más allá del deporte nacional de asegurar y augurar situaciones, positivas y de las otras, la mejoría de Del Potro puede traducirse desde lo discursivo: empezó a hablar menos sobre la mano y más sobre disfrutar. Como en lo deportivo, fue un proceso natural y no forzado. Por añadidura, ese «cambio» se fue dando a medida de que fue recuperando sensaciones dentro de una cancha de tenis.

Del Potro prefirió transitar el proceso con cautela y paciencia. Sus expectativas fueron medidas desde su vuelta hace algunos meses y se focalizó en la búsqueda de buenas sensaciones, en lo simple: jugar sin dolor, estar sano, sentir que los esfuerzos valieron la pena y en su mano.

Fue dando pasos positivos, si bien el proceso no es lineal, y con el diario del lunes el resultado fue acertado. Su físico es bastante especial y la inactividad se siente. Hay que entender que volver a jugar en el más alto nivel no es lo mismo que cuando nosotros no jugamos a la pelota por un par de meses y no tenemos drama en ir a jugar un picado con amigos repentinamente. Cambia la exigencia a un nivel exponencial.

Sin entrenador ni PF fijos (lo ayudaron Orsanic y el Niño Hood y ya explicó que, hasta ahora, no podía planificar nada al no tener certeza sobre su futuro), con el revés y el físico por mejorar, Del Potro fue igualmente capaz de hacer lo que hizo. El corazón y sus ganas suplieron todo eso, y no estamos tratando de bajar línea de autoayuda cual góndola de supermercado (?). Pero no se puede explicar solamente por una mejora física.

De todas formas, los problemas de Del Potro siguen siendo de esa índole, pero ha transitado una considerable mejoría y su objetivo de terminar el año sin lesiones está a la vuelta de la esquina. Ya habrá tiempo para que haga una buena pretemporada y lo caguen a palos en ese rubro para quedar como una Ferrari.

«Ubicar a Juan en su momento actual y ver lo que hizo realmente es una hazaña y también un hecho histórico que se pudo ver. Ganarle al uno de mundo (Djiokovic), ganarle a Rafa (Nadal) y jugar una final de cuatro horas, no se le podía pedir más», afirmó su kinesiólogo Diego Rodriguez, pieza importante en este retorno del tandilense.

Andy Murray dijo que muchos jugadores que no fueron a los Juegos seguramente se replantearan esa decisión al ver el gran torneo que resultó la cita olímpica. Además, el 2º del mundo también aseguró que no tiene dudas de que Del Potro puede volver a ser un jugador top 5 si sigue por este camino. «Cuantos mas partidos juegue y mas confianza tenga en su revés. Creo que con los problemas de los últimos años mejoró mucho su slice. Si está bien físicamente no hay razón para que no vuelva a la cima de nuevo», afirmó el doble oro olímpico.

No obstante, Del Potro no va a cambiar sus prioridades a pesar de los elogios. Su planificación apunta a 2017. Por si no alcanzara con la emoción olímpica, recibió ayer la confirmación de que fue invitado al US Open y volverá a Nueva York por primera vez desde 2013.

¿Para qué más está Del Potro? Quedarán un puñado de torneos hasta fin de año, armará su calendario en función de la Copa Davis y buscará seguir encontrando motivaciones para lo que sigue, hasta quizá dé algún otro golpe antes de final de año. Mientras tanto, Del Potro ya puede sentirse un tenista a tiempo completo y con su talento y decisión y siendo un cabeza dura del trabajo dificilmente se pueda ponerle un techo.

3 Comments

  1. Una sola cosa para agregar: QUE ALEGRÍA LA PUTA MADRE

    Comment por niclaus — 17 agosto 2016 @ 18:49

  2. IMPRESIONANTE!!!
    Perdón por las mayúsculas pero lo de Río estuvo entre las hazañas del deporte argentino. Increíble, enorme lo de Delpo. Una alegría para él y para nosotros.
    😂

    Comment por marianonagy — 17 agosto 2016 @ 22:04

  3. No alcanzan los adjetivos de admiración para describir lo vivido la semana pasada. Y cómo de repente la ilusión se nos multiplicó por cien mil a todos, no? Y más que nada a él claro. Excelente!
    Estaba viendo, si bien no es ni por casualidad un objetivo planteado por el propio Delpo, pero, el muchacho está a 1000 puntos de alcanzar la preclasificación de cara a Australia. Es verdad que el ranking es lo que menos importa ahora, sólo comento que vi ese detalle. Y me pregunté: si en estos torneos que juegue de acá a fin de año, digo, además de recuperar tenis y sensaciones, de rebote termina juntando esos 1000 puntitos? Es mucho, y al mismo tiempo, puede no serlo. Obvio no es ni en pedo un tema importante este, lo sé, con que Juan Martín llegue a fin de año sin dolores, y sólo pensando en jugar sin estar condicionado estará y estaremos felices. El ranking vndrá solo, con semejante calidad.
    Lo importante: Te extrañabamos Juan Martin! Welcome back!

    Comment por Downtheline — 18 agosto 2016 @ 01:42

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