Fue buena

20 septiembre 2016

Trabajar en equipo, dentro de la cancha

Filed under: Info,Pienso de que... — Marcos @ 00:17

Fue un fin de semana para el recuerdo del tenis argentino y lo más destacado se relaciona con las actuaciones en la cancha, el triunfo de Del Potro y su sorprendente resistencia en ese partido, las victorias de Guido Pella y Leonardo Mayer ante rivales incómodos y situaciones de presión y alto voltaje; también las decisiones, la estrategia y el trabajo fuera del rectángulo de competencia que, ante ciertos pronósticos agoreros, le permitieron a la Argentina conseguir el pase a su quinta final en la Davis.

En FueBuena, ya lo saben los lectores históricos, tratamos de no excedernos en eso de destacar la unión o desunión de un grupo para explicar las victorias o derrotas en la Copa Davis. De hecho, creemos que las relaciones interpersonales no explican resultados en Copa Davis o al menos no son la razón principal.

Sucede que, al final de cuentas, entra uno solo a la cancha en cuatro de los cinco puntos y, si bien tiene mucha más gente por defraudar que si se tratara del circuito ATP, tiene que resolver por él mismo, con la raqueta, pelotita, el rival, la cancha y las condiciones… Cuando esa situación da resultados y el modus operandi se transforma en un proceso positivamente sistemático vale la pena destacarlo.

«Eu, ¿sabes vos si ya salió el post de FueBuena de la Davis?»


«Decile a Orsa que se quede tranquilo, que se relaje por allá y lea».

El ejemplo más crudo es el de los tres puntos de esta serie con tres victorias de jugadores distintos. En Pesaro había definido Delbonis; en Glasgow, Del Potro pagó en el pleno más complicado, Pella mostró un sorprendente aplomo y Mayer se siguió enamorando de la Davis, y la Davis de Mayer.

La última vez que había sucedido para Argentina fue contra Austria, en la primera rueda de 2007. Aquella vez sumaron José Acasuso, Guillermo Cañas y el punto decisivo lo logró Del Potro, que debutaba en la Copa Davis, con un éxito en cinco sets sobre Jürgen Melzer.

No se trata de si tal se peleó o amigó con tal otro o de si todos bailaron y tomaron birra después del triunfo como cualquiera de nosotros un fin de semana; es el trabajo en equipo a lo largo de una serie, de varias series ya, y la capacidad de adaptarse según necesidades, circunstancias y realidades.

El trabajo en la cancha. Es más aburrido, no hay novelas, pero es así.

La planificación de Orsanic y de sus ayudantes comenzó mucho antes de los partidos y ese convencimiento sobre cuál era la forma de ganar esta serie quedó plasmada en el desarrollo final. Por añadidura, hubo poco de improvisación y mucho de proyectar y de armar el rompecabezas de la forma que más rédito diese.

En ese escenario, para que el resultado fuera positivo, los jugadores estuvieron por encima de la media en términos tenísticos-anímicos y cumplieron con la cuota de rendimiento indispensable para bancar una parada tan brava. Ganar una semifinal de visitante y contra Andy Murray no fue magia (?): Argentina ganó por ser el equipo más largo, porque siguió derribando varios preconceptos y explotó el peso específico de cada integrante en el momento indicado.

Recordemos: los británicos tenían al campeón olímpico y de Wimbledon, al campeón del US Open en dobles… Se les atacó por el lado más débil. Es el vigente campeón de la Davis.

Si intentamos poner situaciones en contexto, el triunfo de Del Potro ante Murray el viernes fue lo más «sorprendente» del fin de semana ¿Él también se seguirá sorprendiendo a sí mismo con partidos así? Si el camino desde su regreso en Delray Beach hasta la medalla en Río el tandilense fue pasando de grado, ante Murray hizo un master público en cómo-romperla-toda-y-ganarle-en-cinco-horas-a-un-top-3. Del Potro ahora es el CEO de su propia empresa (cuerpo), en esta especie de segunda vida en el tenis.

No obstante, el costo físico de ese partido fue altísimo, era el riesgo que había que correr (todo el grupo estaba al tanto de que podía pasar). El kinesiólogo del tandilense, Diego Rodríguez, explicó que, en otra situación, luego del estado general de Del Potro tras ese partido, le hubiera dado no menos cinco días de reposo y recuperación para volver a moverse.

Con el 2-0 que puso Guido Pella borrando de la serie a Edmund (le mandó al tacho la confianza de buenas victorias ante Gasquet o Isner en el US Open), la decisión fue ir tras ese primer match-point con el tandilense en la cancha, sabiendo que el domingo ya no podría estar en condiciones. Para adentro, todo estaba claro. El equipo hizo silencio, porque era lo que quería y creía mejor estrategicamente.

De ahí la lógica de las decisiones, arriesgadas, que, por si hacía falta, luego explicaron Orsanic y el resto de los jugadores y dejaron tecleando a los detractores de escritorio y a las conjeturas oportunistas. Y luego hablaron sus raquetas.

Básicamente, la raqueta de Leo Mayer, más que hablar, sonó. No era un partido sencillo, pero en la Davis el correntino se abstrae de cualquier momento o realidad y logra volver a su programación de base, la de un tenista que juega con menos márgenes (que por eso tendrá más puntos altos y bajos) pero que cuando entra en sintonía y le pega fuerte a la pelota es quien dicta el juego y se convierte en un rival de calibre.

En el raquetero ya carga diez triunfos en singles consecutivos y un récord global de 13 triunfos y cinco derrotas.

Resta la última pieza del rompecabezas, la más difícil, para cerrar la faena completa a domicilio. Croacia es un rival de peso, aunque luzca más «jugable» que Rusia en 2006 y España de 2011.

Ya habrá tiempo para analizar en profundidad a Cilic, Coric, Dodig, y demás cuestiones de ese enfrentamiento. Mientras tanto, seguimos con la cábala por bilardistas (?) y nos permitimos una nueva broma con esto:

2 Comments

  1. La victoria fue espectacular por donde se la mire. Creo que la ansiedad de muchos –me incluyo- nos llevó a especular con el 5to punto sobre todo porque, como dijo Orsanic ayer, el 2-0 del viernes parecía indicar que la lógica era guardar a Delpo el sábado para definir el domingo vs el single 2 británico.
    Peeero, como dice aquí, desde el “escritorio/sillón” no sabíamos con exactitud lo maltrecho que había quedado el tandilense (En tal sentido lo que dice el post sobre las declaraciones de Diego Rodriguez son elocuentes: “explicó que, en otra situación, luego del estado general de Del Potro tras ese partido le hubiera dado no menos cinco días de reposo y recuperación para volver a moverse”. Incluso, hilando fino, en el dobles empezó mejor que un errático Leo Mayer pero luego, sobre el final del tercer set, parecía muy parado.

    Con todo, me gustaría diferenciar entre quienes “opinamos sin saber” desde acá, motivados por la ansiedad, pensando con buena leche cual sería la mejor opción, y nos adelantamos por elucubraciones originadas por la pasión que tenemos por el tenis, y quienes ante la menor discrepancia, convierten al genio de Orsanic y su táctica del viernes, en un estúpido que le está errando y no sabe nada… Títulos como “ante la deserción de Del Potro juega Mayer” no es más que un síntoma de mala leche. En tal sentido, con el resultado puesto, me pareció gracioso un Twiter o un tuit (..) en el que con una imagen de Orsanic entrevistado, decía algo así como “gracias a los comentarios de las redes sociales tomé decisiones porque no sabía que hacer”…

    Sin ser contrafactual, lo que hubiera sido si perdíamos…Ya lo vivimos en varias ocasiones.

    Pensando en lo que se viene, y opinando sin saber nuevamente, creo que como dicen en la nota de La Nación de hoy en la que hablan varios tenistas y ex jugadores, lo ideal para Del Potro será llegar más descansado pero tampoco sin competencia. En principio las invitaciones para Shanghai (9/10) y la semana siguiente (17/10) en Estocolmo ya suponen un cierto trajín si le va bien en China. No se si planeaba meter Basilea el 24/10 y no se si entraría directo al último torneo del año, el m 1000 de París que comienza el 31/10. Entiendo que no porque la lista de entrada estaría cerrando esta semana o la que viene con ranking 64. No se si pensaba jugar antes algún 500 en Asia (Tokio o Beijing) el 3/10.

    Lo que es cierto es que aún si jugara mucho y llegara lejos en Francia, la competición terminaría como muy tarde el domingo 6/11. Es decir que quedarían dos semanas enteras sin torneos –la segunda es el master, al que aún tiene chances de ingresar Cilic, aunque está lejos en el puesto 10 y a 800 puntos de Nadal, hoy el octavo) y recién el viernes de la tercera comenzaría la final. Habrá que pensar bien el calendario para llegar con la dosis justa de competencia y descanso. Me pregunto, ¿está bueno llegar a la final del viernes 25 sin jugar en todo el mes de noviembre?

    Otro tema, ¿podría Delpo jugar 3 puntos? Parece que no. ¿La apuesta sería similar a lo que sucedió con Gran Bretaña? Esto es, ganar los dos single 2 y que Delpo le arrebate un punto a Cilic? En función del gran objetivo, ¿Conformar un dobles competitivo de acá a la final es imposible? Mayer jugó muy bien, pero no sería una carta importante en los singles y si lograra el viernes vs Cilic –si gana sería una locura- hacerlo permanecer en cancha muchas horas y que el croata evaluara no ir al dobles pensando en un domingo vs Delpo y su anterior enfrentamiento: Aquel domingo en Bs As cuando Delpo lo pasó por arriba porque Marin estaba maltrecho por el desgaste del viernes vs David y en un dobles maratónico junto a ¿Karlovic? Vs David y Schwank el sábado.

    En fin, ya me puse ansioso, mucho para analizar y pensar. La oportunidad es buena pero no está ganada de antemano ni mucho menos.

    Comment por marianonagy — 20 septiembre 2016 @ 10:24

  2. Creo que se pueden hacer muchos analisis y muchas estrategias. Sin dudas que el resultado final puede ayudar a inferir si la estrategia estuvo bien tomada o no.
    Para cualquier persona con dos dedos de frente y un poco de paciencia para saber leer entrelineas, se podria dar cuenta que la presencia de Delpo el sabado era un claro sinonimo de que no jugaba el domingo. Mejor dicho, ustedes creen que si Delpo tenia medio resto fisico para jugar el domingo, lo iba a gastar el sabado en un dobles contra el N1 del mundo? Los que pasa es que asi como somos inmediatistas, somos tremendistas y nos olvidamos que estaba Mayer. No voy a decir ahora que Mayer es nuestro salvador, pero a Leo hay que reconocerle gran parte de los meritos de que Argentina se haya mantenido en la elite en el 2014 y que casi demos el batacazo con Belgica en la semi del 2015.
    Lo de Leo merece casi un post aparte, porque se lo veia con aplomo y con calma. Cuesta decir calma cuando se lo veia apurado intentando encontrar las lineas, pero lo digo, porque supo leer el partido y cambiar, hacerlo jugar mas a Evans y apartir de alli encontrar ritmo y atacar.

    Cuando esta fino y motivado, su ritmo es infernal; cabe decir que su bola corre mucho y cuesta seguirlo o sacarlo de partido.

    Respecto de la final, son muchas suposiciones que se pueden hacer, tambien debemos inferir si Borna Coric se operara o no; y lo otro es saber si Delpo ya sera single 1 o no.

    Lo mas logico seria que con los dos o tres torneos que juegue de aca hasta noviembre, consiga entrar arriba de Delbonis y Pella. La estrategia ahi puede ser ir con Pella y Mayer el primer dia? Pero tendriamos a Pella contra el 2 de Croacia (en un DEBE total) y un posible batacazo de Leo con Cilic?.
    Y para el domingo reservar a Delpo a alguno de los dos partidos? Reemplaza a Pella y juega con Cilic; y Leo juega con el 2 de Croacia? Eso le da piernas a Delpo por si tiramos un tiro al dobles.

    A priori parece ser una serie muchos menos dura que GBR, posiblemente al nivel de BEL del ano pasado (pero este ano tenemos a Delpo). Creo que como rival es durisimo, pero concordando con el analisis superior aqui, Argentina tiene un equipo largo y dificil de afrontar para muchos.

    Comment por babyboy_legolas — 25 septiembre 2016 @ 22:55

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