Fue buena

29 enero 2017

CIERREN EL TENIS

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 12:23

Somos los más acérrimos defensores de la paciencia en esta época de ansiedades. Repetimos que los hechos cobran fuerza histórica cuando el tiempo pasa, y vemos que nunca como hoy nos empecinamos en analizar -intentar analizar- los acontecimientos mientras ocurren (hola, redes sociales; hola, telefonito).

Pese a esta acostumbrada prudencia y el arranque de post poco apasionado (?), coincidiremos: hemos visto una final histórica. Un torneo único. Los otros Grand Slams van a tener que hacer mucho esta temporada para superar a Australia. Como dijo Rafael Nadal: disfrutemos porque es difícil que vuelva a ocurrir. Por eso pedíamos en Twitter: CIERREN EL TENIS. ¿Cómo van a obligarnos a ver otro partido después de este? Bueno, está bien, es nuestro trabajo, okey, pero al menos lo hacemos bajo protesta.

Por un rato, el mundo del deporte (y algo más) estuvo detenido aquí:

En los alrededores del estadio sucedía esto:

Antes de la final, Roger Federer dio quizá la declaración del torneo: comentó que hace tres meses, cuando coincidieron en la apertura de la academia de tenis de Nadal en Mallorca, el suizo le tiró la idea de jugar un partido exhibición. Ambos se recuperaban de lesiones, uno de rodilla y el otro de muñeca, y lo máximo que podían hacer en ese momento, recordaba Roger, era pelotear con unos juveniles. En la ceremonia de premiación de la finalísima volvió a referirse a aquella charla.

Comenzó 2017 y ocurrió lo impensado: Djokovic y Murray perdieron con rivales menores, Roger y Rafa sumaron triunfos de calidad y el clásico fue posible. La final no decepcionó: el contraste de estilos siempre necesario para un mejor espectáculo, la intensidad, las genialidades, y un resultado que esta vez no fue clásico: Roger derrotó a Rafa en cinco sets, para lograr su primer triunfo en Grand Slam sobre su eterno rival en diez años (Wimbledon 2007), su Grand Slam número 18, el primero desde Wimbledon 2012 y así poder ser el campeón más veterano en esta categoría en 45 años (Ken Rosewall en Australia 62). En la era profesional es el más “viejito”. También es el primer ganador de Grand Slam desde Mats Wilander en Roland Garros 1982 que deja en el camino a cuatro rivales top ten, y el primero desde Gastón Gaudio en Rolanga 2004 que gana tres partidos que llegan a cinco sets. Mucho dato histórico junto.

Nos preguntábamos anoche si Roger sería capaz de ganarle tres sets a Nadal, aún con la cancha más rápida y las bolas más veloces que presentaba esta edición de Australia. Relativizábamos la ventaja que tenía con un día más de descanso: en 2009 se había dado la misma situación y Nadal le ganó en más de cuatro horas. Tras ese encuentro, Roger terminó llorando abrazado por Rafa y dijo: “Dios, esto me está matando”.

Antes de la final, el suizo prometió dejar todo aun si eso significaba que no podría caminar por diez meses más. Una vez más, cumplió su palabra. Necesitó ganarle en cinco a Rafa (antes de la era Djokovic, esto representaba el mayor desafío en el deporte), levantar un quiebre de desventaja en el quinto set y tomar dos tiempos médicos por dolores en la pierna, problema que surgió en la segunda ronda frente a Noah Rubin y se agravó en la semifinal con Stan Wawrinka. La peor situación para Federer, la que más odiaba, con su rival festejando con puño apretado y dándole vuelta el trámite. El partido número 100 de Federer en Australia terminó con una colaboración de uno de sus peores enemigos, el Ojo de Halcón, que determinó el drive ganador y el festejo con delay.

El revés de Federer, tan injustamente criticado en décadas anteriores por la comparación con el resto del arsenal, golpe que mejoró notablemente desde los comienzos de su etapa profesional, fue el gran responsable. No existe un único factor, son mil variables las que deciden un resultado y más en un partido tan cerrado, pero fue una de las grandes modificaciones de la final de Australia. Federer pudo jugar en puntas de pie y lastimó con el revés cruzado como nunca. El paralelo también le cortó la carrera a Nadal. No se fue a la red como loquito pero se mantuvo en ataque constante. El drive definió más que la volea y, curiosamente, a la carrera fue mejor que el drive a la carrera de su rival. Evitó pegarle a la altura de los hombros. Le dijo no al slice: no funciona contra Nadal. Según @tennisabstract, el 51% de los drives cruzados de Nadal terminaron en puntos perdidos para él.

El sobrepique, aquí de drive, hizo cosas como esta:

Con esta estrategia de ahogar al rival, que necesita de devoluciones certeras, un servicio eficiente, gran despliegue físico y cabeza a toda prueba, Roger pudo evitar lo que siempre sufrió de Rafa, y de lo que alguna vez pudo reírse.

Federer dijo antes de la final que en partidos anteriores intentó jugarle a Nadal como lo hacía en polvo de ladrillo, dado que en los primeros enfrentamientos solían enfrentarse en esa superficie (lo cual encierra una crítica de Roger, ya que Rafa no llegaba tan asiduamente a encontrárselo en las finales en otros tipos de suelo, lo cual fue señalado en su momento en un post de FueBuena que no tenemos ganas de buscar ahora).

También en tu blog amigo escribimos allá por 2008 que no sería nada extraño que Nadal llegara algún día a la cuenta de Grand Slams de Federer. De ahí la importancia de la victoria del suizo, porque de lo contrario no habrían quedado 18 a 14 sino 17 a 15, con Roland Garros a la vista y cinco años menos de edad para Nadal.

Cada tanto hay que poner el freno y recordar: seis meses afuera del circuito, 35 años, cuatro hijos. Y él es el que le dice en la ceremonia de premiación a Nadal que se quede en el tour, que se lo necesita.

Segundos más tarde diría que el empate habría estado bien para este partido, que “si no vuelve a Australia…” (alarma de retiro que luego disipó a medias al explicar que nunca se sabe lo que puede pasar, que no se vuelve más joven) y, ya en rueda de prensa, que cuando perdió el primer match point, pensó que se le escapaba. Todos tienen miedo. Todos. Recuerden siempre eso. “No puedo compararlo con ningún otro triunfo, quizá el de Roland Garros 2009″, dijo el campeón, quien prometió “festejar como una estrella de rock” su victoria, y eso que ya era las 2 de la mañana cuando terminó su rueda de prensa.

Tuit de diciembre en el que adelantaba que jugaría al menos hasta 2018. Puede interpretarse ahora como Grand Slam 18 y queda mejor.

Para Rafa fue una de esas finales que no suele perder: imaginamos el gusto amargo por su condición de “frontrunner” (no suele perder cuando está arriba) pero a la vez la buena experiencia que le dio su mes en Australia, tal como dijo en la premiación, y la energía que le imprime esto para el resto de 2017.

Se quedó a muy poco de ser el primer tenista en la Era Abierta que gana al menos dos veces cada Grand Slam. Y nos dejó este lujo.

La victoria de Federer vuelve a convencer a sus fans de que es el mejor de todos los tiempos. Ya saben, no nos subimos a esa, pero no por eso dejamos de admirar sus victorias y su rol de embajador de este deporte. Hoy también nos entró una basurita en el ojo ante esta final histórica no sólo para nuestro micromundo.

Pero a la vez, como siempre nos preguntamos: ¿cómo alguien puede ser el mejor de la historia si no es el mejor de su era? Estamos seguros de que si Federer fuera el que liderara el historial por 23-12 (contrafáctico, lo sabemos), muy pocos hablarían de clásico. Se negaría la rivalidad. Rafa sería señalado como segundón. Pero sucede que Nadal no sólo le ganó más veces en total, en Grand Slams (no importa si son más en Roland Garros, no es menos que los otros), sino también en partidos jugados sobre cemento al aire libre: 8-3 quedaron ahora.

Como muchas veces ocurre, los fanatismos y los números pueden ir por carriles opuestos. No despreciamos la pasión: le da vida al deporte y nos sirve para extrapolarlo a otros ámbitos. Entendemos a los que creen que en Roger queda representado eso de que es más valiente proponer que defender (dijo recién que “los valientes serían recompensados” en esta final, y Rafa siempre cargó con ese aura de defensivo, como si pudiera hacer otra cosa contra Roger, pero qué ciegos son los que no ven que Nadal también presiona con el revés cruzado y trata de meter winners con su drive). Entendemos a los que lo miran como un equipo de fútbol, de buscar el arco contrario todo el tiempo.

Federer es estética, facilidad, garbo, plasticidad, danza, es la “peRFección”. Es un tipo ideal. Inalcanzable. Nadal, si bien es cierto que como valores destila el esfuerzo y la garra, no es solo eso. Ya lo escribimos mil veces. Los que quieran separarlos según gustos tenísticos y no solo visión del mundo, está perfecto también. Aunque Federer también se entrene como bestia y pelee los partidos con garra, sea muy bueno en polvo de ladrillo y Nadal tenga, por ejemplo, una de las voleas más efectivas del circuito. Ni hablar de la parábola de su drive, es una belleza.

Lo único, no olvidemos que en plena era Djokovic-Murray, Federer y Nadal nos llevaron en una cápsula temporal. Y eso fue gracias a los dos, a la gran rivalidad y el contraste de estilos.

3 comentarios

  1. Excelente post.
    Imposible hablar del partido en forma aislada sin tener presente como variable de análisis de la tremenda historia entre ambos y sus ya legendarias carreras.

    En lo personal, le erré, pensé que Roger no podría modificar el curso de la historia y volvería a caer frente a Nadal.

    No era difícil pensar eso, no recordaba el dato concreto pero al buscarlo me sorprendió : última victoria de Roger en G Slam había sido en Wimbledon 2007, casi una década atrás.

    Mi percepción era que Nadal resultaba imposible a 5 sets para Federer.

    Es cierto que en ese lapso Roger le propinó un par de palizas a tres sets, como en el Master.

    Aún así creo q el mérito del suizo es enorme, y lo de Nadal, también, ojo.

    El nivel y la decisión de Federer en esos últimos games fueron notables. El quiebre fue puro talento, decisión y coraje.

    Lo que deja esta victoria además es un panorama bien incierto acerca de 2017.

    Sin ir más lejos, quienes son los favoritos para Indian Wells y Míami?

    Leeenda temporada se viene.

    Comentario by marianonagy — 30 enero 2017 @ 09:21

  2. Una cosa que me sorprendio fue la intensidad y el nivel que mostraron; pero no es que quiera despretegiar a Djokovic y Murray, dos animalitos cuando hablamos de intensidad; la principal diferencia era en la velocidad del juego.
    Roger jugo montado sobre la bola, en punta de pies todo el partido atancando constantemente con un mucho sobrepiques y un reves extremadamente confiable. Lo mas sorprendente creo es que los dos momentos en el que Rafa se recuperan, no fueron por tipicas lagunas de Roger, sino por momentos en que cedio un poco la iniciativa y ahi Nadal impuso ese ritmo absolutamente infernal como lo habia mostrado ante Monfils o Dimitrov por momentos.
    Lo que mas me sorprende es la capacidad a los 35 anos de cambiar los paradigmas del tenis, puede sonar demasiado fuerte, pero asi lo creo. Hay que tener mcho talento, conviccion y fisico para intentar jugar de esa manera y que salga tan bien.
    Mucho miraran este partido como una de las mayores muestras de talento y tactica de todos los tiempos.

    CHAPEAU!!!

    Comentario by babyboy_legolas — 31 enero 2017 @ 16:40

  3. Buenas a todos, primero felicitaciones por el blog, buen laburo!

    Estoy volviendo a ver partes del partido, ya sin los nervios del punto a punto al verlo en vivo. Cuantas sensaciones que no sentía en un partido de tenis, eso es lo que mas me sorprende de estos dos deportistas, que hicieron pausar todo lo que sucedía en el circuito (Murray un numero uno sin la tipica autoridad del uno? Nole, en una laguna que cuanto durara, se acuerdan cuando era una maquina? fue hace muy poco..) y nos enviaron a buscar estadísticas de sus batallas, nadie se atrevía a decir quien ganaría, volvieron los pochoclos y los saltos de festejo después de puntos extraordinarios. Salvando las diferencias con el resto de los jugadores, este tipo de partidos hacen olvidar de los errores no forzados, de los tiros en la red, de las malas decisiones en cada punto. Para mi hacen revivir la estrategia del deporte, la belleza de las ideas puestas en cancha.
    Me sorprendió mucho como manejaron ambos las energías durante todo el partido, como entienden los momentos, como respetaban y faltaban al respeto deportivamente hablando al rival, muy medidos y enfocados.
    También pensaba que era difícil que Roger lo ganara, quien no lo habrá pensado de esa manaera aunque deseara que el sea quien gane. Pero la incógnita mía era cuanto físico podía mostrar Rafa, y si Roger iba a aguantar tanta historia negativa contra este rival, mas en los momentos difíciles del partido, por ejemplo cuando Rafa te gana el punto heroico. Roger no solo no se fue de partido en ningún momento, sino que estrategicamente, y mentalmente le gano a Rafa.. cosa que me sorprendió. Volvió con un reves increíble, se movió como hace mucho tiempo no lo veía y estrategicamente tuvo claro todo el partido.
    Ojala haya mas jugadores que lleguen a ese nivel, en el cual, no todo sea físico, tirar misiles, y esperar que el otro erre..
    Un regalo esta final, y para los que nos gusta el tenis a lo playstation! y con fuegos artificiales.

    Saludos!

    Comentario by rubenprod — 5 febrero 2017 @ 22:55

RSS feed para los comentarios de esta entrada.

Lo siento, el formulario de comentarios está cerrado en este momento.