Fue buena

16 octubre 2017

Nadal ya no marca (o trauma) como antes

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 20:40

En varios posts anteriores explicamos por qué Roger Federer regresó renovado en 2017 y por qué pudo vencer a Rafael Nadal. Ninguno de los involucrados en esta historia (los propios jugadores, sus colegas, los fans, ustedes, nosotros) imaginábamos que en los cinco enfrentamientos del año solamente el suizo saldría victorioso (esto incluye un triunfo en cinco sets en final de Australia) pero, de nuevo, hay razones para ello.

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Repasamos por un instante lo escrito y repetido: el cambio de raqueta por una nueva con aro más grande le dio mayor potencia y superficie de impacto. La pretemporada larga y obligatoria por lesión lo oxigenó de varias maneras: física (se mueve en forma excelente para sus 36 años) y mentalmente. En aquel momento pudo mejorar el revés con la raqueta nueva y el slice sólo aparece de tanto en tanto en forma defensiva. Esto también le permite apretar directamente desde la devolución y eso es una gran diferencia frente a Nadal. Roger hoy puede jugar a dos o tres pelotas contra él y no queda a merced del top ya desde la tercera bola.

El saque tambíen pasa por un gran momento y se vio especialmente en la semifinal contra Del Potro, un partido que el suizo tenía muchas ganas de ganar (se notó en sus enojos y festejos) por la derrota en el US Open.

El saque también funcionó de maravillas ante Nadal. Todo sería imposible sin que la mente esté fresca. Vino bien el descanso a fines de 2016 y también el parate durante la gira de polvo de ladrillo. Minutos después de la final de Shanghai le preguntaron a Federer cuál era el secreto para la seguidilla de victorias ante su “némesis”. La respuesta: “No haber jugado contra él en polvo de ladrillo”. Los últimos cinco enfrentamientos y victorias del suizo (una en 2015) fueron en cancha dura.

También hizo un chiste cuando habló en suizo-alemán. Esos chistes que nos ponen nerviosos. “Me podría retirar ahora”, tiró. No jodas con eso.

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La cabeza manda. “Rafa no me trauma tanto como antes”, reconoció Roger en lo que todos llamaríamos “el título” de su rueda de prensa. Aquí tenemos el típico problema de la traducción exacta de la palabra que utilizó. La frase en inglés fue: “I just think I’m not so scarred like maybe I have been in the past, not that I was horribly scarred in any way.”

La traducción más light sería: “Pienso que no estoy tan marcado de lo que quizás estuve en el pasado. Tampoco es que estaba horriblemente marcado”. Federer también sugirió que la derrota en la gran final de Wimbledon 2008 fue en gran parte por la paliza que le había dado Rafa en la final de Roland Garros. Por eso es que se sentía a veces marcado o traumado por el español. Elijan la traducción que quieran, entendemos a lo que se refiere.

Es un mundo extraño. Cuando Roger era el 1, Nadal le ganaba más veces. Ahora es Nadal el 1 y Federer el dominador. Ya saben que en el blog siempre hemos desarrollado una idea simple: Federer es uno de los 2 o 3 mejores de la historia pero no podemos decir “el mejor”, aunque tenga más Grand Slam que nadie, porque no se puede llamar “el mejor” a un jugador que pierde (perdía) tanto contra su rival más directo.

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Ahora el frente a frente está en 23-15 para el español (estuvo 23-10 el año pasado) y ya no queda tan desbalanceado. De todas formas, nunca hay que perder de vista que la historia se sigue escribiendo, que Nadal tiene cinco años menos y que ya tendremos tiempo de considerarlos con rigor histórico cuando estén retirados (imaginen si Novak Djokovic todavía tiene algo para decir también).

Por lo pronto, si de cuestiones históricas se trata, Federer ya alcanzó los 94 títulos de Lendl y sería una hazaña realmente increíble en esta época, una más para el suizo, si llega o pasa los 109 de Jimmy Connors. Le quedan 15. Si sigue al ritmo de 2017, por qué no.

Nadal se manifestó contento por la gira de Asia (título en Beijing y final en Shanghai). No quiso dar precisiones sobre un dolor de rodilla que lo afectó en los últimos días y no aseguró presencia en Basilea y París. Estos elementos también deben considerarse a la hora del análisis: el español se mostró un pelín más lento y errático que de costumbre. No es culpa de Roger pero influye. La superficie también influye (ver debajo).

Federer, por su lado, ya no engancha (“shank”, la palabra en inglés) reveses como antes.

Por último, antes de cerrar el post, queremos hacer un llamamiento (?) a que haya más superficies veloces como la de Shanghai. Ya saben: las superficies, pelotas y la relación entre ellos se estandarizaron tanto que desaparecieron las canchas ultrarrápidas y en gran parte “murieron” los especialistas. Cada tanto nos gustaría ver más diferencia entre canchas duras porque el tenis que hemos visto esta semana en Shanghai fue hermoso.

Aquí, un comparativo de 2015-2016 de la velocidad de las superficies. Tengan en cuenta que este gráfico no considera las condiciones climáticas o de altura (influye en Madrid, por ejemplo; ni por asomo es la más lenta del circuito).

1 comentario

  1. _Buen post. Y coincido en que debería haber más variedad de velocidades en el circuito, pero mientras esté Rafa dando vueltas, lo veo difícil. Si en unos años surgen estrellas que jueguen bien bien y con regularidad en canchas bien rápidas, imagino que quizás la ATP lo considere.
    _Delpo con lo poco que ha jugado, todavía tiene chances de ir al Masters. Increíble, a ver si mete un poquito de regularidad y llega. Igual esto es en parte también gracias a las nuevas bajas hasta el 2018 de Raonic y Berdych. Y así, 6 de los que estuvieron el Masters del año pasado, no están compitiendo en este momento. Algo muy llamativo y preocupante.
    _Pregunto: Thiem, Cilic y Monfils en el atp de Baires ´18? Eso se anda rumoreando.
    Saludos

    Comentario by Downtheline — 19 octubre 2017 @ 18:12

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