Fue buena

6 febrero 2018

Remar contra la depresión

Filed under: Info — Marcos @ 15:03

La canadiense Rebecca Marino llegó a estar en el top 40 de la WTA. Exigió a Venus Williams en el US Open a tal punto que ella le dijo: “Ahora sé lo que significa jugar contra mí”. En 2012, Marino decidió abandonar el tenis en por un cuadro de depresión. Apenas tenía 22 años.

Hace una semana, regresó a la competencia, preparada para hacerlo después de un lógico proceso. En Antalya, Turquía, ganó tres partidos de qualy y cinco de cuadro para ganar un 15K, la menor escala de torneos profesionales.

Los tenistas y deportistas en general no siempre pueden o quieren contar todo lo que les sucede interiormente, por vergüenza, miedo (sponsors, prensa, público, etcétera) u otros motivos. En especial cuando se trata de asuntos relacionados con la psicología, que repercuten en su actividad. Recordamos rápidamente dos casos: Gaby Sabatini y la relación de la fama, la repercusión de sus victorias con el hecho de no haber sido número uno, y Gaudio sobre la depresión durante el breve retiro en 2008 (la depresión post-tenis es bastante común).

Más recientemente, el caso Mardy Fish: le llevó su tiempo animarse a revelar que el problema que lo mantuvo fuera de las canchas era un trastorno de ansiedad que incluyó ataques de pánico. En la cancha no la pasaba bien.

Marino brindó una charla TEDx para contar el proceso de su retiro. “Se supone que un atleta debe ser fuerte, ¿no? Un atleta no puede tener una debilidad”, dijo Marino, quien llegó a su mejor ranking sin contar a nadie sobre su depresión excepto a sus padres. “Había días en los que no me podía vestir, pero había que ponerse una máscara y salir”. Se tomó seis meses de descanso y regresó, pero poco a poco el tenis sólo fue un trabajo y no una pasión. Así llegó el retiro, que festejó con una cena con amigas.

Un factor importante en el abandono, no mencionado en aquella charla, es el bullying por redes sociales. Agobiada, Marino cerró sus cuentas de twitter y facebook. Si bien sufría depresión antes del auge de las redes, fue un factor que no ayudó en nada.

En los años fuera de la competencia, Marino estudió Literatura, se sumó al equipo de remo en la Universidad de British Columbia y también fue entrenadora: utilizó ese tiempo para refresacar la cabeza y “recargar pilas”, según comentó.

“Amo el tenis y ahora puedo estar nuevamente adentro de una cancha. Allí pertenezco”, afirma.

A los 27 años, Marino arranca una carrera de cero y de la mejor forma posible.

No hay comentarios »

Aún no hay comentarios.

RSS feed para los comentarios de esta entrada. TrackBack URI

Deja un comentario

You must be logged in to post a comment.