Fue buena

28 mayo 2018

TrungeLLiti

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 21:13

¿Por qué la anécdota de Marco Trungelliti se convirtió en la gran historia de los dos primeros días de Roland Garros? ¿Por qué la principal sala de conferencias estaba repleta de periodistas preguntándole al santiagueño precisiones de su viaje en coche? ¿Por qué su regreso a París y la victoria sobre Bernard Tomic fueron reflejados en forma comprensiva en el sitio oficial de Rolanga (con la aparición estelar de FueBuena tres veces en el video, ejem, ejem), en el Daily Mail, CNN, New York Times, BBC, y muchos etcéteras?

Entre otras cuestiones, porque la road-movie de Trunge conjuga elementos de amateurismo con el deporte más profesional. De situación cotidiana con otras muy lejanas para la mayoría de los terrícolas. La familia unida que viaja apretada en un autito para ver al nene o la nena a jugar un torneo del deporte que sea, bailar en un festival de folclore, de danza (se nos vino a la cabeza la película “Little Miss Sunshine”), competir en un torneo de judo… El adolescente que hace kilómetros para entrenarse y sueña con jugar en Primera División. Aquel o aquella que viaja en micro por la ruta desierta para jugar un torneo de pádel (?) en un pueblo lejano, diez personas en el público, un bebé llorando…

Marco también viajaba con su hermano Andre, mamá Susana y abuela Lela (89 años). La diferencia era que el auto avanzaba por autopistas en excelente estado y el destino era Roland Garros: de los mejores clubes con canchas de polvo de ladrillo del mundo, premios en euros y puntos de ranking asegurados para el protagonista de este cuento.

¿Cómo comenzó el asunto? Primero, con un cambio de reglamento diseñado para evitar los retiros en primera ronda de los Grand Slams (muchos se presentaban lesionados o enfermos para llevarse la bolsa de euros). Hoy, cualquier tenista que “se retire o actúe por debajo de los standards profesionales” podría recibir una multa del total de los premios (prize money). Si el que entró directo se retira estando en el lugar del torneo, recibe el 50% del dinero en premios y la mitad restante queda para el lucky loser.

Esto generó un aluvión de retiros en Roland Garros. Lo que nos lleva al segundo paso: Nick Kyrgios.

Nick ganó el torneo de dobles en Lyon pero se retiró del single de París por sus problemas de codo.

Lo que ocurrió después es quizá la parte más loca de la historia, una sucesión de actos de negligencia y casualidades que le agregan condimentos al viaje de Trunge.

El reglamento dice lo siguiente:

“Los lucky losers se seleccionan de los 16 jugadores que perdieron en la última ronda de clasificación (si se necesitan más jugadores, puede ser de las rondas anteriores). Se sorteará en forma aleatoria el orden de ingreso de los cuatro mejores ranqueados y, luego, a partir del quinto se seguirá el orden del ranking. La lista de lucky losers estará disponible al menos por una hora hasta el tope de horario permitido para firmar, que será media hora antes de que se juegue el primer punto del primer partido. Cada lista será válida para cada día distinto”.

El milagro ocurrió el domingo, día en el que Kyrgios anunció su baja. Nadie estuvo disponible para firmar, ni el más malo (?) que perdió en la primera ronda de la clasificación. En total, según el cálculo del New York Times, 83 jugadores perdieron su chance de ingresar. Cualquier otro habría tomado el lugar del argentino, pero nadie se presentó, ni siquiera los franceses (parece increíble que se le pase a la Federación local y al mismo Roland Garros, que no alienten la participación local). Si alguien hubiera firmado ese día, aunque el partido se jugara el lunes, Trunge se quedaba en Barcelona con su familia.

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El que sí firmó ese día fue el egipcio Mohamed Safwat, quien pudo debutar en Roland Garros a los 27 años por la baja de Viktor Troicki y se convirtió en el primer representante de su país allí desde 1996. Al enterarse de que jugaba apenas una hora antes de entrar, perdió el primer set 6-1 porque jamás había jugado en la Chatrier, no sabía la velocidad de la cancha, la tensión de las raquetas, nada. Luego terminó haciendo un buen partido.

La segunda baja del día fue la de Kyrgios. Pasadas las 10.30 le avisaron al que venía en la lista de acuerdo al ranking: el indio Prajnesh Gunneswaran. No podía llegar ni al día siguiente: ya figuraba en el challenger de Vicenza y, también por reglamento, no podía bajarse. Para colmo,Gunneswaran perdió su partido allí.

¿Siguiente? Trungelliti, quien ya estaba en Barcelona y había disfrutado de un asado en familia. Por eso tuvo un día para emprender el viaje. Por suerte para él, no había desarmado las valijas.

Conclusión: más allá del ranking, lo importante de la lista de lucky losers es decir presente y firmar a la hora señalada.

En total, van ocho lucky losers en el cuadro masculino de Roland Garros, un récord y un éxito de la nueva regla. Este martes puede sumarse uno más en el último día de la primera ronda.

- Simone Bolelli (Italia)
- Ruben Bemelmans (Bélgica)
- Jurgen Zopp (Estonia)
- Sergiy Stakhovsky (Ucrania)
- Peter Polansky (Canadá)
- Mohamad Safwat (Egipto)
- Oscar Otte (Alemania)
- Marco Trungelliti (Argentina)

“Abuela, nos vamos a París”, le dijo a Lela mientras ella se bañaba. El “Road to Roland Garros” lo hicieron Marco, Andre (manejó la mayor parte del trayecto), Susana y Lela. Nadir, esposa de Marco, no pudo subirse al auto loco por trabajo. Suspendieron la playa de Barcelona por el viaje a Francia. ¿Por qué en coche y no en avión o tren? Trunge lo explica en esta charla con ESPN: el auto ya estaba alquilado, había huelga de trenes en Francia, de controladores de avión en Marsella… “Hay veces que es más seguro ir en auto”, afirmó.

Algo de folclore, Abuelos de la Nada y un paso a paso del viaje que pudieron seguir en nuestro hilo de twitter con fotos y videos. La maravilla de las redes.

Marco bajó los decibeles de su historia y aprobamos esta parte: “No es ninguna proeza, es algo normal”, dijo sobre su viaje en auto, especialmente para aquellos que no son de Buenos Aires. En la rueda de prensa post-victoria amplió con una breve descripción de lo que suele sentirse en las peligrosas rutas argentinas.

A las 23.50 del domingo llegó al hotel; a las 7.50 estaba en el club. Hacía tres días que no jugaba al tenis, después de perder en la última de qualy ante el polaco Hurcacz, pero se plantó con el entusiasmo del que se supo afuera de la conversación. Tomic no es un especialista en polvo de ladrillo. Tampoco es un especialista en responder largo (?).

En vez de compartir el dinero con Kyrgios, Trungelliti se aseguró 79.000 euros (menos impuestos) al ganar en su debut, lo cual es muchísimo para un 190 del ranking como él. Ese es uno de los puntos más importantes de esta historia: a los 28 años, esto le viene como oxígeno para seguir invirtiendo en su carrera. En más de una década, Marco había ganado 578.242 dólares entre singles y dobles.

Ahora buscará seguir sumando triunfos (Marco Cecchinatto, su próximo rival) y que lo más importante no sea el inusitado viaje familiar de diez horas a París.

2 comentarios »

  1. Coincido con la mamá de Murray. Y si bien en Argentina no hay las autopistas que hay en Francia, Marco, desde su Santiago querido a Bs As, tiene un 70% del viaje en autopista.
    Si bien es injusto que un tipo que ni compite gane la mitad del premio en la práctica acaba siendo la mejor solución dado que sino hubiera seguido pasando lo mismo de siempre: jugadores que solo se presentan, juegan un set y medio y se retiran para recibir el premio. A los LL les viene muy bien un premio de 20mil euros ya que para alguien que está entre el puesto 110 y 250 es muy buena plata igual. Ni les cuento si gana la primera ronda… Saludos

    Comentario by Gustavo L — 4 junio 2018 @ 10:43

  2. Y muy buena idea la “LL” en el apellido de Marco!

    Comentario by Gustavo L — 4 junio 2018 @ 10:45

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