Fue buena

17 octubre 2018

Reflexiones de un Juego Olímpico junior

Filed under: Coberturas — Marcos @ 20:51

Este Facundo Díaz Acosta volador nos invita a que relajemos un poco para ensayar un punteo de temas de lo que dejó el tenis en los Juegos Olímpicos de la Juventud, que terminó el fin de semana.

Comenzamos por una imagen final: qué lindo ver estadio lleno para la definición del campeonato y un promedio altísimo de público cada día. Para un torneo junior (gratis). Espíritu olímpico, casémosno (?).

El torneo estuvo a la altura, sino más, de un Grand Slam juvenil, por encima de las anteriores ediciones de los Juegos Olímpicos para menores de 18. Más allá de nombres e historias particulares, nos dejó una sensación más que positiva: la base sigue mejorando. El tenis moderno evoluciona constantemente.

Obviamente, hay distintas formaciones y estilos sobre los cuales los (proyectos de) jugadores irán haciendo modificaciones, pero, cada vez más, se golpea como se puede: improvisaciones y golpes de transición o emergencia. El tenis hoy ya no prioriza la prolijidad de la técnica.

Embed from Getty Images

Por la velocidad de juego, aún en las condiciones más lentas del mundo (?), la potencia es la base de una nueva dimensión. Una violencia de disparos que ya hace quedar a los ’90 o los 2000’s —para no quedar tan viejoschó— como tenis anticuado y en cámara lenta.

La eslovena Kaja Juvan es un ejemplo de ello. No solamente porque es pura explosión y con los dos primeros lugares (en single y en dobles junto a la polaca Swiatek) se convirtió en la primera doble medallista de Oro en tenis en un Juego Olímpico de la Juventud.

Juvan dejó en claro que hay una nueva generación de tenistas con aspiraciones y que tienen todo muy en claro en lo mental. De hecho, es una de las 10 jugadoras que nacieron en el 2000 o después que ya están en el Top 200 de la WTA. “Para mí es aún más especial porque soy de un país chico, sólo hubo 25 atletas eslovenos acá y todos luchamos y nos apoyamos. Que me tocara a mí era lo que vine a buscar”, contó la doble campeona. “Antes de llegar repasé las jugadoras que habían participado en los Juegos anteriores y estaban [Daria] Kasatkina o [Jelena] Ostapenko. Ojalá pueda hacer un camino como el de ellas”, dijo. Ostapenko logró ganar Roland Garros apenas tres años después de ser medallista en Nanjing 2014.


El game más extenso de la final, resumen de una cerrada definición.

Sería irresponsable poner a Juvan como candidata a un Grand Slam para los próximos años, pero en el Buenos Aires Lawn Tennis demostró personalidad, una gran postura dentro de la cancha, la búsqueda de concentración y la inconsciencia; también poco oficio para ir hacia adelante, pero ese ya es un mal generalizado de esta época.

Al menos en los entrenamientos sigue buscando esa naturalidad.

El ‘tapado’ de la semana fue Díaz Acosta, un chico de una facilidad asombrosa para ejecutar todos los tiros. Esto ocurre en un torneo sobre polvo de ladrillo, en el que el físico limita como nunca, pero la precisión en la velocidad es lo que asombra de los juveniles de elite.

La mayoría de los que leemos este blog sabemos acerca de las diferencias entre deporte amateur y profesional (o quienes intentan serlo), pero a veces sirve que nos lo refresquen. Las presiones y las expectativas no son un tema menor a manejar y las ganas de sacar medallas exigían un rendimiento casi perfecto.

Un señor de varias décadas de edad nos comentaba durante la final, sin que le hubiéramos preguntado: “Qué difícil es este deporte… Sentí más la presión acá que cuando tuve mi hijo con 20 años y no sabía qué iba a hacer”. Exageró un poco, pero se entiende el concepto (?).

La frase es muy repetida pero bien cierta: nervios sienten todos, el tema es cómo lo manejan. Más aún, cuando son chicos en proceso de formación y con las típicas dudas de adolescente sobre qué hacer de su vida.

Buenos Aires sirvió de banco de prueba: la diferencia, ya en esas etapas, es de mentalidad y no tanto de condiciones. Volviendo a Díaz Acosta, como destacaron sus entrenadores Mariano Monachesi y Mariano Hood, viene de un recorrido de años para llegar lo mejor preparado posible a momentos como los que pudo vivir esta semana.

Más allá de la potencia, es el coraje y tranquilidad en los momentos comprometidos lo que hace la diferencia. De hecho, formar parte de unos Juegos Olímpicos, aunque juveniles, puede haber sido un sueño cumplido para la mayoría de los chicos. Más allá del despliegue y las condiciones de cada uno, la vara estuvo demasiado alta desde el comienzo.

La delegación de Burundi sólo contó con cinco atletas en estos Juegos Olímpicos compitiendo en atletismo, judo y tenis, con Sada Nahimana.


De Burundi al Mundo.

“En mi país no hay mucho para hacer. No hay muchos deportes para practicar. Además, es una nación que no tiene mucho dinero. Si no estuviese jugando tenis, estaría estudiando en mi casa y probablemente casada”, le dijo a la página oficial del torneo.

Sada comenzó a jugar al tenis a los 7 años porque su papá es entrenador de tenis del único club en su país, a unos 15′ caminando de la casa. Su hermano, Hassan Ndayishimiye, fue el primer jugador de Burundi en competir en un Grand Slam en 2011 y ganó un partido en Wimbledon Junior.

Sebastián Baez y Lourdes Carlé, con el esfuerzo como característica, siempre han rendido bajo presión: desde la época de juniors, con la necesidad de estar entre los mejores de la Argentina para ser becados o viajar a un Sudamericano o a un Mundial, luego la de ganar partidos y empezar en lo torneos profesionales para poder continuar, viajar, aspirar a “llegar” -leáse trabajar del tenis-, y por último, la de mantenerse en el máximo nivel y cumplir expectativas, propias y de terceros.

La clave suele ser que los protagonistas puedan disfrutar cada momento, un objetivo simple pero muchas veces lejano en el frenesí del día a día. Esa presencia de ánimo, el carácter, la tendencia a ofrecer lo mejor de sí cuando más extrema era la situación, suele ser lo que distingue a los ‘distintos’ de los buenos proyectos. Como en los profesionales, y más aún en este nivel, suelen ganar quien más aguantan, el/la que menos dudó.

La verdadera historia recién comienza para todos ellos y los pequeños cambios son los más difíciles de realizar para un tenista.

No hay comentarios »

Aún no hay comentarios.

RSS feed para los comentarios de esta entrada. TrackBack URI

Deja un comentario

You must be logged in to post a comment.