Fue buena

14 mayo 2019

Ferrer, con ejemplos y antiejemplos

Filed under: Info — TodosLosAutores @ 23:39

En la primera semana de David Ferrer como ex jugador del tour, nos pusimos a listar cuestiones de su historia profesional más allá de las que sabemos todos: un batallador de la cancha, una pared, uno de los mejores tenistas de la historia que no pudo ser campeón de Grand Slam (final de Roland Garros 2013) y un gran tipo, muy querido.

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1) La primera quizá nos la hayan leído en semanas anteriores. Nos hizo un click reciente la cantidad de grandes tenistas que admiten que, retirados, tendrán problemas para vivir una vida normal. El caso Murray fue la exageración. No puede ser pasado por alto. Los factores, los conocemos, son múltiples. En el caso de Ferrer, esto decía el año pasado:

“Tengo los tendones de Aquiles que me levanto y prácticamente no puedo bajar escaleras. No es que me preocupa el tenis sino mi salud física. Llevo años con esto pero los últimos me están siendo un calvario. Me preocupa a nivel personal”.

2) Ferrer lista como su mayor virtud la capacidad de aprender (por ejemplo, la capacidad de asumir el fracaso) y a la competencia como lo que más extrañará. Cuando era chico, anotaba en el cabezal de la cama los nombres de aquellos rivales a los que no le podia ganar, según contó su madre en este capítulo de Informe Robinson.

“Desde que sabía que me retiraría, quise acabar siendo competitivo. La competición es lo que más extrañaré”, dijo Ferrer. En su último tirón de torneos, venció a Alex Zverev, 3 del mundo.

3) El lugar común dice que Ferrer es el yerno ideal, pero él se reía de eso: “Me causa gracia cuando me decían que era un ejemplo a seguir”, dijo en aquel documental. Sucede que David tuvo su etapa “Federer platinado”, la de tirar raquetas, insultar al aire… “Era mi época rebelde. Era inmaduro. Me guiaba por impulsos y había veces que tiraba los partidos”, contó.

Javier Piles, su entrenador durante 15 años, llegó a encerrarlo (!) en una habitación donde se guardaban las pelotitas y raquetas hasta que se calmara.

El peor momento de “antiejemplo” de Ferrer llegó en el US Open 2008, cuando lanzó puteadas al aire durante su partido con Nishikori, recibió un warning y terminó con comentarios machistas hacia la jueza de silla. Obviamente, luego ofreció disculpas.

Después de aquel 2008 en el que admitió tocar fondo en la Davis de Mar del Plata (perdió su single fácil con Nalbandian, aunque España fue campeón), recomenzó su carrera, se hizo cargo de sus decisiones, admitió (luego de una charla vital con Toni Nadal) que su carácter en la cancha era el reflejo de problemas personales más profundos, y disfrutó de su mejor etapa en los años siguientes.

4) La humildad es un lugar común a la hora de hablar de Ferru, pero qué bien conjugan. “Nos tratan siempre como si fuéramos especiales (a los tenistas). ¿Especiales de qué? Somos jugadores de tenis”, dijo una y otra vez. “Muchas veces hablan de nuestro sacrificio, pero somos unos privilegiados que viven una irrealidad”.

5) El partido que más recuerda Ferru en su despedida involucra a un argentino: Juan Martín del Potro. Fue, adivinaron, la final de la Davis 2011 en Sevilla.

El partido que preferiría olvidar es aquella final de Miami contra Murray, en la que tuvo match point y la bola del rival, según el Ojo de Halcón, entró por milímetros.

6) Muchas veces nos quedamos con una característica sola de un jugador. Ferrer no era solamente luchador o una pared, sino también agresivo con control. Sin grandes tiros ganadores, lo que le costaba mucho físico, pero de ninguna manera era solamente defensivo.

7) En una entrevista reciente, valoró más ser el 3 del mundo que sus tres Copa Davis. “Ser el 3 habla de una regularidad”.

8) Y una rareza: Ferru es de los tenistas que más libros lee.

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