Fue buena

27 febrero 2020

Bye bye, Maria

Filed under: General — TodosLosAutores @ 20:42

Los orígenes

Muchas veces intentamos buscarle la «tragedia» a la historia de vida de un/a tenista, pero en este caso una tragedia influyó en el porvenir de Maria: el desastre nuclear de Chernobyl en 1986 obligó a la familia Sharapov (residente a 160 kilómetros del lugar de la explosión) a emigrar muy lejos, a Niagan, en Siberia. Maria nació un año después, comenzó a jugar al tenis desde muy chica en Sochi y terminó, por el consejo de Martina Navratilova a sus padres durante una clínica en Moscú, en la academia de Nick Bolletieri en la Florida. Viajó con su padre porque su madre no tenía visa (no se vieron por casi dos años, y recuerden que no había internet) y de Rusia sólo se llevó libros, porque «quería tener una porción de su país con ella».

Al llegar a los Estados Unidos, su padre Yuri trabajó de lo que pudiera, recibió amenazas y fue sobornado; un tipo de vida diametralmente opuesto al que tienen ahora. Esos orígenes están muy bien explicados por los protagonistas en este video, que incluye parte del regreso de Sharapova a Bielorrusia en 2010:

Ganar en todos lados

Lo primero a destacar de la carrera de Sharapova: triunfó en los cuatro Grand Slams y, asombrosamente, dos veces en Roland Garros (2012 y 2014). En el medio (2013) llegó a otra final en París, que perdió ante Serena Williams. Lo de asombroso obedece a que su estilo de juego no «pegaba» con el polvo de ladrillo; no sabía resbalar en la superficie -en 2007 afirmaba que se sentía «una vaca sobre hielo» a la hora de jugar en arcilla-, su defensa jamás fue su fuerte, pero lo compensó con garra, potencia y físico. Así son las campeonas: escapan a la lógica.

Los Grand Slams (y la plata olímpica y el Masters 2004) vienen primero; el marketing y los caramelos, después. Al menos en nuestro análisis.

En aquel Wimbledon 2004 hizo su presentación en sociedad con apenas 17 años. En el US Open 2006 confirmó su status de campeona pero fue Australia 2008 su mejor torneo: no perdió sets y encajó tres 6-0’s (uno a Justine Henin, la número uno) de ese momento. Dijo que en aquella quincena se sintió «en la zona», aquel estado inconsciente en el que todo sale.

Luego llegaron los dos títulos en París para completar el cuadro.


De lolita a Dama de Hielo

A veces caemos en la cuenta de que, conforme nos vamos deconstruyendo en varios aspectos, hoy no escribimos los textos de igual manera a una década atrás.

Imaginen cómo era la vida de una adolescente tenista rusa, rubia y bella según el estándard de época, y las preguntas que recibía de periodistas hombres. Como esta vez que, con 16 años, debió responder sobre una «Battle of the Babes» con la estadounidense Ashley Harkleroad o sobre la chance de ser la nueva Kournikova (muy buscada por las marcas, nunca pudo ganar un título WTA).

También se lo habían preguntado a los 15. Y la respuesta siempre fue: «Respeto a todos, sólo quiero ser yo misma y no como otras».

Sharapova hizo una gran carrera como celebrity y la continuará ya retirada. Se cotizó mejor que Serena Williams y aprovechó su imagen al máximo. Al trascender su deporte, así también ayudó al tenis femenino. Pero a veces notamos, en la mención a su éxito fuera de la cancha, cierto detrimento a sus logros como campeona. Ambos aspectos no son comparables, quizá sólo medidos en dólares. Que haga lo que quiera con su tiempo libre: todos y todas marcan el profesionalismo de Sharapova en los entrenamientos y, como mencionábamos en el punto anterior, los títulos son son una garantía de su status como deportista en la historia.

Como dice ella en su escrito de despedida: «Detrás de las sesiones de fotos y los vestidos, las canchas de tenis expusieron mis imperfecciones, desafiaron a mi carácter, mi voluntad (…). ¿Qué tanta suerte tengo de haber encontrado un lugar donde me sentí tan expuesta pero a la vez tan a gusto?».

Ayer, en Acapulco, Nadal expresó: «Más allá del éxito que ha tenido fuera de la pista, es un ejemplo de pasión por el deporte. Se ha comportado con una profesionalidad y unas ganas de triunfar muy grandes».

No olvidamos este famoso peloteo entre Rafa y Maria en Roma.

Así como puede haber cierta envidia solapada por sus millones de dólares en esponsoreo, también hay un «deber ser» que se le pidió históricamente a Maria y ella no siguió al pie de la letra. No fue la más amigable entre sus pares, tuvo sus peleas con Serena, y muchas veces la actitud de «ir a trabajar y no mucho más» en los torneos. No toleraba a los periodistas que no llegaban bien preparados y preguntaban tonterías. Lo cual no está mal.

No fue la campeona de la buena onda, pero esa fama oculta su parte de buen humor y bromas (tenía que entrar en confianza, eso sí), y su profesionalismo en general, hasta en el trato con los periodistas.

Los videos virales de estos tiempos ayudaron a encontrar ese lado de Maria que no era tan visible, quizá por su pasado difícil de adversidades y encerrarse en los suyos, por su competitividad a la hora de ser la mejor, por el personaje que creó y le crearon, quién sabe…

Maria fue profesional en su despedida, que estaba al caer después de la derrota en primera ronda de Australia. Lo meditó en el vuelo de regreso y lo hizo público en escritos iguales en Vogue y Vanity Fair. Sumó una entrevista hecha el día anterior en el New York Times (linda anécdota cuenta con Jannick Sinner y hay otra triste, la del encuentro que no ocurrió con Kobe Bryant) y le agregó un mensaje en sus redes sociales.


El final

No, no hablamos de su famoso caso de doping, que tuvo reducción de pena al exculparla de intención de trampa, y que obviamente no la ayudó en la curva descendente.

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El asunto es darnos cuenta, de nuevo, qué tan rotos se retiran muchos y muchas tenistas profesionales. Maria lo relata en la citada entrevista con el NYT: «Veo fotos mías de impactos saltando y me duele. Mi hombro fue un problema desde que tengo 21 años», cuenta hoy a los 32, después de dos operaciones en la zona. «Catorce horas de mi día en los últimos meses se las llevaba el cuidado de mi cuerpo. Antes de entrar a la cancha todos los días estaba conectada al ultrasonido u otro tipo de máquina».

Hoy dice que le duelen los brazos al levantarlos, pero igualmente se animó a su primera vez en el esquí, hace pocos días.

3 febrero 2020

Aussie Rules Finales

Filed under: General — TodosLosAutores @ 13:16

El asunto es que el Big 3 nos malacostumbró tanto, pero tanto, que la renovación podía llegar de la mano de un doble finalista de Grand Slam de 26 años como lo es Dominic Thiem, o de otro jugadorazo que ya ganó el Masters de Londres y también varios Masters 1000, como Alex Zverev.

A eso nos hicieron llegar Federer, Nadal y Djokovic. Hoy, en 2020, a más de 15 años de que empezaran a ganar títulos, la carrera por el «más grande de la historia» sigue viva, si es que tomamos como vara los títulos de GS).

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Djokovic es insaciable: no sólo le apunta a los Slams, también al récord de semanas como número uno («uno de mis grandes objetivos, no es ningún secreto», dijo Nole, quien hoy empieza su semana 276 y superaría las 310 de Roger el 5 de octubre o más adelante) y a cualquier récord importante que distinga a los Big 3. El head-to-head contra Federer y Nadal lo muestra adelante a Nole (29-26 a Rafa, 27-23 a Roger). Novak siempre fue el más clarito cuando se trata de delimitar los objetivos, quizá porque Nadal siempre juega el papel de humilde («me gustaría, sería lindo terminar arriba, pero mi motivación es día a día») y Federer sabe que está en desventaja y ya dijo que él rompió los récords en su momento, que ahora los rompan otros (¿en serio?).

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Este post viene cargado de números y algunos de ellos son auspiciosos para el serbio en cuanto a la carrera por la «mayor grandeza»:

  • Va 8-0 en finales de Australia.
  • Ganó 9 de sus últimas 10 finales de Grand Slam.
  • También, 5 de los últimos 7 Grand Slams jugados.
  • Nunca había levantado un 1-2 en sets en finales de GS.
  • Si tomamos al 2020 como nueva década, es el primero que gana GS en tres décadas distintas.

«Es un momento único en la historia del deporte en la que los tres mejores jugadores están jugando en la misma era», dijo Thiem, olvidándose un poco de Rod Laver, pero lo entendemos. «Por eso nos cuesta a los demás romper esa barrera. Me tocó dos veces contra el rey de Roland Garros, ahora me toca contra el rey de Australia», agregó. El austríaco venía con un muy buen récord ante el Big 3 desde 2018 y los sufrió tres veces en finales de Grand Slam: 0-2 ante Rafa en Paris y 0-1 ante Nole en Australia.

¿Vieron cuando un hilo se tensa tanto, pero tanto que al final sabemos que se romperá? En ese momento estamos con respecto a los campeones de Grand Slam. ¿Thiem lo logrará en Roland Garros? Es una gran posibilidad. Este año (y los siguientes) ofrecen estas dos grandes historias en el tenis masculino: la lucha del Big 3 y el primer campeón de Grand Slam de la década del 90 o el 2000. No será fácil esto último, pero se dará pronto, aunque Djokovic (cumplirá 33 en mayo) apueste a todo o nada en las próximas dos temporadas, Nadal esté vigente y Roger siga competitivo.

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¿Qué les falta? Casi nada. Han llegado a finales y ganado Masters 1000. Zverev y Tsitsipas ganaron el Masters de Londres. Miremos las últimas dos finales y el espíritu de lucha de Nadal en aquella pelea de boxeadores heridos con Medvedev en el US Open, o cómo Djokovic levantó ante Thiem pese a no estar en su día (break point en contra clave en el cuarto set, cabeza fría en el final). La doble falta de Domi para entregar el primer set… Es el plus del Big 3, la cabeza en situaciones clave, hasta que algún «pibe» se anime, la pelotita pique mal o dé en la faja y pase. Un dato extra de la definición de ayer: Djokovic pidió médico y luego constataron que tenía signos de deshidratación. Aún así, fue suyo.

Nole lo dijo antes de comenzar el torneo, pensando en lo que había ocurrido en Flushing Meadows: «Los más jóvenes están a un set de ganar un Grand Slam. Tienen ambición, son duros. Es inevitable que esto pase». Después de la final con Thiem, afirmó que «un punto o un tiro nos separó esta noche. Podría haber ido para cualquier lado». Desde Roland Garros 2005, el Big 3 ganó 52 de los últimos 60 Grand Slams.

¿Ocurrirá el quiebre en un torneo en cancha dura, como dijo Zverev? Habría que esperar al US Open entonces. ¿No ocurrirá en 2020 y los campeones serán los mismos, como predijo Wawrinka?

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Más allá del tenis, el campeón mezcló un par de temas más importantes para dejar un mensaje:

LA CAMPEONA

Mientras los hombres no tienen campeones de Grand Slam menores de 31 años, las mujeres ofrecen ganadoras nacidas en el 2000.

¿Qué implica eso? Y acá va el pensamiento #exjoven: estamos atravesando ese momento en el que ya es muy fácil rescatar múltiples y emocionantes/divertidos archivos de video, porque hace 15/20 años ya teníamos buenas cámaras y teléfonos. Por ejemplo, una niña Sofia Kenin desafiando a Roddick o en un recorrido con Clijsters por Miami (este año podrían enfrentarse; recuerden que Kim regresa al circuito con 36 años).

Estos videos son todo.

Kenin, de 21 años, todavía no puede creer haberle ganado a Barty y Muguruza, y se emociona cuando Roddick tuitea sobre ella. En su primer discurso como campeona, habló de los sueños que se hacen realidad, que luchen por ellos. No sabía muy bien qué decir, se reía nerviosa, las emociones la superaban. Se emocionaban su padre-entrenador y Dinara Safina, quien también la ayuda en el coaching.

En la cancha, Kenin es pura seguridad: hubo un momento, en el 2-2 del segundo set, en el que levantó un 0-40 con winners. Fue el punto clave en el que empezó a darlo vuelta ante Garbiñe. Algo que nos gusta mucho de su tenis: la variedad, la inteligencia y algo que vimos también en Bianca Andreescu, esto de que no sienta miedo de tirar drop shots para sorprender.

LA POLÉMICA

Por si no estaban enterados, hace unos años varias leyendas del tenis habían propuesto que el Margaret Court Arena ya no se llame así, por repetidos dichos homofóbicos de la gran campeona australiana, muy religiosa ella.

Entre esas leyendas se encuentran Martina Navratilova y John McEnroe. Ella le había escrito una carta abierta al segundo estadio en importancia, y volvió a recurrir a este sistema de texto en 2020 para proponer que el estadio se llame Evonne Goolagong Arena, en homenaje a otra campeona aussie.

Él había utilizado su divertido segmento en Eurosport como «Comisionado del Tenis», y volvió a hacerlo este año, pidiéndole a Serena Williams que «deje a Margaret en el pasado, donde pertenece».

Navratilova, militante por los derechos de las minorías hace décadas, sintió que el tema de Court había quedado olvidado (ya saben lo que ocurre en esta era de redes sociales y sobreinformación: inundados de temas diversos que se superponen unos con otros, etc.) y tomó la posta.

Nos encanta lo casero de su acción: después de que su esposa Julie le dijera que se quejara menos y activara más, la tricampeona de Australia buscó una librería o artística, compró lápices de colores, un paño y escribió «Evonne Goolagong Arena» en una versión amateur del arte aborigen (Goolagong es la primera gran campeona de raíces aborígenes de Australia).

«Me encontré con John antes de entrar a la cancha para jugar y le pedí que sostuviera el cartel conmigo porque él también pensaba lo mismo y apoya los cambios sociales en el tenis, entonces era perfecto», le explicó Martina a la BBC. Salieron con el cartel y Martina tomó el micrófono del umpire para explicar la movida. La televisión cortó la transmisión, por lo cual sólo hay imágenes que provienen de redes sociales.

Martina dice que respeta los logros tenísticos de Court pero es imposible disociar a la tenista de la persona a la hora de nombrar una cancha (la segunda en importancia de Australia recibió su nombre en 2003). «Quise ser respetuosa pero volver a instalar el tema», dijo Martina.

Spoiler: el sistema siempre gana (?), Navratilova y McEnroe tuvieron que disculparse públicamente por romper los protocolos a la hora de salir a la cancha. Tennis Australia dijo que si bien fomenta la diversidad y tolerancia, existen reglas que no deben romperse. Hablando sin saber, quizá sin esas disculpas Martina y John no podían volver a jugar en Melbourne.

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Este año, Court recibió un homenaje medio «en el closet» (?), muy poco promocionado, por los 50 años de su título en Australia, pero no entregó trofeos ni le dieron micrófono. Un colega de La Tercera la entrevistó y ella espetó: «No tienen derecho a venir aquí y querer borrar mi legado».

LA ESPERA

Recién a los 35 años, el doblista Rajeev Ram pudo conseguir su primer Grand Slam en dobles masculino. El estadounidense, aquel de movimiento de saque parecido al de Sampras, lo logró con el británico Joe Salisbury.

27 enero 2020

Aussie Rules Octavos

Filed under: General,Info — TodosLosAutores @ 17:47

El solidario Zverev (¡sin perder sets!) y el ya no tan joven (?) Thiem alzan la bandera de la generación que todavía busca un título de Grand Slam y romper una de las estadísticas más sorprendentes del tenis masculino: no hay ganadores activos de Majors menores de 30 años (31, en rigor).

Culpa del Big 3, también habitantes ellos de los cuartos de final.

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Hay un cuarto jugador, más «grande» en cuanto a curriculum que muchos colegas aunque no tanto como aquellos, que se llama Stan Wawrinka. Tiene 34 años y generalmente vuela por fuera del alcance del radar aunque ya haya conquistado tres Grand Slams diferentes. Hoy aparece 15° del ranking y acaba de eliminar al NextGen que aparecía con más posibilidades: Daniil Medvedev.

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Wawrinka no había podido ganarle al ruso en dos choques previos. Hoy perdía 1-2 en sets. Le siguió pegando, mezcló con slices, sacó bien en el momento clave y terminó con su gesto característico, el dedo en la sien, que luego cambió por mano-en-el-corazón a la hora de agradecer al público australiano. «Siempre va a ser un lugar especial, mi primer Grand Slam», dijo Stan, quien había caido al puesto 59° en el ranking pero lentamente viene progresando desde 2019. Ya metió cuartos de final en tres de los últimos grandes.

Lo curioso del caso es que, con este triunfo, contribuyó a reafirmar lo que ya había expresado tajantemente en las cámaras de la ATP: este año tampoco habrá un nuevo campeón de Grand Slam. Al contrario de lo que piensa o espera la mayoría, incluido nosotros. «Novak y Rafa se van a llevar todos los Grand Slams», concluyó Stan al final de este video. Es divertido cómo hace contraste con todos los demás.

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En el mismo video, Zverev cree que el nuevo campeón de Grand Slam llegará en los torneos de canchas duras. El alemán será el rival de Wawrinka. Veremos quién de los dos tiene razón.

EL HOMENAJE

Nick Kyrgios y la camiseta. Rafa Nadal y la gorra.

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LA REVELACIÓN

De hace unos días: Djokovic reveló que Kobe Bryant era una especie de «mentor» suyo, que lo ayudó en conversaciones telefónicas y charlas presenciales a superar los malos momentos emocionales surgidos a partir de su lesión en el codo y caída en el ranking. Todo esto antes del trágico suceso de ayer de Kobe y su hija.

LA RECUPERACIÓN

Alguna vez campeona de Roland Garros y Wimbledon, fuera de las 32 mejores preclasificadas por primera vez desde Rolanga 2014, Garbiñe Muguruza recupera sensaciones y se instaló en cuartos de final.

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LA BENDICIÓN

Rafael Nadal aprobó, casi como una bendición papal, el cambio de actitud de Nick Kyrgios, quien lo saludó con mucho respeto y no se portó nada mal en el entretenido choque de octavos. «Cuando juega como hoy con actitud positiva, le da muchas cosas buenas al deporte. Ojalá siga trabajando así. Es uno de los mejores talentos que tenemos y me gustó el Nick Kyrgios que vi en Australia».

Nick no hizo ningún saque de abajo, aunque sí un «mini-movimiento-fake» del mismo. Su frase fue contundente: «Creo que (en este torneo) hice progresos como ser humano; tenista, eso no me importa».

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EL CHISTE

McEnroe y Federer se divirtieron con la cuestión Tennys-tennis.

Veremos cuánto tenis le pone Tennys esta noche.

21 enero 2020

Aussie Rules Ronda 1

Filed under: General — TodosLosAutores @ 19:30

Recuerdan de dónde venimos: hace días nomás, el humo de los incendios dificultaba el inicio de la qualy. Una jugadora se retorcía por al aire irrespirable y el juez de silla le ponía warning (!).

Varios jugadores, especialmente los de la qualy, otros como Peke Schwartzman y Gilles Simon, expresaban su descontento en redes sociales. ¿El show debe seguir? Nos preguntábamos: ¿debía jugarse Australia cuando el incendio duplica al de Brasil y equivale casi a la superficie del Uruguay?

Finalmente, el show siguió; el aire se volvió más respirable y en Australia llegó a caer granizo (increíble para este momento del año según los especialistas en climatología). El mundo sigue mal, va peor en cuanto a los cuidados necesarios para detener el cambio climático y los que gustamos del tenis llegamos a lo imposible, reflejado en este tweet de Petra Kvitova: celebramos que haya partidos suspendidos por lluvia.

El agua es una buena noticia en Australia.

Mientras las llamas lo devoraban todo, los tenistas hicieron lo que pueden en estos momentos: donar su tiempo o dinero a recaudar fondos para los rescatistas o damnificados por los incendios. Comenzó Nick Kyrgios y su tweet solidario de dólares por ace. Lo siguieron otros y otras, por aces o doble faltas. También deportistas de otras disciplinas y retirados como John McEnroe, quien emocionó a Nick al proponer una donación de 1.000 dólares por cada set que gane el australiano.

La nota la dio Alex Zverev y desde ahora en más es imposible no hinchar por él en este torneo y esperar su recuperación (y el primer gran golpe en un Grand Slam).

Sascha reflexionó sobre su anuncio en rueda de prensa, en el contexto de una filosofía de no pensar nunca en el dinero.

LA ENSEÑANZA

Maria Sharapova perdió en primera ante Donna Vekic y quedará cerca del puesto 300 del ranking. Hace pocos días afirmaba que no piensa en el retiro y ayer dijo que no sabe qué pasará en 12 meses, y que no tiene diseñado su calendario después de Melbourne.

Nos gustó esta reflexión que hizo al final, de por qué es especial ser campeón/a al menos una vez en este deporte: podés hacer las cosas correctamente pero ni aún así tenés nada garantizado.

LA REPE

Pensar que a Coco Gauff le quedan muuuuchos años para cumplir… los 20!! Afronta partidos como veterana, declara como veterana… La estadounidense de 15 volvió a ganarle a Venus Williams (39), como aquella vez que saltó a la fama en Wimbledon, y dijo que «respeta a todas, pero no le teme a ninguna».

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LA VOLEA

¿Quién dijo que los y las tenistas no son bailarines?

EL DATO

Fabio Fognini completó un curioso Grand Slam personal: en los cuatro grandes remontó una desventaja de 0-2 en sets. Ayer lo hizo ante Reilly Opelka.

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Antes, pudo una vez en Roland Garros (2010, ante Monfils), dos en Wimbledon (2010, frente a Michael Russell, y 2014 ante Alex Kuznetsov) y tres en el US Open (2012 con Roger-Vasselin, 2015 con Nadal y 2016 con Basilashvili).

LA CENICIENTA (?)

Por qué seguiremos usando ese término, ¿no?

Alejandro Tabilo, hijo de chilenos, nacido en Canadá, representante del país vecino, llegó desde la qualy y se anotó un triunfo que incluye un premio en efectivo más grande que sus ganancias oficiales en seis años de profesional: 80.000 dólares contra 68.000.

Nos gustó, además de su lindo tenis de zurdo, el acento entre chileno y gringo que habla español.

Algo más sobre su cambio físico (llegó a pesar 100 kilos) en esta nota-perfil del próximo rival de John Isner.

Romper barreras trae esos problemas lindos como buscar hotel de madrugada. El tweet de su entrenador:

LA SORPRESA

Denis Shapovalov venía de buenas actuaciones en la Davis y la Copa ATP. Llegó como 13° favorito pero sintió el peso de los ojos sobre él. Su amigo Felix Auger-Aliassime atraviesa una de las típicas mesetas en la curva de crecimiento y fue eliminado por el peculiar Ernests Gulbis.

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EL VETERANO

Ivo Karlovic venía 0-8 en sets en cancha dura contra Vasek Pospisil en cuatro enfrentamientos previos. Anoche lo venció en sets corridos y es el más «viejo» en ganar un partido de Grand Slam desde los ’70.

LA OCURRENCIA

Guido Pella encuentra personajes parecidos a Nadal y Djokovic.

LA OCURRENCIA (II)

En casos así, Rafa habría respondido de manual, pero esta vez salió con una broma sorpresiva en él.

30 diciembre 2019

Balance 2019

Filed under: General — TodosLosAutores @ 15:44

JUGADOR DEL AÑO

Rafael Nadal. Mientras escribíamos el Balance, Rafa ganaba la nueva Davis con sus compañeros. Seguíamos completando el post y Rafa se llevaba la exhibición de Abu Dhabi. La conclusión no es cuánto gana Nadal, sino lo que tardamos en hacer el Balance (?).

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De la mano de un saque mejorado, alcanzó las semifinales en 11 de los 13 torneos en los que compitió. ¿Calendario inteligente, le llaman? Sólo en Acapulco (octavos) y el Masters de Londres (round robin) no pudo quedar entre los mejores cuatro. Ganó dos Grand Slams (Roland Garros y el US Open) y la Davis, y quedó a un torneo grande de Federer. Una de las historias del 2020 será esa: la cuenta de Grand Slams en los años finales de las carreras de ambos (Djokovic incluido).

Recordemos el punto de quiebre para Rafa, en Barcelona, cuando perdió con Thiem y se replanteó todo. Venía con algunos problemas de rodilla y las sensaciones eran feas. Hasta pensó en dejar de jugar por un tiempo. En Madrid se sintió mejor, ganó Roma sobre Djokovic, recuperó la confianza, los golpes y se impuso en París sobre el «heredero» Thiem.

Ash Barty. La australiana llegó a Roland Garros con ganas de «hacer daño». Nunca le gustó el polvo de ladrillo. Menos mal.

Se habia retirado del tenis a los 18 años. Jugó al cricket en su país. Regresó al circuito WTA y en cuatro temporadas pasó de no tener ranking a ser la número uno del mundo. Finalizó la temporada con el título en el Masters de Singapur.

A los del Team Slice nos gusta esto.

APARICIONES DEL AÑO

Jannik Sinner. No éramos los únicos que veníamos hablando del italiano de golpes «fáciles» y potentes. Mejoró en los challengers, venció a tenistas top 20 como Monfils y De Miñaur, se metió en el top 100 y logró el Masters NextGen en Milán.

Bianca Andreescu. En 2018 jugó la qualy del US Open. Un año después, además de ganar su primer partido allí, se llevó el título en la final ante una nerviosa Serena Williams. Antes se había coronado sorpresivamente en Indian Wells y ganado Montreal de local. Potencia y drop shots en un mismo combo, la canadiense mostró una temporada extraña por una lesión complicada en el hombro derecho. Jugó apenas 11 torneos en 2019, ganó tres de ellos y pasó del puesto 152 al 5 (!).

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JUGADORES MÁS «MEJORADOS»

Daniil Medvedev y Stefanos Tsitsipas. Se llevan tan bien (?) que decidimos ponerlos juntos. Un año después de ganar el Masters NextGen, el griego obtuvo el de mayores. Derrotó a Federer (Australia y el Masters), Nadal (Madrid) y Djokovic (Shanghai). Medvedev sumó seis finales consecutivas: ganó Cincinnati, Shanghai y llegó a la final del US Open, donde lo hizo sufrir a Rafa. Su juego ajedrecístico nos encanta.

Tsitsipas, el youtuber, aporta esa frescura (palabra nueva) y cararrotez (palabra inventada) que siempre está bueno tener en el circuito.

Sofia Kenin. De niña creía que podía devolverle el saque a Roddick. De grande no lo hace mal en el circuito WTA: la estadounidense ganó tres títulos en 2019, quedó top 20 y jugó un partido del Masters.

REGRESOS DEL AÑO

Andy Murray. «Hay chances de que sea mi último torneo», dijo el escocés en Australia, y nos hizo lagrimear a todos. Luego fue operado en la cadera, le colocaron una prótesis, ganó el doble de Queen’s con Feliciano López y aunque dice que sería estúpido pensar que regresará a su mejor nivel en estas condiciones, se dio el lujo de ganar un ATP, en Amberes sobre Wawrinka. No festejamos lo que le pasa, es tremendo que un tipo de 30 años tenga cadera de metal, pero qué esfuerzo el suyo.

Belinda Bencic. Ganó el Premier 5 de Dubai, regresó al top 20, llegó a semifinales del US Open y, con el título en Moscú, se aseguró el último lugar en el Masters de Singapur y una plaza en el top ten.             

DECEPCIONES DEL AÑO

Jack Sock. No es que esperábamos que ganara un Grand Slam, pero su debacle es increíble: de campeón de Bercy y finalista del Masters 2017, fuera del top 100 en 2018 y a no tener ranking en 2019. Sólo pudo disfrutar en el dobles de la Copa Laver. El año fue bueno para él en otro rubro: se comprometió con su novia.

Angie Kerber. Número 2 del mundo en enero, 20a. en noviembre, tuvo un año muy flojo para su standard, especialmente en los Grand Slam: octavos en Australia, 1a. ronda en Roland Garros y el US Open, 2a. en Wimbledon.

PARTIDOS DEL AÑO

Novak Djokovic a Roger Federer en la final de Wimbledon. No lo elegimos como mejor partido, sino como «El Partido». El que puede ser decisivo a la hora de juzgarlos en la historia del tenis una vez retirados (demasiado dramático, perdón).

Lo cerca que estuvo Federer del Grand Slam 21, justo en Wimbledon, el torneo más tradicional… Dos match points en 8-7, 40-15 y el saque. «Es la victoria mentalmente más demandante de mi carrera», dijo Djokovic, quien no tuvo ni un error en el tie-break final (fue la primera vez que Wimbledon termina 13-12 en un quinto set).

Nole habló sobre cómo enfrentar esos partidos y momentos límite.

Rafael Nadal a Daniil Medvedev en la final del US Open. Este sí califica como el mejor partido por el nivel de tenis, las alternativas, el drama del final, la recuperación de Medvedev, el valor histórico y la jerarquía del torneo. El ruso fue capaz de cambiar su estrategia desde el set y quiebre en contra; Nadal apeló a eso que llaman «mente de campeón» para no dejarse caer al final.

Osaka a Kvitova en la final de Australia. Naomi lo tenía cocinado con un 5-3 y 0-40 sobre el saque de Petra, pero la checa lo peleó y llevó al tercer set. Palazos de todos los rincones de la cancha.

MENCIONES NOTABLES

Wawrinka a Tsitsipas en Roland Garros. «Aprendí algo que ningún maestro puede enseñar», reflexionó el griego. Esta batalla de más de cinco horas fue uno de los grandes partidos de la temporada.

Thiem a Djokovic en el Masters de Londres.

Zverev a Federer en Shanghai. «It’s my fucking time now», gritó el alemán.

Djokovic a Del Potro en Roma. Pensar que Delpo todavía no tenía la rótula en condiciones y tuvo dos match points…

Kyrgios a Nadal en Acapulco. Tensión, buenos puntos y drama al final, con el 6-3 del tie-break que Rafa no aprovechó.

Djokovic a Hurkacz en Wimbledon. Quizá no sea de los más recordados pero el esfuerzo del polaco fue muy elogiable.

Bautista Agut a Murray en Australia. Podía ser el último partido de Andy Murray (hasta hoy, es el último que jugó en Grand Slams) y el escocés produjo un regreso notable, de 0-2 a set iguales. Se quedó sin nafta al final.

SORPRESAS DEL AÑO

Andreescu a Serena en el US Open. No porque no esperáramos que ganara la canadiense, sino por los nervios (doble faltas ya en el primer game) y el flojo nivel de Williams. Son esas finales en las que podía «tirar la camiseta» y sólo lo hizo tímidamente al final, cuando Andreescu dudó para cerrarlo.

Rublev a Federer en Cincinnati. Hoy no es tan sorpresa que un buen jugador le gane al Roger de 38 años, pero el ruso era un NextGen que venía volando bajo el radar. Ese día le salieron todas.

Dimitrov a Federer en el US Open. Al otrora (?) llamado Baby Federer le faltaba un partido así, frente a su ídolo, y ganar sin respetar el apellido. Venía como 78 del mundo y remontó un 1-2 en sets. Luego desapareció en el resto del año, pero no es noticia (?).

Ruusuvuori a Thiem en la Copa Davis. La Davis siempre fue el terreno de las sorpresas y veníamos advirtiendo sobre el gran tenis del junior finlandés, pero igual califica para una de las sorpresas del 2019.

Medvedev a Djokovic en Montecarlo. El ruso se tenía fe contra Nole pero el polvo de ladrillo nunca fue su superficie favorita. Después de esta victoria, pudo vencerlo también en Cincinnati.

Recomendamos este video de Australia, que no entra en ninguna categoría del Balance, pero es una explicación sincera, sin agrande, de por qué Daniil creía que Djokovic no es la máquina de años anteriores y por qué pensaba que tenía chances de vencerlo en Melbourne (ganó Djokovic con esfuerzo).

Kohlschreiber a Djokovic en Indian Wells. Un flojo Nole, un decidido Kohli, y el primer triunfo del alemán sobre el serbio en diez años. Luego jugarían tres veces más en esta temporada, y todas las ganó el Djoker.

TIROS DEL AÑO

Elegimos cinco por sobre los demás.

Este de Gael Monfils. Cualquier otra persona, con ese sartenazo, la habría tirado a la tribuna.

El doblista Joe Salisbury y una Willy galáctica, en Viena.

Irse a otra cancha para devolver una bola. Lo hizo Ryan Shane en el challenger de Lexington y habría imposible, por diseño y espacio, en una cancha principal de un ATP.

Hurkacz vuela dos veces en el mismo punto (segundo punto del video) en Eastbourne.

Dan Evans prueba y encuentra el centro, en Australia.

Menciones notables

Este recurso de Kevin King.

Cuevas en modo exhibición en Estoril.

Thiem con el manotazo ante Monfils en Roland Garros.

El vuelo de Barrientos.

Kohlschreiber con el «flick» ante Raonic en Rotterdam.

Sobrepique pasado de Fogna.

Nadal por fuera de la red ante Cilic en el US Open, para delirio de Tiger.

Este manotazo de Rafa.

De Miñaur y su velocidad.

Este passing de Krajinovic.

Otra de Filip, aplaudido por su nuevo entrenador, Tipsarevic.

La atajada de Zopp en el challenger de Drumondville.

Bublik, ahora habitué de los ATP, nuevo abonado a esta sección, fana de los tiros entre las piernas.

Moutet y un globo de Willy a Djokovic.

Algo enganchado, pero hermoso passing cuevístico de Gael.

Pablito la hizo mejor, con salto en el medio que le podría haber quitado tiempo.

No le salió el no-look, pero vaya Willy de Kyrgios.

Delicadeza ante Nadal en Acapulco.

El pase a una.

Las piernas y la mano de Roger.

Paletazo contra Pouille en Wimbledon.

El recurso de Forti.

Dimitrov se sienta y logra el winner ante Nadal en Montecarlo.

El show de Dustin Brown ante Zverev en Stuttgart, con revés volador y zambullida de volea incluidas.

AirShapo.

Esta devolución de Serena en el mixto con Murray.

Tsonga por fuera de la red.

Más tiros en esta colección del nivel challenger.

Djokovic con el toquecito ante Schwartzman (segundo punto de este video).

Rebanada de Nishioka.

Y una de Dustin que vuelve.

Novikov también quiere fiambre.

PUNTOS DEL AÑO

El Peque y el Topo Gigio después de defender todo ante Rafa.

Stakhovsky la rompe.

Benoit con todas las destrezas ante Monfils en Bercy.

Y te ataja todo arrodillado.

Definición de batalla en polvo de ladrillo.

Stosur y Barty se complementan.

Fognini diseña un puntazo ante Nadal en Canadá.

Flipkens, una abonada a la sección, juega con Bouchard en Indian Wells.

Federer hace de arquero contra Anderson en Miami.

Voundrousova gana el punto, Kasatkina aporta el lujo.

Krawietz y Mies, sorpresivos ganadores de Roland Garros, ganan este puntazo frente a Chardy-Martin.

Lajovic corre y tiene sutileza.

El sonido de los impactos y los esfuerzos de los involucrados.

Cabal está loco y ataja una imposible.

Otra más a quemarropa.

El split de Dreddy.

Pella y esto para quedar match point en Wimbledon.

WTF (¡QUÉEE!) DEL AÑO

Esto fue muy curioso: una exhibición como la Copa Laver sirve para despertar a Tsitsipas, Zverev y a Thiem. Hasta octubre, Sascha sumaba cero victorias ante jugadores top ten en el año: después de la Laver, derrotó a Federer en Shanghai y a Nadal en el Masters.

Los consejos virales de Roger y Rafa a los demás integrantes del Team Europe sirvieron para relanzar el año de Sascha, Stefanos (campeón del Masters) y Domi (finalista después de derrotar a Roger). Parece mentira que ocurra eso en una exhibición, pero tampoco es extraño: formato distinto, juego en equipo, el que venía bajón encuentra buenas sensaciones en la cancha y luego las logra trasladar cuando regresa al tour.


Un partido (Muguruza-Konta) se cambia de cancha por caca de palomas y termina 3.12 de la mañana en Australia. Encima fue un partidazo. En la nueva Davis, un doble que no definía nada entre Estados Unidos e Italia finalizó a las 4.04.


Kyrgios comenta que iba al boliche casi todas las noches en la semana que ganó el título en Acapulco (hubo testigos, incluyendo a Frana y Álvarez, comentaristas de ESPN). También, que hizo jet-ski antes de jugar la final con Zverev. Al menos reconoció: «Debo ser más disciplinado y profesional».

En Wimbledon, Nick identifica a una periodista que estuvo en el pub con él la noche anterior.


El juez italiano Moscarella entrena a un jugador en un descanso. Pero lo peor no fue eso, sino sus comentarios a una ball-girl: «Sos sexy. ¿Te sentís atractiva?» y más.


Tiafoe la canchereó ante Medvedev, se olvidó de la velocidad del ruso y abandonó el punto, pensando que estaba ganado. El sonido de la reacción del público es genial.


MacDonald casi se vuela la cabeza para festejar la victoria sobre Delpo en Delray Beach.


La manguera loca de Wimbledon.


Saque ganador. Vale.

En un torneo ITF dieron este saque como bueno.


Los riesgos del micrófono abierto. «Es como jugar contra una Karlovic con tetas grandes. Pero no va a sacar todo el tiempo así», dice el entrenador de la japonesa Misaki Doi.


Feliciano venía medio fumado (?) y agarró la pelotita fuera de la cancha antes de que pique. Se sorprende como si no conociera las reglas.


Paire salta la red y se pudo haber lesionado feo.


Sinner prefiere la zanahoria a la banana.

Medvedev se echa… ¿sal? ¿potasio?


El papá de Coco Gauff es fan del Peke Schwartzman.


Presentan a Halep. Sale Serena.


Gana el punto. Tira la raqueta de bronca.


Una jugadora de 55 años, que jugó Roland Garros y Wimbledon en 1985, participa en un torneo de 80.000 dólares en Canadá. Nos gusta su estilo de saque y red.


Gael Monfils cerró un partido del US Open así:

Alejandro Davidovich Fokina, quien luego jugaría el Masters Next Gen, tiene ganas de terminar este partido de challenger así:


Kim Clijsters anuncia un nuevo regreso para 2020.


Darren Cahill, de nuevo con Simona Halep, le dijo que estaba siendo una vergüenza (disgrace) en la cancha.


La estadounidense Tara Moore protagonizó una de las mejores remontadas de la historia: estuvo a milímetros de perder 6-0 y 6-0 (ver video), con dos match points en contra, y terminó ganando 0-6, 7-6 y 6-3.


Shapovalov se pone a rapear tras vencer a Cilic en Indian Wells.


No es tan extraño que ocurra esto de atraparse con el saque, pero es feo lo que le ocurrió a Sara Errani: no fluye el lanzamiento de la bola y por eso durante gran parte del año debió sacar de abajo.


Woody Harrelson, algo beodo (?), no puede entrar a sentarse en el Royal Box de Wimbledon.


Paire y Tsonga cambian de deporte en Halle.


Federer le responde mal a un periodista después de perder con Zverev en Shanghai.

Nadal usa la palabra «bullshit» para responderle a otro periodista que insinuó que estar casado podía afectarle el rendimiento.


Roger enfrentó en tercera ronda de Roland Garros a Casper Ruud, de 20 años, nacido en 1998. El primer Rolanga de Federr fue en 1999: en el mismo torneo jugó Christian, padre de Casper, y el suizo estuvo a un partido de enfrentarlo. Solo le falta esa: enfrentar a padre e hijo.


Londero se pega fuerte en Shanghai.


El mejor overrule del año.

OTROS HECHOS DESTACADOS DEL AÑO

«Asistimos al cambio de guardia en el tenis mundial», dijo John McEnroe en Australia. En los Grand Slams y el podio del ranking, una nueva equivocación suya. Como dijimos en este post (se creían más que McEnroe), los cambios generacionales no son abruptos, sino parte de un proceso.

Nadal y Djokovic se repartieron los Grand Slam. Junto con Federer, ganaron cinco de los nueve Masters1000. El Big 3 terminó en las primeras tres plazas del ranking por octava temporada; tal y como lo hicieron por primera vez hace más de diez años.

Estos jugadores han mantenido una era de control total prácticamente durante todo el siglo XXI. Desde que Federer terminó como No. 1 del mundo por primera vez en 2004, el Big 3 se ha quedado con la primera plaza en cada temporada desde entonces salvo en 2016 (Andy Murray.) Esto significa que Federer, Nadal o Djokovic han sido No. 1 en 15 de las últimas 16 temporadas.

Una hegemonía que en algún momento se romperá.

Es muy interesante cómo plantean los tres la lucha final (?) por terminar en lo más alto de la historia. Djokovic es ambicioso; Federer dice que no puede controlar lo que hagan los otros y está medio «ya fue»; Nadal dice que le hace ilusión y que no le importa tanto (mmmm).

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Roger, por lo pronto, llegó a su título número 100, en Dubai, y finalizó el año con 103, a seis del récord de Connors. No nos olvidemos: llegó a semi de Rolanga en su regreso al polvo de ladrillo.

De los chicos, algunos son más regulares que otros (Zverev ya fue Top3); Tsitsipas le ha ganado a Federer en Australia pero todavía falta un zarpazo importante en los Grand Slams. Thiem (MediumGen) pudo haberlo hecho en Roland Garros pero se ha quedado en la puerta. Medvedev es el que estuvo más cerca. Puede darse pronto– un poco así lo deseamos, también.

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Les seguimos teniendo mucha fe a los canadienses Felix Auger-Aliassime (explotó después de Río y se afirmó en el top 20) y Denis Shapovalov, campeon en Estocolmo de su primer ATP.


Serena Williams también va por más historia pero ya son cuatro las finales consecutivas de Grand Slam en las que la estadounidense cae derrotada (y con feas sensaciones).

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Se le escurre el 24, ese número que tiene en el horizonte desde hace años, sobre todo desde que en Australia 2017 levantó su 23° Grand Slam. Dar por hecho que igualará -y superará- el récord que tiene Court desde 1973 no ha sido lo mejor para Serena, aunque siempre es para destacar que haya alcanzado estas finales después de haber sido madre (con un parto muy complicado).


Se jugó la primera Copa Davis con el nuevo formato. Escribimos varios posts al respecto, en especial un análisis después del triunfo español. Veremos qué ocurre con la Copa ATP en los próximos días.


Coco Gauff y sus 15 años fueron el mejor imán para atraer nuevo público al tenis femenino a partir de su irrupción en Wimbledon, con triunfo sobre Venus Williams y acceso a octavos de final. La niña estadounidense probó su calidad para bancarse la parada en el US Open (la frenó Osaka) y como si fuera poco logró su primer WTA, en Linz.


El Peke Schwartzman confimó su lugar en la elite con un final de top 15 y el inolvidable US Open, en el que exigió a Rafa en cuartos de final. Guido Pella también dio la nota con los cuartos de Wimbledon (victorias sobre bombarderos como Raonic y Anderson) después de haber logrado su primer ATP, en San Pablo. Juan Ignacio Lóndero es un sobreviviente de los challengers y ahora miembro estable de los ATP tras sorprender en Córdoba.


Se terminó la Copa Hopman, uno de los grandes momentos de la gira australiana, donde veíamos juntos a mujeres y hombres, donde ellas le hacían aces a ellos… La última edición (al menos por ahora) contó con la que quizá fue la entrevista del año, con Serena y Roger elogiándose el servicio después de enfrentarse por primera vez.


Dominic Thiem llegó a su primer Masters 1000 y no fue en polvo de ladrillo sino en cemento y sobre Federer, en Indian Wells.

Fabio Fognini también pudo conquistar su primer M1000, en Montecarlo, con victoria sobre Rafa en el medio.

Fue un gran año del tenis italiano masculino y varios de sus integrantes contaron que se inspiraron en los logros de sus colegas mujeres, como Pennetta o Vinci. Entre ellos se destacó Matteo Berrettini, quien llegó al top ten y al Masters, es un jugador muy divertido para ver y lo tendremos en febrero en Buenos Aires.


Harto del hostigamiento de alguno de sus pares argentinos, Marco Trungelitti decide hacer pública su situación y hablar de apuestas; su rol como denunciante y la hipocresía que reina en el medio.


En parte por las lesiones (Delpo, Isner, Anderson, Nishikori), el top ten del ATP es 100% europeo por primera vez en la historia. El año del tandilense estuvo marcado por la lesión de rodilla (no compite desde Queen’s). En el medio, casi le gana a Djokovic en Roma.


Nadal sufrió su primera derrota en sets corridos en una final de Grand Slam (Australia, contra Djokovic).


Gustavo Fernández gana su primer Wimbledon y termina el año como número uno del mundo en el tenis adaptado.

Horacio Zeballos se convirtió en el primer argentino varón top ten en el ranking individual de dobles. Ganó dos Masters 1000 (con Metkic en Indian Wells y con Granollers en Montreal), llegó a la final del US Open con el español y trepó al tercer puesto. Gran año del marplatense. Los mejores del mundo en dobles masculino también son sudamericanos: Cabal-Farah, campeones de Wimbledon y el US Open nada menos.

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Thiago Tirante tuvo un tremendo rush de fin de año y finalizó como el mejor junior del mundo. Esto escribimos sobre el tenista platense.


Hugo Dellien es el primer boliviano en 35 años que gana un partido de Grand Slam (Roland Garros).


Feliciano López salió del top 100 por primera vez desde 2002. Luego ganó Queen’s, volvió a entrar y terminó 62°.


Felix Auger Aliassime se convierte en el primer tenista nacido en el 2000 dentro del top 100 del ranking ATP.


Duckhee Lee es el primer jugador sordo que participa en un torneo del circuito mayor (incluye mujeres). En Winston Salem ganó un partido a Laaksonen y exigió a Hurkacz. Esto escribimos sobre el coreano.

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La caída de una potencia: el US Open 2019 fue el primer Grand Slam en singles sin jugadoras rusas entre las cabezas de serie desde que se estableció en 32 la cantidad de preclasificadas (Wimbledon 2001).


Ivo Karlovic (40 años, 2m11) terminó en el top 100 por 17° año consecutivo. Además, con Kevin Anderson (2m03), jugó la final de mayor altura de la historia, en Pune, India.

También en Pune, Steve Darcis se convirtió en el primer semifinalista de un torneo del circuito ATP que no figura en el ranking (venía de una lesión).

DISCURSO DEL AÑO

Podría haber entrado en la parte de «polémicas y malos gestos», también en la parte de WTF, pero lo que hizo Daniil Medvedev en el US Open se resume en sus discursos. Una especie de Drago en pleno Estados Unidos, el ruso se animó a hacer el papel de villano diciéndole al público de Nueva York que, «cuando se vayan a dormir, sepan que su energía (negativa) le dio la victoria».

Recordemos que Medvedev había maltratado a un ball-boy (ball-man) y tirado un fuck-you solapado que luego Kyrgios usó de cabezal en su cuenta de Twitter.

Daniil la siguió con un discurso parecido en el partido siguiente.

Después llegó la orden de quien sea (su management, la ATP, el US Open, todos juntos) y Medvedev se edulcoró, dijo que amaba al público de Flushing y todo es amor y paz. Lo curioso es que, con odio y amor en la misma semana, llegó a la final y casi se lleva el título.

POLÉMICAS, PELEAS Y MOMENTOS FEOS DEL AÑO

Nick Kyrgios es el abonado de esta sección. En Cincinnati, escupió en dirección del juez y le tiró una botella a la silla (después dijo que «se le resbaló de las manos; típica mentira de nene travieso), se fue al baño cuando quiso y en parte por eso ligó la mayor multa en dinero de la historia.

Más tarde, la ATP dijo que lo tendría «en penitencia» con riesgo de sufrir una sanción sin precedentes. No fue lo único que hizo Nick en la temporada: tiró una silla en Roma y ni su equipo de trabajo lo pudo parar. Después se bardeó en redes con su rival, Casper Ruud.

Lógicamente no olvidamos su partido con Nadal en Acapulco, las peleítas que tuvieron durante el encuentro con respecto al tiempo de saque y espera del mismo, y lo que se dijeron después: «No tiene respeto por el público, por el rival y por el mismo» (Rafa, en clave paternalista).

La cosa siguió con Wimbledon, con un pelotazo de Nick al cuerpo de Rafa. «¿Por qué debería disculparme? Fui por él, le tiré al cuerpo».


«Biggest drama queen ever» (algo así como «artista» o «actriz»), llama Kerber a Andreescu. La canadiense dijo que no la escuchó.


El juez argentino Damián Steiner es despedido por la ATP por dar entrevistas y opinar sobre gustos de jugadores después de haber arbitrado la final de Wimbledon.


Tomic y su padre contra Hewitt. Lleyton dijo que Bernie no jugaría más Copa Davis mientras él esté a cargo.


Hewitt la emprende contra Piqué pero bien que fue a Madrid después.

Zverev fue contundente sobre su negativa al nuevo formato de la Davis.

La guerra política dominó el tenis como pocas veces en 2019. Federer contra Piqué, Djokovic y Gimelstob contra muchos (por eso Haase, Jamie Murray y otros renunciaron al Consejo de Jugadores de la ATP), el regreso de Roger y Rafa a dicho Consejo… Como dijo Becker, «el tenis es, desde ahora, sólo negocios y política».

Parte de eso fue la separación del ranking (los ex futures ya no entregaban público), cuestión que por suerte se revirtió. Recordamos este poderoso discurso que fue bandera de lo que sufrían los y las jugadores peor ranqueados.


Medvedev y Tsitsipas siguieron con su guerrita personal. El griego dijo que el ruso juega muy aburrido (cuando no le podía ganar, cosa que sí hizo en el Masters) y Daniil, que no lo toma más en serio. En Londres, Tsitsi aclaró que no lo odia.

Stefanos tuvo un episodio con Shapovalov, quien le hizo el gesto de «metete la raquetita sabés dónde».

Y hubo un extraño shoegate con Paire en Washington.


Fognini le grita a Murray cuando éste le va a pegar y eso genera la discusión posterior, que termina con el «shut-up» bien British de Andy.


Dominic Thiem debe dejar la sala de prensa de Roland Garros porque estaba llegando Serena Williams. Y se enoja.


Pablo Carreño Busta se enoja fuerte con el juez de silla después de un fallo del tie-break final del partido con Nishikori en Australia. No quisiéramos estar en su cabeza en esta larga caminata.


Este desafortunado gesto de Mike Bryan en pleno Estados Unidos.


Este «saludo» de Camila Giorgi después de perder fácil ante Sakkari.

Y este otro.

Una le quería pegar a la otra en Las Vegas. Atención con el que salta de la tribuna y casi se desnuca.

BUENAS ACCIONES Y MOMENTOS AWWWW DEL AÑO

Naomi Osaka invita a Coco Gauff a que hagan juntas la entrevista en la cancha. Coco le dice que va a llorar; Naomi, que es mejor esto que irse mal al vestuario. Pure class (?).

«Sin vos, yo no estaría aquí», le dice Coco Gauff a Venus Williams al ganarle en Wimbledon. Confesarle eso a tu ídola en el maremágnum emocional de semejante momento no es nada fácil.


Alison van Uytvanck y Grett Minen, pareja en la vida real, se enfrentan por primera vez. Gana la primera y todo termina con un beso.


La historia de Djere, campeón en Río, sobre la pérdida de sus padres y cómo salir adelante. Nos conmovió a todos y todas.


El hijo de Mahut entra a consolar a su padre en lo que quizá fue el último Roland Garros en singles de Nico. Leo Mayer, el vencedor, no puede dejar de llorar. El video fue viral y trascendió Roland Garros y el tenis.

Los melli Federer hacen la ola en Wimbledon.


Esta linda charla entre Andreescu y Serena en Canadá.


Stakhovsky le regala un challenge a Herbert, quien no tenía más desafíos, y pierde el punto.


Petra Kvitova volvió a jugar la final de un Grand Slam (Australia), después del ataque que sufrió en su casa, que le dejó la mano herida.

Sobre fin de año, Francesca Schiavone revela que venció a un cáncer.


El equipo serbio de la Copa Davis da una conferencia emocionante, a pura lágrima, que marca el final de un ciclo con el retiro de Tipsarevic.


El discurso del Topo Londero en Bastad. Valentía y desparpajo.

La cosa siguió en el US Open.


Djokovic habla en japonés al ganar en Tokio.

El saludo «japonés» de Delpo a Nishioka tras varias horas de batalla en Rolanga.


Katie Swan hace un descargo público explicando que sufrió miedo de decepcionar a los suyos y eso le impedía rendir en la cancha. En un deporte que abraza cada vez más los problemas psicológicos que todos tenemos, el suyo fue un claro ejemplo.


Todo lo ocurrido con Taylor Townsend en el US Open. Gran historia.


La participación de Federer en el insta de la pareja Svitolina-Monfils.

Roger, además, conoció a su fan de 107 años en la Argentina.


No entendemos griego, pero bello momento entre Tsitsipas y su referente Marcos Baghdatis, éste ya retirado y comentando tenis para la tele.


La madre de Djokovic reconoce que sufre porque su hijo no es tan querido como Federer o Nadal.


En el torneo femenino de San José, las protagonistas entraban a la cancha con perros en adopción.


Arreglan entre ellos con honestidad, como si no existiera el juez.


El cordobés Pedro Cachín y sus buenas acciones con los niños tenistas del Congo africano.

TWEET DEL AÑO

GIFS DEL AÑO

Serena y sus peripecias en la red. Gracias, netcam.

Esta fan.

Estos fans.

SELFIE DEL AÑO

FRASES DEL AÑO

«Mi esposo es Superman». (Mirka)

La musicalidad, el «happened» en tres sílabas y la lógica de la frase de Rafa, quien muchas veces prefiere hablar del presente sin contexto.

Esta de Toni Nadal, con una verdad total y que realza todo lo que hace Rafa (pero no realza el deporte que amamos).

En esa línea, esto que dijo Murray.

VIDEO DEL AÑO

No nos importa si es todo fingido: Federer y Nadal intentan encauzar a Fognini en la Copa Laver.

FOTOS DEL AÑO

¡Amor! ¡Amor!

INVENTOS, IDEAS O INNOVACIONES DEL AÑO

Wimbledon estrenó techo para la cancha 1.


No será la NBA, pero el social media de TennisTV siguió aportando lo suyo.


El torneo de Monterrey lanza este comercial con Kerber y Feliciano.


En un barco de Londres se juntaron unos minutos Nadal, Federer y Djokovic para hablar, en una rara entrevista de tres, del legado que dejan.

En tren de grandes reuniones, estas figuras hicieron muy buenos análisis del US Open, las distintas épocas y el recambio en el tenis. En Eurosport y también formato podcast.


Este dato sobre el spin de mujeres y hombres en el US Open.


El Arthur Ashe tuneado para el Mundial de Fortnite, allí donde un argentino terminó entre los mejores.


Es ficción, no ocurrió este año, pero se viene en cualquier momento (?).

RETIROS DEL AÑO

David Ferrer, Tomas Berdych, Carlos Berlocq, Janko Tipsarevic, Max Mirnyi, Nicolás Almagro, Marcos Baghdatis, Lucie Safarova, Andreas Haider-Maurer, Víctor Estrella-Burgos, Daniel Muñoz de la Nava, Marcin Matkowski, Tim Smyczek, Anna-Lena Groenefeld y María José Martínez Sánchez.

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18 octubre 2019

El recambio y el apuro

Filed under: General — TodosLosAutores @ 17:52

Regresamos de unas pequeñas vacaciones (?) con algunos pensamientos desordenados sobre lo que pasó recientemente con el final de la gira de Asia y sobre lo que viene con el epílogo del tour regular.

El recambio siempre está ocurriendo

Las preguntas de «cuándo va a llegar el recambio» en el circuito ATP suelen carecen de precisión en su enunciado. ¿Hablamos del ranking? ¿Del top 3 o top 5? ¿De los Grand Slams, que es lo que atrapa al espectador que no es de nicho? ¿Un Grand Slam o varios ganados en forma regular?

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El recambio es más rápido o más lento (en este caso, claramente más lento, lo que fue charla recurrente del tour en estos años) pero la admiración por lo que hace el Big 3 no nos debería hacer perder de vista que los más pibes fueron reemplazando en el top ten a las generaciones anteriores (Cilic, Delpo, Anderson, Isner, próximamente Nishikori, por citar algunos casos, más atrás Wawrinka, Raonic y Dimitrov; lógicamente todos ellos pueden volver en algún momento), avanzando en grupo, con triunfos de calidad ante el Big 3 y acceso a instancias finales de Masters 1000 y Grand Slam (Medvedev).

Faltan títulos (y frecuentes) en Grand Slam, falta el acceso al top 2, pero reconozcamos que sólo la vigencia de Djokovic, Nadal y Federer frena por el momento el acceso de los nacidos después de 1990 a los máximos privilegios que el tenis puede ofrecer. El Big 3 es la última resistencia.

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Eso también caerá en algún momento.

Si bien hay fechas especiales, aquellos que busquen un momento específico del recambio, en nuestra humilde opinión, están equivocados.

Cuidado con los «primera vez desde»

Coco Gauff ganó su primer título WTA, el fin de semana último en Linz. Minutos antes de jugar su primer partido, la estadounidense de 15 años estaba fuera del torneo porque había perdido en la última ronda de la qualy. Se bajó Maria Sakkari y entró Gauff como perdedora afortunada.

Entre los múltiples datos que acompañaron las crónicas de la victoria de Coco aparecieron los típicos «primera vez desde» que todos usamos. En algunos casos, mencionaron a Sesil Karatantcheva y Nicole Vaidisova, quienes fueron adolescentes que irrumpieron en la WTA pero no tuvieron carreras de all-time-greats (?).

En este caso, la reflexión es: a veces, la (no) recurrencia de un hecho no indica demasiado sobre el valor histórico de lo realizado. Esto no quita lo que decimos todos y todas: Gauff tiene un potencial tremendo.

El primer hypeo puede estar equivocado

Muchos y muchas de nosotros jugamos a ver quién es la próxima gran estrella.

Alexander Zverev y Borna Coric fueron los primeros NextGen que subieron con fuerza hace ya varios años. Medvedev siempre aparecía retrasado. Desde chiquito, admite el finalista del US Open, no tenía grandes sueños en el tenis ni pensaba que sería su medio de vida.

Hace un año, en Washington, un Medvedev fuera del top 50 perdía un set de práctica ante Lucas Pouille por 6-0. Daria, esposa de Daniil, le decía que confiara en él mismo, que podía ser top ten. «Buen top ten que pierde 6-0», le dijo él. Ahora ella le recuerda siempre esa práctica en Washington. El famoso «¿qué te dije? ¿qué te dije?» con insistencia.

El domingo último, en la final de Shanghai, Medvedev siempre estuvo un paso por delante de Zverev, quien lo llamó «el mejor del mundo en este momento». El ruso fue el primero de esta generación en jugar una final de Grand Slam.

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¿Qué queremos decir aquí? Todo puede cambiar en cualquier momento y es dinámico. Pocos esperaban que Medvedev fuera el mejor de su grupo, pero a la vez siempre hay espacio para que otro lo supere en años venideros. Lo bueno es disfrutar el proceso y de nuestro lado, seguiremos arriesgando a ver si adivinamos quién va a ser el próximo número uno :)

9 septiembre 2019

I ❤ NY Final

Filed under: General — TodosLosAutores @ 23:36

Las imágenes finales del Nadal sentado y exhausto, visiblemente emocionado, nos hicieron acordar de aquella final de Australia entre Rafa y Djokovic, en la que tuvieron que traerles sillas a los dos.

La final del US Open de este domingo entre Nadal y Daniil Medvedev también fue una lucha sin cuartel (frase moderna) de cinco horas, en la que los dos sumaron sus esfuerzos para coprotagonizar uno de los dos grandes partidos del año, junto con la definición de Wimbledon. Las dos encuentros llegaron a cinco sets, un sólido argumento para los que no quieren que los partidos de Grand Slam se achiquen.

Según reveló Carlos Moyá, minutos después de la final, tras la ducha, Rafa debió recibir la ayuda de su equipo para ponerse los jeans, por calambres (mezcla de cansancio mental y físico). «La final me recordó a un combate de boxeo, en el que se pegan y pegan hasta estar casi groggys. Fue una de las más emocionantes que he visto en mi carrera. Se juntó emoción con calidad de tenis, dos estilos distintos, muchas alternativas, todos los estados posibles…», agregó Moyá en entrevista con El Larguero.


El cambio

Ustedes eran muy chicos pero hace apenas un año, Rafael Nadal no podía terminar torneos en cancha dura. A fines de 2018, fue operado para retirarle un cuerpo libre en un tobillo y debió cerrar el año sin el Masters de Londres. Hace apenas un par de meses dijo, como en años anteriores, que pasar de polvo de ladrillo al césped no era beneficioso para sus rodillas por la mayor flexión que debía hacer en la hierba.

Con un calendario pensado para el cuidado de su físico (no fue a Cincinnati después de ganar en Montreal) y el cuidado de su equipo médico, en el que sobresale Ángel Ruiz Cotorro, Nadal convirtió al US Open en su segundo Grand Slam más exitoso (4 títulos). Seguramente, el cambio de velocidad de las canchas duras influyó en las conquistas pero no fue lo único.

Veremos qué cuidados toma de acá a fin de año.


El Big 3

Federer
Nadal
Federer
Nadal
Federer
Nadal
Djokovic
Djokovic
Djokovic
Nadal
Djokovic
Nadal

Así fueron los últimos tres años de los Grand Slam. Es la segunda racha más larga del Big 3 después de los 18 que ganaron entre Roland Garros 05 y Wimbledon 09.

Sinceramente, pensábamos que la racha se iba a cortar en este US Open, porque los más chicos siguen creciendo y el Big 3 podía llegar cansado a Nueva York tras los esfuerzos de mitad de año. Además, el cemento es la superficie más «igualadora» (recordamos una frase de Zverev en la que decía que apostaba todo al US Open). Rafa salvó el honor del trío después de la mala noche de Federer ante Dimitrov y la lesión de hombro de Djokovic que lo hizo abandonar a Wawrinka.

De acá hasta fin de año, es probable que ocurra como en 2018: los más jóvenes quizá sigan sumando finales y títulos en los Masters 1000 que restan y en el Masters de Londres.

No hay todavía campeón de Grand Slam menor de 30 años, pero ya llegará.


La fan

El show de Xisca, la futura esposa de Rafa.


El tenis

La final ofreció sus alternativas estratégicas. No fue siempre la misma.

  1. Un primer set con muchos errores y nervios, que se decide cuando Rafa «tira la chapa», le pega duro y logra el quiebre clave.
  2. En el segundo, el español seguía «ladilleando», no le jugaba una bola parecida (reveses paralelos altos, «bobas» cruzadas que no eran drop ni profunda, drives bien cruzados, otros más pesados) y el ruso no tenía ritmo para pegar como sabe.
  3. En el tercero, todo cambió en el 3-2. Medvedev cambió totalmente y ahí radica su potencial: puede ser el más sólido contra los pegadores y puede jugar winners todo el tiempo, como hizo contra Djokovic este año o desde el tercer set ante Rafa. El cambio de estrategia, el aliento del público, los nervios de Rafa… Medvedev, con ese estilo desordenado, una técnica particular en el drive, los drops, las subidas a la red y los segundos saques con riesgo, alargó lo que había comenzado como una final aburrida. Había empezado muy retrasado y dio varios pasos adelante en la cancha.
  4. En realidad debería ser 5, el quinto set clave. Medvedev pudo haber picado 2-0 y eso habría sido grave para Rafa. El ruso de 23 años mostró mucho coraje (recuerden lo roto que estaba en la segunda y tercera rondas) para volver a pelear cuando perdía 5-2 (ahí cuando Rafa se desconcentró por la penalidad del reloj de tiempo). Medvedev levantó match points en 3-5 y tuvo un break point en 4-5. Nadal volvió a mostrar espíritu ganador en un final apasionante.

¿Qué tan grosso fue lo que hizo Medvedev en esta final?

Apenas 6 de las 27 finales de Grand Slam de Nadal llegaron a un quinto set: Wimbledon 07 y 08 (Federer), Australia 09 (Federer), 12 (Djokovic) y 17 (Federer) y US Open 19.

Nadal tiene un récord de 206-1 cuando gana los dos primeros sets.


El comentario

Marat Safin comentó el partido para Eurosport de Rusia. Uno de sus highlights, el oioioi interminable.


De villano a favorito

Medvedev y el micrófono, Medvedev y el público, capítulo especial.

Primera máxima: Daniil responde lo que quiere. No importa lo que le pregunten: dice lo que se le canta.

Nos quedará siempre la duda de si hubo algún consejo de relacionista público o la propia convicción de Daniil de que no podía ganar el título con el público en contra.

Recordemos que todo comenzó con su «fuck you» solapado al público después de un maltrato a un ball-boy (no tan boy, sino adulto) en el partido con Feliciano López. Nick Kyrgios adoptó el dedito como portada de twitter.

Después de los abucheos, Medvedev fue irónico, le pidió al público energía negativa para crecer.

Lo mismo decía en ruso:

Y lo mismo en el siguiente partido.

Esto le hizo ganar muchos fans en redes por su anticorreción política. Pero de pronto, entrando en la segunda semana, Daniil cambió: dijo en rueda de prensa que había hecho estupideces, que era buena persona fuera de la cancha y que ofrecía disculpas por su comportamiento (¿incluía el discurso de los abucheos?). Al verlo perder en la final, el público del Arthur Ashe lo adoptó como el favorito y se volvió loco cuando extendió la final.

Terminó con un pequeño stand-up en la premiación.

Y un tweet bien yanqui (?).


El debate (aburrido)

Para los que nos leen por primera vez: el asunto del «más grande de la historia» nos aburre un poco y en el caso del mejor del Big 3, pensamos que hay que esperar a que se retiren. Alguna vez escribimos, allá por 2008-9, que no sería raro que Nadal pasara alguna vez a Roger, pero somos anti-camisetas en el tenis. Hoy el español quedó a un Grand Slam del suizo por primera vez desde 2003. Según decía hoy Mats Wilander, no sería raro que Federer postergue su retiro ante este nuevo título de Rafa.

«Siempre digo lo mismo: me encantaría ser el que gane más, pero no estoy pensando en eso y no voy a entrenarme cada día y jugar por eso. Lo hago porque me encanta. No puedo pensar solo en los Grand Slams. El tenis es más que eso”, dijo Rafa ayer en charla con El País.


Más estadísticas pertinentes

  1. Nadal ganó 5 Grand Slams después de los 30. Djokovic, Federer, Laver, Rosewall y Agassi lograron 4 cada uno.
  2. Rafa, a uno de los máximos ganadores del US Open en la Era Abierta:
    Federer, 5
    Connors, 5
    Sampras, 5
    Nadal, 4
    McEnroe, 4

Andreescu superstar

La final femenina del US Open tuvo números de audiencia televisiva muy importantes y el boom Andreescu seguirá en Canadá, desde las felicitaciones de Justin Trudeau hasta los reconocimientos que seguirá recibiendo la campeona de 19 años de origen rumano.

Andreescu, producto del buen trabajo de la federación de su país (Tennis Canada), tuvo sus momentos de dudas como muchas y muchos, que contó en este post de Behind the Racquet.

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“The start of 2017 was a great time in my life. I won a couple of 25k events, did well at Fed Cup and qualified for Wimbledon just after turning 17. I was then able to reach the quarterfinals at the Citi Open beating a top 15 player. Achieving that made me the first player born in 2000 to do so. My points started to add up which allowed me to play bigger events without needing wildcards. I was getting more attention than usual. People were saying that ‘maybe she isn’t a one hit wonder’. I said to myself, ‘This is it. I proved myself, now I just gotta keep it up’. Then everything started piling up in a negative way. I got too overwhelmed by everything. My tennis started going downhill. I was having difficulty with the relationships in my life including the one with myself. Practices began to feel worthless. I wasn’t enjoying it anymore. I ended up losing in the first round six times, which made me lose many points that I had to defend from the year before. I had a poor pre season which led to the year of me playing the worst tennis of my life. To make matters worse I got injured. I was on and off for maybe 4 months because of a misdiagnosis. All I wanted to do was give up. Who knew that all of this ended up being the best thing that could have ever happened to me. Of course in the beginning it didn’t feel like it because of all the losses and injuries, but I tried to maintain positive outlook and took many things into consideration. I had an ‘awakening’. I looked back at those tough times and tried to figure out ways where I can change and do better, including mindset, nutrition, training, fitness and most importantly the people around me. I wanted to seek the best advice from specialists and did a lot research on my own. Everything slowly started shifting in a more positive direction. I then went on to do well in the fall, followed by a great preseason which then led to my dreams becoming a reality in Auckland, Melbourne and then Indian Wells. The moral of my story is that if it hadn’t been for all those bumpy moments then I wouldn’t be where I am today. They made me stronger and allowed me to break out of my comfort zone to do and be better.”

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Este año escribimos un post sobre Bianca, en el que contamos entre otras cosas que practicaba la visualización activa. Ella se vio hace años en esta situación, en una final del US Open ante Serena o Simona Halep.

Le asignamos un valor muy importante al hecho de tener la final ganada y superar los nervios de pasar del 6-3, 5-1 y match point al 5-5. Advertir en ese momento que el envión de Serena había terminado, que era el momento de pegarle aún con nervios encima y eso hizo para ganar el partido: dos derechas ganadoras. Como escribimos en aquel post de Indian Wells, nos encanta el tenis de Bianca, con potencia, inteligencia y mucha variedad de ángulos y efectos. Empezó el año fuera del 100 del mundo, hoy es la 5.

Serena todavía debe estar preguntándose qué le ocurre en las finales de Grand Slam: perdió las cuatro que jugó después de ser madre. Es súpervalorable lo suyo, las cuatro finales a su edad, pero en la rueda de prensa la estadounidense hizo foco en los nervios y el mal nivel que mostró ante Andreescu. ¿Tendrá más chances?

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