«Soy muy yo», me dice Guillermo Coria en la entrevista que le hice ayer, resumiendo su carrera en tres palabras. Afirma que si hubiera elegido el fútbol, se «habría cagado a trompadas con todos», que quería un deporte individual y por eso su elección fue el tenis.
Esta característica lo hizo ser un gran competidor y también lo terminó quebrando. Coria no siempre disfrutó lo suyo: se vivía comparando con los demás y lo hizo también ayer, al volver a hablar de Gaudio y tirarle por elevación a Nalbandian (dijo que hoy no se conformaría con ser siete, ocho o quince del mundo).
Al Mago siempre le importó demasiado la mirada externa. Leía los diarios por Internet, estaba muy atento a los comentarios, lo que se decía de él. Siempre salía a contestar con la frase «muchos dicen que» para negar rumores, sin que se le haya consultado sobre el tema. A veces sus derrotas tenían explicación lógica; en otras, había excusas que podían sonar poco creíbles. No podía admitir fragilidad. (more…)
Un costado elogiable de Juan Mónaco es el intento por superarse.
El tipo se moldeó tenísticamente en España, pudo ser un argentino más que basa sus resultados en polvo de ladrillo, pero hoy lo tenemos intentando mejorar la volea y el saque (sí, se puede mejorar un golpe aun con tantos años en el circuito), tirando más con la derecha -pedido de su entrenador, Luis Lobo- y probando el drop, ese tiro que alguna vez el mismo Federer llamó «tiro de pánico», pero que es tan efectivo en las canchas de la gira actual.
O sea, quiere ser más completo, dar el salto de calidad que se espera de él.
El Mago lo dijo por Radio Continental. La situación fue curiosa: Guillermo Caporaletti, encargado del tenis en el programa Competencia, arregló la nota, lo llevó al piso de la radio y Víctor Hugo, por teléfono desde su casa, le hizo la primera pregunta, sobre si podría salir de la parálisis en la que estaba.
Coria sorprendió a todos: no salió de la parálisis, salió del tenis definitivamente. Les había dado la primicia a los de la radio 15 minutos antes de empezar el programa. La situación fue inesperada.
Pueden escucharlo en la primera parte del audio. Ahí cuenta que hay una razón poderosa que no la dirá ahora, que es «muy fuerte», y que la volcará en un libro. Y (esta parte no le entendí muy bien el porqué) reconoce que se pudo haber retirado ahí mismo si ganaba Roland Garros 04.
Opina Martín García, su amigo, último entrenador y quien le dijo que no podía seguir así.
Tito cuenta cosas interesantes, como lo que le comentó el coach de Gilles Simon sobre Ostrava y su parecer (el de Tito) sobre la tan famosa «reunión» de Nalba y Delpo. Reconoce que España es hoy el favorito a ganar la Davis.
Ayer desarmaban la sala de prensa de la Fed Cup en el Náutico de Mardel y sobraban unos libros bien llamativos. «Llevátelos y sortealos en el blog», me decían. «¿Te parece? ¿Los querrán?», dudaba. No hay forma de saberlo sin probar.
Por eso regalamos diez guías oficiales de la Fed Cup a los primeros diez que escriban a info@fuebuena.com.ar. El requisito es que la van a tener que pasar a buscar por la zona de Barracas por la tarde en un día a confirmar. Por eso, dejen su teléfono en los correos.
¿Qué tiene la guía? Hay que ser medio fan del tenis femenino: datos de las jugadoras, historia, estadísticas, récords, curiosidades, mil fotos… Lo que suele tener una guía de un torneo. Es oficial de la ITF.
Puede ser útil también para periodistas y estudiantes de periodismo. Si no quieren el libro, la tienen en PDF.
Editado: Por ahora están todas asignadas. Si falla alguno, les aviso.
Bettina Fulco, Gaby Sabatini y Paola Suárez fueron testigos del 0-5 de Argentina en la Copa Fed, resultado esperable por el nivel de ambos equipos.
El Grupo Mundial II parece ser un lugar justo para el equipo de Rivera. Sobre esto y la diferencia de oportunidades de género, habló una sensata Jorgelina Cravero.
«Tenemos una sola jugadora dentro de las top 100 y eso nos quita derecho a estar arriba. Las demás le ponemos garra, se le ganan a jugadoras muy buenas en Fed Cup, pero si la otra está un poco iluminada, se siente la diferencia».
«Un Gupo II no está mal. Se tuvo una chance de ir más adelante en el I si se le ganaba a Estados Unidos, que habría sido diferente, y a la vez un poco irreal. Pensemos que Serbia, con Ivanovic y Jankovic, estaba en el II».