Paris Je t’aime día 7
Los Grand Slam atraen por las historias inesperadas que pueden surgir en las dos semanas. En estos torneos hay tenistas con aspiraciones de título, otros que quieren dar la sorpresa más allá de los candidatos, los que quieren llegar a la segunda semana, aquellos que si pasan una ronda están contentos, y las categorías siguen.
Dusan Lajovic, un joven no tan joven con lindo revés a una mano, entra en otro rubro, el de debutante en el cuadro principal de Roland Garros.

El festejo de Lajovic ante Sock, como si supiera del tema (?)
El serbio -quizás lo recuerden por haber sido el single 2 en la última final de la Copa Davis- llegaba a París sin herramientas, después que le robaran el raquetero en la estación de tren de Düsseldorf. Una semana después, a los 23 años, es la revelación del torneo y está por primera vez en la segunda semana de un Grand Slam.
Dutzee aprovechó una parte superior del cuadro en la que se fueron cayendo los favoritos (retiros de Haas y Almagro) y se ganó su lugar en octavos de final con victorias en tres sets ante Delbonis, Jurgen Zopp y, hoy, ante Jack Sock por 6-4, 7-5 y 6-3.
«No puedo estar más feliz. No se cómo lo hice. Fui partido a partido, me sentía bien para jugar partidos largos y correr para ganar. Es un sueño».
Una semana así le asegura al serbio jugar torneos ATP lo que resta del año y otra seguridad para seguir transitando una carrera en construcción: además de unos cuántos euros y puntos que lo acerquen al top 50, otro premio para Lajovic será medirse ante Nadal en la Philippe Chatrier, uno de los máximo desafíos del deporte actual.










