Fue buena

19 diciembre 2019

N° 1 con entrenadora

Filed under: Info,Pienso de que... — TodosLosAutores @ 13:18

El tenis argentino cierra el año con dos número uno del mundo. Nada mal. Gustavo Fernández en tenis adaptado y Thiago Tirante como el mejor de los juveniles en tenis «convencional», gracias a su serie de títulos a fin de año y la victoria final en el tradicional Orange Bowl de Miami.

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🇺🇸Campeón del Orange Bowl 2019 🍊y nuevo número 1 del mundo!💪🏆 Cuando empecé el año estaba 120 del ranking y uno de los objetivos era entrar a los Grand Slams(50 aproximadamente)y hoy cierro mi etapa juniors de la mejor manera posible,siendo el mejor junior del mundo y ganando 3 títulos consecutivos,la verdad que no lo puedo creer todavía. Estoy muy contento con lo que me propuse en el año y cómo lo logré. Le quiero dar las gracias a todo mi equipo que sin cada uno de ellos esto no hubiera sido posible! @sportslab.ar @claudiodaniel.sosa @vanessatirante Mariano Seara, a mi familia y amigos por supuesto, mamá,papá,hermanas,abuelos,tíos y primos. A la @aatenis por apoyarme en cantidades de giras a lo largo de esta etapa. A mi sponsor @wilsontennis Y por último a todos ustedes que alientan y ponen cada granito de arena para que esto sea posible, simplemente GRACIAS A TODOS. Hoy se cierra una etapa y se abre otra! Por un 2020 aún mejor!💪

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Como ya sabemos, llegará la parte más dura para el chico nacido en La Plata, y él está listo: demostrar sus condiciones en mayores, quizá más en los challengers que en los ex-futures (que Thiago ya estaba jugando durante el 2019), mientras el público no-tan-de-nicho empieza a conocerlo en entrevistas de los portales online más visitados y él deberá asimilar esa súbita fama (para volver luego al camino silencioso).

Tirante había ganado el Orange Bowl en Sub 14, y venía jugando los Grand Slams juveniles. Sin embargo, en estos meses vino un maremagnum (?): se clasificó para el Masters juvenil de Chengdu (China) y la ITF lo invitó, junto con otros juniors, a actuar como sparring de los top en Londres. Allí guardará en la memoria estar quiebre arriba contra Federer (posta) en un set de entrenamiento. Obviamente no faltaron las fotos de rigor.

Hay un dato interesante en Thiago, que sale de lo común: la head-coach del equipo es su tía, Vanesa. Obviamente no lo marcamos por el parentesco sino porque es mujer. Thiago juega al tenis desde muy chico en el club La Cumbre, que es de sus abuelos, por lo que la familia siempre estuvo muy presente. Otra tía, Valeria, también participó en su formación. En el equipo de trabajo han colaborado entrenadores con pasado profesional como Gustavo Luza, pero los Tirante decidieron volver a la estructura anterior: dos veces por semana en La Plata con Vanesa y tres días de físico y entrenamientos con otros jugadores en Buenos Aires.

Madre de mellizos hace nueve meses, Vanesa ya planifica la pretemporada con su sobrino. Mientras, se analizan ofertas de academias del exterior e invitaciones a varios torneos profesionales para el primer semestre del 2020: los beneficios de cerrar el año en el primer lugar juvenil. El objetivo de Thiago es terminar el próximo año entre los mejores 300 del ATP y asentarse en los challengers. De hecho, iba a arrancar el año jugando torneos menores en Antalya (Turquía) y ahora proyecta un calendario más ambicioso.

Recordarán algunos de ustedes que hace un par de años, uno de los «temas de moda» del circuito, las «trends» que suelen ser reflejadas en publicaciones de medios en inglés, era la de las entrenadoras mujeres para tenistas varones. Andy Murray, el tenista más feminista, dio el ejemplo con la contratación de Amelie Mauresmo.

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En rigor, no hubo hasta el momento muchos casos en el profesionalismo y el de Murray-Mauresmo fue el único que no implicaba relación familiar/marital: Denis Istomin era entrenado por su madre Klaudiya, Mikhail Kukushkin por su esposa Anastasia y Donald Young, por su madre Illona. Tessa Shapovalov formó y preparó durante varios años a su hijo Denis, así como Judy Murray lo hizo con Andy.

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Desde La Plata aportamos un caso en juniors. Veremos qué ocurre en los próximos años. Ya desde la época de Vilas y Locícero, en la historia del tenis argentino siempre se ha destacado la figura del entrenador. Si lo logrado por tía-sobrino tiene un correlato en la etapa profesionalismo, allí estará la disrupción.

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